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martes, 25 de abril de 2017
"Neuro-gym": fuerza mental
¿Se siente mal desde hace un tiempo? ¿Siente con frecuencia ansiedad, tristeza, culpa, rabia o miedo? ¿Está así, sobre todo, a partir de sufrir cambios importantes en su vida? ¿Se nota desbordado por todo y por nada al mismo tiempo?
Pedro Moreno, que ejerce como psicólogo clínico en el Servicio Murciano de Salud al Este de España, conoce bien lo que significa sentirse así, no solo por su experiencia profesional sino también porque él mismo tuvo que enfrentarse, hace unos años, a uno de los momentos más difíciles de su vida: el fallecimiento de su madre debido a una presunta negligencia médica.
Pedro Moreno encontró que la salida de su tormenta emocional no estaba en cerrarse a la vida, sino precisamente en abrirse a ella, aprendiendo a cultivar una actitud amable y compasiva hacia el momento presente y las emociones que lo acompañan, por amenazantes que puedan parecer.
Este doctor en psicología (www.clinicamoreno.com) ayuda desde entonces a sus pacientes siguiendo este enfoque, en la terapia individual o en los cursos que organiza sobre cómo recuperar el equilibrio emocional.
El experto ha escrito el libro 'Abrirse a la vida', en el que indica que la felicidad auténtica es el estado de plenitud que surge de calmar y comprender nuestra propia mente y, en la medida en la que estabilizamos esa calma y comprensión mental, a modo de gimnasia mental o "neuro-gym", aprendemos a navegar sobre las dificultades de la vida sin ahogarnos en ellas.
“Entonces podemos ser felices en la salud y en la enfermedad, en los momentos duros y en los momentos amables. Esa es la felicidad auténtica, la que no depende de las circunstancias que te toca vivir”, señala Moreno.
Según este psicólogo, las emociones tienen su origen “en la mente, que debemos entrenar para el equilibrio emocional, ya que de otro modo la felicidad auténtica será imposible, porque estaremos en una montaña rusa de emociones, con altibajos continuos, según nos vaya en la vida”.
Una de las formas que propone Moreno para entrenar la mente, aprender a estabilizarla y comprender su funcionamiento, y de ese modo conseguir que las emociones se canalicen por sí mismas, consiste en practicar una serie de ejercicios prácticos, de los que aporta algunos ejemplos. •
Registro cotidiano de las emociones
Según explica Moreno, para hacer este ejercicio denominado ‘diario emocional’ tan solo hay que anotar en un cuaderno lo que nos ocurre cuando nos encontramos mal —no importa por el motivo que sea— respondiendo a estas preguntas:
Situación: ¿Dónde estabas, con quién, que hacías y qué estaba pasando ‘justo antes’ de sentirte mal?
Pensamientos: ¿Qué pensamientos han venido a tu mente después de lo que ha pasado? ¿te venía alguna imagen mental? ¿te reprochabas algo? ¿pensabas que algo podía ir mal?
Emociones: ¿Te sentías triste, nervioso, con miedo, enfadado, culpable? ¿te asustaba alguna sensación de tu cuerpo? ¿te imaginabas algo que te hacía sentir aún peor?
Mi reacción a la experiencia: ¿Intentabas bloquear, suprimir o modificar de alguna forma lo que sentías o pensabas en ese momento?.
“Este ejercicio es fundamental para conocernos mejor a nosotros mismos y tener una posibilidad de modificar cosas importantes de nuestra forma de hacer frente a los momentos difíciles”, enfatiza el doctor Moreno.
Un diario a la gratitud
“Podemos dar las gracias cada día por muchas más cosas de las que nos imaginamos, aunque lo típico es que esas cosas positivas las demos por merecidas, sin más, y no les demos valor, pero son muy valiosas y muchas veces solo lo reconocemos cuando ya no están” señala Moreno.
Este doctor en Psicología expone algunos ejemplos cotidianos de cosas muy valiosas que podemos agradecer cada día:
Agua para beber y asearse.
Comida para el mediodía, desayuno y cena.
Dedos en las manos.
Piernas para caminar.
Brazos para abrazar.
