jueves, 29 de diciembre de 2011

LOS TRECE MANDAMIENTOS

Tengo un amigo sacerdote quien me comentó que estaba preparando un sermón sobre los Diez Mandamientos, le dije, sin pensarlo mucho y porque me salió del alma: “¡Oye, pues agrega tres que hacen faltan en esa lista!”. Se asombró y le expliqué mi opinón: los Diez Mandamientos son unas reglas perfectas pero necesitan un poquito más de orientación para la vida diaria.

Estas normas como, “No matarás, no robarás, no cometerás adulterio”, etc. te orientan para vivir con orden, respeto y amor al prójimo pero no te orientan a como precaver que suceda una tragedia.

Muchos conflictos suceden por no seguir tres reglas adicionales que tienen la ventaja de ofrecer precauciones y soluciones a situaciones en las que nos vemos enredados constantemente. Y así, con toda modestia, le dije a mi amigo sacerdote los 3 mandamientos que considero complementan a los 10 mandamientos:

No tomarás nada personal… aun si fue dicho con esa intención —Hay palabras que podemos tomar ofensivamente, aunque no fueran dichas con esa intención. Digan lo que digan, no se trata de lo que tú eres, sino de lo que ellos son.

Si alguien te dice: “eres un ignorante”, no se refiere a ti, sino a su percepción de la vida. Si lo tomas personal, tal vez creas que eres un ignorante.

Quizás hasta te preguntes: “¿Cómo lo sabe? ¿Acaso es obvio lo ignorante que soy?” Si te tomas las cosas personal, estarás de acuerdo con cualquier cosa que te digan, y al no tomarlo de esa manera, se quedarán con las ganas de ofenderte y tú con una preocupación menos en la cabeza.

No asumirás nada - Cuando supones estas imaginando o deduciendo que algo es cierto, sin tener ninguna prueba para comprobar que es real lo que imaginas.

La mayoría de las suposiciones son erróneas — y lo peor es que actuamos como si fueran verdad.

“Yo creo que Fulanito me odia”, y al pensar eso ya estás mirándolo atravesado. “Ese empleo no me lo van a dar” y ni siquiera has ido a solicitar. Las suposiciones en vez de ayudarte a razonar en la mayoría de los casos te ponen a maquinar.

No harás que otros adivinen tus pensamientos — Nadie es mago para saber tus sentimientos y pensamientos, y si no los expresas claramente, los demás jamás se enterarán.

Te equivocas si piensas, “Él debería saber que eso a mí no me gusta” o “ella debería saber que esto no es una relación seria”.

Habla —¡o al menos envía un mensaje de email! recuerda que cuentas claras, conservan amores, amistades y trabajos.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Consejos para empezar otro año

1.- Escucha la sabiduría de tu cuerpo que se expresa a través de señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas una conducta determinada, pregúntale a tu cuerpo: ¿Cómo te sientes acerca de esto? Si te contesta con señales de malestar, ¡Cuidado! Si te responde con alegría y comodidad ¡Adelante!.
2.- Vive en el presente, es lo único que tienes. Poné tu atención en lo que es y contempla su plenitud a cada instante. Ten una aceptación sicológica total y absoluta de que ese momento es como debe ser. No luches contra el universo.
3.- Tómate un tiempo para estar en silencio y acallar el diálogo interno. Guíate por tu intuición y no por interpretaciones impuestas externamente de lo que es bueno y de lo que no lo es.
4.- Renuncia a tu necesidad de aprobación. Eso da libertad.
5.- Cuando reacciones con enojo o con violencia ante una persona, una situación o una circunstancia, reconoce que luchas contra ti mismo. No seas tan duro contigo.
6.- Cuando reacciones con demasiada intensidad hacia alguien, ya sea amor o en odio, reconoce que esa persona es un reflejo de tu ser. Utiliza la relación como espejo para guiar tu evolución espiritual.
7.- Suelta la carga del juicio y te sentirás mucho más ligero.
8.- No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea a través de la comida, la bebida o emociones tóxicas.
9.- Remplaza tu comportamiento motivado por el miedo, por comportamiento motivado por el amor.
10.- Comprende que el mundo físico refleja el proceso de nuestra propia conciencia.

martes, 27 de diciembre de 2011

Dile no a la depresión

Llama la atención sobre el estado de ánimo que se desarrolla en éstas fiestas navideñas, época del año que guarda mucha similitud con la depresión que todos conocemos. En principio, cumple todas las características de una depresión común, la persona se encuentra triste y melancólica durante las fiestas navideñas, tiene una visión negativa de lo que la rodea y cualquier actividad le resultará complicada de llevar a cabo.

Generalmente las personas que se encuentran en este estado no se encuentran con el espíritu que rodea a estas fiestas y por supuesto la persona estará completamente fuera de lugar.

Dentro los factores principales que llevan a estas personas a sentirse así, pueden ser los siguientes:

- Recuerdos de seres queridos: Personas que han fallecido, que se encuentran lejos con los cuales no se puede compartir estas vivencias. Sabemos que la muerte es un hecho inevitable, pero en la mayoría de las ocasiones nunca se está lo suficientemente preparado como para poder afrontar, y luego superar, la muerte de un ser querido. La realidad es que se echa de menos a esta persona y se recuerda con nostalgia los momentos navideños vividos con ellos, puesto que no pueden repetirse, el pensamiento será negativo hacia esa situación y la persona afectada no tendrá ganas de fiesta, focalizando toda su atención en ese acontecimiento o en esa persona que falta y no es capaz de ver el resto del ambiente, como otros familiares que sí están con ella, otras situaciones nuevas y positivas, entre otras.

Recuerdos:

Pueden aparecer recuerdos de acontecimientos pasados vividos en estas fiestas o a lo largo del año que fueron negativos y que ahora salen a relucir para demostrar lo mal que lo hemos pasado. Es una forma de rememorar el pasado pero que solo sirve para afectar el presente.

- Personas que se encuentra lejos de casa: Persona que viven o trabajan en otras ciudades y que no tienen la posibilidad de volver a casa en estas fechas pueden desarrollar este trastorno, sobre todo porque pensarán en lo lejos que están y no aprovecharán lo que les brinda su nueva ciudad para pasar las fiestas. Igualmente es una forma negativa de vivir una realidad, eligen pensar en negativo cuando podían hacerlo en positivo.

- La falta de recursos económicos: Es un problema que pasan muchas familias en estas fechas. El hecho de no poder comprar regalos a los niños o de no poder hacer una buena cena ayudará a la persona negativa a refugiarse en sus pensamientos y a autocriticarse.

¿Qué hacer para estar mejor?

- Haz que los recuerdos de los fallecidos se conviertan en algo agradable: Rememora las cosas positivas de esa persona. ¿Qué cosas aportaba esta persona en estas fiestas? Piensa sobre todo si son niños, hazles ver con alegría el recuerdo de esta persona y no trates de ocultar tus sentimientos. Busca sus momentos buenos y repítelos cuando puedas, hablar abiertamente de ello, te ayudará a estar más aliviado.

- Hecha mano de los tuyos para superar los malos momentos: Hablar y expresar tus sentimientos te ayudarán a sentirte mejor, además muchos de tus pensamientos serán extremadamente negativos, si los compartes tienes posibilidades de que alguien te ayude a desmontarlos y a que veas la parte positiva. Recuerda que muchas familias tienen problemas que resolver y que no eres el único, intenta aceptar tu realidad y aprovechar las fiestas para desconectar un poco del día a día. Cuando se acaben todo seguirá igual estés triste o no, tu estado de ánimo no ayuda a mejorar la situación, todo lo contrario. Recuerda que la Navidad es solo una fecha en el calendario y que cada persona le da el significado que ella quiere.

- Aprovecha los momentos bajos para estar contigo mismo y relajarte: Si lo consigues saldrás con energías renovadas, busca la serenidad en los pequeños detalles, un baño caliente, un té a media tarde, una película alegre por la noche. Plantéate toda tu situación como si la estuvieras viendo desde fuera, como si fueras un espectador que está mirando una obra de teatro. Analiza toda la situación y valora cuanto de negativo hay en ella y cuanto de positivo, intenta no caer en la trampa de focalizar toda tu atención en los puntos negativos, busca más allá e intenta localizar algo bueno, seguro que lo encuentras.

- Aprovecha tus recursos y sé creativa: Una buena cena de Navidad no necesita obligatoriamente marisco o cordero, tan caros en estas fechas. Busca alternativas y decora tu mesa con cosas apetecibles, los demás te lo agradecerán y disfrutarán de la cena.

Tengamos presente que no existe la Navidad ideal, solo la Navidad que cada uno de nosotros decida crear como reflejo de nuestros valores y deseos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Depresión navideña Señales, cuidados y ayuda...

Fin de año llega con casos de depresión

¡La Navidad se respira en el aire! La gran mayoría celebra esta temporada con mucha alegría y regocijo; sin embargo, tras el esplendor de las lucecitas, los regalos y las fiestas, algunas personas experimentan una gran tristeza durante las fiestas navideñas.

Son muchas las razones por las que tantos se deprimen en este tiempo. Algunos porque están lejos de su patria y no pueden celebrar con la familia. Otros se deprimen porque extrañan a un ser querido que falleció. También hay quienes les llega la tristeza porque añoran las navidades con sus hijos cuando eran niños. Y por supuesto, están los que dicen: “esta época me trae una soledad abrumante, porque no tengo un amor con quien compartir”.

El fenómeno Grinch o depresión navideña o trastorno afectivo estacional, no es un invento de este tiempo y es más común de lo que creemos.

La palabra Grinch, viene de la película donde un duende verde malhumorado trata de acabar con la Navidad así como del espíritu navideño de quienes le rodeaban.

La Navidad es un período asociado a finalización del año, a realización de metas o proyectos, evaluando directamente éxitos alcanzados contra fracasos obtenidos. No siempre habrá un balance positivo.

Aunado a esto, el pensamiento de que todo tiempo pasado fue mejor y la nostalgia asociada, aumentan más la depresión . En otros casos, la baja autoestima puede jugar un papel importante.

El común denominador para todos los que experimentan esta sensación es la ausencia o la pérdida.

La Navidad es para celebrar con nuestros seres queridos, y cuando nos falta alguien importante con quien compartirla irremediablemente nos sentimos abatidos.

Hay quienes, se entregan al alcohol, las drogas y esto agrava los síntomas depresivos y pueden hacer que la persona presente episodios de ideación suicida e intentos, en el peor de los casos. En ningún libro relacionado con las psicopatologías del ser humano, aparece el trastorno “Depresión Navideña” como tal, sin embargo, “depresión”, sí, y en libros como el DSM-IV, es catalogado como un trastorno del estado de ánimo, el cual tiene diferentes clasificaciones, donde ninguna se relaciona con la Navidad.

Con este término no queremos inventar un nuevo trastorno que aparezca en los manuales psiquiátricos, pero sí queremos llamar la atención sobre un estado de ánimo que se desarrolla en esta época del año y que guarda mucha similitud con la depresión que todos conocemos.

Colocarle el término navideña, es para identificar fácilmente a las personas que llegan a sentir un fuerte sentimiento de melancolía relacionado con esta temporada, pero a diferencia de las personas que padecen una verdadera depresión, no es tan latente y se incrementa por diferentes factores que acompañan a las fiestas decembrinas.

