lunes, 4 de mayo de 2015

Reír a carcajadas diez minutos al día mejora la calidad de vida

Los expertos en neurología y psicología incidieron ayer, en el Día Mundial de la Risa, en los beneficios que tiene para la salud este gesto innato al ser humano, tanto desde el punto de vista mental como físico, y recomiendan reír hasta la carcajada diez minutos al día de forma continuada.
Desde hace ya casi 20 años, el primer domingo de mayo se celebra el Día Mundial de la Risa que, según el coordinador del grupo de estudio de Humanidades e Historia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), Manuel Arias Gómez, nos sube el estado de ánimo y fomenta el bienestar psicológico.
Pero además, "estimula el sistema inmune, incrementa el umbral del dolor y es muy saludable porque acelera el ritmo cardiaco y aumenta el aporte de oxígeno al cerebro, un órgano que tiene funciones muy diversas, entre ellas el procesado de la risa y el humor”, que está íntimamente ligado al desarrollo cognitivo.
Además, las personas risueñas, según apuntan algunos estudios, "tienen un 40 % menos de problemas vasculares y viven cuatro años y medio más de media”, pero además "el humor nos hace más inteligentes, porque es una forma de ejercitar nuestro cerebro”.
La risa "verdadera” se manifiesta con la contracción de los músculos de la cara, un desplazamiento hacia arriba de la comisura bucal y el achinamiento de los ojos, y si avanza hacia la carcajada sacude el diafragma a golpecitos.
Con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa, que traemos como bagaje al nacer y que nos sirve además para liberar tensiones y estrés, cambiar la actitud y que los pensamientos sean más positivos.
La risa en grupo es contagiosa y actúa como "pegamento de unión” entre las personas que la ejercitan, de ahí que se hagan clases de risoterapia, una técnica psicoterapéutica en la que es experta la psicóloga española Ana Sierra, que enseña a que la risa fluya a través de juegos y ejercicios físicos, y de estrategias mentales.
Cuando participamos en una sesión de risoterapia, según la especialista, liberamos hormonas y neurotransmisores, como la oxitocina, la serotonina, dopamina y endorfinas, que juegan un papel protagonista en nuestro estado anímico.
"Reír a carcajadas limpia por la mañana, de manera diafragmática y durante diez minutos continuados es la mejor forma de liberar todas estas sustancias”, según Sierra, porque cambia toda la percepción del día, tu estado de animo y sales a la calle con otra actitud.
Este ejercicio lo puede hacer una persona sola, con la ayuda en un principio de un profesional que le oriente: se empieza forzando la risa y la carcajada un minuto al día y luego se van sumando cada día uno más hasta llegar, al menos, a diez. (EFE).

La risa natural

Práctica Según Ana Sierra, "esa risa natural, la que surge por el bienestar es la mejor, porque con ella se obtienen los mejores resultados, pero si se pierde hay que ejercitarla artificial, voluntaria y autónoma”.
Sesiones Una sesión de risoterapia básica suele durar unas dos horas. Los efectos se notan durante varios días, pero si se hace de manera puntual y ya no vuelves a hacerlo en tu vida "evidentemente se van perdiendo, con lo que lo ideal sería generar un hábito mental y físico de risa y de pensamientos positivos todas las semanas con determinados ejercicios”.

¿Cuándo es bueno el estrés?

¿Quién no ha estado expuesto a períodos de estrés? Insomnio, pérdida de apetito, tensión muscular, ansiedad e irritabilidad son solo algunos de los síntomas con los que hay que lidiar en esos casos.

Pero si el organismo no está sometido a esta situación de manera excesiva, el estrés puede ser útil en ciertas ocasiones.

Cuando la persona se encuentra en una situación de riesgo, es justamente esa tensión la que activa una serie de mecanismos en el organismo que le permiten reaccionar para enfrentar lo que percibe como peligroso y no quedarse paralizado.

"El estrés genera una explosión de hormonas en el cuerpo, que se liberan para que el individuo pueda manejar amenazas o eventos que ocasionan mucha presión. Es lo que se conoce como la respuesta de 'lucha o huida'", se explica en el sitio web del Sistema de Salud Pública en el Reino Unido.

Entonces, ¿qué tiene de bueno el estrés?

