martes, 5 de junio de 2012

LA MANERA DE AGRADAR AL SEÑOR


Cierto novicio se acercó al abad Macario y le pidió consejo sobre la mejor manera de agradar al Señor.
- Vé hasta el cementerio e insulta a los muertos -le dijo Macario.
El hermano hizo lo que se le ordenó. Al día siguiente, volvió a visitar a Macario.
- ¿Y ellos te respondieron? -preguntó el abad.
El novicio le contestó que no.
- Entonces vuelve allí, y elógialos.
El novicio obedeció. Esa misma tarde, volvió con el abad, que nuevamente quiso saber si los muertos le habían respondido.
- No - dijo el novicio.
- Para agradar al Señor, compórtate de la misma manera -le indicó Macario. - No hagas caso del desprecio de los hombres, ni de sus elogios; de esta manera, podrás construir tu propio camino.

lunes, 4 de junio de 2012

MAESTRO Y DISCÍPULO ENFRENTAN EL RÍO


Un discípulo tenía tanta fé en los poderes del gurú Sanjai, que cierta vez lo llamó a la vera del río:
- Maestro, todo lo que aprendí con usted hizo que mi vida cambiara. Fui capaz de reanudar mi matrimonio, de llevar adelante los negocios de mi familia, de hacer caridad con todos mis vecinos. Todo lo que pedí en su nombre, con fé, lo he conseguido.
Sanjai miró al discípulo, y su corazón rebosó de orgullo.
El discípulo se aproximó a la margen del río:
- Mi fé en sus enseñanzas y en su divinidad es tanta, que va a ser suficiente con que pronuncie su nombre para que pueda caminar sobre las aguas.
Antes que el maestro pudiera decir nada, el discípulo se metió en el río, gritando:
- ¡Loado sea Sanjai! ¡Loado sea Sanjai!
dio el primer paso. Y otro.
Y un tercero. Su cuerpo comenzó a levitar, y el joven consiguió llegar a la otra orilla del río sin siquiera mojarse los pies.
Sanjai miró sorprendido al discípulo, que saludaba desde la otra orilla, con una sonrisa en los labios.
"¿Querrá decir que estoy mucho más iluminado de lo que creía? ¡Podría tener el monasterio más famoso de toda la región! ¡Podría estar a la altura de los grandes santos y gurús!"
Decidido a repetir el hecho, se acercó a la orilla, y comenzó a gritar, mientras caminaba río adentro:
- ¡Loado sea Sanjai! ¡Loado sea Sanjai!
Dio el primer paso, el segundo, y en el tercero ya estaba siendo arrastrado por la corriente. Como no sabía nadar, su discípulo tuvo que tirarse al agua para salvarlo de una muerte segura.
Cuando regresaron a la orilla, exhaustos, Sanjai se quedó en silencio por largo tiempo. Finalmente, dijo:
-Espero que entiendas con sabiduría lo que aconteció hoy. Todo lo que yo te enseñé fueron las sagradas escrituras, y la manera correcta de comportarse. Sin embargo, eso no hubiera sido suficiente si no hubieras agregado lo que estaba faltando: la fé en que tales enseñanzas podrían mejorar tu vida.
"Yo te enseñé, porque mis maestros me enseñaron. Pero, mientras yo pensaba y estudiaba, tú practicabas lo que ibas aprendiendo. Gracias por hacerme entender que, muchas veces, el hombre no cree en lo que desea que otros crean".