Es importante saber diferenciar lo que acompaña a esta tristeza navideña, y lo que envuelve una verdadera depresión, ya que se llega a ver envuelta en situaciones como pérdida de sueño o dormir en exceso, falta de apetito, insomnio, sentimiento de culpa, y tener presente que es un estado de ánimo constante en la mayor parte del año, y no sólo en época navideña, si se llegaran a presentar síntomas relacionados con este problema, deberá tratarse a tiempo con un especialista para evitar consecuencias lamentables.

Factores principales

Los factores principales que llevan a estas personas a sentirse así, pueden ser los siguientes:

* Recuerdos de seres queridos, personas que han muerto o que se encuentran lejos con los cuales no se puede compartir estas vivencias. Se echa de menos a esta persona y se recuerda con nostalgia los momentos navideños vividos con ella, puesto que no pueden repetirse, el pensamiento será negativo hacia esa situación y la persona afectada no tendrá ganas de fiesta.

* Paralelo a lo anterior aparecen recuerdos de acontecimientos pasados vividos en estas fiestas o a lo largo del año que fueron negativos y que ahora salen a relucir para demostrar lo mal que lo hemos pasado o lo desdichados que hemos sido.

* Las personas que se encuentran lejos de casa, viviendo o trabajando en otras ciudades y que no tienen la posibilidad de volver a casa en estas fechas pueden desarrollar este trastorno, sobre todo porque pensarán en lo solos o lejos que están y no aprovecharán lo que les brinda su nueva ciudad para pasar las fiestas.

* A menudo también puede suceder que nos dejemos llevar por la publicidad y por el espíritu navideño que tratan de vendernos por todas partes.

* La falta de recursos económicos es una gran traba en estas fechas. El hecho de no poder comprar regalos a los niños o de no poder hacer una buena cena ayudará a la persona negativa a refugiarse en sus pensamientos y a autocriticarse por su mal hacer.

Estos sucesos son los causantes para desencadenar lo que ahora vendría a denominarse como depresión navideña.

Consejos Para combatir

la depresión Navideña

Haga que los recuerdos de los fallecidos se conviertan en algo agradable. Rememore las cosas positivas de esa persona, recuerde los chistes del abuelo o la rosca tan rica de la abuela. ¿Qué cosas aportaba esta persona a estas fiestas? Piense en ello e incúlqueselo a los demás, sobre todo si son niños, hágales ver con alegría el recuerdo de esta persona y no trate de ocultárselos.

Eche una mano de los suyos para superar los malos momentos, hablar y expresar sus sentimientos le ayudarán a sentirse mejor, además muchos de sus pensamientos serán extremadamente negativos, si los comparte tiene la posibilidad de que alguien le ayude a ver la parte positiva.

Recuerde que la Navidad es sólo una fecha en el calendario y que cada persona le da el significado que ella quiere. No le dé tanta importancia,

es una fiesta más.

Aproveche los momentos bajos para estar consigo mismo y relajarse, si lo consigue saldrá con energías renovadas. Busque la serenidad en los pequeños detalles, un baño caliente, un té a media tarde, una película tristona por la noche.

Plantéese toda su situación como si la estuviera viendo desde fuera, como si fuera un espectador que está mirando una obra de teatro. Analice toda la situación y valore cuánto de negativo hay en ella y cuánto de positivo, intente no caer en la trampa de focalizar toda su atención en los puntos negativos, busque más allá e intente localizar algo bueno, seguro que lo encuentra.

No se deje llevar por la publicidad. Busque su propia felicidad, no tiene porqué ser igual que la de los anuncios. Disfrute estando con los suyos y teniendo vivencias positivas, no se compare, porque en la mayoría de los casos saldrá perdiendo, no olvide que la publicidad está exagerada para incitar al consumo, sería muy difícil estar a la altura.

Aproveche sus recursos y sea creativa; una buena cena de Navidad. Busque alternativas y decore su mesa con cosas apetecibles, los demás se lo agradecerán y lo disfrutarán.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Jesús habla en su cumpleaños

“Como sabrás, se acerca la fecha de mi cumpleaños. Todos los años se hace una gran fiesta en mi honor. En estos días la gente hace muchas compras y no se habla de otra cosa.
Hace muchos años comenzaron a festejar mi cumpleaños y al principio parecían comprender y agradecer lo que hice por ellos, pero hoy nadie sabe por qué lo celebran.
Recuerdo que el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta y ni siquiera se acordaron de invitarme. La fiesta era para mí, pero cuando llegó el gran día me dejaron afuera. Pero no me sorprendí, porque en los últimos años todos me cierran sus puertas. Entonces se me ocurrió entrar sin hacer ruido y me quedé en un rincón, todos bebían y contaban chistes. Después llegó un anciano robusto de barba blanca, vestido de rojo. Se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia Papá Noel.
Llegaron las 12 de la noche y comenzaron a abrazarse. Yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara y nadie lo hizo. Comprendí que estaba sobrando en esa fiesta. Salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me fui. Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche lloré, me sentía destruido, abandonado, triste y olvidado.
Otra cosa que me asombra en mi cumpleaños, es que en vez de hacerme regalos, se los hacen entre ellos. ¿Qué sentirías si en tu cumpleaños, a ti no te regalan nada?
Una vez alguien me dijo, ¿cómo te voy a regalar algo si no te veo? Le dije: ayuda a los pobres, visita a los enfermos, a los que están solos, regala ropa y comida, y me encontrarás en cada uno de ellos. Y yo lo contaré como si lo me lo hubieras hecho a mí.

sábado, 17 de diciembre de 2011

ENFOCA TUS PENSAMIENTOS

De pequeña, yo pertenecía a las Girl Scouts. Entre las muchas estrategias de supervivencia que nos enseñaron hay una que no se me olvida nunca: la de hacer fuego concentrando un rayito de sol a través de una lupa. ¡Cuando lo vi hacer por primera vez, me quedé boquiabierta! ¡No podía crear que aquella candelita surgiera, como un milagro de la nada!

Aún después que me enteré de sus causas físicas, este experimento me seguía pareciendo algo maravilloso, y lo sigue siendo porque representa algo muy importante en la vida: el resultado de concentrar las energías en una cosa. Si este mismo experimento se llevara a cabo con un bombillo en vez de un rayo de sol, sería imposible crear el mismo efecto ya que la luz se dispersaría por todos lados y no tendría la fuerza para crear el fuego. De la misma manera, en esta vida, cuando enfocas tus pensamientos, energía en un objetivo obtienes resultados mágicos. Y aquí no importa la educación, el nivel social, ni la “inteligencia” de la persona, sea quien sea, quien sabe cómo dirigir bien su energía en una sola dirección logra mucho más que los demás. Concentra tus esfuerzos como el rayo de sol con la lupa, o como un rayo laser el cual es capaz de vaporizar, soldar una materia o atravesar un obstáculo. Aquel que no dispersa su energía en muchas tareas o metas conquista casi siempre lo que quiere. ¿Crees tú que vas a lograr algo si tienes 25 pensamientos distintos halándote tu mente en varias direcciones?

¿Cuán fuerte piensas que va a ser tu energía si le tienes que dar un poquito de ella a cada una de las 25 tareas que te has propuesto? Claro que uno siempre anda con varias cosas entre manos — ¡es imposible no hacerlo! Pero a cada proyecto importante hay que darle la preferencia en tiempo y energía que se merece. Es la única manera de desarrollarlo o de encontrar soluciones. Cuando te dediques a una tarea presente, o una meta futura, ya sea a planearla o llevarla a cabo en concreto, tienes que dejar a un lado las distracciones. Tu propósito y enfoque debe ser como un rayo láser o como el rayito de sol y la lupa de mis recuerdos de infancia para que siempre puedas encender el fuego renovador de tu vida.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Reflexiones Los posibles arrepentimientos antes de morir

Muchas personas que han estado a punto de morir, ya sea por un accidente o por una grave enfermedad, suelen cambiar radicalmente su forma de vida una vez restablecidas. Aseguran que superar una situación cercana a la muerte equivale a nacer de nuevo y que no merece la pena vivir una vida que no les satisface.

Lejos de parecer un tópico, a la hora de hacer balance, una gran parte de la población mundial no está satisfecha con la vida que ha desarrollado. Según podemos leer en el blog de Javier Malonda, los motivos de esta insatisfacción, además, suelen ser casi siempre los mismos.

Esta bitácora recoge un artículo escrito por Bonnie Ware, una mujer que durante muchos años ha trabajado en una unidad de cuidados paliativos, atendiendo a enfermos terminales. Su trabajo, titulado “Regrets of the dying“, algo así como “Los lamentos de los moribundos”, recoge los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellos que están a punto de morir y que se ha encontrado a lo largo de su vida:

1.-"Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí": Se trata del lamento más habitual de todo, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.

2.-"Desearía no haber trabajado tan duro": Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.

3.-"Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos": Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.

4.-"Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos": Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.

5.-"Desearía haberme permitido ser más feliz": Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida.

Para quien está en su lecho de muerte, hacer balance sin pensar en lo que los demás puedan pensar de él, puede resultar un ejercicio muy frustrante. Para todos los que todavía están a tiempo de cambiar sus vidas, puede ser una buena forma de corregir lo necesario para, llegado el momento, morir satisfechos con su existencia.

El sueño de María

"Tuve un sueño José, pero no lo pude comprender; creo que se trataba del nacimiento de nuestro hijo. Creo que sí, era acerca de eso.
La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las casas y compraban ropa nueva. Salían de compras muchas veces y adquirían elaborados regalos. Era muy peculiar, ya que los regalos no eran para nuestro hijo. Los envolvían con hermosos papeles y los ataban con preciosos moños y todo lo colocaban debajo de un árbol muy bien decorado.
Sí, un árbol, José, las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol. Me parecía ver un ángel. ¡Oh! era verdaderamente hermoso.
Toda la gente estaba feliz y sonriente. Estaban emocionados por los regalos, se los intercambiaban unos con otros. José, no quedó ni uno para nuestro hijo.
¿Sabes? creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre. ¿No te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conoce?
Tuve la extraña sensación de que si nuestro hijo hubiera estado en la celebración hubiese sido un intruso solamente.
Todo estaba tan hermoso, José, y todo el mundo tan feliz; pero yo sentí enormes ganas de llorar. Qué tristeza para Jesús, no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños. Estoy contenta porque sólo fue un sueño. Pero qué terrible José, si eso hubiese sido realidad".

domingo, 11 de diciembre de 2011

Comiendo con Dios

Un niño quería conocer a Dios. Sabía que tendría que hacer un largo viaje para llegar donde Él, así que empacó en su maleta, pastelitos de chocolate, refrescos de fruta y salió de casa.
Cuando había caminado más o menos unas tres cuadras, se encontró con una anciana. Ella estaba sentada en el parque, sola, contemplando algunas palomas que picoteaban migajas de pan que ella les arrojaba.
El niño se sentó junto a ella y abrió su maleta. Estaba a punto de beber de uno de sus refrescos cuando notó que la anciana parecía hambrienta, así que le ofreció uno de sus pastelitos. Ella agradecida aceptó y le sonrió. Su sonrisa era muy bella, tanto que el niño quería verla de nuevo, así que le ofreció un refresco. De nuevo ella le sonrió. El niño se quedó toda la tarde junto con ella comiendo y sonriendo, pero ninguno de los dos se dijo nunca una sola palabra.
Antes de que oscurezca, el niño se levantó para irse, dio unos pasos y se detuvo, retrocedió, miró a la anciana y la abrazó.
Cuando el niño llegó a su casa, su madre quedó sorprendida por su cara de felicidad. Le preguntó: ¿qué hiciste hoy que te hizo tan feliz?. El contestó “¡Hoy almorcé con Dios!”... Y añadió: “Y ¿sabes qué? ¡Tiene la sonrisa más hermosa que he visto!”.
La anciana también radiante de felicidad, regresó a su casa y su hijo sorprendido por la expresión de paz que traía en su cara. Le preguntó: “Mamá, ¿qué hiciste hoy que te ha puesto tan feliz?” La anciana contestó: “¡Comí pastelitos de chocolate con Dios en el parque!”... Y añadió: “Y ¿sabes? ¡Es más joven de lo que pensaba!”