1.- Herramienta de sobrevivencia

En el caso de un accidente automovilístico o ante el ataque de un animal, por ejemplo, el cuerpo inicia la "respuesta ante el estrés", también conocida en términos médicos como el Síndrome de Adaptación General, descrito en 1950 en el British Medical Journal.

La primera etapa de esta reacción es la de "alarma". El corazón y la respiración se aceleran, y el sistema nervioso y endocrino se activan.

Cuando esto ocurre, el flujo sanguíneo se incrementa en el corazón, los pulmones y el cerebro, al tiempo que disminuye hacia órganos que no son muy importantes en estas situaciones, como los que forman parte de los sistemas digestivo y urinario.

En la segunda etapa, de "resistencia", nuevas hormonas refuerzan las que se liberaron al principio del proceso. Es así como el cuerpo retiene sales y agua, en caso de que la presión sanguínea baje porque la persona está sangrando. También se producen más carbohidratos, y los que están almacenados, son liberados con mayor rapidez con el objetivo de darle al organismo más energía.

2.- Agiliza las funciones cognitivas y la respuesta del cerebro

Según una investigación realizada por la Universidad de California, Berkeley, en Estados Unidos, el estrés, siempre y cuando no sea crónico, optimiza el funcionamiento del cerebro.

"Siempre se piensa que el estrés es malo, pero cierta cantidad es buena para lograr que el cuerpo alcance el nivel óptimo de alerta y opere de la mejor manera posible", le dijo Daniela Kaufer, profesora de Berkeley y una de las autoras del estudio al sitio web de la universidad.

Y agregó: "Eventos intermitentes y estresantes son los que mantienen al cerebro en alerta, y el organismo siempre reacciona mejor cuando está alerta".

3.- Estimula el sistema inmunitario en el corto plazo

Para que el cuerpo pueda defenderse de enfermedades e infecciones es necesario tener un sistema inmunitario saludable, sin duda.

Pero probablemente lo que no sabías es que el estrés puede ayudar al organismo a combatir las bacterias.

"Si te enfermas, el estrés hace que se generen hormonas con el objetivo de combatir gérmenes y similares", explica el doctor John Whyte en un artículo publicado en The Huffington Post.

Y añade: "Este tipo de estrés es particularmente efectivo cuando la enfermedad se está empezando a desarrollar, justamente cuando el cuerpo necesita más ayuda".

4.- Fortalece el carácter

Estudios citados en un artículo publicado por el periódico estadounidense The New York Times señalan que si la gente procesa el estrés con un enfoque positivo, puede aprender a manejar sus efectos de una mejor manera

"Incluso los eventos más traumáticos y estresantes pueden ayudar a las personas a crecer porque les permite desarrollar su fortaleza mental, buscar nuevas perspectivas y generar vínculos con los demás", indica en el artículo Alia Crum, profesora de psicología de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

Estar expuesto a situaciones estresantes y aprender a manejarlas es útil para lidiar con mayor facilidad y efectividad eventos similares que puedan presentarse en el futuro.

"Hay una serie de estudios que respaldan la ciencia de la resiliencia. Es la idea tras el entrenamiento militar que reciben, por ejemplo, los miembros de la unidad de operaciones especiales del ejército estadounidense", afirma el doctor Richard Shelton, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Alabama Birmingham, en EE.UU., en un artículo de la cadena de televisión estadounidense ABC News.

"La exposición continua a eventos estresantes le da a la persona la posibilidad de desarrollar el sentido de control físico y psicológico, para que cuando tengan que lidiar con situaciones similares puedan reaccionar", agrega Shelton.

Superación personal Plantar cara a las emociones tóxicas

¿Quién no ha sentido alguna vez la fuerza de la frustración, los celos, la culpa, la vergüenza, la angustia o la ansiedad? Un conjunto de emociones que pueden volverse tóxicas y hacernos perder el control, aprender a detectarlas es el primer paso para sanarlas.

El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas ha escrito sobre la nocividad de nuestras emociones a través de “Emociones tóxicas” (Ed. Ediciones B), una guía que recoge las claves para impedir que el daño emocional nos bloquee.

“Todas las emociones tienen una función adaptativa, es decir, nos transmiten un mensaje”, explica el especialista, quien precisa que la manera en que las administramos va a determinar si son tóxicas o no.

