Podríamos afirmar que es una de las dimensiones más comunes y destructivas en nuestras relaciones. Son habituales tanto en nuestras amistades, como a nivel de familia y cómo no, en las relaciones de pareja. Ahí donde son sin duda realmente dañinas. El chantaje emocional tiene como base una necesidad de dominación y manipulación de la persona que la ejerce sobre su víctima, utilizando ante todo los sentimientos para asegurarse de que nos tiene junto a ellos. Se sirve precisamente del amor para desplegar esa dominación, hemos de recordarlo, siendo pues hábiles estrategas del mundo emocional.
Muchas personas desarrollan el chantaje emocional de modo inconsciente. Es su carácter y algo que siempre han hecho casi sin darse cuenta, porque su personalidad, se sustenta ante todo en una clara inseguridad y baja autoestima. El temor a quedarse solos o ser abandonados, despliega en ellos toda una serie de artimañas con las que tirar de nuestro cariño obligándonos a hacer cosas en contra de nuestra voluntad, en contra de nuestros principios y valores personales.
Pero cedemos porque amamos a esa persona. Es pues un tipo de maltrato a tener en cuenta y que debemos reconocer. Hoy te invitamos a conocer más sobre el tema, y ante todo a que pongas barreras a este tipo de comportamientos.
Los tipos
¿Cómo reconocer el peligroso arte del chantaje emocional? No importa la edad que tengas, no importa que seas muy joven o que hayas pasado por varias relaciones, el chantaje emocional puede venirnos desde muy diferentes ámbitos. Desde esa madre controladora que ejerce el control sobre nosotras impidiéndonos crecer, o poniendo barreras a nuestras relaciones con la idea de que “no maduremos” o nos quedemos en el ámbito familiar. Conocidos son también los chantajes de algunas de nuestras amistades, personas dominantes que nos manipulan para llevar a cabo sus objetivos o para mantenernos también a su lado.
Pero podemos afirmar sin equivocarnos que el chantaje emocional más destructivo es aquel que ocurre en el seno de una pareja. Aquí las emociones y los sentimientos despuntan con mayor relevancia y el dolor puede ser sin duda mucho más dañino. Sin saber muy bien cómo, nos veremos poco a poco envueltas por esos mecanismos que al principio nos pasarán desapercibidos, pero que poco a poco vulnerarán nuestra integridad y nuestra autoestima. El chantaje emocional es la base de una relación codependiente y tóxica donde solo encontraremos la infelicidad y una clara vulneración de nuestra autoestima.
¿Vale la pena? Desde luego que no.
MUCHAS FORMAS Y COLORES
Los seductores
Al principio quedaremos prendadas por sus buenas artes. Son personas extremadamente solícitas, cariñosas y dispuestas a hacer cualquier cosa por nosotras. Nos agasajan con múltiples detalles de tal modo que llegaremos a pensar que no existe persona mejor en el mundo. Pero hemos de ir con cuidado. Cada detalle exige ser recompensado tarde o temprano. Son personalidades en las que de pronto, aparecen frases como las siguientes “No me puedes decir que no, con todo lo que he hecho por ti”. “Recuerda que yo pague el viaje a Italia”, “Piensa en todo lo que he renunciado por ti”. Gustan de tenernos controladas casi siempre mediante la dimensión “material”.
Víctimas de la relación
Un tipo de chantaje emocional altamente destructivo. Aquí en lugar de lo material va a jugar ante todo con las emociones más negativas y destructivas. Nos traerán sufrimiento, rencor, nos harán sentir culpables y ser unas malas parejas. ¿De qué modo lo ejecutan? Mediante expresiones como las siguientes: “Estás decidida siempre a hacerme daño”. “Por tu culpa siempre estoy de mal humor”, “Con lo que me sacrifico por ti tú nunca valoras nada de lo que hago”. Son claros especialistas en el arte del sufrimiento.