jueves, 8 de diciembre de 2011

Conferencia taller Superación personal al máximo

Javier Garcia D. es un reconocido comunicador que ha dictado numerosos talleres, seminarios y conferencias sobre comunicación, oratoria, liderazgo, inteligencia emocional y marketing personal. La consultora denominada Cambios USA Bolivia, respaldada por Dion Worldwide de Costa Rica llevarán a cabo en Comunicación Digital (El Prado, Edif. Alameda, segundo mezanine oficina nº 3) este lunes 5, martes 6 y miércoles 7 la conferencia taller denominada Superación Personal al Máximo! dirigido al público en general, con los siguientes temas:

1. Superando la timidez (autoestima)

2. Comunicación efectiva (oratoria)

3. Leyes del liderazgo (actitud responsable)

La intención de la conferencia taller dictada por Javier García D. es poder buscar un cambio de actitud adquiriendo nuevas costumbres, nuevas acciones para tener aptitudes correctas y alcanzar un significado personal. Las personas interesadas en participar pueden comunicarse con el 2-310111 ó al 73029197, y adquirir las entradas en Discolandia El Prado.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Trece líneas para vivir bien

1. Te amo no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.
2. Ningún hombre merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
3. Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser una persona para el mundo, pero para una persona tu eres el mundo.
8. No pases el tiempo con un hombre o una mujer que no este dispuesto a pasar el tiempo contigo.
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido y reconocer la diferencia.
10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y espera que esa persona sepa quien eres.
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.
(Autor: Gabriel García Márquez)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Depresión, el mal que asoma

Dos recientes casos de intentos de suicido en Santa Cruz, el primero el de una chica que intentó saltar de una gigantografía, y el segundo de un guardia de seguridad, que trató de lanzarse del 2do nivel del viaducto del 4to anillo y Av. Cristo Redentor, ponen al descubierto el problema de la depresión que en varios casos puede llevar a las personas a tomar estas drásticas decisiones.

NÚMEROS GENERALES. "En el departamento de Santa Cruz, en el año 2010, se han registrado 3.021 casos de servicios de ansiedad y depresión", indica Luis Fernando Camacho, responsable nacional de Salud Mental en el Ministerio de Salud y Deportes. Este número es importante porque de estos casos, un alto porcentaje tiene tendencia al suicidio. Recién este año se hizo el levantamiento de datos en los principales centros de salud. De dichos casos, unos 1.875 son varones y 1.546 mujeres que es un 62% y 38%.

PREVENCIÓN. Las personas que tienen estas tendencias suicidas, "son generalmente personas depresivas con problemas", dice Mauricio Guthrie, psicólogo del Centro de Salud Mental de Santa Cruz. Si son jóvenes, ellos vienen de una familia disfuncional que afronta varios problemas, por ejemplo, "en estos casos la familia puede darse cuenta en su estado de ánimo, ya que el chico se muestra aislado, encerrado en su cuarto o irritable en ciertas situaciones", indica Guthrie.


TRATAMIENTO. Dependiendo de la gravedad del caso se puede realizar el tratamiento al paciente, "en muchos casos se utiliza un tratamiento multidisciplinario, en donde se involucran psicólogos y psiquiatras", añade el especialista del Centro de Salud Mental.


Indica, además, que si es muy grave la situación del paciente se administra medicación, y es muy importante el apoyo ya sea de la familia o pareja.


El Centro de Salud Mental atiende un promedio de 756 consultas, de las cuales un 30% son pacientes con depresión y tendencia al suicidio.

13.831 CASOS EN BOLIVIA de depresión y ansiedad registrados en 2010.

POR GÉNERO

Depresión: hubo 5.269 casos de hombres y 8.552 de mujeres en 2010.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cómo enfrentar una adicción

Adicción significa que una persona no puede controlar su deseo de consumir una droga o de beber. Alguien que es adicto a la cocaína, se ha habituado tanto a la droga que no puede dejar de consumirla. La adicción puede ser física, psicológica o de ambos tipos.

Ser físicamente adicto significa que el cuerpo de una persona se vuelve dependiente de una sustancia particular (incluso fumar puede ser adictivo). También aumenta la tolerancia de la persona a esa sustancia, de modo que la persona necesita una dosis cada vez mayor para obtener el mismo efecto. Alguien que es físicamente adicto y deja de consumir una sustancia, como drogas, alcohol o tabaco, experimenta un síndrome de abstinencia. Algunos síntomas del síndrome de abstinencia son diarrea, temblores y sentirse pésimo en general.

Adicción psicológica

La adicción psicológica ocurre cuando el anhelo de consumir una droga es psicológico o emocional. Las personas que son psicológicamente adictas sienten que el deseo de consumir una droga les supera. Pueden mentir e incluso robar para conseguirla. Su vida se centra en su necesidad de la droga.

Signos de adicción

Signos psicológicos

• Consumir drogas o alcohol como una manera de olvidar los problemas o para relajarse

• Retraerse u ocultar secretos a la familia y los amigos

• Pérdida de interés en actividades que antes eran importantes

• Problemas con el rendimiento escolar, como sacar peores notas o faltar a la escuela

• Cambios en las amistades, como salir con amigos que consumen drogas

• Pasar el tiempo pensando cómo conseguir drogas

• Robar o vender pertenencias para pagar las drogas

• Intentos fallidos de dejar de consumir drogas o de beber

• Ansiedad, ira o depresión

• Cambios en el estado de ánimo

Signos físicos:

• Cambios en los hábitos de sueño

• Sentirse débil o encontrarse mal al intentar dejar de consumir la sustancia

• Necesidad de consumir mayor cantidad de esa sustancia para conseguir el mismo efecto

• Cambios en los hábitos de alimentación, incluida pérdida o incremento de peso

Buscar ayuda

Si te parece que eres adicto a alguna droga o al alcohol, reconocer que tienes un problema es el primer paso para conseguir ayuda.

Muchas personas creen que pueden superar el problema solas, pero eso no funciona. Busca una persona en quien confíes para hablar. Para empezar, puede ayudarte hablar con un amigo o con alguien de tu edad, pero lo mejor para conseguir ayuda es que hables con un adulto que pueda apoyarte y entenderte. Si no puedes hablar con tus padres, podrías hacerlo con un consejero escolar, un familiar, un médico, tu profesor preferido o un sacerdote. No es un signo de debilidad que necesites ayuda profesional de un consejero o psicoterapeuta especialista en adicciones. La mayoría de las personas que logran dejar las drogas o el alcohol necesitan ayuda profesional o un tratamiento para lograrlo.

Una vez empieces un tratamiento, sigue estos consejos para que el camino de la recuperación sea menos intrincado:

• Comunica a tus amigos tu decisión de dejar de consumir drogas. Tus verdaderos amigos respetarán tu decisión. Esto puede significar que necesitarás encontrar un nuevo grupo de amigos que te apoyen al 100%.

• Pide a tus amigos o a tu familia que te permitan recurrir a ellos cuando los necesites.

• Acepta invitaciones a lugares donde sepas que no habrán drogas ni alcohol. Ve al cine, juega a los bolos o asiste a clases de alguna actividad artística.

• Piensa de antemano qué harás si te encuentras en una situación en la que hayan drogas o alcohol. Establece un plan con tus padres o hermanos de modo que si llamas a casa utilizando cierto código, sabrán que tu llamada es una señal de que necesitas que vengan a buscarte enseguida.

• Recuerda que tener una adicción no te convierte en alguien débil o malo. Si vuelves a caer en los viejos hábitos (tienes un desliz), habla con un adulto lo antes posible. No hay nada de qué avergonzarse, pero es importante conseguir ayuda lo antes posible para que no se pierda todo el esfuerzo que has dedicado a tu recuperación.

Mantenerse limpio

La recuperación de una adicción a las drogas o el alcohol no termina con un programa de tratamiento de 6 semanas. Es un proceso para toda la vida. Para muchas personas encontrar un grupo de apoyo puede ayudarles a mantenerse sin drogas. Hay grupos de apoyo específicos para adolescentes y jóvenes. Si tienes una recaída, reconocer el problema lo antes posible es esencial. Busca ayuda enseguida para no echar a perder todo el esfuerzo que pusiste en tu recuperación inicial.

La Espiritualidad en Nuestras Vidas

El último artículo sobre una mente más sana nos explicará la importancia de la espiritualidad. Hemos discutido “El Poder del No”, “La Importancia de los Ejercicios”, “El Bienestar Emocional”, y ahora para completar el círculo debemos entender el espiritualismo. El primer paso es preguntarse: ¿Quién soy y cuál es el sentido de mi vida? Si no puedes responder a estar pregunta con sinceridad, es ahora cuando debes de tomar tiempo para reflexionar profundamente sobre tu ser.

Espiritualismo no significa que tienes que dedicar tú vida a un dios o donar todo tu dinero a una caridad. Contemplar el propósito y significado de la vida humana en este mundo es espiritualidad. ¿Por qué estamos acá? ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Qué comportamiento podemos llevar para lograr una vida plena?, son buenas preguntas para contemplar, y abrirán una puerta hacia una vida espiritual.

Durante el camino de la espiritualidad experimentarás alegría, felicidad, plenitud, tristeza, descontento, y tal vez nerviosismo. Sin embargo, mientras trabajas para descubrir y desarrollar un entendimiento de tus ideas espirituales, te convertirás en una persona con más confianza. Además, una y otra vez tus creencias espirituales se disolverán en tus acciones diarias.

¿Cómo podemos direccionar nuestro camino espiritual?

1) Empieza con buscar información

Habla con personas que tengan vidas plenas y sean amables con otros, habla con tu guía espiritual, busca diferentes estilos de espiritualismo.

2) Mantén la mente abierta a nuevas y diferentes ideas

No tienes que estar de acuerdo con todos los ideales que te encontrarás, pero intenta no juzgar.

3) Explora con mayor profundidad los ideales espirituales que te interesen

Atiende seminarios, mira programas relacionados, lee artículos y pregunta a aquellos que tienen un entendimiento más profundo que tú.

4) ¡Práctica, práctica, práctica!

Una cabeza llena de ideas espirituales no llegará tan lejos si no hay práctica que las ordene.

Descubrir el estilo de espiritualidad que conecta con tus valores puede tomar una cantidad de tiempo considerable, pero tu vida mejorará si practicas lo que predicas.

Un área en la que recomiendo tener mucha precaución son las religiones y conceptos que oprimen o juzgan. Cada persona tiene el derecho de tener sus ideas y creencias personales, por lo que cualquier influencia opresora debe ser evadida.

Les deseo lo mejor en su camino espiritual. ¡Nos merecemos disfrutar una vida plena! Si tienes alguna pregunta adicional por favor escríbenos a: empoweryourselfretreats@gmail.com.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Lo que sé

Así contestó, a los 84 años, el actor Kirk Douglas a un cuestionario titulado: Lo que sé:
- Mis hijos no tuvieron las ventajas que tuve yo en mi infancia: cuando uno viene de la pobreza más abyecta, no hay otra dirección adonde ir que no sea hacia arriba.

