jueves, 17 de agosto de 2017

Cómo hacer lo que realmente quiere

Las fuerzas del dolor y del placer configuran nuestras conductas, nuestras acciones y nuestras actitudes; cuando quiera hacer algo que le resulte difícil, incómodo o desagradable y necesite hacer ese algo, debe vincular placer a esa conducta, a esa acción.

Una vez que consiga esa vinculación entre su conducta que quiere hacer y que no puede por alguna razón, con la fuerza del placer la conducta se realizará.

En muchas ocasiones me resulta un tanto difícil escribir estos artículos y la razón es implemente la vinculación a la fuerza del dolor, como que tengo en alguna parte de mi inconsciente la creencia de que es doloroso o difícil hacer estos artículos y para cambiar esa situación tuve que escribir veinte veces el siguiente pensamiento vinculador: “escribir cada artículo es placentero, fácil y muy estimulante para perseverar”.

Cuando una conducta está vinculada al placer, la conducta funciona y se produce con mucha naturalidad, puede perseverar y puede mantenerse en el estado de conexión constante con el tema que necesite desarrollar, como ya lo ha visto con mi propio ejemplo, puede crear su propia conexión. Vamos a la fórmula con la cual logrará que esas acciones y conductas se concreten: “la conducta x significa placer, mucho placer”.

Para que su vinculación funcione debe escribirla entre treinta y cincuenta veces y luego ponerse en acción hasta donde le sea posible y después, seguir escribiendo en series de diez su pensamiento vinculador. De esa manera, conseguirá lo que parecía imposible: hacer las acciones de conductas que usted quiere y necesita, vinculando placer a dicha conducta y lo más sorprendente, saber que puede aplicar esa fórmula y esa estrategia a otras actividades que le parecían antes difíciles y hasta imposibles de hacer.

Nota: Aprender a vincular es una habilidad que se puede aprender mejor en un encuentro personal y si lo necesita, solo hágamelo saber.

jueves, 10 de agosto de 2017

El poder curativo de la música

Una de las leyendas que se han escrito acerca de Albert Einstein es que cada vez que llegaba a un punto en que su razonamiento matemático se estancaba y no podía atar ni desatar en el desarrollo de alguna de sus fórmulas, dejaba todo, agarraba su violín y se ponía a tocarlo por varias horas. Cuenta la leyenda, que Einstein decía que la música le permitía siempre encontrar la respuesta al problema matemático que lo agobiaba. Sin pretender igualarnos al genio, estamos seguros que, además de las emociones que la música nos despierta, muchos usamos la música para relajarnos, encontrarnos con nosotros mismos y ayudarnos a tomar decisiones importantes.

¿Qué tiene la música que logra llegar tan profundamente a nuestro cerebro? ¿Puede la música considerarse un tipo de lenguaje universal? ¿Qué zonas cerebrales se activan o desactivan al escuchar música? ¿Puede la música usarse como una medicina? Esas son algunas de las preguntas que una interesante iniciativa llamada Sound Health: Music and the Mind (Sonido Saludable: Música y la Mente) trata de responder en una rara colaboración entre los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU. y el John F. Kennedy Centro de las Artes en Washington DC.

LA MÚSICA COMO LENGUAJE UNIVERSAL

Un lenguaje tiene dos componentes fundamentales: 1. un conjunto de símbolos que tienen significado (palabras) y 2. Un conjunto de reglas para combinar esos símbolos en combinaciones largas (frases y oraciones) que tienen un cierto significado (sintaxis). Es importante sin embargo, distinguir entre lo que es un verdadero lenguaje de lo que es un sistema de comunicación como el que tienen muchos animales. Ciertos animales emiten sonidos que denotan un significado de hambre o alarma o por ejemplo, pero carecen de las reglas para combinar esos sonidos. Por otro lado, cuando un pájaro macho emite trinos (símbolos) destinados a cortejar a una hembra, cada trino por separado no tiene significado, mientras que la combinación de ellos si lo tiene.

Del mismo modo, la música tiene también reglas muy definidas para combinar sus elementos (sintaxis), pero cada elemento por sí mismo (notas, acordes, intervalos) no tienen un significado definido. Es la composición en su integridad (melodía) la que tiene significado, la que origina fuertes emociones en la persona que escucha la música. Las emociones que despiertan las melodías son parecidas a las que despiertan las melodiosas palabras de un orador o de una persona enamorada y que los lingüistas denominan la prosodia del lenguaje.

LA MÚSICA EN EL CEREBRO

Interesantes experimentos hechos por el médico Charles Limb en la Universidad de Johns Hopkins han revelado que la música utiliza los mismos circuitos cerebrales que se activan al usar el lenguaje verbal. Durante el lenguaje verbal (una conversación), estudios hechos con la resonancia magnética funcional (FMRI) han revelado que el cerebro no solo usa las clásicas zonas cerebrales atribuidas al lenguaje, las cuales van descifrando las palabras y el orden de estas (sintaxis), sino que activa muy fuertemente las zonas cerebrales que tienen que ver con el significado de lo que se dice (semántica).

Pero en su ya clásico experimento en el que un músico tocaba un piano electrónico en una máquina de fMRI, Limb descubrió que el cerebro del músico funciona de manera diferente cuando toca una melodía memorizada de una partitura o cuando improvisa melodías de jazz, que al igual que cuando conversamos con alguien, improvisa notas, acordes y melodías. El médico Limb descubrió que al tocar una melodía memorizada, al igual que al hablar, el cerebro activaba las zonas del lenguaje y del significado (sintaxis y semántica), pero al improvisar música, se inactivaban las zonas cerebrales del significado, lo cual significaría que el improvisar música es más una actividad sintáctica que semántica.

LA MÚSICA COMO UN GATILLO EMOCIONAL

Pero además de las investigaciones neurocientíficas, el proyecto Sound Health estimula las investigaciones para encontrar cómo esos hallazgos pueden ser usados en la música para el tratamiento de algunas enfermedades que afectan al ser humano. Los primeros intentos de usar la música como terapia surgieron en el tratamiento del síndrome de estrés post traumático (PTSD por sus siglas en inglés) después de la segunda guerra mundial. En la actualidad, después de más de 100 revisiones del efecto de la música en la salud, incluyendo 10 análisis de Cochrane (consideradas la forma de análisis de mayor evidencia), puede decirse que la música es un excelente coadyuvante en el tratamiento de algunos síntomas del cáncer infantil, autismo, enfermedad de Alzheimer, dolor crónico y enfermedad de Parkinson.

En ese contexto, dos hallazgos científicos apoyan el uso terapéutico de la música en el ser humano.

El primero es que la música no solo es capaz de aumentar significativamente la concentración de dopamina (el neurotransmisor de las emociones) por el sistema estriado cerebral – por lo que decimos que ciertas melodías “nos llegan al alma”-, sino que el cerebro es capaz de producir dopamina en anticipación al estímulo musical –lo que explicaría el éxito de los conciertos musicales en los que los musicófilos ya están motivados desde antes del concierto-.

El segundo es que ciertas áreas del cerebro (localizadas en la corteza auditiva cerebral) solo responden al sonido de la música pero no a sonidos aislados, por lo que los científicos se preguntan: si la música no fuera tan importante para el ser humano ¿por qué tendría que tener una zona especial en el cerebro, una especie de cuarto de música cerebral solo para recibirla e interpretarla?

Franz Schubert pidió morir escuchando el cuarteto de cuerdas No 14 de Beethoven. ¡Qué manera de llenar su cuarto de música cerebral en su último viaje!

miércoles, 9 de agosto de 2017

El miedo a envejecer: hay que caminar agradecido con el paso de los años



¿Por qué cada vez hay menos velas en las tortas de cumpleaños? ¿Por qué es de mala educación preguntar la edad a una mujer? o ¿por qué se considera un cumplido que nos digan (a hombres y mujeres) que no aparentamos la edad que tenemos?

Para Pilar Sordo, la sicóloga chilena que va a estar en Santa Cruz el 10 de agosto, es una constante en la cultura latina que la gente se rehúse a envejecer. “No se valora la vejez como algo positivo. Creo que en quitar las velas del pastel hay algo depresivo de fondo, que es la poca capacidad que tenemos de celebrar la vida”.

Sordo hizo una investigación por todo el mundo hispano, que le demandó cuatro años, la cual condensó en el libro No quiero envejecer. Ahí se destaca el concepto que da a esa etapa de la vida. “Envejecer es cuando los recuerdos superan a los proyectos”. Para ella, mientras uno está generando proyectos y no está anclado en los recuerdos, el proceso de envejecimiento es mucho más grato”.

Miedo a envejecer
Cuando Sordo preguntó a la gente por qué tenía miedo a esa etapa de la vida todo giraba en torno a tres aspectos: asociaban envejecer a la pobreza, a la soledad y a depender físicamente de alguien. Y ella le agrega un cuarto motivo, “le tenemos miedo porque cada año que cumplimos nos hace dar cuenta de que tenemos menos tiempo para arreglar las ‘metidas de pata’ que hemos cometido. Por lo tanto, el miedo tiene más que ver con cómo estoy viviendo hoy y enfrentarme a la sensación de que no he logrado lo que quería”.

Idealizar la juventud
“Hay una idealización de la juventud asociada a la belleza y al éxito. La gente se empeña en rejuvenecer porque no se quiere morir y detener el tiempo es algo que parece atractivo y recurre a todo, al gimnasio, a la cirugía, a lo que sea”.
La sicóloga hace notar que en realidad envejecemos desde el minuto en que nacemos y lo coherente es decir yo quiero envejecer (vivir) lo más que pueda, pero de la mejor forma posible.

Tomar medidas
En lugar de asociar la vejez a aspectos negativos, es mejor cambiar la idea que tenemos y pensar que aumentar de dígito es sinónimo de tiempo libre, sabiduría y posibilidad de establecer nuevos proyectos.
Otra medida empieza por preguntarse ¿cuánto estamos invirtiendo para tener la seguridad de que habrá alguien que se va a hacer cargo de nosotros? Con esta interrogante Sordo sugiere preocuparse más por depositar amor que dinero en una cuenta, porque las personas a las que les entreguemos amor, después se van a hacer cargo de nosotros. A esto Pilar le llama ser previsores sentimentalmente.

Y, por último, subraya que hay que prepararse, planificar y decidir cómo, con quién y dónde se quiere envejecer y esta decisión debe tomarse en la juventud. Por ejemplo, cambiar la tina del baño por una ducha, pues ya entrado en años no se podrá levantar las piernas para ingresar y salir de la bañera con facilidad. También sugiere trasladarse a vivir a un lugar en el que se necesite poco, es decir, que no haga sentir carencias que suelen percibirse más en las ciudades grandes. En los sitios pequeños y sencillos no se requiere mucho para vivir y no se va a sufrir estrés por conseguir las cosas materiales.

