Un estudio realizado por la Universidad Nacional de Singapur (Singapur), de la Universidad de California en Berkeley y de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.), ha descubierto que las personas más impacientes envejecen más rápidamente, debido a que sus telómeros son mucho más cortos que los de las personas pacientes.
El tamaño de los telómeros (los extremos de los cromosomas en el ADN) están relacionados con la longevidad. Por esa razón, tener telómeros más cortos se vinculan con el riesgo de muerte temprana y tener los telómeros más largos, a una mayor longevidad.
La función de los telómeros en el cuerpo, es proteger los cromosomas de los daños a las células. A medida que pasan los años, éstos se van acortando y reduciendo su capacidad.
Los expertos se preguntaron si la tranquilidad influiría de algún modo en este proceso y determinaron, estudiando a 1.158 jóvenes entre 21 y 22 años de edad, que si tiene una relación.
El análisis de ADN y de sangre, antes y después del experimento, mostró que los más impacientes tenían los telómeros más cortos que aquellos que eran más tranquilos.
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jueves, 25 de febrero de 2016
Coacción nos hace menos responsables
Un experimento realizado por un equipo internacional de neurocientíficos demuestra por qué la gente puede ser coaccionada con facilidad. Los resultados, publicados en la revista Current Biology, revelan que cuando alguien nos da una orden nos sentimos menos responsables de nuestras acciones.
Según los investigadores, ante una situación en la que nos obligan a hacer algo, el cerebro establece una distancia emocional entre nuestros actos y sus consecuencias negativas para reducir la conexión entre ambos
Según los investigadores, ante una situación en la que nos obligan a hacer algo, el cerebro establece una distancia emocional entre nuestros actos y sus consecuencias negativas para reducir la conexión entre ambos
El Síndrome de la Impostora ¿Eres tu peor enemiga?
Pese a protagonizar una de las sagas más taquilleras de la historia del cine, Emma Watson aseguró que cuando actuaba se sentía como “una impostora”. Lo mismo les ocurrió a las también actrices Tina Fey, Kate Winslet y Renée Zellweger. Sheryl Sandberg, directora operativa de Facebook ha declarado :“Aún hay días en los que me levanto sintiéndome un fraude, sin estar segura de si debería estar donde estoy”. ¿Qué lleva a todas esas mujeres, famosas por su talento y su esfuerzo, a sentir que SU éxito no les pertenece?
Por extraño que pueda parecer, este trastorno es más habitual de lo que parece: siete de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez en su vida, según la doctora Valerie Young, y afecta a todas las jerarquías, desde Juniors a CEOs.
“Millones de mujeres y hombres en todo mundo, desde exitosos directivos de empresas, hasta brillantes estudiantes o actrices, como Kate Winslet, están secretamente preocupados por no ser tan capaces como todos creen”, asegura Young.
Cuando la asesora profesional y autora del libro “Cómo superar el síndrome del impostor”, Aida Baida Gil, oyó hablar por primera vez del síndrome, no pudo sentirse más identificada.
“Tuve esa sensación durante toda mi carrera científica. Pensaba ¿qué hago yo aquí? Después me di cuenta de que le sucedía a mucha más gente, especialmente en profesiones en donde la competencia es muy alta”, contó la experta a BBC Mundo.
La asesora asegura que hay dos niveles: uno que desaparece con el tiempo y la experiencia —y que se manifiesta cuando nos sentimos inseguros ante un nuevo reto o puesto de trabajo— y otro más grave, que empeora con el tiempo.
“Asumes que tu éxito es cuestión de suerte y nunca lo achacas a tu inteligencia sino a factores externos o al hecho de que hayas tenido que trabajar muy duro para lograrlo”, explica.
Mas común entre mujeres
Se ha comprobado que hay más mujeres que hombres que se sienten impostoras, y eso es por la evolución de la mujer trabajadora y el auge de las mujeres que “llevan el pan a casa” (#breadwinnermoms).
Además, se ha demostrado que las mujeres tendemos a infravalorarnos. Young, autora del libro The Secret Thoughts of Successful Women explica que los niños crecen aprendiendo a alardear, mientras que las niñas crecemos apagando nuestras voces; que más allá de ser juzgadas por el físico, también nos ponemos listones imposibles en el plano intelectual.
Es una de los principales motivos por los que existe el Síndrome de la Tiara, y también una de las razones por las que a nosotras no nos asciendan igual que a nuestros homólogos masculinos, lo que perpetúa la existencia de la brecha de género salarial.
Como aseguraba la periodista del Telegraph Claire Cohen: “Una delgada línea separa la auto infravaloración de la autodestrucción”, así que ante esta desventaja cultural, sólo se puede apelar al tiempo y a la difícil –pero no imposible- tarea de creer en una misma.
¿Por qué me siento como una impostora?
