jueves, 15 de noviembre de 2012

“El significado profundo de amarse a sí mismo”


El amor y el odio son dos fuerzas que expresan diferentes creatividades: el odio está cargado de dolor y culpa y de alguna manera vive en proceso de autodestrucción; en cambio, el amor vive generando buena voluntad y apoyo incondicional y los resultados de amarse a sí mismo o de odiarse a sí mismo son completamente diferentes.

Hay algo en el espíritu humano percibe claramente lo que los ojos no ven: la diferencia entre la sinceridad y la hipocresía.

Cuando elegimos la segunda opción, la hipocresía, lo hacemos pensando que se puede engañar a la vida, que podemos mostrar alegría cuando en lo profundo estamos llenos de dolores subconscientes, de sentimientos adversos hacia nosotros mismos y lo más increíble, de sentimientos adversos hacia la madre, hacia nuestra propia madre y todo por una característica mecánica de la mente: por un pequeño daño o error olvidamos todos los bienes, bondades y cuidados recibidos de nuestra madre, incluidos los nueve meses de atención, de cuidado amoroso y de protección extra que todos recibimos y cuyo efecto lo percibimos en nuestra vida actual con todas sus cosas buenas y malas con las que vivimos actualmente.

La cantidad de personas que se odian a sí mismas es enorme y el odio o pensamientos equívocos que tienen respecto a su progenitora suele estar bien guardados y bien camuflados; sin embargo, estas actitudes internas negativas van manifestándose en forma de errores sutiles y en muchos casos visibles, que cuando se suman, provocan la caída y es por eso que se hace necesario revisar internamente nuestros sentimientos respecto a nosotros mismos y respecto a nuestra madre para poder hacer ajustes y correcciones de manera tal, que podamos corregir los sentimientos y podamos transformar nuestras actitudes negativas en actitudes positivas. Que se transformen en un éxito y dejen de ser un acto mediocre o una sarta de errores que a la larga se tienen que pagar.

Amarse a sí mismo no es un mito, es simplemente un acto de reflexión profunda en el cual se piensa con claridad, con sinceridad y con el poder de decidir.Veamos un ejemplo para poder entender mejor lo que significa el amarse a sí mismo.

En una charla con un joven amigo en la cual me pedía que le explicara con claridad lo que es el amarse a sí mismo le dije que amarse a sí mismo, para su caso era simplemente tomar tres decisiones específicas: La primera: Dejar de envenenarse el cuerpo con el humo del cigarrillo; la segunda: dejar de envenenar su cuerpo con líquidos como el alcohol y tercero: dejar de envenenar su cuerpo emocional con emociones negativas como la venganza, el odio, el resentimiento y sobre todo el mal agradecimiento y la ira contenida.

Si analizamos la forma en la que se presentan las emociones, generalmente lo hacen después de la aparición de un pensamiento. Los seres humanos tenemos la capacidad de, antes de realizar el proceso pensante, elegir o seleccionar el pensamiento que querramos pensar y podemos también recordar que las emociones negativas sólo producen resultados negativos que pueden echar a perder nuestros más lindos sueños o nuestros mejores proyectos y es por esa razón que, siempre conviene elegir pensamientos constructivos que mantengan todo el organismo íntegro y unido pues solo así es eficiente pues de lo contrario, si por cualquier razón se eliminó cualquier parte del sistema, éste, el cuerpo, funcionará, probablemente, pero no será nunca tan eficiente como un cuerpo sano, joven y completo; así que ya lo sabe, por esta ocasión podremos pensar que amarse a sí mismo significaría tomar esas tres decisiones y ver qué pasa en el curso de tres o cuatro meses y si los resultados le caen bien, podría tomar la decisión de hacerlos parte del tesoro que es su propia vida.

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