GESTIONAR LA EMOCIÓN

Según Stamateas, hay dos vías extremas de gestionar la emocionalidad:

• El estilo encapsulador. Reprimir las emociones. No se expresan, lo que provoca que la persona explote por dentro.

• El estilo explosivo. La idea de que expresar todo lo que sentimos nos mantendrá libres de enfermedad está muy extendida pero nada más lejos de la realidad.

El autor sostiene que las personas que aseguran “decir siempre todo” son afectivamente inmaduras y advierte que este comportamiento se torna tóxico porque no controlar las emociones “provoca una catarsis permanente, lo cual termina llevando a la enfermedad”.

CUANDO LA EMOCIÓN SE VUELVE NOCIVA

• Frustración. “Estar frustrados nos permite hacer nuevos descubrimientos”, la clave consiste en tolerar la frustración, es decir, tener la fortaleza para aceptar que hay cosas que voy a tener en la vida y otras que no.

Para impedir que se vuelva dañina, aconseja esperar que se produzca, focalizarla y combinarla con esfuerzo porque así se convierte en éxito.

• Celos. Se trata de un miedo a perder que siempre es tóxico, afirma Stamateas, quien indica que el celoso se engaña al pensar que el control sobre otros mejorará su autoestima. En el caso de la parejas, recomienda aceptar que “todos somos deseados y deseantes” y recuerda que la libertad y la decisión son claves en el amor.

Además, aconseja basarse en hechos y no en interpretaciones así como compartirlo con el otro.

• Culpa. “Es una deuda imaginaria que se paga con dolor”, si es fruto de un error real es terapéutica y reparadora, pero si nos sentimos culpables y no hemos hecho nada malo es tóxica. Gestionar la culpa de forma madura pasa por aprender del error cometido y corregir la conducta.

• Vergüenza. “Mientras que la culpa emerge porque hice algo malo, en la vergüenza yo soy malo”. Nace al pensar que tenemos un defecto que si otros detectan, caerán en la cuenta que no valgo.

“Puede provocar desde timidez hasta fobia social”, advierte Stamateas,

quien indica que para evitar su toxicidad debemos “perder la fantasía de que cometer un error me hace ser un error” y verlo como una oportunidad que nos permite crecer.

• Angustia. El autor la describe como “una sensación de estrechez en el pecho” resultado de la falta de alternativas y la impotencia ante una situación. Para disminuirla no debemos pensar en por qué nos ha sucedido algo sino qué hacer frente a ello y construir alternativas.

• Ansiedad. Se trata de “una cadena de preocupaciones exageradas y persistentes por uno o varios temas”, apunta el psicólogo, quien precisa que esta emoción no es mala porque es una fuerza.

Se convertirá en tóxica si nos bloquea y hace que veamos una única opción en lugar de activarnos para que evaluemos y escojamos las que más nos convienen.

• Rechazo. “Es la sensación de que no valgo para otro”, apunta Stamateas. Merma la autoestima de la persona, implica frustración y rechazo hacia los demás para evitar ser rechazado de nuevo.

• Enojo. Es una fuerza emocional que, cuando se canaliza de manera ganadora, te hace seguir adelante superando obstáculos; sin embargo, si no se sabe manejar se puede convertir en violencia y un factor destructor para ti y los que te rodean.

• Envidia. Es un sentimiento que intoxica tus relaciones interpersonales y la forma de conectar con quienes te rodean. El envidioso tiene una gran dificultad para celebrar los éxitos de los demás, y a que realiza una comparación inmediata en la que siempre sale perdiendo. Éste es un sentimiento que puede crecer sino se aprende a controlar.

Puede derivar en dos conductas nocivas:

1. Sentimiento de omnipotencia frente al otro: a la persona no le importa la opinión de nadie.

2. Suplicante: aquel que quiere agradar a todo el mundo y “busca limosna afectiva para sanar ese rechazo”.

Para combatir el rechazo tóxico, el especialista aconseja centrarse “en el ser, yo valgo por quien soy y no por lo que hago o tengo”; hacer hincapié en las fortalezas y no en las debilidades; y arriesgarse, “la mayor parte de nuestros arrepentimientos son por cosas que no hicimos”.