domingo, 3 de junio de 2012

CONTINUAR EN EL MISMO CAMINO


El monje Lucas, acompañado de un discípulo, se detuvo en una aldea. Un anciano le preguntó:
- Santo hombre, ¿cómo puedo acercarme a Dios?
- Diviértete. Alaba a Dios con tu alegría -fue la respuesta.
Un joven preguntó:
- ¿Qué puedo hacer para aproximarme a Dios?
- No te diviertas tanto -dijo Lucas.
Cuando el joven partió, el discípulo le dijo:
- Parece que Usted no está muy seguro acerca de si debemos o no divertirnos.
Lucas respondió:
- La búsqueda espiritual es un puente sin pasamanos que atraviesa un abismo. Si alguien está demasiado cerca del lado derecho, le digo "¡a la izquierda!". Si se acerca demasiado al lado izquierdo, le digo "¡a la derecha!" De esta forma, ellos pueden continuar en el Camino.

sábado, 2 de junio de 2012

EL HILO Y LA AGUJA


Una pequeña historia adaptada de un cuento de Machado de Assis:
La aguja pasa por varios estados hasta entender su función: el calor abrasador de la metalurgia, el frío intenso del agua en que la enfrían, el peso aplastante de la prensa que la hace adquirir su forma ideal.
A partir de ahí, necesita estar siempre rígida, brillante y afilada. Después de todo este aprendizaje, ella encuentra su razón de vivir: el hilo.
Y hace lo posible por ayudarlo: se enfrenta con los tejidos más resistentes, abre huecos en los lugares exactos. Pero, cuando termina su trabajo, la misteriosa mano de la costurera la vuelve a colocar en una caja oscura; después de tanto esfuerzo, su recompensa es la soledad.
Con el hilo, sin embargo, la historia es diferente: a partir de ese momento comienza a ir a todos los bailes y fiestas.

viernes, 1 de junio de 2012

Las cosas que amamos

Algunas mujeres aman su cumple, como yo que lo espero desde que termina mi festejo. Pero ya que los treintas se acercan de manera escurridiza, creo que la idea de cumplir años cada vez me agrada menos, y supongo que les pasa a todas.

Está claro que cumplir 30 años no es una de nuestras cosas favoritas… pero lo que está en nuestra lista de cosas favoritas, está ahí gracias a que vivimos treinta años, lo suficiente para saber qué amamos y qué no. Como mujeres amamos los tacones altos, el labial rojo y Greys Anatomy. Amamos lo que hacemos, nuestra carrera y nuestro trabajo (y si no amamos lo que hacemos, a los 30s ya sabemos que debemos amar lo que hacemos para ser felices). Amamos nuestra familia y una relajante clase de yoga.

Amamos nuestra inteligencia, nuestro sentido del humor, nuestro cuerpo y ese halagador LBD. Amamos el vino, la pasta y el helado de chocolate… Sabemos que un buen masaje nos hace sentir sexys, que comer chocolate con una amiga nos levanta el ánimo y el efecto que tiene una copa de champagne sobre nosotras.

A los 30s ya sabemos lo reconfortante que es el ejercicio o gastarnos más de lo permitido en una tarde de spa, pues sabemos que es un capricho necesario de vez en cuando. Una mujer de 30 no hace lo que no quiere hacer (siempre está haciendo algo más interesante); se conoce lo suficiente para asegurarse de quién es, qué quiere y es fiel a sí misma y honesta con los demás.

Le vale lo que otras personas piensan sobre lo que hace, no hace, dice o viste. Está segura de lo que vale y eso irradia... es mucho más sexy. Aprecia las decisiones que tomaste, sin importar dónde te llevaron; las metidas de pata que cometiste; recuerda con cariño a ese chico, culpable de tus mil y un llantos y que te regaló un “corazón roto”, pues es en esa “crisis amorosa” donde nos conocemos y aprendemos más. Adora tu cuerpo… cuídalo, mímalo, conócelo y disfrútalo.

Aunque me quedan unos añitos antes de cumplir 30 años, definitivamente al conversar con bellas mujeres de 30 años, solo puedo decir: ¡no puedo esperar a cumplir 30! Hacer la exclusiva de esta edición me hizo reflexionar mucho; en lo que viví, lo que sentí, lo que aprendí… en lo que quiero hacer en mi vida y lo maravillosa que esa travesía de conocerte a ti misma. Espero que nuestra exclusiva las llene de esas ganas de vivir y de hacerlo todo que tiene toda mujer de 30 años y más.