-Sé que el amor es más hondo a medida que uno envejece.
-Sé que todo el mundo tiene ego.


-Sé que, por más que a los judíos nos enseñen a leer en hebreo, no entendemos lo que estamos leyendo. Cuanto más estudio la Torá menos religioso me vuelvo y más espiritual quizá. En el último Yom Kippur opté por la traducción al inglés y descubrí que Dios no necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.
-Sé que cada hijo es diferente. No aconsejarlos mucho. Hay que dejarlos cometer sus propios errores. Es como el juego de dados, uno lanza y espera a ver qué pasa.


-Sé que, el respeto y el amor a los padres jamás se debe perder por ninguna razón. A ellos les debemos todo, por más errores que hayan cometido. Hayan hecho lo que hayan hecho les debemos perdonar todo. No nos alcanza la vida para pagarles. Estamos vivos por ellos y somos lo que somos por ellos. ¿Se entiende? Soy padre y tengo hijos.


-Sé que a veces lo que te compromete te libera. Yo no quería ser actor de cine. Mi vida era el teatro y la primera vez que me llamaron de Hollywood rechacé el ofrecimiento. Pero entonces nació Michael y hacía falta más dinero, y me vine para acá.
-Sé que todo buen aprendizaje termina solo cuando estás bien muerto.


-Sé que si un hombre me diera a entender que nunca cometió un pecado en su vida, no me interesaría en lo más mínimo hablar con él.
-Sé que el que odia y critica a una persona por algún motivo, (no importa cual), solo es porque no se aguanta ni él mismo, y es idéntico a la persona que critica, por eso lo ataca, generando más odio interno a sí mismo. Penoso y lamentable.
-Sé que por algo es que la política se ha vuelto una mala palabra.


-Sé que pensar un poco en los demás es una manera de distraerse de uno mismo.
-Sé que el que no quiere y no valora a sus padres es un ser muy infeliz. No quisiera estar en su lugar. ¿Cómo explicará a sus hijos que no quiere a sus padres? Ellos le devolverán de la misma manera. ¿Para pensar no?
(Recibido por Internet)

sábado, 5 de noviembre de 2011

El perdón

El perdón es la base de toda sanidad de la mente, conciencia y corazón. Es la clave de la liberación espiritual. Es una barrera que debemos cruzar para ser totalmente libres en nuestro interior.
Sin perdón hay dolor, hay rencor, hay resentimiento y amargura.
Hay que perdonarse uno mismo
Sé libre hoy de tus propias fallas. ¡Perdónate! Nadie es perfecto, la misma esencia defectuosa, propensa a variar, existe en todos los seres humanos.
Perdonarte a tí mismo es aceptar con humildad tu condición real de ser humano.
Reconoce que no eres perfecto y comienza a mejorar.
Perdonarte a tí mismo es un acto de humildad. Perdonarte a tí mismo te hará depositar la confianza en Dios para recibir la fortaleza y no volver a fallar.
Hay que perdonar a los otros
Las heridas duelen y a veces mucho. Pero alguien dijo: “La mejor venganza es el perdón” porque la falta de perdón te autoesclaviza.
Te lastimas a tí mismo cuando no perdonas, mientras que el ofensor no se percata de tus sentimientos.
Tu falta de perdón hacia otros te mantiene preso y atado a esa persona. ¡Sé libre perdonando. ¿Te fallaron? Bienvenido al planeta Tierra.
Solo los valientes perdonan. Solo los sabios saben perdonar al prójimo. Solo quién tiene verdadero amor.
Hay que perdonar a Dios
¿Qué absurdo dices? Sí, así como lo lees, perdonar a Dios. ¿Acaso Dios se equivoca?
No, en absoluto.
Pero nosotros percibimos por nuestro orgullo e ignorancia que Dios nos ha fallado en algunas ocasiones.
No seamos necios y no echemos culpas a Dios. Cambia tu actitud si estás enojado con Dios. porque Él quiere lo mejor y jamás quiso nada malo para tí.
Finalmente, tenemos el perdón de Dios
Además de fallarnos entre nosotros mismos, también le fallamos muchas veces a Dios. Él es el creador de todo y juez del universo. A pesar de ser juez, no se complace en juzgar sino en perdonar.
Dios es amor. No tiene amor…
Por eso Su naturaleza es perdonar las fallas de sus hijos. No importa lo que hayas hecho.

jueves, 27 de octubre de 2011

Lo más lejos del precipio

En cierta ocasión un hombre muy rico y poderoso, pero tambien lleno de años, decidió jubilar a su chofer de toda la vida. Puso un anuncio en el diario de la ciudad, contratando los servicios de un conductor de vehículos motorizados.
Llegaron muchos a la entrevista. Todos traían consigo documentaciones que avalaban sus experiencias para manejar y, sobre todo, prudencia. Pero tenían que pasar una prueba muy elemental
La prueba para ver quién se quedaba con el puesto consistía en una simple pregunta:
- ¿Qué tanto podrían manejar un auto en un barranco sin caer al precipicio?
El primer entrevistado dijo: "Yo podría manejar tan cerca que si usted sacara la cabeza para escupir, su saliva caería al precipicio".
Al hombre rico no le fue muy grato el comentario. Decidió entrevistar otro.
El siguiente dijo: "Yo podría conducir tan cerca que los neumáticos rozarían el precipicio sin caernos y con los ojos vendados".
Todos exclamaron: ¡Oh!
Pero al hombre rico no le asombró.
Todos pensaron que el contratador era un hombre demasiado exigente. Y no se equivocaban.
Y así siguieron las entrevistas. Uno tras otro iba desechando las postulaciones sobre la base de las respuestas.
Entre esos casos figura la contestación de un conductor que dijo: "Yo podría manejar tan cerca y sin caer que solo conduciría el auto con las llantas laterales al precipicio en el aire, y las otras rozando la orilla del barranco”.
Hubo otra exclamación todavía más fuerte. Ya nadie podría manejar mejor. Se creyó que ahí concluía todo.
Pero, entre toda la exclamación sobresalió la voz de un hombrecito desde un rincón que dijo: "Yo podría manejar el auto tan lejos del precipicio como me fuera posible".
El hombre lo escuchó y dijo:
-"Este es el hombre que busco, y lo contrato de inmediato". Luego se dirigió a los demás choferes, hablándoles así:¿Por qué buscarle tres patas al gato si sabemos que tiene cuatro?
En el mismo orden, ¿por qué jugar con la tentación hasta estar al caer? Hay que huir de ella lo más lejos posible!
(Versión de Genaro Burela)

viernes, 21 de octubre de 2011

Fobia social la que más padecemos

Sus padres no estaban enterados de que intentó suicidarse dos veces. O quizá tres. Su caso llegó a tiempo a manos del sicólogo José Ernesto Vargas. A sus 14 años, Beto (nombre supuesto) siente un temor irracional a relacionarse con otras personas. El trastorno emocional que sufre es intenso, totalmente desproporcionado cuando se encuentra frente a otras personas. Beto padece la más incapacitante de las casi 250 clases de fobia conocidas. Hay miedo a las arañas, a los perros, a las alturas y a casi todo lo imaginable, pero la fobia social es como un monstruo silencioso que invade toda la personalidad. Sin contar a la panfobia, que es el miedo a todo, la fobia social es la más incapacitante de todas.


Cada mañana, ante el sencillo reto de ir a la escuela, el temor extremo de Beto le provoca pánico y náuseas. Se siente incapaz de saludar a sus compañeros o de reaccionar a sus bromas. Su autoestima está hecha un guiñapo. Se cree feo. Sufre un cuadro de ansiedad y angustia. La ansiedad lo mantiene pensando en nada, nervioso, como flotando envuelto en una nube negra; la angustia es una opresión en el pecho. “Siempre en el pecho”, explica el sicoanalista. Tiembla, tartamudea y sufre de taquicardia.


Al volver a su casa, desgastado y sin un atisbo de solución, cree que su única salida es eliminarse. Se ha cansado de la computadora y de revisar sitios web con algunos juegos. La música ya no es suficiente.

LOS ORÍGENES
Según José Ernesto Vargas, son dos las causas de la fobia social. Tienen un rasgo hereditario en pequeño porcentaje, pero es el entorno familiar el que puede favorecer su aparición. En el caso de Beto, fue la figura paterna la que lo llevó a esa situación. Desde su niñez, el padre no lo convirtió en un protagonista. No lo hizo sentir seguro. Esa actitud se explicaba porque el padre tenía un complejo de inferioridad. Era un hombre poco sociable. La timidez de Beto era un pasto que ardió con la personalidad del padre.


Alguien sugirió que Beto sea tratado con sicoterapia. Felizmente, sus padres escucharon el consejo y empezaron las sesiones. Las preguntas del profesional eran siempre respondidas con monosílabos. Al fin y al cabo, el sicólogo es un extraño. Poco a poco, la conversación avanza. Beto no llegó a contar explícitamente acerca de sus intentos de suicidio, pero empezó a abrirse a las técnicas que empleaba el terapeuta. Poco a poco, empezó a descongelar el sufrimiento que tenía guardado desde hace años. En la quinta sesión estalló en llanto y empezó a formarse lo que se llama una alianza terapéutica, que no es otra cosa que la empatía entre paciente y sicólogo. Esa empatía es la que siempre le faltó en su vida.


A partir de ese momento, fue posible plantear algunos ejercicios para ayudarlo a superar su fobia. Vargas le sugiere pequeñas estrategias. “Vas a saludar a un amigo al llegar al colegio”, le pide; “vas a salir al recreo y te vas a quedar cinco minutos en un grupito”. Con esas pequeñas tareas, Beto ha empezado a superar su miedo extremo. Estuvo a punto de usar ansiolíticos, que, en ocasiones, son necesarios. Alcira Schlusselberg es siquiatra, por lo tanto tiene la potestad de prescribir algunos ansiolíticos. En la clínica de salud mental Monte Sinaí, donde trabaja, siempre se acompaña la terapia sicológica con el tratamiento siquiátrico si es necesario. Es previsible que Vargas prefiera encontrar la raíz del problema y superarlo, puesto que ve a los ansiolíticos “como un calmante”. Cita a un siquiatra que conoció en un reciente congreso en Buenos Aires: “La psiquiatría ayuda con un 30% del problema; en cambio la psicología lo resuelve en 70%”.

FRECUENTE EN BOLIVIA
A punto de marcharse a Australia a un posdoctorado, el siquiatra Guillermo Ribera considera que en Bolivia este tipo de fobia es muy frecuente. “Los bolivianos somos tímidos si nos comparamos con nuestros vecinos ,como los argentinos, brasileños o hasta los peruanos. En general el boliviano es considerado como un sujeto reservado y que no siempre dice esta boca es mía”. Varios de sus pacientes lo consultaron cuando se percataron de que no podían formar una pareja. Tenían tanta timidez y tanta fobia a tratar íntimamente que se dieron cuenta de que debían pedir ayuda. Y entre las pacientas había mujeres muy hermosas. Urgentemente necesitaban ver la realidad desde otro ángulo. Eso es lo que hace la terapia cognitiva.
Ese procedimiento puede evitar un problema que viene asociado a esta fobia. Es el alcoholismo. Cuando estas personas ven que al tomar alcohol desaparece la timidez, comienzan a consumirlo. Luego necesitan más y se crean dos problemas. El abordaje, en este punto, debe hacerse con fármacos. Después de 16 sesiones profesionales se forman grupos de terapia que son como un laboratorio para probar las nuevas habilidades. Ahí preguntan abiertamente qué piensan los demás de él, o si lo consideran ‘poca cosa’.
“Ahí llegan a la conclusión de que la mayoría de las ideas que tienen respecto al contacto social son falsas. Sus nuevas habilidades les permiten tener una vida plena”, comenta Ribera.