Resignificar la vejez
Sordo invita a resignificar el concepto de vejez y tomar consciencia de que con los años “se va agarrando templanza, cierta desfachatez, se siente menos verguenza y el temor al ridículo disminuye porque se es más consciente de que hay que disfrutar el tiempo”.
La premisa es que la vejez se está viviendo pésimamente, cuando en realidad hay que caminar agradecido con el paso de los años sin desear retroceder porque como somos hoy es una versión mejorada de cuando teníamos 10 o 20 años menos.



jueves, 3 de agosto de 2017

Video La neuroconciencia nos puede llevar al éxito



¿Tiene un proyecto en mente? ¿Está atravesando una difícil situación sentimental, laboral o financiera en su vida? Si su respuesta es sí a alguna de estas interrogantes, el taller Neuroconciencia del Éxito, que presentará Marc Monroy, un investigador y científico reconocido, y que se desarrollará el 5 y 12 de agosto en la UTEPSA, es para usted.

“No quiero que crean todo lo que les digo, quiero que lo comprueben”, dice Marc Monroy, el boliviano encargado de dar el taller cien por ciento vivencial que buscará hacer cambiar el rumbo de las vidas de los participantes.

“Yo siempre digo que somos robots programados…. Lo que tenemos que hacer es reprogramarnos para alcanzar el éxito en todas las áreas de nuestras vidas…“, afirma Monroy, quien lleva 15 años investigando la conciencia a nivel cuántico.

Monroy es un líder en proyectos con más de 30 años de experiencia como consultor para empresas líderes a nivel mundial, como la petrolera Shell Oil Internacional y Disney Corporation.

Participó activamente en entornos de primer orden, como gerente de proyectos vanguardistas en Asia, Europa, Medio Oriente y las Américas. Es consultor en el área de “enfoque” para empresas y coach personal en áreas de finanza, liderazgo y Neuroconciencia. Está por publicar su primer libro sobre investigación del éxito y probados métodos de ‘Creación Consciente’.

“La neuroconciencia – explica - es la ciencia que estudia la interacción entre el individuo y la realidad, el cómo creamos la realidad. Todo lo que recibe el cerebro son frecuencias electromagnéticas que convierte en imágenes y les da sentido. Pero también está comprobado a través de la física cuántica que el observador, a través de la sinapsis neuronal está mandando información a los átomos de la materia y esos átomos se comportan según lo que tu esperas”, asevera. El taller tiene un costo de $us 150 para el sector Vip y $us 100 para general.

Para convertirse en un triunfador emocional

Cuando las persona se ven como derrotadas emocionalmente, se les acaban las ganas de vivir, es por esa razón que debemos aprender a ser y mantenernos siendo “triunfadores emocionales permanentes”.

Alguna vez leí estas palabras: “Tal como están tus sentimientos está tu salud y tu vida” y creo que la persona que las escribió sabía lo que decía.

Usted y yo aprenderemos a escribir una lista de emociones o sentimientos verdaderos, no fingidos, que querramos sentir hoy día.

A modo de ensayo sugeriré algunas emociones no tradicionales para pensarlas, para vivirlas y para actuarlas por un día en nuestra vida; la decisión de mantenerse en paz todo este día; la decisión de hacer una sola cosa bien hecha; la decisión de enviar energías de amor y perdón a las personas desagradables de nuestro mundo personal; la decisión de repetir en estado de trance o concentración mental la siguiente sugestión: “mi salud continúa mejorando, mi salud continúa mejorando” tres veces al día hasta que se vean resultados.

Como podrá darse cuenta nuestro querido lector o nuestra apreciada lectora, las emociones o sentimientos pueden tomar la forma de decisiones de acción y cuando las escribimos y las ponemos en práctica, todas las costumbres y creencias que nos mantenían en la mediocridad o en la negatividad, van quedando en la parte trasera de nuestra vida.

Ahora ya sabemos que, lo que leemos influye en nuestra vida, en nuestra calidad personal y en la manera en que pasamos por la misma.

Las personas que no quieren leer, que solo quieren divertirse y pasarla bien sin hacer aporte alguno a este mundo que les ha dado todo, suelen vivir tal como la han pensado y diseñado, la calidad y los valores no forman parte de su vida ni de sus resultados y las personas que eligieron optar por su mejoramiento personal, por el cultivo de su inteligencia íntima obtienen y logran el premio que es una vida bien vivida, un aprendizaje hecho a conciencia y una persona de calidad, de alta calidad lograda por méritos y decisiones propias.

Yo lo felicito con todo mi corazón querido lector, apreciada lectora por el esfuerzo que hace de leer estos artículos y de coleccionarlos.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Las a-dicciones o las over-dicciones, ¿las que más debemos temer?

La medicina psicosomática actual, cada día adiciona a su lista de enfermedades más y más manifestaciones patológicas ligadas al estrés o simplemente no saben el origen o causa que las provocan. Médicos, psicólogos, consejeros están en búsqueda no solo del origen sino de las consecuencias, pues se ha hecho cada vez más difícil realizar un diagnóstico certero para poder empezar un tratamiento y llegar a la cura. Estas enfermedades llamadas silenciosas no miden raza, economía, ni posición social

Se les da varios nombres: depresión, ansiedad, alergias, diabetes, asma; son resultado de eso “de no saber hablar”, o “de no saber escuchar”. Hemos perdido toda posibilidad de una “puesta en palabra saludable”, de un “hacerme entender de manera adecuada”, de “enojarme sin necesidad de maltratar al otro” y tampoco “de maltratarme a mí mismo”, de “enojarme si sentir culpa”, de no saber “decir las cosas en su momento y con las palabras correctas”, de decir “qué nos molesta” o “qué nos gusta de verdad”

Sin embargo, por mucha ciencia y tecnología avanzada que tenemos, no hemos avanzado en el tema de hacerme escuchar o entender lo que sientes o lo que te pasa. Hemos retrocedido en la manera de comunicarse, y no estamos encontrando maneras de comunicarnos: no tenemos charlas en la familia, cada uno dialoga de manera virtual y lo hace de manera efectiva, cierto. Hasta el punto de esforzarnos los más de los adultos, en aprender usar el whatsapp entre muchos otros. Eso se evidencia cuando escuchamos sonar nuestro celular, el timbre multiplicador anuncia abrazos, buenos deseos, besos, cariños, bendiciones, etc. Cadenas de mensajes que se vuelven incontrolables e insaciables, no terminan contentando a nadie, se producen más penas que alegrías. Lo importante es que no se haga incontrolable lo controlable y alcanzar con racionalidad un equilibrio en el uso de estos medios. ¿Están de acuerdo?
¿Cómo no preocuparse al respecto? Cuando nos encontramos con más imposibilidades que posibilidades ¿cómo le digo?... ¿cómo le reprendo? ¿Cómo le reprocho? ¿Cómo le digo que no? Y…como no puedo hablar, el resultado es depresión, violencia, somatizaciones, hipertensión, diabetes, anorexia y uno de los peores padecimientos: las adicciones (a- dicción = no – dicho) o las over-dicciones (a mi entender lo demasiado hablado)

Por tanto, que nos queda hablar, pero… hablar de verdad si interferencias, sin celular en medio…con un lenguaje hablado, tibio, sereno, puro, ligero
y suave; esta… estoy segura es la mejor receta para prevenir las temidas enfermedades silenciosas.
Los psicoanalistas nos sugieren “transitar del silencio a la palabra”.

* Mgr. en Educación Superior, Diplomado en Didáctica de Educación
Superior, Diplomado en Educación Superior Basado en Comportamiento,
Especialidad en Clínica Prenatal, Docente en Psicología y Medicina
NOTA: Para cualquier consulta o comentario, contactarse con Claudia
Méndez Del Carpio, responsable de la columna, al correo electrónico
claudiamen@hotmail.com. Visítanos en Facebook: LECTURAS SUTILES

martes, 1 de agosto de 2017

Nuestro guía interior

Quieres tomar las riendas de tu vida, decidir lo que realmente quieres y conseguirlo, siguiendo el sendero que has elegido y no el que los demás tratan de imponerte? Las tres palabras mágicas para convertirte en la persona que quieres ser son ‘Sistema de Activación Reticular’ (SAR), un conjunto de fibras neuronales localizado en el tronco del encéfalo del cerebro, de acuerdo a Allan y Barbara Pease, dos escritores australianos especializados en relaciones de pareja, lenguaje corporal, relaciones humanas y comportamiento social.

“El SAR tiene un papel decisivo en funciones biológicas tan importantes como los ciclos de sueño y de vigilia, la respiración, el latido del corazón y la motivación de la conducta”, explican los Pease (www.peaseinternational.com) en ‘La respuesta’, el último de sus dieciocho bestsellers de autoayuda, que incluyen diez libros números uno en ventas.

Pero además, este pequeño haz de fibras neuronales funciona como un “guía interior”, que podemos programar para que nos ayude a alcanzar nuestras metas sin que nos desviemos y para que nuestro cuerpo se ponga en acción para hacer realidad lo que nuestra mente decide, según las investigaciones de estos autores.

“El SAR es una red de circuitos nerviosos que filtra toda la información sensorial que recibimos del mundo exterior, influye en lo que percibimos y en nuestro nivel de excitación, y decide qué información accederá a nuestro cerebro y cuál no”, aseguran.

Cualquier cosa que veamos, oigamos, sintamos o probemos pasará a través este centro de control y comando del cerebro, con el que podemos filtrar toda esa información y extraer de ella solo lo que es importante para nosotros en un momento concreto, de acuerdo a los Pease.

Cómo programarnos para el éxito

“Nuestro SAR evalúa la información entrante y la prioriza en forma de mensajes que reclaman nuestra atención, y nuestro cerebro, en ese momento, da instrucciones a nuestro cuerpo para realizar las acciones físicas necesarias para cumplir con la imagen que el SAR nos indica”, señalan.

Además, según los Pease, nuestro SAR lleva incorporado el equivalente a un sistema GPS.

“En un GPS introducimos los datos relativos a dónde queremos ir y el software del sistema averigua cómo llegar dirigiéndonos hacia allí. Del mismo modo, una vez hemos decidido nuestro objetivo, nuestro SAR empieza a ver todo lo que está conectado con dicho objetivo y, si nos desviamos, nos devuelve a la ruta”, explican.

Si queremos que nuestro SAR trabaje a nuestro favor, tenemos que programarlo para que esté atento a lo que nos interesa, ya que “cuando programamos una idea concreta o un objetivo, nuestro SAR encontrará exactamente lo que le hemos dicho que encuentre, independientemente de si estamos dormidos o despiertos, o pensando sobre ello o no”, según Allan y Barbara.

“Elegirá entonces los datos relevantes de entre los millones de bits de información que nos rodean para que prestemos atención a ello, y eliminará la información irrelevante”, destacan.

“Programamos nuestro SAR con nuestras reflexiones y expectativas. Cuando creamos una imagen clara, bien enfocada, de lo que queremos obtener, este haz de fibras neuronales, que atraviesan el tallo cerebral, se lanzará a gran velocidad a por ella y no se detendrá hasta que encuentre lo que queremos, y todo ello sin que intervenga la fuerza de voluntad”, enfatizan.

Según los Pease podemos programar de forma deliberada nuestro SAR si elegimos los mensajes exactos que tenemos que enviarle a través de la mente consciente, y “¡ello quiere decir que podemos crear nuestra propia realidad!”, enfatizan.

Decida seguir adelante, pase lo que pase

“La razón por la cual la mayoría de las personas no consiguen mucho o no tienen mucho en sus vidas es porque no lo han decidido”, explican a Efe Allan y Barbara Pease, desde Buderim (Queensland, Australia).