HERRAMIENTAS PARA CONTROLAR LAS EMOCIONES

“La emoción y el pensamiento son las dos caras de una misma moneda”, sostiene Stamateas. Así, las emociones nos hacen pensar de determinada manera y a su vez, esto activa determinadas emociones.

El especialista subraya que para tener un buen manejo de ellas debemos:

• Tomar contacto con lo que sentimos. Las emociones son una “fuente de sabiduría” y no debemos reprimirlas.

• Convertirlas en un instrumento para pensar mejor y no para decidir. Saber qué me conviene hacer en una situación particular es inteligencia emocional, así como tener la capacidad de pensar en las mejores alternativas, palabras y actitudes que me ayuden a llegar a un objetivo positivo.

viernes, 1 de mayo de 2015

Secretos para subir a las nubes tu autoestima

Quererse a sí mismo es el primer paso para amar a otra persona. Por ello, si aún no estás convencida de quererte, puedes comenzar a practicar los siguientes trucos. Comienza por poner un letrero en el espejo que diga: soy bella por dentro como por fuera; haz una lista de 10 cosas positivas acerca de ti misma. Agrega a menudo en tu lista más cualidades. Busca la belleza del mundo dentro de ti; aunque no te guste mucho la actividad física, encuentra un ejercicio que te guste y muévete, eso te mantendrá sana por muchos años. Aprende a seleccionar las personas con las que te relacionas, busca aquellas que reconozcan tu fuerza y valor. Reanaliza sobre lo que podrías hacer con el tiempo que dedicas a tu belleza exterior. Cada noche, cuando te vayas a dormir, dile a tu cuerpo cuanto lo aprecias y cuanto le agradeces por haberte ayudado a realizar tantas cosas durante el día y aprende a amistarte con tu propio cuerpo./ imujer.com

jueves, 30 de abril de 2015

Efectos de las palabras negativas


Nuestra manera de hablar negativa, generalmente inconsciente, produce diferentes efectos destructivos en nuestro cuerpo, en nuestra psicología personal y en nuestras relaciones del hogar y de nuestro mundo social.

Cuando nuestro hablar negativo es exagerador va creando conflictos relacionales muy violentos que son como incendios emocionales muy difíciles de apagar.

Cuando nuestro hablar negativo tiende a la hipocresía destroza la dulzura de nuestro ser interno y nos transforma en personas “estiradas” que se olvidan de sus orígenes, humildes en muchos casos, y a decir verdad, todos nacemos desnudos pero con mucho amor, ¿verdad que sí?

Cuando nuestro hablar negativo no conoce la positividad y la sinceridad sólo vive creando su propio “infierno personal”.

Nuestro hablar puede dejar de ser negativo y convertirse en un hablar positivo cuando comenzamos a comunicar perdón, amor, aprecio, acuerdos relacionales sinceros y, sobre todo, una real y verdadera admiración del prójimo y de todos los aspectos de la creación de Dios.

Hacernos cargo de nuestro poder de hablar y hacer de este poder una herramienta para admirar, para perdonar, para poder llegar a acuerdos nuevos y sinceros, nos puede producir paz relacional con nuestra pareja, paz con nuestros hijos, paz con nuestro pasado, paz con nuestro futuro y unas hermosas y maravillosas sensaciones de relajación mental y unas

agradables sensaciones de soltura corporal.

¿Usted cree que nuestro hablar influye en nuestra vida y en sus diferentes resultados? puede apostar a un “sí” con toda seguridad.

Como cada palabra que pronunciamos produce un efecto bioquímico que una vez hecho el estímulo, no podemos detener su reacción bioquímica, podemos comenzar a aumentar palabras u oraciones positivas a nuestro vocabulario personal para sustituir las palabras negativas que causan reacciones desagradables en nuestro cuerpo. En vez de la palabra depresión podríamos utilizar la oración “hablar de forma atenuadora”. Un ejemplo podrá clarificar dicha idea: en vez de decir: “Todo está mal y todo está peor cada día en esta familia” podríamos decir y comentar: “A pesar de todo, estamos aprendiendo, estamos madurando y estamos mejorando”.