BASTA UNA PERSONA
A veces, la fobia social se desarrolla en un ambiente específico. Fue el caso que vio la terapeuta Janeth Llanos. Alfredito (nombre supuesto) pasó por todos los médicos antes de ir con Llanos. Sus síntomas eran fiebre, infecciones y dolor de estómago.
Todo empezó cuando la maestra le dijo que él era el ‘peor castigo’ de su kínder. Ni bien llegaba a la puerta, empezaba a sudar y sentía dolores. La sicóloga tuvo que ir hasta el lugar para analizar si no era un simple capricho infantil. No lo era. El pequeño, de cinco años, tenía una fobia a la maestra. “Fue discriminado por ella. Todo el tiempo lo consideraba un niño problema. Sí tenía un problema de conducta, pero llegó a tener tanto miedo que se pasaba todo el tiempo sin participar”. Su problema de conducta era fácilmente superable. Se debía, en parte, a que era hijo único de un padre que, a su vez, era hijo único. Obviamente, era también el único nieto para sus abuelos paternos.
El caso empezó a aclararse cuando llegó una maestra remplazante, y Alfredito cambió. Se mostró participativo. Cuando regresó la maestra antigua, comenzó con dolor en una pierna, problemas gástricos y una infección intestinal. Los médicos tuvieron que internarlo por los problemas en la pierna. Las radiografías y hasta otros estudios complicados no mostraban nada mal. Estuvo internado tres veces por otros problemas médicos.
Llanos pidió que se evalúe el caso con una maestra agradable y accesible, puesto que las maneras y el estilo de enseñanza de la titular eran anticuados: gritos, palabras desagradables y maltrato. Cinco meses después de la terapia, su autoestima ha mejorado y acude de vez en cuando a visitar a su terapeuta, con la que siempre juega.

EL CUARTO OSCURO Y LA CAJA BOBA
La siquiatra infantil y de adolescentes María Eugenia López, que enseña en la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, tuvo que atender varias solicitudes escritas de alumnos que no podían hablar en sus disertaciones. Dos de ellos están asistiendo a una consulta. No es raro que dificultades de este tipo tengan origen en algunos encierros que algunos adultos (padres o cuidadores) obligan a los niños. El encierro está acompañado frecuentemente de amenazas. En la edad adulta pueden surgir ansiedades y fobias que requieren de tratamiento. “Los medicamentos son lo último que se intenta. Se usan durante tres a seis meses, siempre con sicoterapia”, insiste López.


Ingrid Saavedra asegura que la fobia social es más frecuente en mujeres. Ha atendido a personas que entran en pánico cuando deben ingresar a un banco o conversar con amigas. También usa terapia cognitiva conductual para ayudar a reinterpretar la realidad. Se incluye relajación y lo que se llama ‘confrontación con la situación temida’. Griselda es un caso extremo. Sufrió un abuso sexual en la niñez y en la adolescencia no pudo adaptarse con sus compañeros, que la maltrataron sicológicamente. Salió del país, pero tampoco pudo encajar en ningún lado. “Se sentía sucia, pensaba que olía mal y que las personas hacían gestos ante su presencia”, cuenta la terapeuta. No ha podido terminar una carrera, pero ha empezado a confrontar el profundo trauma de su infancia, que es el más fuerte. Aunque ha empezado a tener amigas y se ha inscrito en una universidad, aún no tiene pareja. “No puede vincularse por la renuencia hacia el otro. Tiene tendencia a la depresión y ha pensado en el suicidio. También estoy trabajando con la familia, porque estos casos necesitan de mucho apoyo”, comenta Saavedra.


Estelita, de cinco años, tiene miedo a la contaminación y a enfermar de cáncer. El detonante fue un documental de televisión que vio a los cuatro años. En él se contaba cómo la contaminación fue una de las causas del cáncer de una persona. Desde ese día empezó a tener miedo de comer cualquier cosa. Se preocupaba de que estuviera mal manipulada y se lavaba las manos constantemente. ¡Cuatro años! Todos los días, si estornudaba o tosía levemente, preguntaba a su mamá si ya estaba enferma con cáncer. En una siguiente fase, empezó a pedir que la madre no se separase de ella. Dejó de dormir y despertaba para preguntar si estaba enferma o contaminada. Lloraba constantemente y no dejaba que nadie se le acerque. La terapia era inevitable.


Solo en la cuarta sesión Estelita aceptó que alguien esté cerca de ella. También aceptó quedarse a solas con Janeth Llanos, su terapeuta. Lo que hacían era jugar. Con muñecos y muñecas se recreaba la situación. Así pudo trabajar en la noción de ciencia ficción de algunos programas televisivos. Al final fue integrada a un jardín de niños para poder facilitar su relacionamiento.
El juego es la manera de abordar la terapia con un niño. Hora de juego diagnóstica es el nombre de este procedimiento. En el caso de Estelita, jugó a su favor el hecho de que tuviera un coeficiente intelectual que correspondía a una niña de siete años. No muchos adultos tienen la fortuna de buscar ayuda a tiempo. Muchos optan por convivir con las fobias específicas como el miedo a las alturas o el miedo a los espacios abiertos. Como cuenta Llanos, algunos no pasan por la consulta sicológica.
Algunas fobias están ligadas a los trastornos obsesivo-compulsivos, es decir, son rasgos de otro cuadro. La agorafobia o miedo a los espacios abiertos, por ejemplo, puede ser una manifestación de la fobia social. Lo mismo ocurre con la ansiedad y la angustia. Todas pueden ser tratadas a veces en pocas sesiones.

DEL CONSULTORIO LOCAL

- Tiene 39 años y se desmaya cuando ve la fotografía de una serpiente. Se desvanece ni bien ve la revista con la foto dentro. La terapia consiste en una aproximación progresiva. Primero, tocará otra revista; luego, la de la serpiente, sin ver la foto. Finalmente, llegará a tocar la fotografía y una serpiente de goma. El origen de la fobia: cuando era niña pasó al lado de una serpiente y tuvo que pisarla. Permaneció con el pie en el reptil hasta que alguien vino a matarlo.

- Tiene 72 años y cuando entra a un río o a una piscina tiene que salir inmediatamente. Siente que se está cayendo de espaldas. No ha empezado ninguna terapia, pero recuerda que de niña, cerca de Yotala, estuvo a punto de ahogarse. La salvó su cuñado, sacándola de los cabellos. Desde entonces tiene fobia a las acumulaciones de agua.

- Cuando llueve tiembla de pánico. Tiene 12 años. No recuerda cuándo empezó a tener ese problema. Quizá fue en un día de fuertes truenos. Ha empezado el tratamiento hace tres semanas. Su ansiedad es tan acentuada que es necesario utilizar una medicación. En niños se utilizan dosis de ansiolíticos muy suaves.

- Tiene 13 años y cada vez que menstrúa se desmaya. Cuando debe cambiar la toallita higiénica, vuelve a perder el conocimiento. Se llama hemofobia. El origen fue un accidente en el que vio mucha sangre. Superó el accidente pero quedó la fobia. En estos casos puede utilizarse una relajación profunda.

- Guillermo Ribera utiliza un software que simula el despegue de un avión y el ambiente de un aeropuerto para curar la fobia a volar. Se requieren diez sesiones y luego unas cuatro más pero muy espaciadas. Todos logran luego disfrutar de los vuelos.

- Un paciente evitaba el contacto con otros hombres porque tenía miedo de volverse homosexual. Es un trastorno obsesivo compulsivo que puede desencadenar una homofobia. El trastorno obsesivo consiste en angustiarse por pensamientos o imágenes en las que el paciente se ve haciendo daño a otros.

- Según la Organización Mundial de la Salud, el 25% de la población padece fobias específicas y un 13% sufre de fobia social.

Cuarto para las 12

¿Te has dado cuenta de que el panorama suele verse más negro poco antes de ocurrir un viraje positivo?
El hombre de negocios afirma que justo antes de hacer su fortuna, estaba a punto de claudicar. Le llegaba el agua al cuello cuando, de repente, todo empezó a cambiar.
A punto de renunciar, se mantuvo firme justo lo necesario para dar a su trayectoria un giro de 180 grados y cosechar los frutos.
Quizás te haya ocurrido que cuando sientes que no vale la pena vivir, aparece una persona en tu vida que eleva tu ánimo hasta las nubes.
La vida es así porque existe el principio del ‘cuarto para las doce’.
Siempre hace más frío y está más oscuro antes del amanecer. Si resistimos lo suficiente, recibiremos nuestra recompensa.
En el acto de dar a luz, este principio entra en acción. Justo antes del gran milagro de la vida, la resistencia de la futura madre es sometida a una prueba de fuego por medio de intensos dolores y gran angustia. ¡Me contó mi mamá que valió la pena!
En cuanto reconocemos la existencia del ‘cuarto para las doce’, la vida pierde mucho de su carácter traumático. En efecto, la creación parece someternos a prueba todo el tiempo, para ver si en verdad tomamos en serio nuestras metas. Si resistimos ese poquito más... Realmente, ¡qué alegría!
Conocer este principio es tener una buena ventaja, cuando todo es un caos podemos decirnos: no todo marcha mal.
Eso quiere decir que aquello por lo que tanto he luchado puede estar a la vuelta de la esquina.
Por lo tanto, deberíamos sentirnos mejor.
Generalmente estaremos a prueba, en alguna forma, antes de recibir algo valioso. No hay que desesperarse. La paciencia debe ser nuestro capital.
Si estamos conscientes del principio del ‘cuarto para las doce’ y enfrentamos las dificultades sabiendo que son partes del proceso de lograr el éxito, en primer lugar no seremos desertores y, en segundo, obtendremos lo que queremos en la vida.
Cuando todo se ve ‘color de hormiga’ puede ser el momento de celebrar. Quizás ya estés cerca de la meta.
Amigos, que esta semana sea el ‘cuarto para las doce’ de sus más caros anhelos.
Recibido por Internet (Escrito por Andrew Mathews).

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Qué es la riqueza?

Fue una de esas clásicas encuestas en las que se logra detectar el pensamiento colectivo en torno a una temática.
La empresa formó dos grupos de personas, y a cada uno, por separado, se les hizo la única pregunta: ¿Qué es la riqueza? La respuesta fue por escrito.

El grupo número 1, conformado por profesionales, contestó de la siguiente manera:

Arquitecto: Tener proyectos que me permitan ganar mucho dinero.

Ingeniero: Desarrollar sistemas que sean útiles y muy bien pagados.
Abogado: Tener muchos casos que dejen buenas ganancias y tener un BMW.

Médico: Tener muchos pacientes y poder comprar una casa grande y bonita.

Gerente: Tener la empresa en niveles de ganancia altos y crecientes.

Atleta: Ganar fama y reconocimiento mundial, para estar bien pagado.

El grupo número 2, integrado por marginados y discapacitados, contestó lo siguiente:

Preso de por vida: Caminar libre por las calles.