Ojos en la cara para ver las cosas bonitas a tu alrededor.
Oídos para escuchar música.
Música para escucharla.
Pulmones para respirar.
Aire con oxígeno suficiente para seguir vivo.
Corazón para llevar el oxígeno a todo tu cuerpo.
Un cerebro sano.
La capacidad de leer.
Inteligencia para buscar la felicidad.
Moreno recomienda agradecer cada día todas aquellas cosas que, si no las tuviéramos, haría que nuestra vida fuera peor, como los gestos amables que recibimos de otras personas, las sonrisas y los ofrecimientos de ayuda, aunque sean tan sencillos como acercarte el pan durante la comida.
Un 'paseo del abuelo' en la naturaleza
Pedro Moreno recomienda -si no hay un problema de salud que lo impida- caminar 30 minutos diarios para desconectar de las rutinas emocionales que tenemos, aunque “si queremos que este ejercicio nos regenere emocionalmente, no vale salir a caminar de cualquier manera”, aclara.
Moreno aconseja salir a pasear por algún parque o jardín lo suficientemente grande y aislado como para desconectarnos del ajetreo de la ciudad, inmersos en la naturaleza y dejando atrás las preocupaciones y tareas pendientes.
Para dar este ‘paseo del abuelo’, Moreno recomienda:.
Poner la alarma para que suene al cabo de 30 minutos y no volver a mirar el reloj.
Permitir que nuestro cuerpo marque el ritmo de la marcha.
Dejar fuera todo lo que no sea el contacto con la naturaleza.
Poner atención en lo que hacemos a cada momento, paso a paso.
Notar las sensaciones corporales: cada pisada, los sonidos que nos rodean, los colores y formas de los árboles, así como los olores.
Volver a dirigir nuestra atención a lo que vemos, oímos, olemos y al contacto con el entorno, si nuestra mente vuelve a inquietarse.
Según Moreno, la importancia de estos ejercicios, que son el principio del programa de entrenamiento mental básico de ocho semanas explicado en su libro ‘Abrirse a la vida’, “es difícil de explicar con palabras, y se puede pensar que son tan simples que no merece la pena ponerlos en práctica, pero realmente funcionan y su único secreto es precisamente ¡practicarlos!”.
“Los ejercicios del programa entrenan diferentes aspectos de la consciencia y del enfoque de la mente que están directamente relacionados con la gestión de las emociones de forma saludable”, señala.
“Dichos ejercicios van variando cada semana, duran desde unos pocos minutos -a veces, solo un minuto o 30 segundos- hasta unos 10 o 15 minutos, y están pensados para que se puedan realizar en nuestras vidas cotidianas, por complicadas que sean”, explica Moreno.
Este experto recomienda practicar cada día los ejercicios que corresponden a cada semana de entrenamiento, “pero si algún día estamos perezosos o no nos encontramos en condiciones de realizarlos, se puede saltar ese día y continuar con el programa al día siguiente”.
Moreno recomienda realizar la mayoría de los ejercicios de su programa, “ya que se exploran diferentes aspectos del entrenamiento de nuestra mente para el cultivo del equilibrio emocional y la felicidad”.
“No obstante, algunos de los ejercicios son opcionales y están indicados para determinadas situaciones personales”, apunta.
“Por ejemplo, algunos ejercicios se relacionan con el trabajo de los sentimientos de culpa o el perdón de personas que nos han dañado y, lógicamente, son para que los realicen aquellas personas que estén pasando por dificultades relacionadas con la culpa o el enfado”, concluye el doctor Pedro Moreno.
jueves, 26 de marzo de 2015
Ejercicios para la mente
Todos sufrimos olvidos ocasionales, sin embargo, cuando éstos son muy frecuentes o profundos (amnesias) es una señal de que podemos padecer alguna disfunción neurológica. Para evitarlo debemos tener el cerebro siempre en forma, ejercitándolo de diversas maneras como recurriendo a juegos, por ejemplo, el sudoku u otros.
“Para ejercitar el cerebro se lo debe usar en actividades de razonamiento, lectura y todas aquellas que te obliguen a pensar”, explica el neurólogo Gustavo Sánchez Criales.