El Síndrome del Impostor se da entre personas con falta de confianza, especialmente aquellas que son meticulosas, con altos niveles de perfeccionismo y capacidad autocrítica. La percepción de conceptos como “éxito”, “trabajo” y “competencia” es uno de los factores causantes del síndrome.
De acuerdo con Aida Baida, la doctora Young estableció cuatro posibles fuentes de origen del síndrome:
Dinámicas familiares durante la infancia. “Cuando tu hermano es ‘el inteligente’ y tu eres ‘la simpática’, o tienes presión para sacar buenas notas, padres muy exitosos o sientes que eres la oveja negra”, cuenta Aida.
Estereotipos sexuales. El síndrome del impostor, según la especialista, es “igual de frecuente en mujeres que en hombres”, aunque hasta hace poco se pensaba que ocurría principalmente en mujeres debido a los “mensajes de éxito y fracaso en la sociedad” y a la “presión ante ser madre y, al mismo tiempo, una profesional de éxito”.
Diferencias salariales. Aida trabaja principalmente con mujeres profesionales y asegura que “la realidad de la mujer en el mundo profesional” es también una causa de este síndrome.
Percepción de éxito, fracaso y competencia. “Las personas que sufren el síndrome son muy exigentes consigo mismas y tienen una lista de requisitos prácticamente imposibles de llevar a cabo”.
¿Cómo afecta a tu vida laboral?
Según Aida Baida, el “síndrome del impostor” puede tener repercusiones en la carrera profesional de quienes lo sufren.
Quienes sufren el síndrome temen que los demás puedan descubrir en cualquier momento que son “un fraude” y que no merecen su éxito.
“No corren riesgos ni se atreven a pedir un ascenso porque tienen miedo de no estar a la altura, así que trabajan por debajo de su potencial”, sostiene.
“También aumenta sus niveles de estrés y afecta a su productividad porque a menudo postergan tareas o bien trabajan demasiado duro para justificar que su éxito se debe al duro trabajo y no a su talento”.
Si te sientes reflejado en esa situación, lo mejor que puedes hacer, según la experta, es comenzar a dar las gracias la próxima vez te den un cumplido. “Sin dar excusas, sin justificarte. Simplemente dar las gracias”.
Lo más normal es que con el tiempo desaparezca tu sensación, pero, de no ser así, sería bueno que “investigues más sobre el tema, reconozcas las normas que te exiges a ti mismo y cambies los guiones internos cada vez que te enfrentes a una situación de estrés”.
Cómo solucionarlo
Estas son las siete claves que deberemos tener en cuenta si queremos que el “síndrome del impostor” no acabe perjudicando gravemente nuestra carrera:
1. Acepta que no eres ni debes ser perfecto, el «perfeccionismo» es un mal compañero de viaje. Valórate y quiérete; tú eres lo más importante.
2. Acepta que puedes equivocarte y que quizás no conoces todas las respuestas a las preguntas, o que no sabes hacer ciertas cosas.
3. Atrévete a verbalizar lo que te ocurre a la gente de tu entorno y pídeles su opinión sobre ti y tus pensamientos.
4. Acepta los cumplidos y los elogios. No los pongas en tela de juicio. Disfrútalos, te los mereces.
5. Haz una lista de todas aquellas cualidades que tienes y de los logros que has ido cumpliendo en tu vida y prémiate por ello.
6. Agradece todos los días. Haz una lista de 5 cosas al día que van bien en tu vida y focalízate en lo positivo.
7. Rodéate de personas optimistas y que te infundan alegría y motivación.
Por extraño que pueda parecer, este trastorno es más habitual de lo que parece: siete de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez en su vida, según la doctora Valerie Young, y afecta a todas las jerarquías, desde Juniors a CEOs.
“Millones de mujeres y hombres en todo mundo, desde exitosos directivos de empresas, hasta brillantes estudiantes o actrices, como Kate Winslet, están secretamente preocupados por no ser tan capaces como todos creen”, asegura Young.
Cuando la asesora profesional y autora del libro “Cómo superar el síndrome del impostor”, Aida Baida Gil, oyó hablar por primera vez del síndrome, no pudo sentirse más identificada.
“Tuve esa sensación durante toda mi carrera científica. Pensaba ¿qué hago yo aquí? Después me di cuenta de que le sucedía a mucha más gente, especialmente en profesiones en donde la competencia es muy alta”, contó la experta a BBC Mundo.
La asesora asegura que hay dos niveles: uno que desaparece con el tiempo y la experiencia —y que se manifiesta cuando nos sentimos inseguros ante un nuevo reto o puesto de trabajo— y otro más grave, que empeora con el tiempo.
“Asumes que tu éxito es cuestión de suerte y nunca lo achacas a tu inteligencia sino a factores externos o al hecho de que hayas tenido que trabajar muy duro para lograrlo”, explica.
Mas común entre mujeres
Se ha comprobado que hay más mujeres que hombres que se sienten impostoras, y eso es por la evolución de la mujer trabajadora y el auge de las mujeres que “llevan el pan a casa” (#breadwinnermoms).