Ciego: Ver la luz del sol y a la gente que quiero.
Sordo: Escuchar el sonido del viento y cuando me hablan.

Mudo: Poder decir a las personas cuánto las amo.

Inválido: Correr en una mañana soleada.

Persona con una enfermedad terminal: Poder vivir un día más.

Huérfano: Poder tener a mi mamá, mi papá, mis hermanos, y mi familia.

La evaluación de las respuestas condujo a la conclusión de que la verdadera riqueza no es poseer cantidades de cosas o gozar de fama nadando en dinero, sino en la valoración del significado de la existencia.

domingo, 9 de octubre de 2011

El extraño

Antes que yo naciera, mi padre conoció a un extraño, recién llegado a nuestra pequeña población.
Mi padre quedó fascinado con este encantador personaje; lo invitó a que viviera con nuestra familia.
El extraño aceptó y desde entonces está con nosotros.
Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia; en mi mente ya tenía un lugar muy especial.
Mi mamá me dijo lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer.
Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas con aventuras, misterios y comedias. Siempre tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber de política, historia o ciencia.
Llevó a mi familia al primer partido de fútbol. Me hacia reír, y me hacía llorar. Nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas.
Las blasfemias, las malas palabras, por ejemplo, no se permitían en nuestra casa, ni por parte de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualquiera que nos visitase.
Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba sin problemas usar su lenguaje inapropiado.
Papá nunca nos dio permiso para beber alcohol. Pero el extraño nos animó a intentarlo y a hacerlo regularmente. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos, inofensivos y distinguidos. Hablaba libremente sobre sexo. Sus comentarios eran a veces sugestivos y generalmente vergonzosos.
Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con nuestra familia.
¿Su nombre? Nosotros lo llamamos televisor...
Nota: Se requiere que esta nota sea leída en cada hogar.

sábado, 1 de octubre de 2011

Tengo 22 años y siento mucho rencor por mi papá porque cuando era niño él a veces me trataba mal

Tengo 22 años y siento mucho rencor por mi papá porque cuando era niño él a veces me trataba mal y cuando estaba borracho decía que yo no era su hijo y que mi mamá le había engañado antes de que yo naciera.

Cuando crecí no quedaron dudas, soy igualito a mi papá. Él nunca más volvió a mencionar el asunto, nunca se disculpó y aunque hablando con mi mamá sé que el problema para él está olvidado, yo no lo olvido y me cuesta perdonarle. ¿Qué será bueno hacer?



Querido amigo:

Muchas veces los padres comenten algunos errores y uno de ellos es tratar problemas o asuntos de pareja, que no competen a los hijos, en frente de ellos.

Es posible que tú siendo pequeño hayas presenciado este tipo de discusiones, donde quizás hasta la violencia se haya manifestado.

Inconscientemente ese error y equivocado proceder queda de alguna forma marcado, es por eso que reaccionamos con rencor, rebeldía y/o resentimiento hacia los padres.

En este caso tu papá procedió mal. Si nunca quiso hablar del tema, ni tampoco disculparse y menos sabiendo que ahora eres adulto, es que tiene miedo. Quizás mucho miedo y debe sentir vergüenza por su mala actitud.

Tú también por tu lado sientes miedo, y resentimiento.

Lo más indicado en estos casos es que converses con tu mamá primero, para que juntos puedan asistir a terapia y así el profesional pueda intervenir en el caso y luego, posteriormente involucrar a tu papá para completar la terapia.

En tu familia existe mucho dolor, resentimiento y rencor. Todos estos sentimientos antes de conversar con tu papá deben ser asimilados y extinguidos para poder perdonarse y perdonar.

Lo importante es buscar la armonía y la paz a través de un correcto manejo de los impulsos y sentimientos que a lo largo del tiempo se han ido acumulando.

Acude a un profesional para que te apoye.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Respirar profundo ayuda a bajar la tensión y el enojo

“Respira profundo y cuenta hasta diez”, es el mejor consejo para superar el enojo y el estrés.

Pero no es un simple dicho, la terapeuta holística Adamelia Rodríguez, también conocida con el nombre espiritual de Lashmin Narayán, realiza sesiones de respiración para “sanar el cuerpo y el alma”.

Asegura que la respiración correcta puede ayudar a tener una estabilidad tanto emocional como física. Dolores de cabeza, ansiedad, estrés, miedo, son algunos de los males que no tienen origen fisiológico, que se pueden curar.

“La meditación y respiración es una práctica milenaria, no es algo inventado en la modernidad”.

Para Narayán, el consejo “cuenta hasta diez” es válido para no reaccionar violentamente, pero para evitar que el rencor y rabia quede en la mente se debe exhalar profundamente y botar todo el aire.

“Este ejercicio debe hacérselo en forma consciente, pensando en algo positivo”, dice Narayán.

El cuerpo necesita oxígeno para llevar a cabo sus funciones naturales, para pensar, para resolver problemas y para relajarse.

Cuando estamos estresados respiramos con rapidez, tomamos aire en menor cantidad pero más deprisa y con menor profundidad.

“Seguimos tomando el oxígeno que necesitamos, pero de este modo, el organismo consume más energía”, agrega la terapeuta.

Tomar aire sólo por una fosa nasal (tapando la otra con el dedo) logra calmar la ansiedad.

Según la técnica de Lashmin Narayán, la secuencia de la respiración debe ser la siguiente: al inhalar primero llenar el vientre hasta el esternón. Al exhalar se debe comenzar por el esternón y terminar en el vientre.

historia

La práctica y terapia respiratoria tiene su origen en las culturas del lejano Oriente: India, China y Japón, se han utilizado siempre como un vehículo de sanación y de apertura a la conciencia.

Una herencia de los antepasados que en la actualidad vuelve a tener vigencia.

conciencia

La respiración es un mecanismo muy particular que puede ser automático o consciente. Cuando es automático uno “sobrevive”. Cuando la respiración pasa a ser consciente, uno se da cuenta que está vivo y se pone alerta.

postura

La respiración correcta se realiza con la espalda erguida. El busto doblado impide que el aire ingrese hasta el vientre y la caja torácica pierde movilidad.

ritmo

La respiración tiene un ritmo que hay que dominarlo. Es lento al dormir, rápido al correr, acelerado cuando se está enojado. La técnica de respiración consciente también ayuda a explorar e identificar otros conflictos internos causados por pensamientos negativos.

respiración baja

Al hacer el ejercicio de respiración abdominal, los órganos internos reciben el aire necesario para ser masajeados, esto los relaja y la mente se oxigena. Para confirmar este ejercicio ponga las manos al vientre y sienta entrar el aire con suavidad.


jueves, 29 de septiembre de 2011

El extraño

Antes que yo naciera, mi padre conoció a un extraño, recién llegado a nuestra pequeña población.
Mi padre quedó fascinado con este encantador personaje; lo invitó a que viviera con nuestra familia.
El extraño aceptó y desde entonces está con nosotros.
Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia; en mi mente ya tenía un lugar muy especial.
Mi mamá me dijo lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer.
Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas con aventuras, misterios y comedias. Siempre tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber de política, historia o ciencia.
Llevó a mi familia al primer partido de fútbol. Me hacia reír, y me hacía llorar. Nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas.
Las blasfemias, las malas palabras, por ejemplo, no se permitían en nuestra casa, ni por parte de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualquiera que nos visitase.
Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba sin problemas usar su lenguaje inapropiado.
Papá nunca nos dio permiso para beber alcohol. Pero el extraño nos animó a intentarlo y a hacerlo regularmente. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos, inofensivos y distinguidos. Hablaba libremente sobre sexo. Sus comentarios eran a veces sugestivos y generalmente vergonzosos.
Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con nuestra familia.
¿Su nombre? Nosotros lo llamamos televisor...
Nota: Se requiere que esta nota sea leída en cada hogar.
Recibido por Internet

A ellos también les llega la depresión

E s poco frecuente que se hable sobre la depresión en los hombres, tal vez porque se ha heredado la idea retrógrada de que no pueden mostrarse vulnerables, porque al hacerlo se pone en cuestión su masculinidad. Sin embargo, según una publicación de la pasionaria Luza Alvarado en el portal mujer.yahoo.com, ya es tiempo de cambiar esta forma de pensar, pues afecta a toda la sociedad. "En la medida en que demos espacio para que los hombres, niños o adultos, expresen dolor o tristeza sin sentirse juzgados, estaremos contribuyendo a que las relaciones de todos mejoren", expresó.

LA IMAGEN DEL HOMBRE. La imagen de un hombre deprimido, en cambio, se caracteriza por otro tipo de actitudes; debido a que fueron educados al estilo de "los chicos no lloran", no les es fácil aceptar que se sienten mal y necesitan ayuda, por lo que muchos adoptan actitudes defensivas u hostiles. La diferencia entre andar triste y padecer depresión está en que alguien con depresión siente una pena tan grande, que todo lo que antes le resultaba placentero ahora no le despierta el menor interés. En los hombres, de acuerdo con los especialistas de la revista Health, esto se manifiesta a través de síntomas a continuación descritos.

CANSANCIO Y LENTITUD. La depresión genera una serie de cambios físicos y emocionales que producen una sensación de andar en "cámara lenta" y con una fatiga inexplicable.

DESÓRDENES DE SUEÑO. Van desde el insomnio, hasta despertarse antes del amanecer o dormir demasiado y seguir cansado.

DOLORES DE ESPALDA, ESTÓMAGO Y CABEZA. Los problemas digestivos (diarrea o estreñimiento), los dolores de cabeza constantes y una sensación de fragilidad en la espalda baja son síntomas que suelen presentarse juntos en los cuadros depresivos. Sin embargo, mucha gente no los relaciona y piensa que se trata de dolencias separadas.

IRRITABILIDAD. Si bien las mujeres se muestran tristes o con una actitud pasiva ante las agresiones del medio, en los hombres el cambio de ánimo se traduce en un estado de irritabilidad, hostilidad y suspicacia.

DIFICULTAD PARA CONCENTRARSE. Este síntoma se relaciona más a cuestiones de trabajo; normalmente se debe a la gran cantidad de pensamientos negativos (fracaso, rechazo, abandono o culpa) que lo agobian.

DISFUNCIÓN SEXUAL. La depresión también se manifiesta a través de la falta de deseo o la disfunción eréctil; sin embargo, aseguran los especialistas que los hombres prefieren no reportarlo porque aceptar que su desempeño sexual es bajo, les puede acarrear más sentimientos de fracaso y empeorar la depresión. Sin embargo, advierten a sus pacientes que no se enfoquen en ello, ya que la disfunción, cuando está ligada a la depresión, no es un problema en sí mismo sino que forma parte de un grupo de síntomas.

PANORAMA. Por más terrible que parezca, es bueno saber que tiene solución, siempre y cuando se reconozca el problema a tiempo. Para ello hay que hacer equipo con ellos, desde pequeños, para que se sientan con la confianza de pedir ayuda y expresar su dolor a tiempo, expresó Alvarado.

SUSTANCIAS

Abuso de alcohol, tabaco, drogas son maneras de enmascarar.

ANSIEDAD

Prefieren discutir cuestiones laborales que su problema real.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Musicoterapia estabiliza emociones

La profesora del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Pablo de Olavide, Cristina Villalba Quesada, asegura que la música en directo, bien trabajada por expertos y terapeutas y compuesta para determinadas situaciones sociales o clínicas, mejora y estabiliza determinados aspectos e indicadores fisiológicos y emocionales de los pacientes, tales como la autoestima u otros aspectos sociales.