El experto asegura que “ejercitando la mente no se pueden evitar enfermedades, pero se puede lograr que algunas afecciones no se desencadenen prematuramente”.
Elizabeth Tejada, especialista en Desarrollo Integral, dice que hay enfermedades que son genéticas, pero al ejercitar el cerebro podemos paliar la situación, es decir, podemos hacer que se manifiesten con menos intensidad. En otros casos se pueden evitar algunos desfases, incluso psiquiátricos.
Sánchez recomienda los ejercicios de razonamiento como sudoku, crucigramas y juegos que permitan discernir, escuchar, leer y todo lo que compete a la parte intelectual. Aconseja realizarlos de manera permanente.
Tejada afirma que ayudan mucho los juegos que se encuentran en la internet basados en la psicología de la Gestalt (una corriente de la psicología moderna surgida en Alemania) con la que se puede trabajar con figura, fondos y ejercicios para la memoria, los cuales se usan en casos de Alzheimer y otras enfermedades de adultos mayores. Son ejercicios que sirven para mantener los hábitos y seguir una rutina cuando estos males ya se manifestaron.
En la semana mundial del cerebro (del 16 al 22 de marzo) se ha recomendado una aplicación gratuita para Android y para IOS a fin de mantener en forma el trabajo neuronal, la app Matete Divergente, un juego sobre adivinar palabras en el que éstas están escondidas y se deben descubrir jugando incluso con la fonética relacionada a la palabra. No se respetan las definiciones clásicas sino que se dan pistas para que descubras la palabra clave. Como opción te da la posibilidad de comprar alguna letra para develar el misterio.
Fuente: Gustavo Sánchez Criales (neurólogo - cirujano) y Elizabeth Tejada (Especialista en Desarrollo Integral)
lunes, 13 de mayo de 2013
Estudio dice que actitud positiva y nuevas amistades hace tan bien como el ejercicio
Ser optimista y generar nuevas amistades son dos cualidades que serían, incluso, mejor para el estado físico y emocional que ir constantemente al gimnasio. Esta fue una de las conclusiones de un estudio realizado por expertos norteamericanos y alemanes.
Según la investigación, tener pensamientos entusiastas llevarían a mejorar, también, la condición física.
Uno de los investigadores, Barbara Fredrickson de la U. de Carolina del Norte, explicó que "las personas tienden a ligar el estado de sus emociones al azar, pensando que no es controlable", publicó Dailymail.
Asimismo, dijo que "el estudio demostró no solamente que las emociones son controlables, también que podemos tomar las riendas de nuestras emociones diarias para generar un mejor estado de ánimo y de salud física".
Para llegar a tal conclusión, los académicos midieron el tono vagal de un grupo de personas, que muestra el grado de actividad en el sistema nervioso y ayuda a regular el ritmo cardiaco.
El primer grupo asistió a clases de meditación. El segundo, en tanto, quedó en lista de espera. El análisis buscaba medir cómo podía afectar las emociones a nivel físico.
"Los resultados aportan un Nuevo conocimiento en el puzzle de la salud física: sugieren que las emociones positivas podrían ser un ingrediente importante que ayudan a la condición física, al igual que hacer ejercicio y comer frutas y verduras", agregó Fredrickson a Dailymail.
martes, 16 de abril de 2013
Meditación
DHYANA
Una vez que haya aprendido a concentrarse sin
dificultad (con los ojos cerrados), su siguiente paso deberá ser el de
contemplar la luz como un símbolo de lo eterno y lo divino, y comenzar a
meditar sobre eso. Después de unos cuantos días, o quizás semanas, lo que
dependerá de su habilidad para concentrarse, ya no le será necesario tener una
vela encendida ante usted para ver la luz en su imaginación, ya que tendrá la
imagen simplemente con cerrar los ojos.