“Para decidirlo, hay que escribir una lista de todas y cada una de aquellas cosas que uno piense que siempre has deseado alcanzar o realizar en su vida, sin importar cuán trivial pueda parecer a otras personas”, sugieren estos autores australianos.

“En esa lista, se deben incluir los sueños en la medida en que puedan ser recordados y que todavía tengan algún significado”, señalan.

“Además, hay que registrar en esa enumeración cualquier idea que hayamos visto u oído y que nos toque las fibras más sensibles”, aconsejan.

“Trate de tener al menos de diez a veinte puntos en esta lista e incluya cualquier cosa, lo que sea, que haya sido atractiva para usted. Una vez elaborada y escrita a mano, ¡el camino para lograr esos objetivos aparecerá!. Así es como funciona el SAR”, concluyen.

Una vez que sepamos aquello que nos gustaría llegar, los Pease indican que “resulta crucial no renunciar nunca a la forma en que hemos elegido vivir”.

Admiten que “en el camino hacia el logro de nuestras metas habrá obstáculos y personas que tratarán de detenernos, pero estas distracciones no deben interponerse en el camino y se debe tener cuenta que algunos miembros de la familia pueden llegar a ser los que causen los peores problemas”.

“¡Decide seguir adelante, pase lo que pase! y plantéate, desde el principio, de forma decidida, no escuchar a aquellas personas presentes en tu vida que te digan que no puedes hacer algo”, indica el matrimonio Pease.

“Cada decisión que tomemos para avanzar tiene riesgos, y necesitamos tomar nuestras decisiones informándonos bien, pero no debemos dejar que nadie que se haya rendido en su camino por hacer realidad sus sueños, nos robe los nuestros”, concluyen.



“El primer paso para decidir aquello que queremos llegar a ser, consiste en escribir una lista de todas y cada una de aquellas cosas que siempre hemos deseado alcanzar o realizar en la vida”, señalan los autores

“El SAR es un conjunto de fibras neuronales localizado en el encéfalo, que podemos programarlo para alcanzar nuestras metas sin desviarnos de ellas”, según Allan y Barbara Pease, autores del libro “La respuesta”.

“Una vez que tengas esa lista, de diez a veinte puntos, escrita a mano, ¡el camino para lograr esos objetivos aparecerá! Así funciona nuestro SAR, que nos guiará en ese camino como si fuera un GPS”, explican a Efe el matrimonio Pease.


Biografía Humana: Una indagación personal para explorar la vida



LA BIOGRAFÍA HUMANA ES UNA METODOLOGÍA TERAPÉUTICA QUE INTENTA MIRAR EL ESCENARIO MÁS AMPLIO POSIBLE DE CADA INDIVIDUO | TOMA EN CUENTA LAS VIVENCIAS PERSONALES, SOBRE TODO LAS RELACIONADAS CON LA PRIMERA INFANCIA.

La biografía humana es una alternativa terapéutica innovadora, creada por la terapeuta argentina Laura Gutman, para que cada individuo pueda abordar su propia realidad emocional tomando en cuenta el punto de vista del niño que ha sido y también para observar la distancia entre su ser interior y aquello que ha sido nombrado o interpretado por la madre o por los adultos a cargo.

La indagación es necesaria porque en la vida de cada persona existe sufrimiento, dolor, entre otros, que pasan sin que uno quiera. Por medio de esta terapia se encuentran las respuestas a estos mecanismos escondidos en cada persona que hacen perpetuar estos errores. Entonces, se encuentra el hilo conductor que lleva a la propia experiencia que tuvo uno como hijo o como parte de un grupo familiar, que luego como padre o madre toca ejercer con su propio hijo. Todo de forma inconsciente.

OH! conversó con la única terapeuta que ejerce esta metodología en Bolivia, Miriam Karina Cerpa, quien fue formada por la misma Laura Gutman. Desde su instituto en Cochabamba realiza este tipo de terapia con padres de familia y adultos en general.

Karina cuenta que existen miradas amplias de todo lo que fue el escenario de infancia de la persona que además tiene un niño pequeño y se pregunta por qué éste es así. Esta terapia se ejerce durante un tiempo, el terapeuta es compañero de la persona que quiere empezar una indagación personal, es una investigación que se empieza de a dos porque se descubren los escenarios de la infancia, las cualidades y calidades de los espacios emocionales compartidos con familia, las realidades que vivieron sus antepasados, el linaje que trae en cuanto a sentires y espacios.

Mayormente se da a través de la madre, de una figura maternante, cuando repite los escenarios con su nuevo hijo. Con esta terapia, la relación con los hijos luego podría mejorar como consecuencia de la profundidad y la honestidad con las que cada individuo adulto podría revisar su propia biografía humana.

“Existen patrones que se repiten una y otra vez, en qué nos convertimos en el tiempo en que necesitamos sobrevivir, y lo que seguimos alimentando en el resto de nuestra vida. Entonces se crean personajes para identificar al problema. Todo está en el inconsciente” asegura Karina.

El trabajo de la biografía humana es ayudar en la indagación, mirar su árbol genealógico, y trabajar con toda la línea desde que nació hasta el día que la persona decide consultar. Es más, cada uno encarna la historia de sus antepasados que, al no haber sido resuelta por ellos, luego le toca hacerse cargo de un modo u otro. Alguien tiene que ser responsable en algún momento de las acciones de todos los personajes del pasado. Caso contrario, se está delegando en su descendencia un cúmulo de violencia, abuso, desesperación y locura que enfermará y confundirá a las próximas generaciones.

“Esta terapia está abierta a cualquier persona que se pregunte por su propia vida, que no se siente bien ni feliz porque hay actitudes que dañan a otros o a sí mismo. La biografía humana se desglosa desde el inicio, su inicio emocional, cuando dudas de lo que te dicen que eres, para empezar a ser quien eres”, explica Karina. Se va generando un aprendizaje que la persona va teniendo para captar su propio interior.

Es mejor que el terapeuta entrenado en esta metodología no tenga formación previa en psicología ya que esa práctica tiende más a la escucha, mientras que la biografía humana escucha poco, investiga mucho y establece pistas en relación a los mecanismos de supervivencia emocional que cada niño utiliza desde su primera infancia y sigue de adulto para seguir viviendo. Al observar la complejidad de la biografía humana de cada individuo, se llega a comprender que eso que aparece un problema, enfermedad, conflicto o sufrimiento, está inmerso en algo más grande que lo que aparece a simple vista.



“La biografía humana es un verdadero viaje de autoconocimiento que se establece entre un consultante deseoso de comprenderse

más y un profesional sensible y entrenado”



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La biografía humana es una metodología terapéutica
Archivo

Perfil

Miriam Karina Cerpa

Nacida en San Salvador de Jujuy, Argentina, dirige junto a su esposo, Jorge Sanjinéz, el Centro Tomatis Cochabamba. Es terapeuta corporal, creadora del compendio terapéutico "Movimiento creativo y desarrollo humano". Instruye desde la homeopatía. Es facilitadora de gimnasia cerebral y de procesos terapéuticos desde la Biografía Humana.

Profesora de francés y de danzas clásicas.

lunes, 31 de julio de 2017

Los diez hábitos más productivos



¿Termina la mayoría de los días sintiendo que no aprovechó bien el tiempo, que le quedan innumerables asuntos pendientes y que no le alcanzan las horas para cumplir con su trabajo, atender a sus seres queridos y disfrutar de sus aficiones cómo le hubiera gustado?

“Decía Gandhi que un minuto que pasas es irrecuperable y lo cierto es que malgastamos mucho tiempo de nuestras vidas en el ámbito laboral y profesional”, señalan Ignacio Buqueras, economista y adalid de la racionalización de los horarios, y Jorge Cagigas, profesional de amplia trayectoria en Recursos Humanos y presidente de la Fundación para el desarrollo de la Función de Recursos Humanos FUNDIPE (www.fundipe.es).

Buqueras y Cagigas publicaron el libro 'Dejemos de perder el tiempo' para cambiar la mentalidad de las empresas y los empleados, respecto a la utilización del tiempo y aportar ideas y consejos prácticos para conseguir los objetivos.

De esta manera proponen 10 medidas clave para gestionar el tiempo en el trabajo para obtener una mayor productividad y aumentar su satisfacción, motivación e integración en las empresas.

Además, Buqueras y Cagigas recomiendan aplicar este decálogo en todos los ámbitos y no solo en el profesional, ya que “se hace difícil imaginar personas que en el trabajo sean disciplinadas, ordenadas y buenos gestores de su tiempo y que en sus otras áreas de la vida (personal, familiar, etc.) no lo sean”.

1 Entre y salga a la hora

La gestión eficaz del tiempo de trabajo comienza por la puntualidad, una gran virtud que permite aprovechar mejor el tiempo, y es una muestra del respeto hacia el tiempo de los demás, a la vez que una manera de exigir respeto para el propio, según Buqueras y Cagigas.

Añaden que, ser escrupuloso con la hora de entrada al trabajo, da legitimidad para serlo también con la de salida.

2 Planifique y priorice

Al comienzo de cada jornada es conveniente anotar las tareas que se deben hacer en el día y, a continuación, ver cuáles son importantes y/o urgentes y cuáles no. Numerarlas según su prioridad y procurar atenderlas en ese orden, de acuerdo a los autores de libro 'Dejemos de perder el tiempo'.

“Así, si no da tiempo a realizarlas todas, al menos quedarán resueltas las primordiales”, señalan.

También sugieren empezar por las actividades más difíciles, “porque, aunque requieren más esfuerzo, la satisfacción de haberlas terminado da impulso para continuar con las demás”, indican.

3 Organícese

Para estos expertos, “es mejor dedicarse a las tareas de una en una, abordándolas de principio a fin, ya que querer hacerlo todo a la vez no funciona y es fuente de estrés”.

También aconsejan simplificar y desterrar la manía por la perfección innecesaria, “para no derrochar tiempo útil en hacer las cosas como nadie las ha pedido, y mantener la mesa de trabajo ordenada, porque la efectividad se reduce si está invadida permanentemente por papeles”, afirman.

4 Comprométase e ilusiónese

Para Buqueras y Cagigas hay que poner entusiasmo y hasta pasión y mostrarse orgulloso de pertenecer a la plantilla y no sentirse indiferente ante los éxitos o fracasos de la empresa.

“Uno debe implicarse en su trabajo, asumir responsabilidades, tomar iniciativas, tener motivación para aprender constantemente y tener la meta de un trabajo bien hecho, en el tiempo adecuado, y la propia realización y satisfacción”, destacan.

5 Aumente su ratio de productividad

Estos expertos en trabajo y empresa señala que “es preciso mentalizarse para aprovechar al máximo las horas que se pasan en el puesto, evitando dispersarse en distracciones, como charlas intrascendentes con compañeros, distendidas conversaciones telefónicas o consultas extralaborales en internet”.

“Si se realiza la tarea con eficiencia y concentración se puede reivindicar el derecho de salir a la hora convenida, sin necesidad de pasar en el trabajo más tiempo del necesario”, rematan.