DOS GRANDES PINTORES SE ENCUENTRAN


Desde joven, el pintor Henri Matisse acostumbraba visitar semanalmente al gran Renoir en su atelier. Cuando Renoir fue atacado por la artritis, Matisse comenzó a visitarlo a diario llevándole alimentos, pinceles, pinturas, pero siempre tratando de convencer al maestro de que estaba trabajando demasiado, y que necesitaba descansar un poco.
Cierto día, notando que cada pincelada hacía que Renoir gimiera de dolor, Matisse no pudo contenerse:
- Gran maestro, su obra ya es vasta e importante. ¿Por qué continúa torturándose de esta manera?
- Muy simple -respondió Renoir. - La belleza permanece; el dolor termina pasando.

El poder desmotivador de los dolores subconscientes

Con mucha frecuencia pensamos que nuestros hijos o personas conocidas no hacen lo que tiene que hacer porque tienen flojera o simplemente, porque no les da la gana de hacerlo: el problema se torna complejo en el mundo estudiantil, son muchas las personas que tienen una flojera increíble con su actividad de hacer tareas o sus deberes escolares y lo sorprendente de todo esto es que hay hechos que muestran que no es precisamente lo que llamamos flojera lo que ocasiona esas actitudes, es, el dolor asociado o vinculado a dicha actividad que hace que la mente subconsciente se paralice temporalmente o al menos mientras transcurra el tiempo para hacer la actividad llamada “tareas” o lo que sea que nos resulte difícil hacer.

• Nuestra mente subconsciente se mueve o deja de moverse por la acción de dos fuerzas: el dolor y el placer.

• Todo lo que significa dolor, sentimiento doloroso o emoción dolorosa detiene a nuestro subconsciente y este deja de apoyar a la parte consciente; lo que significa placer propicia la acción y la actividad fluida y libre de toda tensión y sobre esfuerzo.

• En alguna etapa de nuestra vida, por cualquier razón que ni recordamos, aprendimos a dejar de vincular placer a las tareas y aprendimos también a vincular dolor y ahí comenzaron nuestros problemas de escuela o de colegio que luego se fueron trasladando a los ámbitos de la universidad o de estudios superiores; la buena noticia es que todo dolor asociado a cualquier actividad en la que estemos teniendo problemas puede ser borrado por la regresión de dolores vinculados y puede también, restaurar la capacidad de emprender las acciones necesarias para triunfar en cualquier ámbito en que se quiera triunfar en esta vida.

• El mecanismo de la regresión es maravilloso y extraordinariamente sencillo: Saca y extrae desde las profundidades del inconsciente o subconsciente los dolores asociados o vinculados y los convierte en recuerdos conscientes libres de contenido doloroso y de esta manera, se pueden hacer tareas con total concentración y libres de toda perturbación; se puede dedicar tiempo al trabajo de redacción o de revisión de tesis y avanzar día a día hasta llegar al objetivo deseado y hasta lograr el triunfo que se ha decidido lograr.

• Si usted querido amigo o usted querida amiga tiene alguna actividad que necesita realizar y que por alguna razón no la puede hacer, haga su regresión diciendo durante seis minutos: “Hacer x significa para mi mucho dolor” y debe repetir este ejercicio hasta que salgan bostezos y algunas lagrimas, persevere con el ejercicio unas tres o más veces y todo el dolor interno habrá salido y pronto se verá haciendo lo que quiere y tiene que hacer, nos vemos en el artículo de mañana.

• Preguntas vivenciales: ¿Qué es lo que le gustó del presente artículo? ¿Por qué?.

• Palabras del autor: “Quite el dolor asociado a cualquier tarea dolorosa o tediosa y la tarea se hará con suma facilidad”.