Castigadores silenciosos
Aquí juegan con los dos polos de la balanza. A instantes nos ensalzan para al momento, sacar el lado más negativo con el cual utilizarnos y hacernos daño. En este caso el chantaje emocional nos sume en una inestabilidad muy dañina en la cual cuesta mucho reaccionar. Habrá instantes en que nos piropeen y nos digan que somos la mejor persona del mundo, que solo nosotras somos capaces de entenderle e incluso de “soportarle”. Para después, decirnos cosas como la siguiente: “Te crees que eres la reina de la perfección cuando en realidad lo haces todo mal y solo me traes infelicidad. Solo te preocupas por ti misma, sin pensar en mi”. Debes ir con cuidado y ver estos comportamientos con objetividad.
Autocastigadores
Seguro que conoces este tipo de perfil. A simple vista puede parecer romántico que una persona nos diga “me estás matando”.
Se pone en juego ese nivel de pasionalidad que a veces, cuando se es muy joven nos deslumbra. Pero nada más lejos de la realidad. Estos comportamientos son ejemplos de personas con una baja autoestima y muy inseguros, que se valen de estas artimañanas victimistas para controlarnos. Para manipularnos y ejercer el control. No te dejes manipular ante frases como “Si me dejas me quitaré la vida”, “Sin ti no soy nada y sin embargo te empeñas en hacerme daño”, “Si sales esta noche con tus amigas me dejarás solo, como siempre, parece que disfrutas siempre haciéndome el mayor daño posible”.
Tras oír estas palabras lo más normal es que acabemos cediendo, porque amamos a esa persona y no deseamos causarle ningún mal. Pero ojo, no te dejes engañar, a largo plazo la más dañada siempre vas a ser tú. Tenlo en cuenta.
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jueves, 29 de enero de 2015
Autoestima y seguridad personal
La confianza en sí mismo es una cualidad imprescindible para lograr distintos objetivos. Consiste en la seguridad que uno tiene de sus valores y aptitudes. Por otro lado, la autoestima es la relación que tenemos con uno mismo. Se trata de apreciarse como persona y es un juicio que llevamos hacia nuestro ser.
Es importante destacar que la confianza en sí mismo se adquiere y es muy útil para realizarse como persona en la sociedad. Para tenerla es necesario controlar nuestras dudas e incertidumbres. En cuanto a la autoestima, es un proceso que se construye progresivamente. Diferentes eventos de nuestra vida contribuyen a aumentarla o disminuirla. Esto también depende de los actos y decisiones que tomamos. De hecho, las dificultades tienden a aminorarla, mientras que los logros la incrementan.
Diferentes investigaciones científicas demostraron que tener fe en sí mismo es una clave para encontrar la felicidad, ya que te vuelves menos vulnerable a las agresiones diarias y puedes alejarte de las situaciones que te perjudican. Por eso, es necesario intentar vivir en adecuación con tu propia persona y tener confianza en tus capacidades. Toma en cuenta que a pesar de que son procesos personales, el entorno familiar, amistoso y profesional influyen sobre la autoestima y la confianza en sí mismo. De esta manera, es significativo sentirse apreciado y valorado.
6 MANERAS DE SENTIRSE MEJOR
MIRADAS
No debes huir de las miradas de los demás. Cuando alguien te mira a los ojos, no vuelques tu cara. No olvides que la comunicación incluye también elementos no verbales. Por eso, las expresiones son importantes. De esta manera, levanta tu rostro y fija a tu interlocutor. Esto te ayudará a tener más confianza en ti mismo.
MIEDO
Muchas personas sienten pánico cuando tienen que enfrentarse a situaciones nuevas. No gastes tu energía intentando disimular tu nerviosidad. Debes enterrar tus miedos, soplar profundo y sentir que eres capaz de sobrepasar este momento. Piensa en todas las cualidades que tienes y deja de obsesionarte con tus defectos. Asimismo, no olvides que nadie es perfecto y que la gente te quiere por lo que eres. En la vida diaria, es imprescindible ser valiente.