Ahora trate de imaginar que la luz está dentro de usted; colóquela mentalmente
dentro del cáliz de una flor de loto, introduciéndola entonces dentro de su
propio corazón. Imagínesela colocada ante un altar en el interior del templo
que representa su propio cuerpo. Déjela brillar en todo su esplendor, enviando
sus rayos en todas direcciones, sobre todo ser humano con sensibilidad mental,
para que pueda llevarles luz, calor y compasión. Piense en sí mismo como el
portador de la luz, el guardián del templo, y observe el resplandor en su
corazón que se hace más y más brillante, llenando con la luz todo su ser.
Observe cómo arroja lejos el sufrimiento y el dolor, reemplazándolos por la
alegría, el amor y la felicidad. Báñese en esta luz. Deje que envuelva todo su
ser.
Al llegar el día en que comprenda que la luz en su corazón y la divina luz
eterna son la misma cosa, habrá logrado la unión con ella y sabrá que
representa la verdad, el amor y Dios. Desde luego, no es absolutamente
necesario que medite acerca de la llama de una vela. Podrá escoger lo que más
le agrade, por ejemplo, el sol naciente o el ocaso. Pero si se decide por algo
concreto para empezar, cuando esté avanzado en la meditación podrá elegir algo
abstracto, como amor, bondad, etc, algo que sea positivo, bello, elevado,
ennoblecedor, un tema de luz, no de oscuridad, algo que le sirva para su
despertar y crecimiento espiritual. Si usted prefiere meditar sin escoger una
imagen concreta o abstracta, puede sentarse con los ojos cerrados. Haga algunas
respiraciones profundas y entone el OM. Trate de vaciar su mente y luego acepte
lo que se presente en la meditación. Puesto que la concentración y la
meditación le proporcionan al hombre más poder interno, debemos estar siempre
muy atentos para observar si se medita sobre la consecución de deseos indignos,
destructivos o egoístas. Debido a que en ocasiones no estamos seguros acerca de
si un deseo sobre el que estamos centrándonos es egoísta o no, debemos decirnos
siempre: "deseo esto solamente si es digno de mí". En otras palabras,
debiéramos estar diciendo "hágase Tu voluntad", en vez de sobreponer
nuestro propio deseo al deseo más alto. Recuerde que, con frecuencia, sucede
que el conseguir nuestro deseo genera nuestro propio perjuicio.
Mediante la meditación sobre la luz, el hombre puede alcanzar la armonía
interior, la tranquilidad mental y esa felicidad interna que queda más allá de
la simple descripción y fuera de la comprensión racional. A continuación
citamos las palabras de un yogui que Mataji conoció en la India: "Esa
felicidad que pertenece a una mente que por medio de la meditación profunda ha
sido lavada, limpiada de toda impureza y ha penetrado dentro del ser, no puede
describirse con palabras". También tengamos en cuenta las palabras de Sri
Ramakrishna, el hombre sabio de la India, que expresó: "Dios es visto
cuando la mente está tranquila. Cuando los mares mentales están agitados por
los pensamientos de los deseos, no pueden reflejar a Dios".
lunes, 15 de abril de 2013
Ejercicio Práctico - IV
Ejercicio
de Relajación N° 4
Si Usted está de vacaciones y/o al aire libre puede realizar la siguiente
práctica.
1. Repita los pasos 1 y 2 del ejercicio 1, pero acostado a la sombra de un árbol, de manera que el sol no le de muy de lleno sobre su cuerpo.
2. Abra sus ojos y observe el cielo, las nubes, los pájaros al volar. Tan solo observe, no piense, asuma la actitud de un testigo, observe.
3. Si su vista se cansa, cierre los ojos, y trate de sentir su cuerpo, la brisa que lo acaricia, las partes del mismo apoyadas sobre el césped. Tan solo trate de sentir, no piense, tan solo sienta.
4. Ahora escuche, el canto de los pájaros, el sonido del viento, el ruido de las ramas y hojas. No piense tan solo escuche.
5. Permanezca todo el tiempo que le sea posible, no se levante de golpe hágalo despacio. Regálese un poco de su tiempo, usted también lo necesita. Beneficios: aquieta y aclara la mente, la limpia, se purifican los canales energéticos, se agudizan los sentidos, nos reconecta con nuestra verdadera esencia.
Si Usted está de vacaciones y/o al aire libre puede realizar la siguiente
práctica.