6 Sepa decir “no”

“Muchas veces, por complacer a otras personas, se hacen cosas que no se deberían y después nos sentimos culpables por no haber cumplido con lo que teníamos pendiente”, según Buqueras y Cagigas, que recalcan que “es mejor decir no y llegar hasta donde se dice, que decir siempre sí y llegar solo hasta donde se puede”.

7 Utilice racionalmente las tecnologías

Estos autores sugieren planificar espacios en los que cerrar el correo electrónico para realizar las tareas concentrado y sereno.

“Una vez abiertos, los emails que lo requieran deben ser contestados en el momento, dejando para más adelante los que precisen una respuesta reflexiva y eliminando los que no interesen o hayan sido ya resueltos”, añaden.

En cuanto a los emails que se envían, Buqueras y Cagigas señalan que tienen que ser “concisos y claros” y estar identificados “con un título preciso, por si hay que rescatarlos del archivo, ya que así se pierde menos tiempo buscándolos”.

8 Desconecte

Mientras que internet, el correo electrónico, el teléfono fijo y el móvil han de ayudar y no interrumpir el trabajo, fuera del ámbito laboral hay que gestionar bien el uso del teléfono móvil y del portátil, “porque no se trata de estar conectado a la empresa 24 horas al día todos los días, ni tampoco de llevarse trabajo a casa”, advierten estos autores.

9 Emplee menos tiempo en las comidas

“Si el tipo de actividad y la empresa lo permiten, es preferible almorzar en la mitad de tiempo e invertir el resto en trabajar y venir de casa ya desayunado, ya que ese tiempo se ganará para salir antes y poder atender a la vida personal y familiar”, indican.

10 Deje espacio a la familia y a sí mismo

“Para hallar el equilibrio necesario para estar sanos psicológica, emocional e intelectualmente tenemos que dedicar tanto tiempo a nuestra persona y nuestra familia como al trabajo”, aseguran Buqueras y Cagigas.

“Se trabaja para vivir, no se vive sólo para trabajar, y no hace falta estar de vacaciones para poder disfrutar de aspectos esenciales y enriquecedores de la vida, como el ocio, la formación, la convivencia familiar, las relaciones sociales, el descanso...”, concluyen. •

sábado, 29 de julio de 2017

¿Qué es la felicidad?

No hay nadie en el mundo que no se haya preguntado alguna vez que es la felicidad. De la misma forma que preguntarse qué es la infelicidad, el ser humano y la razón de este es la que cuestiona algo tan sencillo y maravilloso.

La vida es como una montaña rusa y para todos, el trayecto no es igual, podría ser exactamente el mismo viaje, como el de una atracción de feria, pero cada uno obtendrá diferentes conclusiones y sensaciones de un mismo recorrido.

La felicidad no está en las circunstancias en las que nos encontramos sumergidos, sino sencillamente en nuestro estado de ánimo y en nuestra cantidad de ilusión hacia el mundo que nos rodea.

Algo tan hermoso como tener hambre e ir a comer, no a todo el mundo le hace feliz de la misma forma, sin embargo somos muchos los que el hecho de ir a comer nos hace las personas más felices del mundo.

Son pequeños detalles y pequeños gestos de amor a la vida junto con pequeñas ilusiones, una al lado de la otra, mezcladas con la sencillez y un alto grado de agradecimiento por cualquier cosa, aunque parezcan insignificantes y aburridas.

Si pasaras una travesía de 5 días por el desierto sin comer y llegaras con vida al final, no te haría feliz un coche nuevo o un anillo del mejor oro del mundo. Un trocito de pan fresco sería el mejor placer de la vida y una felicidad inmensa te llenaría de lágrimas.

Estamos aburridos con la vida y las pequeñas cosas que hemos estado acostumbrados a tener siempre, las que realmente hacen feliz, por desgracia ya no las valoramos.

Felicidad es vivir sencillo, es agradecer el aire en la mañana, es mantener una conversación interesante con alguien, es dar sin esperar nada a cambio, es amar sin aferración, es reconocer la infelicidad por momentos, pero no identificarse con ella, es jugar sin pensar que estás jugando, es ser como un colibrí que sale a buscar el néctar sin pensar si caerá la lluvia en sus plumas frenándolo por miedo alguno.

Todo en realidad es la felicidad, solo depende de cómo quieras ver las cosas y de cómo las agradezcas. Siempre podría ser peor, pero incluso de allí sacaremos lo mejor y también seremos felices de las malas circunstancias porque de ellas sacaremos el aprendizaje y la sabiduría.

La felicidad no es un objeto que se gana y se posee en el bolsillo para acariciarla cuando nos rota. No se obtiene esperándola como si estuviéramos a la espera de un tren hacia ningún lugar. La felicidad no depende de nadie, ni de las personas que nos rodean en nuestras vidas. Es algo que no tiene precio, forma ni materia.

La felicidad vive muy cerca de nosotros, está dentro de nuestro ser y la tenemos a nuestro alcance todo el tiempo que la necesitemos.

La felicidad es el desapego de la mente, es la libertad de la escucha de nuestros pensamientos y solamente es cuestión de liberarnos de la insatisfacción e ingratitud que nos domina y no nos deja vivir felices y en paz.

Nuestra mente es como un lago en el cuál van cayendo las piedras de nuestros pensamientos y de nuestras insatisfacciones de la vida.

Al acercarnos para vernos reflejados en su agua, no conseguimos obtener el reflejo de nosotros mismos porque dichas piedras causan el desorden y las olas que nos provocan la inestabilidad y la confusión.

Para ser felices tenemos que dejar de crear, creer y escuchar estos pensamientos con el fin de calmar el lago y poder vernos reflejados en su totalidad.

Si conseguimos esto, podremos acercarnos al lago de nuestra mente y espíritu y podremos ver nuestros ojos y nuestra mirada, nuestra boca y nuestra sonrisa, nuestro rostro y nuestra expresión. Llegados aquí, podremos cambiar muchas cosas en nuestras vidas y seremos dueños de nuestro futuro.

¿Sabías que amor y odio no son emociones diferentes?

Amor y odio no son dos cosas diferentes, el odio es según muchos expertos en emociones, ni más ni menos que otro aspecto del amor. Así, la ira es el otro aspecto de la compasión, y la violencia lo es de la no violencia. Hay que aceptar ambos aspectos puesto que no son dos y, a través de esa aceptación viene inmediatamente la trascendencia.

La mente tiene que amar y odiar, y debe luchar constantemente entre estas dos cosas. Pero lo que ocurre si no odias ni amas, es que vas más allá de la mente.

Como afirma Sosan (Maestro Zen, año 606): "Ni amor ni odio. Simplemente hay que saber ver la realidad del otro". Esto quiere decir, ver al otro tal como es, ver sólo la realidad del otro; no soñar, no intentar encajar al otro de acuerdo a la imagen de uno.

Esto lo sabemos todos, pero somos tan inconscientes como para no reconocer los hechos. El amor se transforma en odio en unos pocos segundos: en un momento amas y en el siguiente odias a la misma persona. Es un juego continuo de amor y odio.

El Tantra afirma que esta división ficticia es introducida por la mente, uno crea primero la división, surge el conflicto, y entonces la persona empieza a luchar provocando que aparezca el problema.

Freud afirmaba desde el psicoanálisis que amor y odio no son simétricos. El yo persigue con fines destructivos aquellos objetos y sujetos que suponen el origen de su insatisfacción porque, constituyen la privación de su satisfacción sexual o una amenaza a su instinto de conservación.

Incluso podría afirmarse que la auténtica relación de odio no procede de la vida sexual del individuo, sino de la lucha del yo por su afirmación y reconocimiento.

El que se ama a sí mismo, ama a los demás porque al relacionarse con los demás, es uno mismo el que se refleja. El otro es solo un espejo. Por lo tanto, lo que sucede en una relación, ha sucedido previamente en el interior de cada persona. No se puede crear, solo es posible revelarlo y manifestarlo.

"Si te amas a ti mismo, amas a los demás. Si tienes miedo de ti mismo, tienes miedo de los demás, porque al entrar en contacto con los demás empezarás a manifestar tu ser… En este mundo el odio nunca ha disipado al odio. Solo el amor disipa al odio. Esta es la ley ancestral e inagotable".

domingo, 23 de julio de 2017

El poder del perdón como estilo de vida

Necesitamos el poder del perdón para obtener la paz que necesitamos en nuestra vida. Los seres humanos vivimos muchas circunstancias en la vida y nos vemos frecuentemente inmersos en dramas y emociones que alteran nuestra vida y nos afectan en muchas áreas.

Esas circunstancias nos producen dolor y frustraciones. A veces somos nosotros los que provocamos esos sentimientos a otras personas, con las que más nos exponemos a herir y ser heridos son aquellas que están más cerca de nosotros, comenzando con el cónyuge, los hijos y familiares.

Es imposible en esta vida no herir o ser herido, esta realidad nos alcanza a todos, unos más que otros; pero al fin todos sufrimos. Las ofensas son vectores venenosos que atacan a una persona y depositan en ella una cantidad de frustración, rechazo, rencor, dolor y venganza.

Si ese veneno no es sacado del sistema emocional de la persona herida; esa persona va a ser influenciada por esos sentimientos negativos que la van conducir a rebelarse y prepararse para una venganza o para una depresión severa.

Es evidente que todos los seres humanos ofendemos muchas veces y muchas de ellas inconscientemente; pero la instrucción de Dios es absolutamente mandatoria: debemos perdonar sí o sí. Dios no nos da ninguna otra opción.

La segunda instrucción es que debemos perdonar siempre, o sea que perdonar debe ser una actitud, un estilo de vida. Si la naturaleza humana tiene la debilidad de ofender muchas veces, necesitamos desarrollar una actitud perdonadora porque esta actitud es el reflejo de Jesucristo el hijo de Dios.

EL vino a enseñarnos a perdonar incondicionalmente y hasta la muerte. Por tanto necesitamos decidir imitarlo a Él para que nuestra vida se fortalezca y maduremos espiritualmente. No es fácil, pero es posible. Por eso la palabra de Dios nos dice: todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil: 4:13)

En el mundo actual podemos ver más que nunca en la historia de la humanidad una banda humana cada día más llena de rencores, odio, tristeza y depresión. Necesitamos el poder del perdón, la única manera de obtener ese nivel de perdón, es conectados a la fuente: Cristo Jesús, mediante una relación cercana a Él, buscando su presencia cada día, leyendo su palabra, asistiendo a la Iglesia y tomando la decisión de obedecerle incondicionalmente. Entonces vendrá a nosotros el poder del perdón y esa paz que tanto anhelamos.

Si necesitas el poder del perdón, comienza por pedirle perdón a Dios por haber guardado rencor y haber endurecido tu corazón. Hay cosas muy difíciles de perdonar, no obstante el mandato es incondicional, porque es la única forma de obtener la paz que necesitamos. Una vez que estamos libres del rencor, podremos lidiar con los problemas de una manera diferente, más edificante.

Toma la decisión hoy mismo de vivir una actitud perdonadora con tu pareja. No cuestiones más su naturaleza imperfecta. Toma la decisión de conectarte a Dios, perdonar a la manera de Dios y obtendrás la paz a la manera de Dios.