En declaraciones, Villalba, coordinadora del curso “Introducción a la Musicoterapia aplicada” que cierra esta tarde su programación en el marco de la IX edición de los Cursos de Verano que la Universidad Pablo de Olavide organiza en su sede carmonense, la profesora ha reconocido la Musicoterapia como una "disciplina" sobre la cual recientes estudios doctorales e investigación actuales desarrolladas por estudiantes interesados en la terapia están arrojando luz sobre el cuerpo teórico y práctico de la misma.

Villalba explicó que la Musicoterapia se encuentra actualmente en un proceso de "acreditación profesional" que exige unos estudios y formación mínima en música, que pueden ser reglados o no pero siempre acreditados, tales como estudios elementales en conservatorios superiores o el conocimiento profundo de un instrumento o del lenguaje musical.

Una vez alcanzado este mínimo de conocimiento musical, cualquier profesional podría aspirar a convertirse en un musicoterapeuta de calidad.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Me mata la timidez...

Los ataques de timidez pueden jugarnos en contra en muchos ámbitos. Entre ellos, uno de los más críticos es el del trabajo.

Cuando la timidez se convierte en un problema

Te acompaña desde la infancia, y todavía sientes que no te es posible controlar tus ataques de timidez: Te da vergüenza entrar a un negocio y cambiar una falda, otras veces, sientes una gran ansiedad antes de una entrevista laboral. Así trabaja la timidez, pero no puedes dejar que limite y coarte tus posibilidades, debes aprender a dominarla.

"Siempre me costó mucho participar en clase, en el momento en que ponía el brazo en alto automáticamente empezaban los síntomas, aunque lograba dominarlos una vez que empezaba a hablar. Pero tengo una amiga que sufre muchísimo, no se anima a nada, no sale con nosotras, no va a la casa de nadie, en el único lugar en el que se siente segura es en su casa", afirma Marina O., ingeniera industrial.

La timidez puede manifestarse en distintos grados, pero básicamente, existen dos clases: La forma más común, de la que muy pocos se salvan, que sólo produce un cierto temor para afrontar situaciones sociales, pero que no impide que puedan ser afrontadas, a pesar de no pasarla del todo bien al principio.

La otra, es una clase de timidez exacerbada que se denomina fobia social. Es una enfermedad psicológica que se caracteriza por un miedo constante a enfrentar situaciones sociales que generan un alto grado de ansiedad y que se traducen en angustia o pánico. Una persona que padece de fobia social tiende a evitar todas las actividades sociales y, así, progresivamente la enfermedad provoca una vida sin relaciones interpersonales.

Éstos son algunos casos de manifestación de fobia social: Vergüenza de entrar a un negocio a comprar algo, de ir a fiestas, de comer delante de los demás, de hablar en público, de saludar a conocidos por la calle, de mirar a los ojos y de conocer a otras personas.

Posibles soluciones

Los ataques de timidez pueden jugarnos en contra en muchos ámbitos, entre ellos, uno de los más críticos es el del trabajo. Tanto en entrevistas como en el lugar de trabajo mismo, esta característica puede impedirte que llegues a lograr tu objetivo profesional y por consiguiente, que sientas una gran frustración por ello.

"No me animaba a contestar el teléfono, menos a llamar a nadie, cuando me mandaban a buscar algo a otro piso de la empresa sentía que me estaba por desintegrar, al final me despidieron", cuenta Victoria R. una víctima de esta enfermedad que a partir de este despido comenzó un tratamiento para curarse.

Según la Licenciada Peluffo, psicóloga, la fobia social puede solucionarse: "Actualmente existen medicaciones específicas que actúan sobre los fóbicos disminuyendo su estado de angustia o de pánico provocado por las situaciones sociales".

La fobia social tiene un origen fisiológico: "El cerebro no produce determinados neurotransmisores y esto provoca la enfermedad, la medicación funciona aumentando su producción. Igualmente, este tratamiento debe ser acompañado por una psicoterapia".

Para los casos más leves de timidez existe un tipo de terapia llamada de la asertividad: "El paciente aprende habilidades para comportarse frente a otros, por ejemplo, cómo mirar a las personas, cómo sentarse o mover las manos durante una conversación", concluye la licenciada Peluffo.

Superarla y superarse

El escritor francés Moliére describió a la timidez como "la desconfianza del amor propio, que deseando agradar teme no conseguirlo". Actualmente, la fobia social es una enfermedad cada vez más común en la sociedad. Muchos afirman que esta tendencia es el resultado del proceso de exigencias tanto estéticas como intelectuales que castigan a aquel que no logra adaptarse a sus parámetros.

Así, la persona prefiere refugiarse en su hogar, donde sabe que no será rechazada. En este punto se halla el desafío: aprender a convivir con la timidez y lograr controlarla, especialmente en esos momentos en los que mostrar una imagen segura puede convertirse en definitivo.

Samael Aun Weor, conocido como el Avatara de la era de Acuario, nos enseña lo que es la mente universal

"La mente es energía universal. La mente vibra y centellea en todo lo creado. El cerebro no es la mente. El cerebro es únicamente un centro receptor, una oficina radio-telegráfica que recibe los mensajes de la mente. El cerebro no piensa, quien piensa es la mente y ésta no es el cerebro".

Lo exterior es lo interior. Todo el Universo existe en la Mente Cósmica. La esfera mental de cada persona se extiende por todo el cosmos y llega hasta las estrellas más lejanas. Ésta es la causa por la cual vemos, oímos y sentimos todo lo creado. Éste es el motivo por el cual podemos ver las estrellas más lejanas. Nuestro pensamiento no está encerrado en el cráneo. Nuestro pensamiento se extiende por todo el cosmos. Nuestro pensamiento penetra en todas partes: Mundos, soles, personas y cosas, todo está dentro del pensamiento de cada hombre.

Todo el universo está dentro de la mente humana. Todas las mentes están dentro de todas las mentes. Vivimos mutuamente en la esfera del pensamiento ajeno. Los problemas económicos y sociales de cada persona viven en cada persona; nadie resulta ajeno a nadie. Todos estamos dentro de la mente de todos. El mendigo vive dentro de la mente del rico, y éste último dentro de la mente del mendigo. Todos estamos sumergidos en el océano de la Mente Universal.

Los dos polos de la mente son la imaginación y la voluntad. La imaginación es femenina, la voluntad es masculina. La clave del éxito se halla en la imaginación y voluntad unidas en vibrante armonía.

El inventor concibe con su imaginación el teléfono, el radio, el automóvil, etc., y luego con la voluntad, plasma, convierte en hechos, en realidades concretas sus visiones. Los modistos de Paris dictan las modas tal como ellos las conciben en su imaginación.

Si un hombre piensa tanto en sentido bueno como malo, las ondas que emanan de su mente llegarán al cuerpo mental de cada individuo. Las ondas mentales se propagarán por todas partes. Cuando las ondas son de sabiduría y amor, benefician a todos aquellos que las reciben. Cuando las ondas están cargadas con la devoción y veneración hacia Dios, llevan paz y consuelo a todos aquellos que están en sufrimiento. Las ondas mentales venenosas dañan la mente ajena. Las ondas mentales de odio, envidia, codicia, lujuria, orgullo, pereza, gula, etc., producen epidemias mentales. Las ondas mentales perversas envenenan con su vibración a muchas mentes débiles. El caso de los rebeldes sin causa es un buen ejemplo de lo que son las epidemias mentales. La causa de esta epidemia mental debemos buscarla en la imaginación mal usada. La televisión y los salones de cine exhiben películas de bandidos, bribones y pistoleros, como héroes, que luego se graban en la mente de los niños y jóvenes. Los padres de familia regalan a sus niños: Pistolas, carros de guerra, ametralladoras de juguete, etc. Todo esto se refleja con fuerza en la imaginación de niños y adolescentes. Vienen luego las revistas de cuentos de ladrones y policías, las revistas pornográficas, etc. El resultado de todo esto no se hace esperar, y al poco tiempo, el niño, el adolescente se convierten de hecho en un rebelde sin causa, y más tarde, en el ladrón, el asesino, el bandido profesional, en el timador, etc.

Se necesita practicar higiene mental. Es urgente una medicina preventiva. Cultive la sabiduría y el amor. Haga mucha oración diariamente. Seleccione las obras de arte, le aconsejamos la buena música clásica, la buena pintura, las obras de Miguel Ángel, las grandes óperas, etc. Evite los espectáculos dañosos para la mente, los espectáculos sangrientos, violentos y cargados de sexualidad animal. Esta clase de espectáculos producen epidemias mentales. Cuide su mente, no permita que dentro del templo de su mente penetren los malos pensamientos. Sea puro en pensamiento, palabra y obra. Enseñe a sus hijos todo lo bueno, lo verdadero, lo bello.

La gran realidad divina surgió de su propio seno en la aurora de este universo en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser. La gran realidad no se conoce a sí misma, pero al contemplarse en el espejo viviente de la gran imaginación de la naturaleza, llega entonces a conocerse a sí misma. De este modo se crea una actividad mental, vibratoria, por medio de la cual la Gran Realidad conoce sus imágenes infinitas que lucen maravillosas en el escenario cósmico. Esta actividad, que saliendo de la periferia se dirige al centro, es lo que se llama Mente Universal.

Todos los seres vivimos sumergidos en el océano infinito de la Mente Universal. Así todos vivimos dentro de todos. Nadie puede separarse mentalmente. La herejía de la separatividad es la peor de las herejías.

Nuestras vidas son lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hablamos, así vamos sembrando de instante en instante nuestro destino, seamos plenamente conscientes de nuestros pensamientos, convirtiendo nuestra mente en un templo sagrado donde sólo se expresen el Amor y la Sabiduría, conectados plenamente con la mente universal.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El vuelo del águila

El águila es el ave que posee la mayor longevidad de su especie.
Llega a vivir 70 años.
Pero para llegar a esa edad, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria y contundente decisión.
A las cuatro décadas sus uñas curvas y flexibles no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico alargado y punteagudo, tambien se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas por las gruesas plumas. ¡Volar es ahora muy difícil! Entonces el águila tiene solo dos opciones: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared, donde no necesite volar.
Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después va a arrancar sus viejas uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Después de cinco meses sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir. A partir de ese instante dispone de 30 años más de vida.
En lo que corresponde a nosotros los humanos, con frecuencia nos cuestionamos: ¿Por qué renovarnos?
Solo con el peso de los años comprendemos que en nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación. Eso es necesario para que reanudemos un vuelo victorioso. Nos debemos desprender de ataduras, costumbres y otras tradiciones del pasado. Solamente libres del peso del pasado, podremos aprovechar el valioso resultado de una renovación.

domingo, 18 de septiembre de 2011

El exceso de confianza sube las probabilidades de éxito

La tendencia humana al exceso de confianza es una ventaja porque incrementa la ambición, la moral, la credibilidad y las probabilidades de éxito, según un artículo publicado en la revista científica Nature.

A través de estadísticas, los autores del trabajo de investigación afirman haber concluido que los individuos que se creen mejor de lo que son en realidad pueden cometer más errores pero, "al arriesgar más, tienen mayores probabilidades de ganar y a la larga resulta beneficioso".

Los profesores Dominic Johnson, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), y James H. Fowler, de la Universidad de Harvard (EEUU), utilizan un modelo para calcular matemáticamente quien suele vencer en conflictos entre animales, estrategias de marketing, así como en litigios jurídicos, financieros y militares.