Además, se ha demostrado que las mujeres tendemos a infravalorarnos. Young, autora del libro The Secret Thoughts of Successful Women explica que los niños crecen aprendiendo a alardear, mientras que las niñas crecemos apagando nuestras voces; que más allá de ser juzgadas por el físico, también nos ponemos listones imposibles en el plano intelectual.
Es una de los principales motivos por los que existe el Síndrome de la Tiara, y también una de las razones por las que a nosotras no nos asciendan igual que a nuestros homólogos masculinos, lo que perpetúa la existencia de la brecha de género salarial.
Como aseguraba la periodista del Telegraph Claire Cohen: “Una delgada línea separa la auto infravaloración de la autodestrucción”, así que ante esta desventaja cultural, sólo se puede apelar al tiempo y a la difícil –pero no imposible- tarea de creer en una misma.
¿Por qué me siento como una impostora?
El Síndrome del Impostor se da entre personas con falta de confianza, especialmente aquellas que son meticulosas, con altos niveles de perfeccionismo y capacidad autocrítica. La percepción de conceptos como “éxito”, “trabajo” y “competencia” es uno de los factores causantes del síndrome.
De acuerdo con Aida Baida, la doctora Young estableció cuatro posibles fuentes de origen del síndrome:
Dinámicas familiares durante la infancia. “Cuando tu hermano es ‘el inteligente’ y tu eres ‘la simpática’, o tienes presión para sacar buenas notas, padres muy exitosos o sientes que eres la oveja negra”, cuenta Aida.
Estereotipos sexuales. El síndrome del impostor, según la especialista, es “igual de frecuente en mujeres que en hombres”, aunque hasta hace poco se pensaba que ocurría principalmente en mujeres debido a los “mensajes de éxito y fracaso en la sociedad” y a la “presión ante ser madre y, al mismo tiempo, una profesional de éxito”.
Diferencias salariales. Aida trabaja principalmente con mujeres profesionales y asegura que “la realidad de la mujer en el mundo profesional” es también una causa de este síndrome.
Percepción de éxito, fracaso y competencia. “Las personas que sufren el síndrome son muy exigentes consigo mismas y tienen una lista de requisitos prácticamente imposibles de llevar a cabo”.
¿Cómo afecta a tu vida laboral?
Según Aida Baida, el “síndrome del impostor” puede tener repercusiones en la carrera profesional de quienes lo sufren.
Quienes sufren el síndrome temen que los demás puedan descubrir en cualquier momento que son “un fraude” y que no merecen su éxito.
“No corren riesgos ni se atreven a pedir un ascenso porque tienen miedo de no estar a la altura, así que trabajan por debajo de su potencial”, sostiene.
“También aumenta sus niveles de estrés y afecta a su productividad porque a menudo postergan tareas o bien trabajan demasiado duro para justificar que su éxito se debe al duro trabajo y no a su talento”.
Si te sientes reflejado en esa situación, lo mejor que puedes hacer, según la experta, es comenzar a dar las gracias la próxima vez te den un cumplido. “Sin dar excusas, sin justificarte. Simplemente dar las gracias”.
Lo más normal es que con el tiempo desaparezca tu sensación, pero, de no ser así, sería bueno que “investigues más sobre el tema, reconozcas las normas que te exiges a ti mismo y cambies los guiones internos cada vez que te enfrentes a una situación de estrés”.
Cómo solucionarlo
Estas son las siete claves que deberemos tener en cuenta si queremos que el “síndrome del impostor” no acabe perjudicando gravemente nuestra carrera:
1. Acepta que no eres ni debes ser perfecto, el «perfeccionismo» es un mal compañero de viaje. Valórate y quiérete; tú eres lo más importante.
2. Acepta que puedes equivocarte y que quizás no conoces todas las respuestas a las preguntas, o que no sabes hacer ciertas cosas.
3. Atrévete a verbalizar lo que te ocurre a la gente de tu entorno y pídeles su opinión sobre ti y tus pensamientos.
4. Acepta los cumplidos y los elogios. No los pongas en tela de juicio. Disfrútalos, te los mereces.
5. Haz una lista de todas aquellas cualidades que tienes y de los logros que has ido cumpliendo en tu vida y prémiate por ello.
6. Agradece todos los días. Haz una lista de 5 cosas al día que van bien en tu vida y focalízate en lo positivo.
7. Rodéate de personas optimistas y que te infundan alegría y motivación.
lunes, 22 de febrero de 2016
¿Qué dice el color de los ojos de tu personalidad?
Científicos de la Universidad de Orebro (Suecia) hicieron un estudio para averiguar si el color de los ojos tiene relación con su personalidad y determinaron que sí.
El estudio se hizo a 428 personas y concluyeron que el color de los ojos se ve afectado por los mismos genes que forman los lóbulos frontales. Lo que quiere decir que cierto tipo de comportamientos son más frecuentes en las personas con determinado color de ojos.