Si no logras perdonar, busca apoyo con un líder espiritual capacitado, pero no te quedes con el veneno porque es mortal y acabará con tu vida y la de las personas a tu alrededor. Para perdonar a la manera de Dios debes ir a hablar con cada una de las personas que te ofendió y expresarle tu dolor con el único propósito de perdonar y sanar.

sábado, 22 de julio de 2017

Me aburre mi trabajo, solo tengo tres amigos y no tengo pareja, ¿pasa algo?



Puede que sea porque la crisis económica ha supuesto también una crisis del bienestar. Quizás es que nuestra sociedad de consumo siente un especial vacío existencial que ya no sabe cómo rellenar. O, tal vez, simplemente todo lo que antes parecía algo casi natural, como tener compañeros de trabajo, familiares o parejas de larga duración, hoy sea una forma de presión social. El caso es que vivimos un boom de libros de autoayuda. Tanto, que nos estamos obsesionando con la idea de ser perfectos, en todos los ámbitos de la vida.

¿Y si es en vez de leer un cúmulo de exigencias de lo que deberíamos ser, aprendemos a cometer errores? Porque, seamos sinceros, nadie es perfecto, y si lo fuera, sería aburrido. Esa es la idea con la que surgen un nuevo tipo de libros: los manuales antiayuda.

No podemos ser siempre positivos

Esta moda, como casi todas, comienza al otro lado del Atlántico, con libros como “El sutil arte de no dar una mierda: Un enfoque contra-intuitivo para vivir una buena vida”, de Mark Manson, que explica cómo disfrutar de la vida, sin olvidar que no siempre es bonita, y por eso no podemos ser positivos todo el tiempo. Con un enfoque parecido, el de no darlo todo por los demás, Sarah Knight escribía “Cómo dejar de gastar tiempo que no tienes, en hacer cosas que no quieres hacer, con personas que no te gustan”, explicando que si de verdad queremos ser felices, quizás debamos liberarnos de todas esas obligaciones autoimpuestas. Ambos lideraron la lista de los más vendidos en Estados Unidos. Un fenómeno similar, en este caso europeo, es el libro del profesor de psicología en Dinamarca, Svend Brinkmann, que se convirtió en una estrella mediática gracias a su “Mantente firme: resistiendo la manía del auto-mejoramiento”, que anima a rechazar el mantra de la autoayuda. El autor afirma: "Nuestra era secular está plagada de incertidumbre existencial fundamental y angustia, y esto hace que sea difícil mantenerse firme”, adelantando que, ante esa situación, es importante aprender que “el secreto de una vida más feliz no radica en encontrar tu yo interior, sino en llegar a un acuerdo contigo mismo, para coexistir pacíficamente con los demás”.

Una estantería a la altura

En los últimos meses, los libros antiayuda también han inspirado a autores españoles. Uno de los ejemplos que podemos encontrar en Amazon es “El libro definitivo de antiayuda y desmotivación”, de Eva García Fornet, que comienza explicando que seguramente “usted se ha dejado el dinero en distintos cursos de autoayuda, donde le intentaban enseñar a relajarse, a ser positivo, a visualizar el éxito o a ligar, y ha visto que nada de eso ha funcionado. Esta es la guía para que encuentre soluciones realistas, aplicadas al mundo en el que vive”. Así, su índice versa sobre cuestiones como “no eres famoso, no eres un triunfador, eres totalmente prescindible en tu trabajo, estás soltero, no eres hípster o no vives en Suecia ni en Noruega”. En la misma línea, “Manual de autodepresión: Guía práctica para arruinarse la vida”, de Julio César Toledo, surge porque, según el autor “la abundancia de libros de autoayuda, superación personal, desarrollo humano, o como usted quiera llamarle, debería considerarse un índice alarmante de la vida moderna. Cada vez más personas buscan quién les muestre el camino correcto y los saque del agujero en el que creen encontrarse”. Es por ello que su guía pretende que el lector sea capaz de “tranquilizarse y soportar sus páginas llenas de realidades, las mismas que se ha pasado toda la vida evadiendo”.

Otro de los títulos que podemos encontrar en esta línea es “Cómo criar hijos tiranos: Manual de antiayuda para padres de niños y adolescentes”, de los terapeutas familiares Margarita Herrero y Mark Beyebach. Sobre el mismo, Beyebach explica que la perspectiva de escribir un libro antiayuda se basa en “que todos los consejos son paradójicos”. Es decir, que las verdaderas recomendaciones quedan implícitas y que identificarlas, depende de la pericia de los lectores. La idea por tanto no es marcar lo que se debe hacer, sino hacer hincapié en todo lo que solemos hacer mal por inercia. Para explicarlo, Beyebach pone como ejemplo la metáfora del mapa náutico, “que te indica dónde hay rocas y arrecifes, qué zonas debes evitar en la navegación, pero no te impone un único rumbo. En otras palabras, hay muchas formas diferentes de acertar en la educación de los hijos, mientras que las formas de naufragar son más limitadas. Por eso decimos que este manual es una carta náutica sobre cómo (no) criar hijos tiranos, porque al cuestionar las conductas contraproducentes, esos errores habituales, estamos simplemente invitando a hacer algo distinto, sin pretender imponer una única forma de actuar”. Una idea que parece que empieza a impactar positivamente en los lectores, que hartos de recibir órdenes, comentan que este tipo de lecturas “les resultan divertidas, a pesar de ser provocadoras y dar algunos aguijonazos”, reflexiona Beyebach.



MENOS CONSEJOS Y MÁS COMPAÑÍA

A modo de conclusión, el psicólogo Miguel Ángel Rizaldos aclara: “el afán perfeccionista hace que a muchos les desborde la ansiedad. En nuestras consultas, son asiduas las personas que quieren hacer todo perfecto, tener todo controlado y que en su entorno todo esté bien”. Ante esta situación, defiende que “hay que aprender a convivir con la incertidumbre, nunca vas a tener todo controlado, quizás lo consigas en algún momento, pero eso supondrá un gran estrés y sufrimiento”.

Aportando un poco de realismo a la situación, el psicólogo relata: “hoy parece que está prohibido estar mal, tener ansiedad, sufrir y deprimirse. Tenemos que estar siempre bien y gozar de una felicidad plena”, que es un poco el lema de todos estos libros. Rizaldos apunta a que otro de los motivos es que “la sociedad en que vivimos es competitiva y muy individualista. Hay un determinado estilo de vida que hay que alcanzar como sea, y si no lo logras, eres un pobre infeliz y fracasado. Eres un bicho raro”. Algo que sucede a menudo, teniendo en cuenta nuestra coyuntura. El experto pone como ejemplo que "si pierdes el trabajo y te deprimes es que eres un débil; y si no encuentras trabajo o tu jefe te maltrata y te quedas bloqueado y realmente fastidiado, es que no sabes poner buena cara a la vida. Esto es la dictadura de la felicidad”.

"Si bien existen libros de autoayuda escritos por colegas, profesionales de la salud mental, que pueden ser de gran ayuda y de hecho se recomiendan como complemento a lo que trabajamos en terapia, hay que recordar que en muchas ocasiones, por no decir

todas, las personas lo que necesitamos no es que nos den consejos. Solo queremos que nos escuchen, que nos comprendan, que nos acompañen y que estén a nuestro lado”.

viernes, 21 de julio de 2017

Genere positividad y entusiasmo

Podría decirse que nuestra vida es una sucesión de momentos presentes en los cuales o somos felices o estamos negativos y nada más.

Sé que esto es una simplificación deliberada; sin embargo, podemos aprender a configurar, modificar y experimentar un estado de ánimo mental que sea positivo, feliz y constructivo.

Nuestra vida es una sucesión de momentos presentes que pueden ser felices o infelices de muchas maneras; la mayor parte de nuestros momentos presentes son negativos e infelices por la calidad de los pensamientos que de muchas maneras suelen ser negativos.

Los pensamientos negativos tienen que ver con los temores, con la ausencia de una filosofía de vida positiva, con personas que se resisten a la invitación de la vida respecto al hecho de vivir aprendiendo cada día algo valioso, algo importante; también los pensamientos tienen que ver con querer cambiar las cosas de manera negativa siendo que cuando así se hace, solo se llega a producir un gran desastre para el pensador que está queriendo crear de esta manera.

Vemos este ejemplo a veces en nuestros hijos que se empeñan en cometer errores a pesar de las advertencias y de las peticiones para hacer las cosas correctas. Ellos no se dan cuenta de que la sumatoria de los errores llega a producir un efecto especial conocido también como, metafóricamente

hablando, “el momento en que la pita se rompe” y así se ven nuestros hijos enfrentados a la suma de sus errores y no les queda más remedio que tomar la decisión de aprender o de seguir mintiéndose a sí mismos.

De una o de otra forma, lo que nos interesa es aprender a convertir muchos momentos presentes en momentos felices, en momentos positivos y en momentos veraces porque sólo la verdad libera y edifica de manera perdurable. Ahora vamos al método, comience por enderezar su cuerpo, rote los hombros por favor y levante las cejas tres veces; ahora imagine que todo el aire se ha vuelto de color naranja y haga una gran inhalación profunda y luego exlale lentamente. A continuación, diga en voz alta: “Este es mi momento presente y lo declaro puro, perfecto y feliz; estoy lleno de buena salud y de actitud positiva; todo está mejor que antes y eso también se aplica a mis hijos. Por lo tanto, podré generar puntos de vista positivos que me permitan respirar profundo y con alivio y me permitan saber que la ley de atracción ha funcionado en el pasado, sigue funcionando en el presente y va a seguir funcionando en el futuro, por lo tanto me declaro un ser feliz, creativo y lleno de positividad; estoy en paz y sé que todo va a seguir mejorando en mi vida, en la vida de mi familia y en la vida de todos”.

Este ensayo sirve para darse cuenta de que su momento presente, de alguna manera se ha vuelto más positivo, más lleno de esperanza y de que tiene el poder de revisar todos sus momentos presentes y hacerles ciertos cambios para que sean más felices, pues se trata de momentos que de alguna forma, son su propia vida. Al aprender a revisar sus momentos presentes también puede revisar la polaridad de los pensamientos que piensa y la

liberación que está emitiendo con su campo áurico que es el campo que activa su ley de atracción.

Afirmación constructiva para escribir diez veces o más: “Me concentro en la abundancia de sensatez en mi vida”.

Prohibido quejarse en casa

Hay gente que se queja, que se lamenta y se refunfuña por todo, desde la hora que se levanta hasta la hora de dormir. La queja es una actitud que se aprende primero en el hogar, con padres que llegan a casa quejándose del trabajo, del tránsito… de que no pueden dormirse hasta más tarde, de la comida que a él o a ella le ha salido mal, de las tareas del hogar, de la falta de dinero… pero no hacen nada para mejorar las cosas a su alrededor. Una norma que debemos imponer en casa: Prohibido quejarse, si algo no te gusta, mejóralo.

CÓMO NACEN LAS QUEJAS

Hay gente que pierde mucho tiempo quejándose en lugar de buscar una solución. ¿Quién no ha convivido en el trabajo con alguna persona que refunfuña todo el tiempo? Tener a una persona así a tu lado, día a día, es una tortura, es como tener una piedra en el zapato. ¡Imagínate en casa! Seguro que alguien en tu familia se queja más que los demás. En mi casa, hemos puesto una regla hace tiempo: Prohibido quejarse. Si no te gusta, hazlo mejor. Claro que eso, no nos prohíbe no estar de acuerdo o no llevar la contraria. Claro que podemos protestar, discutir… pero la queja, en tono meramente negativo, sin soluciones... ¡nada de nada!