1. Repita los pasos 1 y 2 del ejercicio 1, pero acostado a la sombra de un árbol, de manera que el sol no le de muy de lleno sobre su cuerpo.
2. Abra sus ojos y observe el cielo, las nubes, los pájaros al volar. Tan solo observe, no piense, asuma la actitud de un testigo, observe.
3. Si su vista se cansa, cierre los ojos, y trate de sentir su cuerpo, la brisa que lo acaricia, las partes del mismo apoyadas sobre el césped. Tan solo trate de sentir, no piense, tan solo sienta.
4. Ahora escuche, el canto de los pájaros, el sonido del viento, el ruido de las ramas y hojas. No piense tan solo escuche.
5. Permanezca todo el tiempo que le sea posible, no se levante de golpe hágalo despacio. Regálese un poco de su tiempo, usted también lo necesita. Beneficios: aquieta y aclara la mente, la limpia, se purifican los canales energéticos, se agudizan los sentidos, nos reconecta con nuestra verdadera esencia.
domingo, 14 de abril de 2013
Ejercicio Práctico - III
Ejercicio
de Relajación N° 3
Si usted llega cansado de su trabajo, después de permanecer durante muchas
horas parado, de mucho andar le recomiendo.
1. Que se acueste en el piso, con la cola lo más cerca de la pared, apoye las
piernas contra la misma de manera que queden lo más cercano a los 90º grados.
Coloque las palmas de las manos sobre sus costillas y comience a practicar una
respiración tranquila y armoniosa, inhale y exhale por la nariz.
2. Cierre sus ojos, trate de mantener toda su atención en su respiración, si
algún pensamiento extraño se le cruza déjelo pasar, no se enganche. Si lo hizo,
cuando se de cuenta vuelva a concentrarse en su respiración.
3. Permanezca en esta postura si puede de 10 a 15 minutos. Mejorará su circulación
sanguínea, el retorno venoso, se restablece el equilibrio coronario, se aquieta
se mente y se alivian los dolores y tensiones en general.
4. Si quiere permanecer más tiempo puede escuchar de fondo alguna música muy
suave, ayuda también a la relajación.
5.-Cuando vuelva tómese su
tiempo, no se levante de golpe.
sábado, 13 de abril de 2013
Ejercicio Práctico - II
Ejercicio
de Relajación N° 2
1. Repita los pasos 1 y 2 del ejercicio anterior.
2. Concéntrese en su pierna derecha inhalando eleva unos centímetros del piso
dicha pierna y la tensa, manteniéndola en el aire durante unos segundos y luego
exhalando con fuerza por la boca la afloja, cayendo la misma mansamente sobre
la colchoneta.
Repita el procedimiento con la izquierda y por último con ambas a la vez.
3. Concéntrese en sus órganos bajos, cintura, cadera, glúteos, inhalando
despega la cola del piso unos centímetros, la tensa elevando la pelvis, se
mantiene unos segundo y exhalando con energía por la boca afloja.
4. Concéntrese en su pecho, hombros, cuello, inhalando, despegue unos
centímetros la columna del piso, tensando con energía por unos segundos, luego
exhalando afloja... relaja...
5. Concéntrese en su mano derecha y repite el procedimiento anterior. Lo mismo
con la izquierda y finalmente con ambas manos.
6. Concéntrese en boca, lengua, ojos, frente, inhalando tense con energía toda
su cabeza, abriendo la boca, sacando la lengua, frunciendo el ceño, despegando
unos centímetros del piso, mantenga por unos instantes, y exhalando por boca
afloja... relaje.
7. Por ultimo hago lo mismo pero con todo el cuerpo desde la punta de los pies
hasta la coronilla. Repítalo 3 veces.
8. Repita el paso 4 del ejercicio anterior.
viernes, 12 de abril de 2013
Ejercicio Práctico - I
1.
Si puede descálcese, aflójese el cinturón, la corbata, el soutien, o sea, trate
que su cuerpo esté totalmente libre de toda opresión.
2. Acuéstese en el piso sobre una colchoneta o manta, boca arriba, los brazos a
ambos lados de su cuerpo, con las palmas de las manos hacia arriba, y la punta
de los pies cayendo hacia afuera.