Ojos verdes
La mayoría de las personas que te ven como una persona seductora, atractiva y misteriosa. El estudio señala que el adjetivo más utilizado para las personas con ojos verdes es 'sexy' y la mayoría de los participantes indicó que si pudiera cambiar el color de los ojos, elegiría el verde.
Ojos marrón oscuro o negro
Tienes condiciones para ser un líder y es así como la gente te ve. También se perciben como misteriosos y agradables. El estudio añade que las personas con ojos más oscuros son generalmente mejores en los deportes que implican golpeo, como el tenis.
Ojos grises
Los ojos grises son raros pero en realidad son una variación de tono de los azules. Estas personas suelen tener un carácter difícil de predecir y su personalidad es un tanto ambigua: puedes ser ambas caras de la moneda, según cada situación.
Ojos color avellana o miel
Este tipo de iris está compuesto por 2 colores diferentes, lo que se refleja también en una personalidad única y diferente. Independientes, confiados y espontáneos, aunque bastante difíciles de leer. Tienen un carácter más difícil de encasillar.
Ojos marrón claro
Tienden a ser personas agradables, asertivos y la gente suele confiar mucho en ellos. Adicionalmente otro estudio, de la Universidad de Praga, describe a las personas con ojos marrones como muy leales, respetuosos y gentiles, aunque no sumisos.
El estudio se hizo a 428 personas y concluyeron que el color de los ojos se ve afectado por los mismos genes que forman los lóbulos frontales. Lo que quiere decir que cierto tipo de comportamientos son más frecuentes en las personas con determinado color de ojos.
Ojos verdes
La mayoría de las personas que te ven como una persona seductora, atractiva y misteriosa. El estudio señala que el adjetivo más utilizado para las personas con ojos verdes es 'sexy' y la mayoría de los participantes indicó que si pudiera cambiar el color de los ojos, elegiría el verde.
Ojos marrón oscuro o negro
Tienes condiciones para ser un líder y es así como la gente te ve. También se perciben como misteriosos y agradables. El estudio añade que las personas con ojos más oscuros son generalmente mejores en los deportes que implican golpeo, como el tenis.
Ojos grises
Los ojos grises son raros pero en realidad son una variación de tono de los azules. Estas personas suelen tener un carácter difícil de predecir y su personalidad es un tanto ambigua: puedes ser ambas caras de la moneda, según cada situación.
Ojos color avellana o miel
Este tipo de iris está compuesto por 2 colores diferentes, lo que se refleja también en una personalidad única y diferente. Independientes, confiados y espontáneos, aunque bastante difíciles de leer. Tienen un carácter más difícil de encasillar.
Ojos marrón claro
Tienden a ser personas agradables, asertivos y la gente suele confiar mucho en ellos. Adicionalmente otro estudio, de la Universidad de Praga, describe a las personas con ojos marrones como muy leales, respetuosos y gentiles, aunque no sumisos.
Resiliencia, una actitud para salir adelante
Eres de las personas que consigue reponerse ante cualquier adversidad y sabe cómo reaccionar ante eventos traumáticos y dolorosos de la vida? Seguramente tienes la decisión y la actitud para hacerlo. A esta fuerza se la denomina resiliencia.
Es la capacidad de superar periodos de dolor emocionales y situaciones de crisis. Se dice que los resilientes no solo pueden sobreponerse a contratiempos, sino que, incluso, resultan fortalecidos por éstos. En este punto coinciden los especialistas en desarrollo personal como Daniel MacLean, facilitador en
Constelaciones Familiares; el también couch personal asegura que no se trata de algo que se aprende desde niño o que los padres inculcan. “Se trata de actitud, de decisión y de tener la confianza de que puedes lograr lo que te propones”.
Cuenta que la resiliencia fue estudiada con niños procedentes de familias violentas, en las que los adultos no cuidaron ni protegieron a los menores. “Lo llamativo de la resiliencia es que en ésta, como en otras situaciones tan difíciles, de repente surge la capacidad de reponerse y recobrar la fortaleza para reencaminar la vida y construir una autoimagen positiva de sí mismo”.
La pregunta es ¿cómo estos niños se reconstruyeron después de los traumas sufridos? No existen datos que indiquen qué es lo que logra que las personas, chicas o grandes, sigan adelante y surjan. Pero parece que la voluntad lo puede todo.
La psicóloga clínica Marynés Salazar señala que la resiliencia, por lo general, se manifiesta en quienes identifican el aprendizaje en las experiencias vividas, por muy traumáticas que éstas sean. “Todas las personas somos resilientes. Sin embargo, existe gente que vive una experiencia negativa, la procesa y no deja que se haga un trauma. Por el contrario, se sobrepone a esta experiencia y toma el mejor aprendizaje de ella, y hace de éste su impulso”.