¿Cómo nace un quejica? Pues creo que nace especialmente del ejemplo que tenga a su lado, de su padre, de su madre, de su pareja, etc. Luego, creo que de la impotencia o el miedo. Es más fácil quejarse que encontrar una salida, que enfrentarse a una situación para la que crees no estar preparado o capacitado para realizarla. Y ¿por qué es conveniente acabar con las quejas? Pienso que la queja no lleva a ningún sitio, no soluciona nada. Es más, puede convertirnos en personas negativas, aburridas, desanimadas, egocéntricas, ingratas y demasiado exigentes. Y lo peor, en una persona siempre frustrada. Soy de la opinión que quien busca, encuentra. Si estás todo el tiempo buscando solo no que está mal, lo encontrarás. Sin embargo, mejor buscar lo bueno, ¿no?

CÓMO CONSEGUIR QUE TU HIJO NO SEA QUEJICA

¿Qué hacer para que la queja no sea un vicio en tu hogar? Existen muchas ideas para evitar que la queja o las reclamaciones sean un hábito en la familia. Sigue algunas:

1. Ser un ejemplo para los hijos. Si estás todo el rato quejándote de todo, primero cambia esa actitud. Sin eso, será difícil convencer a tus hijos a que no se quejen. El cambio empieza en ti. Hay que controlarse.

2. Involucra a tu hijo en las tareas domésticas, según la capacidad y la habilidad que tenga. Niños que se responsabilizan por ordenar los juguetes, organizar su habitación, por poner o recoger la mesa, doblar la ropa limpia, secar la vajilla, llevar la bolsa de la basura, comprar el pan, etc., darán mucho más valor a lo que hacen todos.

3. Enseña a tu hijo a reconocer y agradecer por lo que tiene, y no me refiero solo a las cosas materiales. El tener a una familia también se debe incluir en su gratitud.

4. Controla la actitud quejica (reclamación sin solución), de tus hijos, con un ‘juego’. Pon una alcancía en algún lugar de la casa y determina que cada vez que alguien haga una queja, sin buscar o presentar solución, debe poner una moneda en la alcancía. Antes, debes concertar la cantidad. Cuando la alcancía esté llena, el dinero puede ser donado a alguna institución de caridad.

5. Evita que tu hijo tenga mucho tiempo libre. El exceso de tiempo libre es peligroso, donde haya un vacío, el negativismo aparecerá para llenarlo. Eso no quiere decir que los niños tengan que estar siempre haciendo algo, pero es importante que ellos tengan conciencia del tiempo libre que tienen y llenarlo con actividades positivas.

6. Anima a tu hijo a que practique un deporte. El deporte es una actividad que le enseñará a competir, a superar, a trabajar en equipo, etc. Lo mismo ocurre con la música, el baile, son actividades que trabajan el emocional.

7. Enséñale que nadie quiere estar cerca a una persona que está siempre quejándose. Que es importante cuidarnos de lo que transmitimos a los demás. Que ganamos mucho más siendo positivos.

jueves, 13 de julio de 2017

Escribir para aquietar las emociones



Muchas mujeres tienen una vida tan acelerada que en lo último que piensan es en la salud mental y emocional, que son las que dan señales de cómo se sienten. Batallar con la ansiedad, el estrés, el miedo o la tristeza puede ser muy difícil, especialmente cuando una no sabe exactamente qué le pasa y menos cómo controlar esa explosión emocional o a quién dirigirse para pedir ayuda.

En esta columna van algunas sugerencias para deshacerse de esas emociones negativas con una terapia simple y que regala paz: escribir.

Algunas personas encuentran que hacer ejercicio, dibujar o tocar algún instrumento es una manera efectiva para aquietar la mente. Sin embargo, un beneficio fácil y eficaz es escribir tus pensamientos en un diario, una actividad conocida como Journaling (registro por diario), que se basa en llevar un journal o registro de diario en el que se almacena la información necesaria, la cual te ayuda a eliminar pensamientos negativos y a mejorar la memoria. Tu diario también es un ayudante para simplificar ideas, organizar la mente y resolver mejor los problemas.

Establece un horario: Escoge un momento del día para relajarte y escribir por 10 a 15 minutos. Muchos expertos recomiendan hacerlo al finalizar la jornada y otros, al despertar, ya que la mente funciona mejor cuando no está cansada.

Vuela tu mente: En esta actividad no existen reglas, así que puedes escribir lo que se te viene a la cabeza. Hay días en los que escribirás una oración y otros, una palabra. Deja que tus emociones se reflejen en lo que apuntas.

Inspírate: Encontrar sobre qué escribir puede ser difícil, sobre todo cuando empiezas. Cuando sientas que tu mente está bloqueada, comienza anotando tres cosas por las que estás agradecida, tu frase favorita, lo que te motiva o algo interesante de ti. Necesitas que tu mente se relaje para que poco a poco puedas expresar todo lo que sientes.

Elige tu diario: Lo ideal es que el cuaderno sea pequeño para que siempre lo puedas llevar contigo. Si te acomoda más lo digital, existen varias aplicaciones que te permiten subir fotos y escribir protegiendo todo con una contraseña. No importa el formato que escojas, la idea es que siempre te acuerdes y te motives a llevar apuntes. Sin embargo, para este tipo de trabajos, no hay nada mejor que hacerlo a mano.

Vuelve a tus primeras anotaciones: Una vez que te hayas convertido en una experta del Journaling vuelve a leer tus primeros textos y reflexiona lo que has cambiado y progresado. Piensa si te siguen preocupando las mismas cosas, si cumpliste con alguno de tus objetivos o si tienes alguna razón para sentirte orgullosa. Te vas a sorprender con lo que has avanzado.

Cada semana, la presentadora de Tv Camila Canabal nos acompaña en Mía. Síguela en su web: http://www.asilovecamila.com/

Consejos para facilitar tu vida

¿Sabes que es un “life hack”? Este concepto corresponde a todos esos tips que pueden facilitar tu vida, haciendo que todos los procesos que tienes en tu día a día sean más simples o más rápidos. Así, estos consejos pueden llegar a diferentes áreas, desde el orden y la cocina, hasta incluso el mundo de la tecnología.

ENCONTRAR CLAVES DE WIFI

Si estás en la calle (quizás en otro país) y quieres conectarte sí o sí a WiFi, no es necesario que entres a un local y debas consumir algo. En cambio, solamente debes entrar a plataformas como Foursquare y revisar los comentarios de restaurantes, cafés o tiendas para encontrar fácilmente sus claves para conectarse a internet.

SACAR MEJORES FOTOS CON ZOOM

La mejor forma de captar imágenes con zoom es no utilizar el aumento de la cámara de tu teléfono. En cambio, saca la fotografía en su formato normal y posteriormente agranda la imagen para crear el encuadre que querías en un comienzo o para revisar algo que quisieras ver en la foto.

RECORDATORIOS A LA MANO

Cuando olvidas recurrentemente las cosas que tienes que hacer en tu día a día, una buena opción es utilizar aplicaciones que transformen voz a texto para así crear listas de cosas por hacer. Esto te permitirá crear alarmas, con día y hora, para cada una de estas tareas.

RECUERDA TUS LLAVES, POR FAVOR

Si siempre olvidas tus cosas antes de salir de casa, hay un opción para que esto no pase. Puedes, por un lado, mandarte un texto a ti mismo, que no abras hasta el día siguiente y te recuerde qué debes incluir en tu mochila. O, simplemente, puedes guardar una alarma, programada justo en el horario en que estés por salir de tu hogar y con el nombre de lo que tengas que llevar.

viernes, 7 de julio de 2017

Adicción a la tecnología está relacionada con la gratificación personal


La adicción al uso de la tecnología es un fenómeno mundial que mantiene atrapados principalmente a adolescentes y jóvenes, y a las personas de hogares con altos ingresos económicos, según una encuesta realizada a fines de junio a usuarios de internet de 17 países por GFK, la compañía de investigación de mercados más grande de Alemania y una de las más importantes del mundo.

El sondeo, divulgado por el portal PR Newswire, se hizo entre 22.000 internautas de más de 15 años. Entre los datos más importante resalta que una tercera parte de las personas encuestadas (34%) en línea se muestran firmemente de acuerdo con la afirmación: “Me es difícil tomarme un descanso de la tecnología (teléfono celular, tablet, computadora, tv, etc).

Los hallazgos de los expertos en investigación mundial muestran que, en la escala internacional, el sexo de las personas encuestadas no hace ninguna diferencia cuando se trata de las dificultades para apagar los dispositivos o ‘desconectarse’ de la tecnología.

Grupo con mayor dificultad
Los jóvenes de entre 15 y 19 años son el grupo con mayor probabilidad de tener problemas de adicción a la tecnología, pues un 44% afirma decididamente que se les dificulta tomarse un descanso tecnológico, aun cuando saben que deberían hacerlo. La cifra baja a 41% en el grupo etario de quienes están en la franja de los 20 años, y a 38% entre quienes están en los 30.

El porcentaje cae significativamente en los grupos de mayor edad: 29% entre los que están en la franja de los 40,23% entre los de 50 y 15% para el grupo de 60 años y más. En el caso de las personas de hogares con altos ingresos, a 39% se les dificulta ‘desconectarse’ estando consciente de que deberían hacerlo, mientras que a un 11% se les facilita. La cifra contrasta con la situación de los hogares de bajos ingresos, donde un 30% está de acuerdo con la dificultad de descansar de la tecnología y un 20% dice no tener dificultad para apagar los aparatos.

El sicólogo conductual Germán Burgoa manifestó que las personas de mayores ingresos económicos obviamente tienen más facilidad para adquirir tecnología, desde teléfonos de alta gama, tablets y computadoras, objetos que la gente de bajos ingresos no puede y tiene que recurrir a centros como cafés internet o acceder a tecnología de más baja calidad.

Respecto al rango de edad, la ‘conectividad’ va bajando porque a medida que el adolescente se convierte en joven las obligaciones de la universidad o el trabajo no permiten tener el mismo acceso a la tecnología que tenía antes.

El uso continúa bajando paulatinamente a medida que la persona es adulta, el vínculo con la familia y otras obligaciones. “En el caso de los adultos mayores, generalmente lo que ocurre es que hay una actualización en cuanto al uso de la tecnología, que avanza muy rápido y la mayoría de estas personas no siguen el ritmo. Por lo tanto, como no saben manejar las herramientas, baja su tiempo de uso”, explicó Burgoa.

El sicólogo ha detectado que en las familias de altos ingresos generalmente hay muy poco control en el uso de la tecnología de parte de sus hijos, porque ambos padres trabajan en horarios de oficina y tiene poco tiempo para poder vigilar a los chicos que pasan prendidos de la pantalla muchas horas continuas, presentando un problema de adicción.

Burgoa también ve que niños de dos o tres años están empezando a tener contacto con celulares o tablets, lo cual constituye un riesgo de adicción.