El estudio admite que el exceso de confianza puede estar mal visto culturalmente y haber causado grandes errores históricos, como colapsos financieros y guerras desastrosas.

Sin embargo, los científicos ponen el acento en que este comportamiento, que comparten también algunos animales, ha persistido a lo largo de los siglos y puede ser también un rasgo beneficioso.

"Incrementa la fortaleza media de los individuos, así como la recompensa o los beneficios, superando con creces el coste de competir por ellos", señala el estudio.

Explican que, cuando el valor de una recompensa excede suficientemente el coste de la competición, se multiplica el exceso de confianza.

El artículo cita algunos ejemplos para describir ese alto valor de recompensa por el que algunos seres humanos asumen riesgos sin darse cuenta de sus limitaciones, como el caso de la burbuja de internet o las crisis financieras.

Los análisis de Johnson y Fowler demostraron que el exceso de confianza, que suele prevalecer sobre criterios más objetivos o realistas, es ventajoso porque anima los individuos a exigir o tener ambición por objetivos que de otra manera no conseguirían.
"Los seres humanos –señala el estudio– muestran muchas tendencias psicológicas", pero "una de las más consistentes, poderosas y extendidas es el exceso de confianza".

La conclusión del informe es que las ventajas de esta actitud pueden explicar que esté tan extendida en humanos y animales, ya que confiere una mayor fortaleza evolutiva que las estrategias más objetivas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

El exceso de confianza es una ventaja, según estudio

a tendencia humana al exceso de confianza es una ventaja porque incrementa la ambición, la moral, la credibilidad y las probabilidades de éxito, según un artículo publicado ayer en la revista científica Nature.

A través de estadísticas, los autores del trabajo de investigación afirman haber concluido que los individuos que se creen mejor de lo que son en realidad pueden cometer más errores pero, “al arriesgar más, tienen mayores probabilidades de ganar y a la larga resulta beneficioso”.

Los profesores Dominic Johnson (Reino Unido) y James Fowler (EEUU) utilizan un modelo para calcular quién suele vencer en conflictos entre animales, estrategias de marketing, así como en litigios jurídicos, financieros y militares.

El estudio admite que el exceso de confianza puede estar mal visto culturalmente y haber causado grandes errores históricos, como colapsos financieros y guerras desastrosas.

Sin embargo, los científicos ponen el acento en que este comportamiento, que comparten también algunos animales, ha persistido a lo largo de los siglos y puede ser también un rasgo beneficioso. “Incrementa la fortaleza media de los individuos, así como la recompensa o los beneficios, superando con creces el coste de competir por ellos”, señala el estudio. Cuando el valor de una recompensa excede suficientemente el coste de la competición, se multiplica el exceso de confianza. Los análisis demostraron que el exceso de confianza es ventajoso porque anima los individuos a exigir o tener ambición por objetivos que de otra manera no conseguirían.

¿Eres Susceptible?

Las personas susceptibles tienden a sufrir más angustia y estrés.

Empecemos por entender lo que significa la susceptibilidad: Es una característica de la personalidad que hace que, quien la padece, sea muy sensible a las acciones y comentarios de quienes les rodean. Normalmente estas personas tienen mucho miedo al rechazo o a las burlas y suelen reaccionar de manera agresiva o vengativa contra las personas que no las tratan como ellas se merecen. Carecen de sentido del humor y de tolerancia a las bromas o las críticas.

El mayor problema de las personas susceptibles no es solamente que no sepan aceptar el rechazo o las burlas sino que suelen ver ataques de los demás que realmente sólo están en su imaginación. Su manera de pensar es retorcida, siempre están a la defensiva y buscando cualquier mínima pista que les indique que alguien está intentando hacerles daño. Analizan cada mirada, cada palabra y cada gesto de la gente que está a su alrededor buscando segundas intenciones de las que deben protegerse. Siempre están hipervigilantes y saltan ante la menor provocación, ya sea real o imaginada.

Esta manera de comportarse puede traerles graves complicaciones, tanto en su salud mental, ya que suelen tener altísimos niveles de ansiedad, como en sus relaciones interpersonales, pudiendo verse afectadas áreas como la familiar, la sentimental o la laboral.

Las personas susceptibles tienden a sufrir más del estrés y de la angustia. Esto se debe a que son generalmente quisquillosas, es decir, demasiado delicadas para el trato común, y fáciles de agraviarse o de ofenderse con otros, por pequeños pretextos. Ser susceptible se asocia con mostrarse irritable e irascible. También, con escrupuloso y receloso. El o la susceptible teme, sospecha y desconfía de los demás porque por la mínima situación se siente agredido.

Por otra parte, y a pesar de su aprensión, son personas fácilmente manipulables dado que son altamente impresionables, lo que le permite a terceros persuadirlos de una manera apasionante, o sembrarles ideas o sentimientos con gran fuerza. En el caso de enamoramientos, la persona susceptible, durante el período de aproximación, lo hará con cautela pero una vez que tome confianza en la pareja, le será muy fácil a esta emocionarla y conmoverla.

Se puede ser sensible sin ser susceptible, pero el o la susceptible se deja llevar por los sentimientos y las emociones, lo cual no le permite analizar en frío las circunstancias para actuar adecuadamente. Así, una broma social se convierte en una ofensa, o un comentario crítico positivo en el trabajo con el objeto de estimular un mejor rendimiento, por parte de su supervisor, le genera al susceptible una crisis de autoestima o un cuadro de angustia innecesario.

La susceptibilidad impide las normales relaciones humanas por temores infundados de ser insultados o por falsas percepciones de rechazo. Al mismo tiempo, provoca un enorme desgaste emocional por estar a la defensiva y esperando una agresión.

Una cosa es lo que suponemos y otra lo que realmente ocurre. Debemos aprender a diferenciar y dar a las situaciones su justo valor. No exageremos, y sobre todo tratemos de mantener el control emocional. Ante cada circunstancia usemos la razón y pensemos cuál es la mejor respuesta para alcanzar nuestros objetivos. No reaccionemos con la sola emoción, sea de rabia, miedo, alegría o amor. Si es necesario comentemos el evento con los seres queridos o amigos y que nos den sus impresiones. De esta forma obtendremos juicios de valor menos cargados emocionalmente.

Los sentimientos son positivos y nos hacen vivir con afecto y satisfacción, pero existen emociones que suscitan desasosiego, ansiedad, zozobra, angustia e intranquilidad. Así como una persona puede llegar a manejar y lidiar con una fobia, las personas susceptibles pueden aprender a controlar sus emociones y dejar de ser tan sensibles e impresionables, sin perder para nada, su forma de ser.

Reír a carcajadas es el mejor analgésico

Así lo acaba de demostrar una investigación de la Universidad de Oxford. El estudio pone de manifiesto que quienes se ríen más son más capaces de soportar el dolor, pero no vale con una simple sonrisa, hay que reírse a carcajadas para que el cuerpo segregue endorfinas que, además de crear euforia, calmen el dolor.

Para llevar a cabo el estudio el director de la investigación, Robin Dunbar, dividió a los voluntarios en dos grupos distintos. El primero de ellos disfrutó de vídeos de humor ("Los Simpsons", "Friends" o "South Park") durante 15 minutos mientras que el segundo grupo vio programas más aburridos, vídeos neutrales. Posteriormente se les sometió a pruebas de dolor para ver hasta donde podían soportar el sufrimiento: por ejemplo, poniéndoles bolsas de hielo en el brazo hasta que no pudieran aguantar más.

El resultado fue, cuanto menos, llamativo. Aquellos que se habían tronchado de risa previamente fueron capaces de resistir el dolor más que quienes habían visto proyecciones menos divertidas.

Además los investigadores han querido destacar el papel de los distintos tipos de risa, pues no todos provocaban el mismo efecto. Mientras que la risa simple y llana no tiene ningún efecto analgésico, las carcajadas sí. Y es que estas últimas liberan endorfinas que, según demuestra este experimento, además de generar un estado de euforia, calman el dolor.

El estudio ha sido publicado en la revista técnica Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Como explicaba otro de los autores que previamente había estudiado el poder de la risa en su estudio "Reír: una investigación científica", Robert R. Provine, neurocientífico de la Universidad de Maryland, "se trata de una contribución significativa" al estudio de este fenómeno fisiológico tan habitual: la risa.

Dios ve tus tristezas y alegrías

Un periodista lo entrevistó
a Dios.
¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad?
Dios respondió:
Que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.
Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud.
Que ansían el futuro y olviden el presente y así no vivan ni el presente ni el futuro.
Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido.
El periodista quedó en silencio y luego dijo:
Padre, ¿cuáles son las lecciones de vida que quieres que tus hijos aprendamos?
Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar.
Que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos, sino a quien tenemos.
Que una persona rica no es la que tiene más, sino la que tiene felicidad,
Que el físico atrae pero la personalidad enamora.
Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido.
Que quien hace mal, algún día recibirá su merecido.
Si quieres ser feliz, haz feliz a alguien.
Si quieres recibir, da un poco de ti.
Rodeate de buenas personas
Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias.
Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.
Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aun con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa: “estoy bien”.
Periodista, difundí esta información: Yo veo tus tristezas y tus alegrías. Con seguridad te digo, si sigues estos consejos, los tiempos duros pasarán de largo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

No superar los malos recuerdos perjudica la salud física

El cerebro acostumbra a recordar más los buenos que los malos sucesos de nuestra vida. Y es que mirar hacia atrás con ira no es sano ni saludable. Según han observado ahora investigadores de la Universidad de Granada, guardar demasiado los sinsabores del pasado deteriora la salud.

Personas con actitud negativa presentan peores indicadores en calidad de salud. Una investigación de esta universidad española revela que la actitud de las personas hacia los eventos pasados, las vivencias presentes o las expectativas futuras influye en la percepción de la salud y en su calidad de vida.

El estudio realizado en Granada ha observado que cuando las personas tienen una actitud negativa hacia los eventos pasados de su vida y se tiene una actitud pesimista o fatalista respecto de los eventos presentes se generan mayores problemas en sus relaciones y son estas personas las que presentan los peores indicadores en calidad de salud.

Tres perfiles, tres estilos

En concreto, evaluaron mediante cuestionarios y pruebas de estimación temporal a 50 individuos, 25 mujeres y 25 hombres entre los 20 y 70 años, de una muestra aleatoria.

La dimensión más influyente es la percepción del pasado. Tras analizar los datos obtenidos, encontraron tres perfiles temporales entre los participantes del estudio, que corresponden a tres estilos: predominantemente negativo y predominantemente orientado al futuro -los dos más extremos- y otro más equilibrado.

Según Cristián Oyanadel, uno de los investigadores, "la dimensión más influyente es la percepción del pasado. Una visión negativa de este se relaciona altamente con peores indicadores de salud".

Las personas con esta tendencia negativa reportan dificultades para esforzarse físicamente en actividades cotidianas y limitaciones físicas para el rendimiento en el trabajo, perciben mayor dolor corporal y tienen mayor predisposición a enfermar.

Estas personas, además presentan tendencia a estados depresivos, ansiosos y alteraciones conductuales en general.

ALGUNOS DATOS

• La actitud de las personas hacia el pasado influye en su calidad de vida.


• Según una investigación de la Universidad de Granada, cómo se asumen las vivencias presentes o las expectativas futuras también influye.


• Las personas con esta tendencia negativa perciben mayor dolor corporal y tienen una mayor predisposición a enfermar.