Para su colega Mónica Soliz, desarrollar la confianza en sí mismo es edificante. “Lo importante es tener la capacidad necesaria para resolver problemas y confiar en los instintos, esto ayudará a construir la resiliencia en la persona”.
Salazar dice que durante mucho tiempo se pensó que era una capacidad extraordinaria que algunos individuos tenían, hoy se sabe que todos pueden desarrollarla haciendo reflexiones sobre la experiencia en lugar de compadecerse de sí mismos.
“Cuando uno pasa por una situación dolorosa, vale la pena dejar fluir los sentimientos que el hecho genera: llorar, gritar, enojarse y volver a llorar hace bien. Pero luego de la crisis debería ser infalible preguntarse: ¿para qué me sirvió esto que pasé?, ¿qué aprendí de ello?, ¿cómo puedo evitar volver a pasar por algo así? Las respuestas desarrollan la resiliencia.
Soliz y MacLean dejan claro que ser resiliente no depende de los valores o de ejemplos de fortaleza, sino que de “algo que nace e impulsa”.
Entonces, la resiliencia es una cuestión de decisión, actitud y acción para apostar por la vida.
Relaciones
La resiliencia se fortalece estableciendo buenas relaciones con familiares cercanos, amigos y personas importantes en tu vida. También aceptando ayuda y apoyo de quienes te quieren y escuchan.
Obstáculos
Aunque no puedas evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, sí puedes cambiar la manera de interpretarlos y de reaccionar.
Cambios
Como resultado de una situación adversa, puede que no alcances algunas metas. Aceptar las circunstancias que no puedes cambiar te ayuda a enfocarte en las que sí puedes modificar.
Metas
En lugar de centrarte en tareas que parece que no puedes lograr, pon tu energía en las cosas que puedes concretar hoy y que te ayudan a caminar hacia donde quieres llegar.
Presente
Deja ir el pasado y vive el presente como una oportunidad. No te aferres a lo que se fue.
Es la capacidad de superar periodos de dolor emocionales y situaciones de crisis. Se dice que los resilientes no solo pueden sobreponerse a contratiempos, sino que, incluso, resultan fortalecidos por éstos. En este punto coinciden los especialistas en desarrollo personal como Daniel MacLean, facilitador en
Constelaciones Familiares; el también couch personal asegura que no se trata de algo que se aprende desde niño o que los padres inculcan. “Se trata de actitud, de decisión y de tener la confianza de que puedes lograr lo que te propones”.
Cuenta que la resiliencia fue estudiada con niños procedentes de familias violentas, en las que los adultos no cuidaron ni protegieron a los menores. “Lo llamativo de la resiliencia es que en ésta, como en otras situaciones tan difíciles, de repente surge la capacidad de reponerse y recobrar la fortaleza para reencaminar la vida y construir una autoimagen positiva de sí mismo”.
La pregunta es ¿cómo estos niños se reconstruyeron después de los traumas sufridos? No existen datos que indiquen qué es lo que logra que las personas, chicas o grandes, sigan adelante y surjan. Pero parece que la voluntad lo puede todo.
La psicóloga clínica Marynés Salazar señala que la resiliencia, por lo general, se manifiesta en quienes identifican el aprendizaje en las experiencias vividas, por muy traumáticas que éstas sean. “Todas las personas somos resilientes. Sin embargo, existe gente que vive una experiencia negativa, la procesa y no deja que se haga un trauma. Por el contrario, se sobrepone a esta experiencia y toma el mejor aprendizaje de ella, y hace de éste su impulso”.
Para su colega Mónica Soliz, desarrollar la confianza en sí mismo es edificante. “Lo importante es tener la capacidad necesaria para resolver problemas y confiar en los instintos, esto ayudará a construir la resiliencia en la persona”.
Salazar dice que durante mucho tiempo se pensó que era una capacidad extraordinaria que algunos individuos tenían, hoy se sabe que todos pueden desarrollarla haciendo reflexiones sobre la experiencia en lugar de compadecerse de sí mismos.
“Cuando uno pasa por una situación dolorosa, vale la pena dejar fluir los sentimientos que el hecho genera: llorar, gritar, enojarse y volver a llorar hace bien. Pero luego de la crisis debería ser infalible preguntarse: ¿para qué me sirvió esto que pasé?, ¿qué aprendí de ello?, ¿cómo puedo evitar volver a pasar por algo así? Las respuestas desarrollan la resiliencia.
Soliz y MacLean dejan claro que ser resiliente no depende de los valores o de ejemplos de fortaleza, sino que de “algo que nace e impulsa”.
Entonces, la resiliencia es una cuestión de decisión, actitud y acción para apostar por la vida.
Relaciones
La resiliencia se fortalece estableciendo buenas relaciones con familiares cercanos, amigos y personas importantes en tu vida. También aceptando ayuda y apoyo de quienes te quieren y escuchan.