“Tienen una facilidad increíble para manejar el celular. Los padres ven en el celular la mejor niñera porque los chicos pueden estar una hora a dos sin molestar. Entonces, los niños están teniendo un acceso a la tecnología sin control a muy temprana edad, lo que aumente muchísimo las posibilidades de desarrollar una adicción”, concluyó.

Para Marcelo Durán, consultor en tecnología de la firma BIT Humano, la adicción no es per se a la tecnología sino al beneficio de estar informado o enterado de lo que publican los amigos o contactos. “Ese beneficio se traduce en pequeñas dosis de dopamina que se generan en el cerebro cuando se reciben gratificaciones, como por ejemplo, si alguien publica una foto, sus amigos comentan y le dicen ‘qué bien te ves’, ‘qué linda estás’; esos pequeños detalles son los que vuelven adicto. Es un tema basado en hormonas que se alborotan y que están muy asociadas a la felicidad”, indicó Durán.

Este experto señala que en Bolivia un 52% de usuarios de Facebook tiene entre 13 y 24 años. “Sus motivaciones del por qué están en redes sociales es por un factor de aspiración, porque están sus amigos y finalmente porque han nacido dentro de este contexto. Para nosotros, los migrantes digitales, tal vez es más fácil desconectarnos, porque venimos de otra cultura comunicacional, donde se escribía una carta, o se podía esperar dos horas en una reunión. En cambio esta generación digitalizada no tiene esa tolerancia a la frustración”, manifestó.

El filósofo y docente Herland Rafael Vaca no cree que la tecnología o en todo caso la internet sean las culpables de la adicción digital, pues otros estudios revelan que “los usuarios de internet leen más literatura, asisten a más acontecimientos artísticos, van más al cine, asisten a más espectáculos deportivos y hacen más deportes que los no usuarios”, pues todo va ligado a la predisposición del sujeto y de la apropiación de tal tecnología.

Vaca concluye que en Santa Cruz, en los distritos consolidados, la conexión a las redes sociales es una práctica naturalizada. Los jóvenes de distritos populares, por su parte, acceden un par de veces al día en momentos específicos.

viernes, 23 de junio de 2017

Los vacíos existenciales no se llenan con banalidad



Sexo ocasional, comida en exceso o compras compulsivas te dan felicidad? Si la respuesta es sí y no le ves nada de malo, quizá no te has dado cuenta de que te haces daño y te creas una felicidad falsa con experiencias al límite.

“El filósofo Alfonso López Quintas escribe el libro Vértigo y éxtasis, que tiene que ver con que los momentos de vértigo son espacios donde se tiene la respuesta inmediata a la felicidad inmediata, lo cual a largo plazo te lleva a la autodestrucción”, explica la psicóloga Elba Elena.

La especialista encuentra que los valores están invertidos y las sociedades han acuñado conceptos errados sobre la felicidad. “Se ha cambiado el ser por el tener, si no tienen el último celular se sienten deprimidos, incompletos y su autoestima —que se basa en lo que tienen y no en lo que son— baja. Se ha olvidado que cada persona es única e irrepetible”

En esta vorágine de emociones por tener muchas parejas, bastante comida y todo cuanto los ojos ven se dan los excesos. “Muchos momentos de microfelicidad, pero con consecuencias negativas. Comer en exceso lleva a la obesidad. El sexo da momentos de exaltación máxima, pero poco duraderos y no da plenitud como a una pareja que construye su relación en el tiempo”.


En cuanto a las compras compulsivas, según Elena, existe un mensaje encriptado. “Cuando se compra 30 blusas que ni se las usa se está faltando a la existencia y utilidad del objeto. Lo real, más allá de la compra, es el impulso de la dominación sobre objetos, lo que también se manifiesta hacia las personas con las que interactúa”.

La psicóloga Lizette Gallegos coincide y explica que se trata de llenar los vacíos emocionales con elementos sustitutivos porque la persona tiene grandes espectativas que no puede alcanzar. “Estos comportamientos generan conductas desadaptativas que traen conflictos. La persona carente cree alcanzar el prestigio y la realización con el consumo de alimentos, cosas y hasta personas”.

Si te identificas con estas situaciones y quieres romper la cadena puedes realizar una logoterapia, que es la búsqueda de sentido en la vida. También el psicoanálisis permite conocerte mejor y reaprender. Aunque ese consumismo no es patológico, la psicología puede ayudarte a manejar ese impulso.

Fuentes: Lizette Gallegos (psicóloga), Elba Elena (psicóloga) y Roberto Peña (terapeuta).

Ser bipolar no es fácil, pero se puede llegar a tener una vida exitosa


Jimena Lora (38) confesó en el muro de su Facebook que tiene bipolaridad y varias personas que estaban pasando por lo mismo la contactaron y compartieron sus experiencias porque en nuestro medio esta enfermedad mental no ha sido una prioridad para los distintos gobiernos y es ignorada por la mayoría de la población y la misma familia de quien la padece.

“A los 20 años me diagnosticaron como depresiva maniática, entonces no se manejaba el término bipolaridad”, explica Jimena, que a los 18 años fue más consciente de sus cambios de estados de ánimo, pero tardó en asimilarlo. A esa edad se presentaron las crisis y empeoraron los síntomas. “Todos me conocen por ser alegre, sociable, activa, soy multifacética, pero también me aíslo mucho.

He llegado a querer estar sola, a no tener ganas de nada, a sentir una tristeza que no entiendo. A veces estos episodios con cortos, a veces largos. Puedo sentir que me puedo comer el mundo, he llegado a tomar mi mochila y perderme unos tres meses como mochilera por el mundo, sin avisar a nadie. He tenido mis lados eufóricos y los demasiado depresivos que conllevan a la baja autoestima. Salir de la tristeza cuesta. En mi caso mis cambios a veces son el mismo día. Puedo estar muy alegre como muy triste”.

A pesar de padecer esta enfermedad crónica es licenciada en Comunicación social y máster en Diseño y Producción Cinematográfica. Conseguirlo dependió de la contención familiar que tuvo. “Mi papá es un tipazo que junto a mi mamá han sido soportes importantes.

Lo dice porque esta enfermedad también tiene un desgaste económico significativo. Como afirma el siquiatra Víctor Hugo Rojas, se requiere acudir al siquiatra, al sicólogo, al nutricionista, al endocrinólogo y hay una inversión fuerte que ninguna parte del Estado la cubre. “Hay tabletas que pueden llegar a costar Bs 12 cada una y solo hay dos siquiatras en el Japonés y dos en el San Juan de Dios, los otros centros de salud mental son fundaciones privadas”. Rojas está hablando del Centro de Salud Mental Blanca Áñez de Lozada y el hospital Benito Menni que son instituciones sin fines de lucro, pero que para sustentarse deben cobrar una consulta.

Lora concluye advirtiendo que las personas con bipolaridad se pueden aferrar a lo que sea para sobrellevar los síntomas y hay la tendencia a ser adictos al alcohol, las drogas o el sexo y que algunos han llegado hasta el suicidio. Hoy Jimena está justo en medio de una crisis: “Mi cerebro no para de trabajar, no le puedo poner pausa, por eso escribo, me he dedicado al baile, al teatro, al cine porque me ayudan a canalizar, a crear. Han sido una bomba de escape”.

Se puede tener una vida exitosa
La sicóloga clínica Ana María Vaca atiende dos personas a la semana en el Japonés y pese a que no hay estadísticas en el medio se atreve a afirmar que un 3% de la población tiene trastorno bipolar.
Confirma que la bipolaridad tiene su componente genético. “Dura toda la vida, pero se puede aprender a convivir con ella y se puede llegar a tener una vida exitosa.
La siquiatra Alexandra Terrazas subraya que la bipolaridad no es debilidad de carácter, no es falta de guasca, no es que lo adularon mucho de niño, es una enfermedad porque el cerebro sufre una disminución en la producción de sustancias neuroquímicas.

La bipolaridad se puede sobrellevar bien con medicamentos y sicoterapia de educación para enseñarle al paciente a manejar sus síntomas. Incluso la terapia debe alcanzar a la familia para que aprenda a manejar al paciente, a reconocer los signos de una recaída, a manejar situaciones estresantes y haga seguimiento a la medicación.

jueves, 22 de junio de 2017

“No te superé” María Gabriela Palleros

Qué difícil es la situación de ver, después de una ruptura, cómo la otra persona rehace su vida mientras nosotros seguimos enganchadas como el primer día.

Mirar al pasado a veces no es simple, y mucho más cuando en él hay un ex que nos cuesta asumirlo como tal. Si bien ante el mundo intentamos restarle importancia al tema, aún vivimos pendientes de esa persona que alguna vez fue nuestra pareja. Sabemos que necesitamos hacer un cierre, pero sin embargo vivimos con la ilusión de que tal vez exista una segunda oportunidad para la relación.

Aún esperamos un llamado, un mensaje, un “algo” en el que el otro nos manifieste que sigue pensando en nosotras y cuando esto no sucede nos sobreviene la angustia de no saber qué es de su vida. Y acá está el dilema, porque en el paradigma de la comunicación donde todos estamos conectados, es muy difícil no saber nada de la vida del otro, y cuando vivíamos con la idea de que quizás las cosas se podían arreglar, nos enteramos que la otra persona ya está en otra historia.

REALIDAD VERSUS EXPECTATIVAS

Toda la esperanza que habíamos tenido hasta ese momento se derrumba ante la realidad del otro, diferente a la que nosotros creíamos, y nos damos cuenta que nos quedamos sosteniendo el recuerdo de un vínculo que ya no existe. Este punto es el quiebre, porque nos pone frente a frente con nosotras mismas, y nos obliga a replantearnos la idea de cierre. Hasta ese momento habíamos vivido sobre la base de una ilusión que no nos llevó a nada, y que dificultaba todo proceso de duelo, ahora con todas las cartas sobre la mesa, debemos aprender a poner las cosas en tiempo y espacio, dejando de arrastrar al presente lo que tiene su lugar en el pasado.

Aprender a soltar una relación no es fácil, pero como todo proceso va a necesitar tiempo. Aunque nos duela, sabemos que más lastima aferrarse a algo que ya no es, por lo tanto debemos esforzarnos para corrernos de la necesidad de estar pendiente del otro y empezar a ocuparnos de nosotras mismas. No hay nada peor que poner nuestro interés en lo que no sucedió, y perdernos de la oportunidad de apostar a lo nuevo.

POR QUÉ ES IMPORTANTE SOLTAR A UN EX

. El tiempo no vuelve. Es inútil querer que las cosas sean como antes, nada puede volver a su punto de origen. Cuando nos quedamos enganchados en el pasado, el mundo no se detiene, todo sigue su rumbo lo aceptemos o no.

. No creamos espacios para lo nuevo. Mientras más ensimismados estemos en retener lo que ya pasó, menos margen vamos a tener para valorar otras posibilidades. Terminamos entrando en un círculo vicioso sostenido en el dolor que nos genera la ruptura.

. Idealizamos la relación. Cuanto más volvemos al pasado más lo llenamos de nuestra propia carga emotiva. Muchas veces elegimos recordar lo que nos impulsa a no dejar ir el vínculo, en lugar de ampliar nuestra visión y evitar pasar por alto lo que alguna vez también nos lastimó.