CONTACTO
Es cierto que iniciar una conversación con un desconocido puede ser aterrador. Sin embargo, muchas personas se sienten nerviosas cuando tienen que establecer un contacto con alguien que no conocen. Por lo tanto, debes obligarte a hablar y evitar huir.
IMITACIÓN
Las personas que tienen poca confianza en sí mismas tienden a imitar a alguien que posee alta autoestima. Se recomienda evitar esta imitación, ya que cada ser humano es diferente. Además, corres el riesgo de parecer falso o hipócrita. Por lo tanto, no copies las actitudes de tu entorno y busca tu propio modo de expresión. La gente quiere conocer quién eres y no una ilusión, la cual no lograrás mantener mucho tiempo.
CONSCIENCIA
Debes ser consciente de tus fuerzas y debilidades para ganar confianza en ti mismo. De esta manera, determina tus defectos para reducirlos. Asimismo, utiliza tus cualidades para incrementar tu autoestima. Es importante tener un juicio correcto de tu personalidad, el cual se logra con reflexión.
metas
Tienes que establecerte objetivos reales. La mayoría de las personas con baja autoestima viven fracasos perpetuos porque desean lograr metas inalcanzables. Debes ser consciente de tus capacidades o limitaciones. También se recomienda dividir tu deseo en etapas progresivas. De esta manera, tener éxito en cada una de estas fases aumentará tu confianza.
Es importante destacar que la confianza en sí mismo se adquiere y es muy útil para realizarse como persona en la sociedad. Para tenerla es necesario controlar nuestras dudas e incertidumbres. En cuanto a la autoestima, es un proceso que se construye progresivamente. Diferentes eventos de nuestra vida contribuyen a aumentarla o disminuirla. Esto también depende de los actos y decisiones que tomamos. De hecho, las dificultades tienden a aminorarla, mientras que los logros la incrementan.
Diferentes investigaciones científicas demostraron que tener fe en sí mismo es una clave para encontrar la felicidad, ya que te vuelves menos vulnerable a las agresiones diarias y puedes alejarte de las situaciones que te perjudican. Por eso, es necesario intentar vivir en adecuación con tu propia persona y tener confianza en tus capacidades. Toma en cuenta que a pesar de que son procesos personales, el entorno familiar, amistoso y profesional influyen sobre la autoestima y la confianza en sí mismo. De esta manera, es significativo sentirse apreciado y valorado.
6 MANERAS DE SENTIRSE MEJOR
MIRADAS
No debes huir de las miradas de los demás. Cuando alguien te mira a los ojos, no vuelques tu cara. No olvides que la comunicación incluye también elementos no verbales. Por eso, las expresiones son importantes. De esta manera, levanta tu rostro y fija a tu interlocutor. Esto te ayudará a tener más confianza en ti mismo.
MIEDO
Muchas personas sienten pánico cuando tienen que enfrentarse a situaciones nuevas. No gastes tu energía intentando disimular tu nerviosidad. Debes enterrar tus miedos, soplar profundo y sentir que eres capaz de sobrepasar este momento. Piensa en todas las cualidades que tienes y deja de obsesionarte con tus defectos. Asimismo, no olvides que nadie es perfecto y que la gente te quiere por lo que eres. En la vida diaria, es imprescindible ser valiente.
CONTACTO
Es cierto que iniciar una conversación con un desconocido puede ser aterrador. Sin embargo, muchas personas se sienten nerviosas cuando tienen que establecer un contacto con alguien que no conocen. Por lo tanto, debes obligarte a hablar y evitar huir.
IMITACIÓN
Las personas que tienen poca confianza en sí mismas tienden a imitar a alguien que posee alta autoestima. Se recomienda evitar esta imitación, ya que cada ser humano es diferente. Además, corres el riesgo de parecer falso o hipócrita. Por lo tanto, no copies las actitudes de tu entorno y busca tu propio modo de expresión. La gente quiere conocer quién eres y no una ilusión, la cual no lograrás mantener mucho tiempo.