Obstáculos
Aunque no puedas evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, sí puedes cambiar la manera de interpretarlos y de reaccionar.
Cambios
Como resultado de una situación adversa, puede que no alcances algunas metas. Aceptar las circunstancias que no puedes cambiar te ayuda a enfocarte en las que sí puedes modificar.
Metas
En lugar de centrarte en tareas que parece que no puedes lograr, pon tu energía en las cosas que puedes concretar hoy y que te ayudan a caminar hacia donde quieres llegar.
Presente
Deja ir el pasado y vive el presente como una oportunidad. No te aferres a lo que se fue.
sábado, 20 de febrero de 2016
El placer de colorear
“Además de reducir el nivel de estrés, el colorear ayuda a desarrollar una mejor concentración en los adultos”, explica la psicóloga Reny Salinas.
Esta técnica también estimula la fantasía y la imaginación. Su alto poder terapéutico es utilizado en hospitales, centros de rehabilitación y consultas tanto psicológicas como siquiátricas. Su efecto puede ser comparable con la meditación y la conciencia plena.
Salinas agrega que los libros de Mandala son una excelente opción para aquellas personas que viven bajo presión. “Estos libros también son de mucha ayuda para las personas que padecen alzhéimer”, cuenta.
El truco está en la concentración que se necesita para no salirse de los contornos. Al enfocar toda la atención en el dibujo, la persona se olvida de los problemas. Asimismo, el diseño de estos dibujos, que son más complicados que los infantiles, invitan a la relajación e impulsan la creatividad de los adultos. Uno de los beneficios es que pueden imprimirse con facilidad, por lo que se convierte en una terapia de bajo costo.
“Aunque colorear un par de horas no elimine todos los problemas que nos preocupan, sí nos aparta y nos alivia del estrés que nos abruma”, expresa el siquiatra Rojas Marcos.
Equilibrio
Cuando un niño está pintando su atención está completamente absorbida por lo que está haciendo: elegir los tonos que son mejores para ponerlos unos al lado de otro, tratar de mantenerse dentro de los límites del dibujo... son todas acciones que requieren la máxima concentración.
El arteterapia es en realidad un verdadero ejercicio para el cerebro. Cuando estamos pintando se estimulan ambos hemisferios del cerebro ya que deben trabajar juntos en perfecta armonía: el hemisferio izquierdo, el de la lógica y el movimiento, se activa para seguir los contornos del diseño con precisión; el hemisferio derecho, que forma parte de la creatividad, se estimula por la elección de los colores que se pueden utilizar y permite que las emociones fluyan libremente. Se produce una liberación de endorfinas (sustancia de la felicidad) y disminuye la tendencia al “sobre-control” que ha causado el estrés.
Este discurso es igual de válido para los adultos que suelen ser eternos niños. Centrarse especialmente en la coloración puede dejar de lado otros pensamientos, problemas de la vida diaria, angustias del trabajo. El hecho de dibujar o pintar hace que la persona adulta se concentre en eso que hace, permitiendo a su vez la relajación de cuerpo y mente, calma los nervios y hace recuperar el equilibrio.
Los artistas
Los Libros de Arte Therapy están diseñados en su mayoría por artistas internacionales, destacamos a Sarnat y Marotta que se encuentran entre los más populares. los libros no son simples cuadernos con contenidos sino que pasan a ser verdaderas colecciones de obras de arte.
Cada libro tiene un estilo diferente según sea el artista que lo creó. Lo ideal es que cada uno elija el libro de la persona que lo ha hecho que tenga un carácter más parecido al de uno mismo.
Esta terapia además, confirman que sirve para encontrar el propio yo que a veces perdemos con el paso de los años y las circunstancias de la vida. Una terapia que sin duda dará mucho que hablar.
Los originales
Estos libros fueron publicados originalmente por el sello francés Hachette, que ha vendido 2,5 millones de copias en todo el mundo de esta colección. La terapia de colorear otorga el placer de crear, ayuda a desarrollar la imaginación, mejora la concentración y libera el espíritu.
LO DIJO:
“Los colores estimulan distintas áreas del cerebro. Ayudan a bajar el nivel de ansiedad y de estrés y a aquietar la cabeza”
explican responsables de Ediciones B: (Arte Terapia I,
Arte Terapia II y Colorarte Terapia).
Esta técnica también estimula la fantasía y la imaginación. Su alto poder terapéutico es utilizado en hospitales, centros de rehabilitación y consultas tanto psicológicas como siquiátricas. Su efecto puede ser comparable con la meditación y la conciencia plena.
Salinas agrega que los libros de Mandala son una excelente opción para aquellas personas que viven bajo presión. “Estos libros también son de mucha ayuda para las personas que padecen alzhéimer”, cuenta.