3. Con su mente, dirija su atención a sus pies, y relájelos mentalmente, sienta
como se aflojan los dedos, las plantas, los tobillos. Relaje las rodillas y
muslos de sus piernas. Afloje sus órganos bajos, su cadera y su cintura. Relaje
su columna vértebra a vértebra.Relaje su vientre.
Se relaja su pecho, su pecho se abre, muy flojo, muy relajado sienta el latir
de su corazón... y su corazón en cada latir trasmite Paz irradia Salud emana
Felicidad
Y su cuerpo, en su totalidad recibe esa Paz... esa Salud ... esa Felicidad...
Su cuerpo se regocija... se vivifica.
Se aflojan sus hombros, sus brazos, sus manos, los dedos de sus manos... Se
relaja su cuello, su garganta se afloja, su lengua se distiende,
entreabriéndose su boca...muy floja... muy relajada están sus mejillas... Sus
oídos van cayendo en un profundo silencio,... ya todo es equilibrio dentro
suyo.
Sus ojos se relajan, mientras una tenue luz los envuelve... ya todo es armonía
en su interior.
Ondas de Paz surcan su frente, mientras su mente se aquieta, se aquieta... y
esa quietud se deja llevar... llevar... y llevaaar..
4. Después de unos cuantos minutos de acuerdo a sus posibilidades empiece a
volver de la siguiente manera: Y de ese dejarse llevar y llevar comience a
volver... volver... volver a percibir su respiración que se esta haciendo cada
vez más profunda, más consciente.
Vuelva a percibir su cuerpo totalmente relajado, distendido. Mueva sus pies,
los dedos de sus manos, estire los brazos por encima de su cabeza, bostece,
arquee su columna hacia un lado y hacia el otro.
Tómese su tiempo para volver.
¡Bienvenido!
jueves, 11 de abril de 2013
La Relajación
Cada
día más personas sufren de tensión. Stress, insomnio, jaquecas, cefaleas,
pinzamientos, son entre otros, los síntomas más comunes producidos por la vida
acelerada que esta sociedad "globalizada" nos impone.
El Yoga es un arte y ciencia de vida, que nos ayuda a desarrollar y armonizar
nuestros aspectos físicos, mentales y espirituales.
Y la relajación es una parte de dicha disciplina. En la cual a través de una
actitud consiente de la mente se comienza a recorrer el cuerpo para descubrir
los bolsones de tensión que tenemos alojados en el mismo, y que no permiten que
la Energía Vital circule. Una vez descubiertas dichas areas de bloqueo, y
actuando en forma conjunta con la relajación, la respiración completa y las
posturas, las llegamos a disolver. Despacio vamos a darnos cuenta que la
relajación nos ayudará a restablecer la circulación, la energía en nuestro
cuerpo y con ella restablecer la Salud.
miércoles, 10 de abril de 2013
DHARANA
La
concentración o dharana es el pilar fundamental de la meditación. Se la debe
ejercitar hasta lograrla y poder así meditar; no cae de un árbol, hay que
trabajar para conseguirla. Es más fácil aprender mirando la llama de una vela;
si al comienzo no puede, vuelva a intentarlo mirando la llama por más tiempo.
No se debe forzar, al comienzo puede provocarle dolor de cabeza; persevere y
comience a alcanzar su armonía interna. Cuando la imagen de la llama esté como
adherida en su mente, cierre los ojos y podrá verla creciendo dentro de usted.
Puede ocurrirle que no necesite la llama y cerrando sus ojos pueda ver la luz
en su interior; desde aquí es muy fácil pasar a la meditación, donde sus
pensamientos fluyen en la luz hasta que se confunden en uno solo. Cuando los
dos se funden, aparece un tercero, llamado éxtasis o samadhi.Para la
meditación, Sai Baba habla de tres etapas. En la primera dice: estoy caminando
en la Luz; en la segunda: la Luz está en mí, y en la tercera: yo soy la Luz.
Cuando las dos primeras desaparecen y se llega a la tercera, eso es meditación.