Aprendiendo a utilizar el lenguaje “atenuador” dejamos de vivir asustados, negativos o deprimidos y podremos darnos lugar a nosotros mismos a realizar otros aprendizajes para conocer otras formas constructivas de hablar como el hablar autocurativo, el hablar reconocedor de las cualidades del otro, el hablar tranquilizador y muchos otros “hablares” que pueden producir diferentes cambios y diferentes mejoras en cualquier ser humano que quiera ser mejor persona.

*Para aprender a utilizar un hablar creador: “Creo en todos los trabajos muy bien pagados que necesito para vivir en paz, con abundancia y con dignidad”.

Abrazoterapia para la salud

El abrazo así como la risa y la música es una poderosa herramienta que los terapeutas utilizan para el tratamiento de enfermedades físicas y psicológicas. La naturaleza es tan sabia que nos regala esta posibilidad, pero el ser humano en su afán de perfección le resta importancia, la contamina y llega a desvirtuar en su esencia.

“La abrazoterapia es algo tan bonito que los científicos más perceptivos se dedicaron a sustraer su esencia primordial con un enfoque evidente y contundente en la salud. En Europa y Estados Unidos el personal de salud que trabaja en clínicas, sanatorios y hospitales ha sido capacitado para emplear ese contacto e instruir a los pacientes a realizarlo con su entorno”, explicó el biopsicoterapeuta Luis Muñoz.

El profesional enfatizó en que el abrazo y su uso terapéutico podrían ser aplicados a nivel individual, de pareja, familia, conocidos y desconocidos, porque tiene un toque de magia que es muy distinto a los abrazos que comúnmente se dan como saludo y que carece de esta incidencia terapéutica.

“Existe una diferencia esencial entre un abrazo de saludo, cuando estoy milésimas de segundo y me retiro. A diferencia de su uso como terapia que tiene ciertas características, porque dura unos cuantos minutos. El tórax está cubriendo a la otra persona y la lleva hacia ella como una unificación y con resultados extraordinarios, porque refuerza el sistema inmunológico y trata carencias afectivas”, aseguró Muñoz.

TIPOS DE ABRAZOS

Existen diferentes tipos de abrazos entre los que se encuentran: el abrazo de oso, abrazo sándwich, abrazo de mejilla, abrazo de costado, abrazo por la espalda y abrazo de corazón y abrazo grupal.

Abrazo de oso.- Se considera uno de los más entrañables que puede durar unos 5 minutos o más, donde el que abraza usualmente es más alto y corpulento que el que recibe el abrazo. La persona que abraza puede estar derecho o inclinado, sobre el más pequeño y sostenerlo con firmeza y seguridad.

Abrazo sándwich.- Participan dos personas que abrazan a una tercera de menor dimensión, que por lo general es un niño. Usualmente este tipo de abrazo se realiza entre padres e hijos que pueden estar indistintamente parados o sentados que tienen la finalidad de transmitir seguridad y solidaridad.

Abrazo de mejilla.- Conlleva un gesto muy tierno y suave que con frecuencia tiene una cualidad espiritual. Donde la mejilla descansa en el mentón del abrazado y viceversa, se lo practica por lo general cuando no existe mucha relación o acercamiento entre personas.

Abrazo de costado.- También llamado lateral es magnífico para dar y recibir mientras dos caminan juntos, es sinónimo de hermandad biológica o consanguínea, brinda una sensación muy agradable.

Abrazo de espalda.- Consiste en que el abrazante se aproxima al otro desde atrás y la rodea la cintura con los brazos y lo estrecha con suavidad. Se practica esencialmente cuando hay una pareja sea hombre o mujer quien ejecuta el abrazo y provoca una sensación agradable y de sorpresa.

BENEFICIOS

Según el especialista, los beneficios de la abrazoterapia se dan en tres niveles: físico, psicológico y de relacionamiento social.

“A nivel físico hay un movimiento neurológico de las endorfinas que son las hormonas responsables de la felicidad, que liberan una fuerza y energía que producen un estado de bienestar inmediato, que beneficia la parte cardiovascular y neurológica”, aseguró Muñoz.

El especialista afirma que a nivel psicológico la persona se ve equilibrada y fortalecida por esas ganas de vivir y de compartir con alegría, de esta manera se elimina el estado de aislamiento que por diversas razones se pueda experimentar.