El truco está en la concentración que se necesita para no salirse de los contornos. Al enfocar toda la atención en el dibujo, la persona se olvida de los problemas. Asimismo, el diseño de estos dibujos, que son más complicados que los infantiles, invitan a la relajación e impulsan la creatividad de los adultos. Uno de los beneficios es que pueden imprimirse con facilidad, por lo que se convierte en una terapia de bajo costo.
“Aunque colorear un par de horas no elimine todos los problemas que nos preocupan, sí nos aparta y nos alivia del estrés que nos abruma”, expresa el siquiatra Rojas Marcos.
Equilibrio
Cuando un niño está pintando su atención está completamente absorbida por lo que está haciendo: elegir los tonos que son mejores para ponerlos unos al lado de otro, tratar de mantenerse dentro de los límites del dibujo... son todas acciones que requieren la máxima concentración.
El arteterapia es en realidad un verdadero ejercicio para el cerebro. Cuando estamos pintando se estimulan ambos hemisferios del cerebro ya que deben trabajar juntos en perfecta armonía: el hemisferio izquierdo, el de la lógica y el movimiento, se activa para seguir los contornos del diseño con precisión; el hemisferio derecho, que forma parte de la creatividad, se estimula por la elección de los colores que se pueden utilizar y permite que las emociones fluyan libremente. Se produce una liberación de endorfinas (sustancia de la felicidad) y disminuye la tendencia al “sobre-control” que ha causado el estrés.
Este discurso es igual de válido para los adultos que suelen ser eternos niños. Centrarse especialmente en la coloración puede dejar de lado otros pensamientos, problemas de la vida diaria, angustias del trabajo. El hecho de dibujar o pintar hace que la persona adulta se concentre en eso que hace, permitiendo a su vez la relajación de cuerpo y mente, calma los nervios y hace recuperar el equilibrio.
Los artistas
Los Libros de Arte Therapy están diseñados en su mayoría por artistas internacionales, destacamos a Sarnat y Marotta que se encuentran entre los más populares. los libros no son simples cuadernos con contenidos sino que pasan a ser verdaderas colecciones de obras de arte.
Cada libro tiene un estilo diferente según sea el artista que lo creó. Lo ideal es que cada uno elija el libro de la persona que lo ha hecho que tenga un carácter más parecido al de uno mismo.
Esta terapia además, confirman que sirve para encontrar el propio yo que a veces perdemos con el paso de los años y las circunstancias de la vida. Una terapia que sin duda dará mucho que hablar.
Los originales
Estos libros fueron publicados originalmente por el sello francés Hachette, que ha vendido 2,5 millones de copias en todo el mundo de esta colección. La terapia de colorear otorga el placer de crear, ayuda a desarrollar la imaginación, mejora la concentración y libera el espíritu.
LO DIJO:
“Los colores estimulan distintas áreas del cerebro. Ayudan a bajar el nivel de ansiedad y de estrés y a aquietar la cabeza”
explican responsables de Ediciones B: (Arte Terapia I,
Arte Terapia II y Colorarte Terapia).
Miedos: ¿cómo vencerlos?
EXISTE EL MIEDO NEGATIVO PERO TAMBIÉN EL POSITIVO. EL NEGATIVO PUEDE TRAER COMO CONSECUENCIA, PROBLEMAS DE SALUD | EN ESTE ARTÍCULO LA TERAPEUTA ROSARIO MÜLLER DA ALGUNAS PAUTAS PARA VENCER Y LIBERARSE DE ESTE SENTIMIENTO TAN DESAGRADABLE.
Rosario Müller es una terapeuta boliviana que reside en Brasil, con vasta experiencia en diferentes aspectos de la salud mental, emocional y física. En esta oportunidad, nos habla del miedo y las formas de transformarlo en un instrumento útil para nuestra vida.
“El miedo es una emoción que surge ante un pensamiento feo y doloroso sobre una situación futura que puede causarnos daño. Él se transforma en un sentimiento intruso cuando se permite que se instale en nuestras vidas”, explica la terapeuta.
Aunque se entiende que este sentimiento es negativo, se debe saber también que existe el miedo positivo. Es decir y según Müller, vibra de forma negativa cuando te toma y tu actitud se congela y vibra positivamente cuando lo observas para aprender que la verdadera protección está dentro de ti y decides tomar una actitud que lo integre.
“El miedo positivo existe para mirar que la verdadera protección está dentro de ti”, afirma.
Entonces lo fundamental radica en reconocerlo y luego acudir a herramientas para vencerlo.
“Sí se pueden vencer nuestros mayores miedos y se lo logra a través de la respiración y su consiguiente afirmación. Respirar te conecta con el cerebro para permitir que analices la situación conscientemente. Al afirmar, te permites escoger la actitud más elevada que te facilita liberar el miedo”, asevera Müller.
LA IMPORTANCIA DE VENCER LOS MIEDOS
La importancia de vencer nuestros mayores miedos radica en los efectos negativos que tiene para la salud. De hecho ya desde hace un buen tiempo se ha comprobado que los conflictos emocionales derivan luego en enfermedades.