Otra forma consiste en mantener la atención de la mente concentrada con firmeza
sobre una sola parte del cuerpo, excluyendo toda otra cosa, hasta que comience
a sentir esa parte. Por ejemplo, trate de concentrar la mente sobre uno de sus
pies, incluso sobre una uña de los dedos de ese pie, hasta que verdaderamente
llegue a sentir cómo crece esa uña. El concentrar la actividad en su mente,
enfocando toda su fuerza de observación sobre una cosa especialmente, no es
fácil para un principiante. Es aconsejable comenzar a practicar el dharana con
su propio corazón. Si esto le parece demasiado difícil, procure, al principio
representarse vívidamente en la imaginación una flor de loto con una brillante
luz lanzando sus destellos desde ella, e imagínese que esta luz se irradia
desde el centro exacto de su corazón. Igualmente podrá imaginarse que esa
radiante flor de loto se encuentra en su cerebro, en la garganta o en cualquier
otro centro. También puede practicar concentrándose sobre cualquier objeto que
se le ocurra, sea abstracto o concreto, siempre que sea algo bello, que inspire
o ennoblezca.
No
es ganancia pequeña el conocer la propia ignorancia --San Jerónimo.
martes, 9 de abril de 2013
UNA MEDITACION DIONISIACA
Si dispone de una hora en una habitación donde
disponga de espacio y en la que pueda encerrarse con una grabadora y una cinta
magnética de música cuyo ritmo lo incite a bailar, le recomendamos realizar una
de las meditaciones más alegres y dinámicas que hemos heredado del pasado.
Esta meditación consiste simplemente en bailar durante 30 ó 45 minutos con los
ojos cerrados. Como es probable que las primeras veces que ensaye esta forma de
meditar, tienda a abrir inconscientemente los ojos, le recomendamos cubrirlos
con un pañuelo, pero es esencial que mantenga los ojos cerrados durante este
período. Después de dos o tres veces de hacerlo, podrá mantener los ojos
cerrados sin necesidad de venda durante todo el baile.
Al comienzo del ejercicio, deje que la música y el ritmo lo penetren, déjese
traspasar por la melodía y lentamente, váyase moviendo sobre ella sin tratar de
hacer pasos ni figuras de ningún baile que conozca. Permita simplemente que su
cuerpo se mueva como quiera sobre el ritmo.
A veces el movimiento puede ser casi imperceptible, no importa, déjelo ser.
Otras, su cuerpo iniciará saltos y movimientos acrobáticos, no le importe
tampoco. Si teme caerse, es probable que pierda el equilibrio, silo deja ser
simplemente, el cuerpo solo sabe muy bien cómo no caerse.
Tal vez ésa sea la primera certidumbre que surge con esta meditación: podemos
perfectamente confiar en la sabiduría de nuestro cuerpo, en las cosas que se
refieren al cuerpo. Silo escucháramos, nos diría claramente lo que le agrada y
lo que lo perjudica. Bailar le gusta, créalo.
En muchos momentos del ejercicio el cuerpo reaccionará solo al ritmo, liberando
a la mente de esta ocupación. Apenas esto ocurra, deje que lo asalten los
recuerdos, imágenes, sueños y preocupaciones, sin oponerse a ellas ni
prestarles resistencia. Haga tal como hemos recomendado en la meditación
llamada vipasana, vea pasar dichas ideas e imágenes por su mente sin prestarles
su concurso, contémplelas como si no fueran suyas y déjelas irse tal como
llegaron.
Cuando estas imágenes desaparezcan podrá ver que mientras usted las veía con
los ojos de la mente, su cuerpo no ha dejado de moverse sobre el ritmo.
Si consigue realizar habitualmente esta meditación durante unos siete días en
forma más o menos continua, irá descubriendo poco a poco las tensiones que
habitualmente mantiene su cuerpo. Es particularmente interesante darse cuenta
de las tensiones a los hombros y el cuello, las malformaciones de la columna y,
sobre todo, descubrir la tensión del esfínter del ano, que es probablemente la
más antigua y anquilosada del cuerpo de cada uno de nosotros.