CONSCIENCIA
Debes ser consciente de tus fuerzas y debilidades para ganar confianza en ti mismo. De esta manera, determina tus defectos para reducirlos. Asimismo, utiliza tus cualidades para incrementar tu autoestima. Es importante tener un juicio correcto de tu personalidad, el cual se logra con reflexión.
metas
Tienes que establecerte objetivos reales. La mayoría de las personas con baja autoestima viven fracasos perpetuos porque desean lograr metas inalcanzables. Debes ser consciente de tus capacidades o limitaciones. También se recomienda dividir tu deseo en etapas progresivas. De esta manera, tener éxito en cada una de estas fases aumentará tu confianza.
Método para combatir el miedo
La mayor parte de las personas tenemos algunos miedos intensos instalados en nuestro pasado, cada ocasión en la que recordamos la experiencia estimulante, el miedo intenso vuelve a hacer su aparición con sus desagradables efectos.
El método que vamos a aprender a continuación nos va a permitir modificar y hacer pequeñas modificaciones a esa experiencia tan desagradable y por primera vez lograr o conseguir que esas sensaciones tan intensas y tan amenazantes disminuyan su intensidad y puedas adquirir un poder: el poder de modificar la imagen mental que te producía semejante temor o miedo intensificado.
Vamos al aprendizaje y a la acción directa: Busca con los ojos cerrados una experiencia que te produce siempre el mismo efecto: un miedo, un susto o un temor muy grande, espera unos instantes y busca en tu memoria esa experiencia; ahora voy a suponer que ya has encontrado la experiencia que te asusta o desagrada; mientras contemplas esa experiencia con los ojos de tu mente y con tus ojos físicos cerrados, procede a imaginar que tienes en tu mano derecha una brocha con pintura lila y que puedes percibir la textura de la pintura, el color brillante, su liquidez viscosa, un olor a pintura y ahora empapa tu brocha imaginaria con esa pintura y comienza a pintar alrededor de la imagen desagradable o atemorizante una especie de nubes y pinta en forma circular con paciencia hasta que tu imagen desagradable quede rodeada por esas nubes que pintaste con pequeños círculos giratorios; ahora pon la brocha imaginaria en un recipiente con disolvente, tapa la pintura, pues la volverás a utilizar para pintar otros recuerdos o experiencias amenazantes y podrás disponer de dicha herramienta y hasta podrás enseñarla a tus seres queridos, siempre y cuando estén dispuestos a aceptar el aprendizaje.
Con el uso de esta herramienta podrás neutralizar todas las experiencias que te mantenían en estado de miedo excesivo y de temor constante. Haz tu ejercicio y verás que funciona.
El método que vamos a aprender a continuación nos va a permitir modificar y hacer pequeñas modificaciones a esa experiencia tan desagradable y por primera vez lograr o conseguir que esas sensaciones tan intensas y tan amenazantes disminuyan su intensidad y puedas adquirir un poder: el poder de modificar la imagen mental que te producía semejante temor o miedo intensificado.
Vamos al aprendizaje y a la acción directa: Busca con los ojos cerrados una experiencia que te produce siempre el mismo efecto: un miedo, un susto o un temor muy grande, espera unos instantes y busca en tu memoria esa experiencia; ahora voy a suponer que ya has encontrado la experiencia que te asusta o desagrada; mientras contemplas esa experiencia con los ojos de tu mente y con tus ojos físicos cerrados, procede a imaginar que tienes en tu mano derecha una brocha con pintura lila y que puedes percibir la textura de la pintura, el color brillante, su liquidez viscosa, un olor a pintura y ahora empapa tu brocha imaginaria con esa pintura y comienza a pintar alrededor de la imagen desagradable o atemorizante una especie de nubes y pinta en forma circular con paciencia hasta que tu imagen desagradable quede rodeada por esas nubes que pintaste con pequeños círculos giratorios; ahora pon la brocha imaginaria en un recipiente con disolvente, tapa la pintura, pues la volverás a utilizar para pintar otros recuerdos o experiencias amenazantes y podrás disponer de dicha herramienta y hasta podrás enseñarla a tus seres queridos, siempre y cuando estén dispuestos a aceptar el aprendizaje.