“La mayoría de las enfermedades físicas tiene origen en los conflictos emocionales. El miedo, el pánico genera: depresión, psoriasis, problemas de próstata, problemas renales.
Temer nos conduce a dejar de lado nuestra posibilidad de reaccionar ante las situaciones, y se pierde la fe en las propias capacidades y es cuando se puede entrar en depresión”, asegura la terapeuta.
Muchas de las enfermedades, de hecho, ya han sido asociadas:
Psoriasis: miedo de ser herido.
Problemas de próstata: miedo que debilita la masculinidad.
“En síntesis, temer desequilibra el flujo de los líquidos en el organismo intoxicándonos, irritando todo a su paso constantemente, hasta que lo riñones disfuncionan”, asegura Müller.
¿CÓMO VENCERLOS REALMENTE?
La terapeuta aconseja respirar jugando.
“La respiración del Bhúo: Respiración circular, sin pausas, plena y profunda. Mientras la escuchas, después de cada observación: lleva tu atención enumerando los elementos del frente - respirar; de los lados -respirar; de arriba -respirar; de abajo - respirar; de atrás –respirar. Es decir reconocer el entorno físico y los objetos que nos rodean en ese momento. Luego, con los ojos cerrados, cuente y revise los que recuerdes, respirando al final de cada conjunto de recuerdos.
“Luego, observe partes de su interior, respirando y colocando el miedo como último elemento”, explica. Luego afirme: Con amor dejo partir este temor. Estoy segura(o) y a salvo. En sus manos está la resolución de todos los sentimientos cuando ellos vibran negativamente”, concluye la terapeuta.
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cocajuntos@a gmail.com
Rosario Müller es una terapeuta boliviana que reside en Brasil, con vasta experiencia en diferentes aspectos de la salud mental, emocional y física. En esta oportunidad, nos habla del miedo y las formas de transformarlo en un instrumento útil para nuestra vida.
“El miedo es una emoción que surge ante un pensamiento feo y doloroso sobre una situación futura que puede causarnos daño. Él se transforma en un sentimiento intruso cuando se permite que se instale en nuestras vidas”, explica la terapeuta.
Aunque se entiende que este sentimiento es negativo, se debe saber también que existe el miedo positivo. Es decir y según Müller, vibra de forma negativa cuando te toma y tu actitud se congela y vibra positivamente cuando lo observas para aprender que la verdadera protección está dentro de ti y decides tomar una actitud que lo integre.
“El miedo positivo existe para mirar que la verdadera protección está dentro de ti”, afirma.
Entonces lo fundamental radica en reconocerlo y luego acudir a herramientas para vencerlo.
“Sí se pueden vencer nuestros mayores miedos y se lo logra a través de la respiración y su consiguiente afirmación. Respirar te conecta con el cerebro para permitir que analices la situación conscientemente. Al afirmar, te permites escoger la actitud más elevada que te facilita liberar el miedo”, asevera Müller.
LA IMPORTANCIA DE VENCER LOS MIEDOS
La importancia de vencer nuestros mayores miedos radica en los efectos negativos que tiene para la salud. De hecho ya desde hace un buen tiempo se ha comprobado que los conflictos emocionales derivan luego en enfermedades.
“La mayoría de las enfermedades físicas tiene origen en los conflictos emocionales. El miedo, el pánico genera: depresión, psoriasis, problemas de próstata, problemas renales.
Temer nos conduce a dejar de lado nuestra posibilidad de reaccionar ante las situaciones, y se pierde la fe en las propias capacidades y es cuando se puede entrar en depresión”, asegura la terapeuta.
Muchas de las enfermedades, de hecho, ya han sido asociadas:
Psoriasis: miedo de ser herido.
Problemas de próstata: miedo que debilita la masculinidad.
“En síntesis, temer desequilibra el flujo de los líquidos en el organismo intoxicándonos, irritando todo a su paso constantemente, hasta que lo riñones disfuncionan”, asegura Müller.
¿CÓMO VENCERLOS REALMENTE?
La terapeuta aconseja respirar jugando.
“La respiración del Bhúo: Respiración circular, sin pausas, plena y profunda. Mientras la escuchas, después de cada observación: lleva tu atención enumerando los elementos del frente - respirar; de los lados -respirar; de arriba -respirar; de abajo - respirar; de atrás –respirar. Es decir reconocer el entorno físico y los objetos que nos rodean en ese momento. Luego, con los ojos cerrados, cuente y revise los que recuerdes, respirando al final de cada conjunto de recuerdos.
“Luego, observe partes de su interior, respirando y colocando el miedo como último elemento”, explica. Luego afirme: Con amor dejo partir este temor. Estoy segura(o) y a salvo. En sus manos está la resolución de todos los sentimientos cuando ellos vibran negativamente”, concluye la terapeuta.
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cocajuntos@a gmail.com
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