“Hay una palabra mágica que se utiliza a nivel jurídico la conciliación que yo creo que se aplica en lo político, religioso, social, familiar, sentimental y de pareja. Así el abrazo es un elemento conciliador cuando las personas discuten y se dicen mil cosas, aquí las palabras sobran y la acción es la que cuenta”, dijo Muñoz.

Entre otros beneficios de la abrazoterapia están la aplicación en la salud, porque fortalecen el sistema inmunológico evitando los continuos resfríos por su acción como antibiótico natural poderoso. Así como para ayudar en el tratamiento de enfermedades crónicas y terminales en los pacientes.

“Deberíamos dar y recibir 10 abrazos diarios para estar en óptimas condiciones, los mismos que deberían durar por varios minutos o más tiempo que es lo mejor para ambas partes. Qué mejor contexto cuando está la pareja, los hijos, las personas de la tercera edad, entre otros”, finalizó el especialista.

miércoles, 29 de abril de 2015

Las personas estancadas: el sufrimiento de los papás y de la familia”

Existen muchísimos casos de personas que viven estancadas dentro de conductas distantes, apáticas y totalmente improductivas; al parecer este tipo de personas, en algún nivel de su ser han tomado la decisión de convertirse en cargas por toda su vida y en el fondo, son personas vivísimas con apariencia de “problemáticas” que han encontrado una forma cómoda y agradable de vivir.

Hay tres poderes que pueden utilizar los papás que por una u otra razón van sufriendo por algunas de sus “ovejas estancadas” que, cuando las vemos con ojos de eternidad y de sabiduría, pueden empezar a dejar de ser motivo de pena, de preocupación o de angustia.

Los tres poderes o facultades de la mente son: el poder de decisión, el poder del darse cuenta en el ahora y el poder del darse cuenta en el día de hoy.

La realidad que percibimos no es la realidad, es solo un mapa que tenemos en la mente y por lo tanto, podemos hacer cambios en dicho mapa para dejar de sufrir y para entender con plena sensatez nuestra posición actual en el mundo y la situación que podría presentarse en el futuro, al que tanto tememos y tantas preocupaciones nos hace sentir.

En primer lugar, el futuro que tanto tememos, no existe todavía; lo estamos creando en los diferentes momentos que vivimos en nuestros “tiempos presentes”.

En segundo lugar, la obligación de educar y de “mantener” a los hijos es temporal y ciertamente, tiene un momento en que de manera natural o voluntaria, ha de fenecer o concluir.

En el tercer punto vamos a descubrir que, cuando está en estado de pena o de angustia, solo está en un estado de ánimo contemplando un futuro negativo y doloroso que, ciertamente existe, en este momento, solo en su mente, solo en su percepción, y usted puede cambiar esa percepción pues no se merece estar mal ni sufrir por nada ni por nadie en este mundo; sé que usted es una buena persona, con mucha decencia en su alma y con mucha grandeza en su corazón, por lo tanto, enderece su cuerpo, saque pecho, levante las cejas tres veces y dígase a sí mismo o a sí misma: “El Universo es siempre perfecto, en este día de vida estoy en paz y feliz; tengo salud y sabiduría y en este momento de mi vida, están todos los personajes que tienen que estar; buenos y malos, están todos y los perdono y los aprecio, me bendigo y me felicito; todo está bien en mi vida y sigo progresando a diario en mi camino espiritual, estoy bien y ya nada me inquieta en este mundo, todo va a ir como tiene que ir, sigo viviendo mi vida en paz”.

Una vez que hay hecho esta declaración personal, podrá acortarla, agrandarla o hacerle las modificaciones que usted quiera; pero lo más importante es que se revise su discurso verbal y si se “pilla” diciendo palabras negativas, proceda a detener dicho discurso y a crear uno nuevo que sea positivo, constructivo y regenerador para las fuerzas del alma.

Afirmación del día: “Para cambiar a otras personas hay que comenzar por sí mismo; me encanta aprender temas verdaderamente útiles, valiosos y eternos”

Si desea tener una conversación con el autor o una consulta acerca de cualquier problema de su vida, llame a los teléfonos del encabezado (72513317-2488284-77787203).

Los problemas sólo se resuelven cuando se los afronta con seguridad.