Después de treinta o cuarenta minutos de baile deje el movimiento y tiéndase en
silencio y sin abrir los ojos por unos 10 a 15 minutos. Hágalo en forma
semejante día a día y descubra por sí mismo los benéficos efectos de esta
meditación que reemplaza los ejercicios gimnásticos, las técnicas de
respiración y las meditaciones apolíneas al mismo tiempo que las técnicas de
relajación y masajes.
Si podemos recomendar una forma de meditación es precisamente ésta.
Ahora deténgase y realícela
domingo, 17 de marzo de 2013
Vipasana
OTRA MEDITACION apolínea
Así, por ejemplo, intente un ejercicio sumamente simple, que en Oriente algunas escuelas de desarrollo integral llaman vípasana.
Para realizarla puede sentarse en el suelo con las piernas cruzadas, o, si prefiere, relajarse en su sillón favorito, incluso, puede tenderse en la cama o el piso, tratando eso sí de no utilizar cojines o almohadas, de modo que pueda mantener lo más recta posible la columna vertebral.
Una vez que esté cómodo y relajado, siéntase respirar:
perciba el aire, que dilata los orificios nasales, recorre la garganta, la tráquea y penetra profundamente en los pulmones. Luego trate de percibir el movimiento de la espiración.
Es inevitable que durante este proceso de percepción le asalten numerosas imágenes, recuerdos e ideas. Lo fundamental de esta técnica apolínea de meditación es que usted observe dichos pensamientos sin implicarse con ellos, mirándolos simplemente pasar. Son pensamientos, no realidades externas. Si alguno de ellos lo asusta o preocupa en extremo, observe su miedo o preocupación como si fuese un pensamiento más. Poco a poco la imagen esa irá cediendo lugar a un nuevo pensamiento, o imagen. Déjala pasar después de observarla, sin comprometerse con ella y apenas pueda, vuelva a percibir su respiración.
No realice este ejercicio por más de una hora y considérelo como un descanso, un momento diario de la mente destinado a encontrarse con su cuerpo.
Al terminarlo, lo frecuente es sentirse muy descansado y tranquilo. Si consigue hacer de la vipasana una costumbre diaria, ojalá a la hora de la siesta o al atardecer, se sentirá renovado a los pocos días de hacerlo, entonces verá la realidad exterior con mayor objetividad y las imágenes mentales perderán gran parte de su virulencia.
Así, por ejemplo, intente un ejercicio sumamente simple, que en Oriente algunas escuelas de desarrollo integral llaman vípasana.
Para realizarla puede sentarse en el suelo con las piernas cruzadas, o, si prefiere, relajarse en su sillón favorito, incluso, puede tenderse en la cama o el piso, tratando eso sí de no utilizar cojines o almohadas, de modo que pueda mantener lo más recta posible la columna vertebral.
Una vez que esté cómodo y relajado, siéntase respirar:
perciba el aire, que dilata los orificios nasales, recorre la garganta, la tráquea y penetra profundamente en los pulmones. Luego trate de percibir el movimiento de la espiración.
Es inevitable que durante este proceso de percepción le asalten numerosas imágenes, recuerdos e ideas. Lo fundamental de esta técnica apolínea de meditación es que usted observe dichos pensamientos sin implicarse con ellos, mirándolos simplemente pasar. Son pensamientos, no realidades externas. Si alguno de ellos lo asusta o preocupa en extremo, observe su miedo o preocupación como si fuese un pensamiento más. Poco a poco la imagen esa irá cediendo lugar a un nuevo pensamiento, o imagen. Déjala pasar después de observarla, sin comprometerse con ella y apenas pueda, vuelva a percibir su respiración.
No realice este ejercicio por más de una hora y considérelo como un descanso, un momento diario de la mente destinado a encontrarse con su cuerpo.
Al terminarlo, lo frecuente es sentirse muy descansado y tranquilo. Si consigue hacer de la vipasana una costumbre diaria, ojalá a la hora de la siesta o al atardecer, se sentirá renovado a los pocos días de hacerlo, entonces verá la realidad exterior con mayor objetividad y las imágenes mentales perderán gran parte de su virulencia.
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