. Nos desgasta. Vivir a la espera de que el otro nos quiera, nos llena de una incertidumbre que no hace más que generar angustia. Poner nuestra felicidad solamente en el deseo del otro, lleva a que nos olvidemos de nosotros mismos.

Nadie tiene la fórmula para dejar ir y seguir adelante, es un trabajo en el cual cada uno le da su tinte personal. Sabemos que ninguna relación puede reemplazar a otra y mucho menos que una nueva nos haga superar la anterior, pero es importante darnos cuenta que insistir en detenernos en algo que ya no nos hace bien tampoco es la solución. Nuestra felicidad no puede estar sujeta a una relación que no funcionó ni tampoco responsabilizar al otro por cómo se dieron las cosas, siempre somos nosotros los que debemos elaborar nuestros duelos.

A veces lo que nos cuesta no es soltar al otro, sino aceptar nuestra nueva versión sin esa persona. Preferimos la angustia de lo conocido, que la ansiedad que nos despierta una nueva etapa. Por eso nunca debemos olvidarnos que somos nuestros propios disparadores de cambio, y que activarlo siempre depende de nosotros mismos, porque como se suele decir: el dolor llega cuando algo te lastima, pero el daño se queda cuando te aferras al dolor.

viernes, 16 de junio de 2017

¿Por qué colorear te hace bien?



Colorear puede ser una buena forma de volver a la niñez, a esa época libre de preocupaciones y de estrés. Pintar te ayuda a relajarte y superar tensiones sin nada más que un cuadernillo y lápices, afirman especialistas.

Estos beneficios explican por qué cada vez más adultos se interesan en esta actividad, algo que incluso se ha convertido en una moda en varios países. La práctica es fácil y cómoda, en la casa o durante un descanso breve en la oficina.

Los patrones o diseños para pintar son diversos, pero hay una predilección por usar aquellos como los mandalas que convierten la actividad en una técnica de meditación activa, al igual que elegir colores con efectos terapéuticos, aumentando los efectos saludables de colorear.

Los Tiempos, atento a las nuevas tendencias, ofrece desde ayer a sus usuarios una colección de 11 cuadernillos temáticos, cada uno a sólo Bs 20, para pintar como terapia y con esta nota quiere explicar, según expertas en el tema, por qué hacerlo te hace bien.

Estado emocional

La arteterapia es uno de los campos de la psicología muy usado actualmente como medio para recuperar o mejorar la salud mental y el bienestar emocional y social, dice la psicóloga María Renée Zapata.

Resalta que además del hecho de pintar, se debe destacar la elección de los colores (cromoterapia) para lograr un mejor resultado. Por ejemplo, estudios han demostrado que el rojo aumenta el ritmo cardíaco, lo que a su vez provoca un aumento de adrenalina y hace que los individuos se sientan enérgicos y entusiasmados.

Nicole Szucs, fundadora de Pasankalla, un emprendimiento que diseña mandalas, indica que colorear ofrece una serie de beneficios mentales para reducir la ansiedad, ayudar a enfocarnos o llegar a ser más conscientes.

“Al igual que la meditación, el color también nos permite desconectar nuestros cerebros de otros pensamientos y centrarnos sólo en el momento, ayudando a aliviar la ansiedad de flotar libremente. Puede ser particularmente eficaz para las personas que no se sienten cómodas con formas de arte creativamente más expresivas”, agrega.

Para Szucs, mientras una persona pinta se concentra en los colores, las formas y las texturas, algo comparable a otras terapias. “Al mismo tiempo nos lleva a un tiempo muy simple y elemental de nuestra vida: la niñez”, añade.

Ambas expertas coinciden en que todas las personas, niños o adultos, pueden colorear como ejercicio terapéutico, dependiendo de la complejidad. Se recomienda sobre todo para personas que estén estresadas o que simplemente quieran encontrar tiempo para sí mismas.

Mandalas

En la tendencia de colorear como terapia se ha hecho muy popular hacerlo con mandalas, pero ¿qué son?

Szucs explica que los mandalas son un símbolo espiritual y ritual en varias religiones, incluidas el hinduismo y el budismo, que representa el universo.

“En el uso común, mandala se ha convertido en un término genérico para cualquier diagrama, gráfico o patrón geométrico que representa el cosmos metafísica o simbólicamente. En varias tradiciones espirituales, los mandalas pueden emplearse para centrar la atención de los practicantes y adeptos, como una herramienta de guía espiritual, para establecer un espacio sagrado y como una ayuda para la meditación y la inducción al trance”, indica.

Colorear patrones repetidos como los que ofrecen los mandalas ayudan contra el estrés, sacan el lado creativo con el uso de los colores y permiten dejar pensar en los problemas cotidianos.

Los mandalas para pintar además se utilizan universalmente para promover la sanación y otros estados positivos del ser. ¿Por qué esa característica? Una explicación viene de su propio diseño. "El mandala es una matriz circular con un punto central, un punto del cual todas las cosas son posibles. De este centro sagrado surgen posibilidades infinitas y potencial ilimitado. Cuando coloreas mandalas, estás expresando tus deseos de sanación y bienestar”, señala Szucs.



LA PSICOLOGÍA DEL COLOR

La psicóloga María Renée Zapata explica que las personas perciben y se comportan de diferente forma ante los colores y en general los escogen según su personalidad.

Rojo: refleja personalidades activas, fuertes, optimistas.

Naranja: sociables pero con límites. Comprensibles y amigables.

Amarillo: personalidades creativas que mantienen el sentido de la lógica con una imaginación práctica y racional.

Verde: relajados y entregados a los demás. Les gusta estar rodeados de gente cercana y sentirse seguros y queridos.

Azul: personas tranquilas con paz interior y equilibrio. Son fieles a sí mismas y no les importa lo que opine el resto sobre ellas.

Morado: son ordenados, espirituales y muy sentimentales.

Marrón: personalidad acomodada a lo sencillo y lo natural. Prefieren una vida sencilla y cómoda.

Gris: son personas conservadoras y tranquilas, algo frías y racionales.



PINTE CON LOS TIEMPOS

Desde el 13 de junio, todos los martes, Los Tiempos ofrece 11 números de cuadernillos para colorear.

La colección está dividida por contenidos temáticos y cada cartilla cuenta con 52 páginas con llamativas figuras en papel bond de primera calidad y tapas gruesas couché. Cada tomo tiene un precio de Bs 20.

Los libros incluyen imágenes según las siguientes temáticas: mandalas, animales, ilusiones visuales, mosaicos, paisajes naturales, tatuajes, flores, estampados, figuras retro y máscaras.


Por qué las personas más exitosas simplemente dicen "no"

Hoy no me levanté a las 6:30 para asistir a una reunión de desayuno en Knightsbridge. Mañana no iré a un almuerzo en el que se servirán sándwiches para discutir un proyecto en el cual sólo estoy vagamente involucrada.

El jueves no iré a una fiesta veraniega para hacer contactos. Tampoco estoy escribiendo un artículo para un sitio web que se olvida de pagar a sus contribuyentes, ni voy a dar una entrevista a una estación de radio australiana. Podría haber estado haciendo todas estas cosas, pero les dije que no iba a hacerlo.

Además de hacerme mucho más feliz, decir "no" me ha colocado en el centro de la última tendencia. El "no" es el nuevo "sí". Es la respuesta más de moda entre la gente exitosa.

Hace 10 años era lo opuesto. Había una selección de libros uniformemente positiva en Amazon que eran rabiosamente pro "sí". Ahora han sido reemplazados a empujones por "¡El poder transformativo del no!" y "Cómo decir no sin sentirse culpable". Existe hasta un libro de colorear para adultos titulado "Cómo decir no", al igual que libros más especializados, como "Dígale no a la artritis".

La semana pasada, el "no" adquirió estatus de culto. En una entrada de blog para Harvard Business Review, un entrenador empresarial sugirió que no es suficiente simplemente decir "no": hay que comenzar a celebrarlo todas las veces que lo digamos.

Por lo tanto, al "no" se le ha conferido el mismo alucinante estatus que disfruta el fracaso, el cual lleva por lo menos una década de tenaz celebración. El Museo del Fracaso se inauguró la semana pasada en Suecia; démosle un año o dos y el Museo del No seguirá.

Sin embargo, no es tan absurdo celebrar decir "no". Desde que leí el blog, me ha dado por comenzar el día dando las gracias por las cosas que me he negado a hacer. No tengo que escribir ese artículo hoy (¡viva!), ni tomarme un café con esa persona (¡qué alivio!), ni asistir a ese almuerzo.

Con cada "no" que anoto mentalmente, el día se mejora. Salgo de la cama con ganas de hacer las cosas que lograron pasar por mi red de negatividad.

Se podría decir que todo esto es egoísmo. Cada vez que decimos que no podemos hacer algo, decepcionamos a la persona que ha hecho la petición. Y cada labor que rechazamos crea una tarea que otro pobre idiota tendrá que realizar en vez.

Pero hay otra manera de verlo: los fanáticos del "no" lo están reinventando como una alternativa altruista.

En el sitio web Entrepreneur hay una entrada de blog que propone que decir "no" es bueno, ya que abre espacio para que el personal menor pueda ascender. Y decir "no" en el trabajo te permite pasar más tiempo en casa con la familia.

A mí se me ocurre algo aún mejor. Si suficientes personas dijeran "no" a cosas sin sentido bastantes veces, se lograría una distribución de recursos más eficiente. Si todos nos negáramos a asistir a reuniones y eventos aburridos, eventualmente la gente dejaría de organizarlos.

A pesar de ser una gran admiradora del "no" en el trabajo, hasta yo reconozco que a veces es la respuesta equivocada. El gran reto es, por consecuencia, identificar cuándo se debe dejar de decir "no" y comenzar a decir "sí".

El Harvard Business Review recomienda calificar todas las oportunidades del uno al 10, pero mi sistema es más sencillo. Yo les digo "sí" a las cosas que a) tengo que hacer; b) quiero hacer, o c) debo hacer. Aunque a veces no le hago caso a c) si logro disuadirme a mí misma a no hacerlo sin sentirme como una perfecta canalla.

El problema con este sistema es que muchas veces no queda claro si verdaderamente tienes que hacer algo o si realmente quieres hacerlo, pero en ese caso hay una regla: si lo dudas, debes decir "no". Además, menos trabajo siempre es mejor que más.

La mayor diferencia entre "sí" y "no" es que uno es fácil y el otro difícil.

El "sí" lo puede decir cualquier tonto, mientras que el "no" exige carácter, compromiso y coraje. Decir "no" se vuelve más fácil con la edad: yo he pasado de ser malísima a ser una verdadera maestra, pero todavía hay espacio para mejorar.

He reconocido la importancia de decir "no" rápidamente. Si te andas con rodeos, ya estás en problemas y tienes la posibilidad de que te engañen para que digas "sí" por error.

También he aprendido a nunca dar razones, pues pueden ser disputadas, resultando en capitulación. Al escribir esto he aprendido una tercera lección: nunca decir que uno no puede hacer algo porque está demasiado ocupado.

Nadie quedará impresionado: estar demasiado ocupado significa que uno no sabe decir "no".