lunes, 31 de diciembre de 2018

Cómo cumplir los propósitos


Falta muy poco para que arranque un nuevo año y, como siempre, en estas fechas cada persona elabora una lista de proposiciones para mejorar en cada ámbito de su vida. El nuevo año lleva a planear, proyectar y visualizar lo que se quiere lograr. Para aprovechar al máximo el tiempo se debe optimizar la calidad de las relaciones y disfrutar plenamente la vida, recomienda Fanny Parrado Flores, sicóloga, terapeuta personal, de pareja y familia.

Es normal que cada quien se plantee una larga lista de propósitos, que generalmente están relacionados con los cambios de hábitos. Lo que sucede a menudo es que el impulso para conseguirlos se acaba en corto tiempo y todo vuelve a la normalidad. Por ello, la especialista menciona una manera fácil de recordarlos y no desistir en el intento.

En primer lugar se debe elaborar una lista, empezando con una lluvia de ideas que más adelante se convierta en acciones específicas y fáciles de cumplir. Escribirlas y tenerlas en un lugar donde se las pueda revisar periódicamente hará que no haya lugar para dejarlas de lado.

Luego, se debe tener claro para qué se quiere cumplir determinado propósito y organizarlo como una meta, con un tiempo definido y un objetivo específico. Como por ejemplo cuando el propósito es bajar de peso, se debe definir para qué y cuánto es el peso que se quiere perder. Así, al plantearlo se debería escribir: “bajar 10 kilos para salir mejor en la fotografía de mi cumpleaños”.

La continuidad en cada uno es necesaria, porque así como hay propósitos con tiempo definido generalmente cuando se trata de hábitos se debe comprender que se trata de adquirir una nueva forma de vida y no tiene tiempo definido. “En estos casos, no hay un tiempo limitado, porque cada propósito puede tener su propio tiempo y sus dificultades para cumplirlo. Es como hacer que la rueda de la vida gire, con todos sus radios y no pare de girar hasta lograrlos, lleve el tiempo que lleve”, afirma Parrado.

Sin limitarse

Los propósitos se los debe plantear en todos los ámbitos que las personas se desempeñan, ya sean personales, familiares, profesionales, laborales y todos los que se puedan imaginar. Además de abarcar todas las áreas de la vida, con metas espirituales, sociales, académicas, de diversión, de amistad y otros en los que sea necesario buscar un cambio o mejoría. En este punto, la sicóloga llama a considerar que solo se puede tener control de aquello que dependa del esfuerzo de cada uno.

Se debe ejecutar, hasta convertirlos en un hábito. Para hacerlo se debe practicar la paciencia y ser flexible a los posibles cambios, teniendo tolerancia a la frustración. Muchas veces los propósitos no se logran al primer intento.

Otra consideración, a la hora de plantearse propósitos, es redactarlos en tiempo presente y en positivo. Retomando el ejemplo de bajar de peso, lo correcto sería escribir: “como saludable, cinco veces al día”, explica la terapeuta.

Ahora bien, aunque no debe haber limitaciones en la lista anual, sí debe haberlas en el número que se va a cumplir a corto plazo. Lo ideal, después de plantearlos por prioridades, es cernir en otra lista los más urgentes, aquellos que son fáciles de conseguir y cuyo efecto se vea en poco tiempo. “Tener demasiados propósitos e iniciarlos todos a la vez, hace que renunciemos a muchos de ellos o a todos”, afirma la experta.

A continuación se detalla los cinco pasos para lograr un solo propósito, que se han detallado en esta nota. Ellos son: plantearse una meta, escribirla en papel, convertirla en una acción fácil de lograr, ser consciente de las limitaciones y empezar de inmediato, siendo constante.

La constancia

La clave de toda meta es la constancia y para ello se debe desarrollar un sistema que permita seguir paso a paso el avance en cada uno de los propósitos planteados. Para ello, la coach motivacional Tania Sanz propone un método simple que permite medirlos diariamente.

El método es tan sencillo como responder cada día determinadas preguntas, relacionadas con el propósito. Una vez más, tomando el ejemplo de la meta de bajar de peso y en base a lo escrito las preguntas serían: “¿logré comer saludablemente hoy?”, “¿comí algo que está fuera de mi dieta?” y “¿tengo listos mis alimentos de mañana?”.

Las respuestas, ayudarán a medir el avance en la meta y dará la oportunidad de ser flexibles, evaluando la capacidad de ser constante y de darse la oportunidad de fallar, a veces. Lo ideal sería responder de forma favorable a la meta y tratar de acumular días positivos en la consecución de objetivos concretos, afirma Sanz.

Los números

Un estudio realizado en Estados Unidos, en 1986, reveló que solo un 8% de la gente logra sus propósitos a cabalidad. Un 67% los abandona luego de la primera semana, un 20% los deja después de seis meses y un 5% no puede siquiera empezar a realizarlos.

Estos datos se relevaron mediante llamadas teléfonicas y hasta hoy no existe un estudio similar, explica Sanz y añade que también pueden estar sujetos a la sobrestimación de los encuestados. De todas maneras, a partir de él se elaboró el sistema que se detalló en esta nota.

Cifra

Las metas fijadas
Según un estudio realizado mediante encuestas telefónicas a 231 personas. Las respuestas llevaron a elaborar un sistema que permita mayor efectividad.

8% lo logra
El nuevo año lleva a planear, proyectar y visualizar lo que se quiere lograr. Para iniciar una lista de propósitos se debe hacer una lista en base a una lluvia de ideas

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