Con el uso de esta herramienta podrás neutralizar todas las experiencias que te mantenían en estado de miedo excesivo y de temor constante. Haz tu ejercicio y verás que funciona.
La comunicación efectiva de los sentimientos
La comunicación y las relaciones interpersonales están muy unidas. Vivimos cada día con la innovación tecnológica que facilita la velocidad y el alcance de las comunicaciones, pero al mismo tiempo provoca la ausencia de una comunicación cara a cara.
En todos los ámbitos de nuestra vida, una comunicación eficaz favorece el trabajo en equipo, el logro de los objetivos de forma colaborativa, evita los malentendidos y los daños en las relaciones interpersonales.
El objetivo de este artículo es esclarecer los aspectos básicos de la comunicación y las barreras que pueden obstaculizar un buen entendimiento y algunas sugerencias que facilitan el éxito de una buena comunicación.
Hoy te ofrecemos algunas sugerencias individuales que pueden ayudar a conocerte mejor, sobre todo, respecto a tus emociones y sentimientos, para que de alguna forma puedas mejorar la comunicación en tu alrededor.
Primero: Acepta tus sentimientos. Antes de realizar cualquier actividad, tienes que reconocer y aceptar que tienes emociones, para lo cual vas a tener que aprender cómo operan en tu vida diaria y cómo puedes lidiar con ellas o expresarlas de la forma más productiva.
Pregúntate a ti mismo: ¿Qué siento?, ¿Qué es lo que me dice este sentimiento sobre la situación? y ¿Por qué ha aparecido ahora este sentimiento?
Segundo: Aprende a reconocer tus sentimientos. La tristeza, la ira, la felicidad, todas estas emociones se presentan de formas distintas en cada individuo. Debes darte tiempo para pensar acerca de tus sentimientos cuando no te sientes emocionalmente activa, puede ser útil cuando estos aparezcan.
Trata de escribir una lista de emociones, tales como la ira, la alegría, la tristeza, el miedo, etc. Piensa en cada una de ellas y pregúntate si has experimentado dichas emociones. Toma nota de cómo te sientes cuando estás triste, por ejemplo (tal vez se te hace un nudo en la garganta y tus labios se ponen tensos). Esto te ayudará a identificar la emoción cuando aparezca.
A menudo, comportamientos como la crítica excesiva, restarle importancia a los aspectos positivos de la situación y enfocarse en los negativos, las conductas agresivo-pasivas, culpar a otros y preocuparse por el futuro en lugar de disfrutar de la vida, pueden ser signos de una retención de la ira. Tendrás que indagar diferentes sentimientos hasta encontrar la emoción de procedencia.
Tercero: Presta atención a la respuesta de tu cuerpo. Tus emociones se rigen por el sistema límbico en el cerebro y por el involuntario sistema nervioso autónomo. En momentos de estrés emocional, es posible que experimentes un aumento en la frecuencia cardíaca, un aumento de respiración superfi cial, sudoración y temblores. La reacción de tu cuerpo a la emoción puede tener efectos secundarios muy reales.
Reprimir tus emociones daña tu bienestar físico, por lo que es importante, para tu salud tanto física como mental, aprender a expresarlas.
Al reprimir tus sentimientos puedes causar tensión en los grupos musculares, el cuello, la espalda, los hombros y los maxilares. Cuando alguien está enojado, se puede ver la tensión que se acumula en sus mejillas, cuello e incluso en su área pélvica. Si estás experimentando una mayor respuesta emocional, esto puede llevarte a sentir estrés. El estrés puede causar un aumento de la presión arterial, aceleración del ritmo cardíaco y excitación del sistema nervioso simpático, lo cual puede debilitar tu corazón.
Aferrarte a los sentimientos puede conducirte a enfermedades psicosomáticas, tales como dolores de cabeza, úlceras, hipertensión arterial, asma, problemas cardíacos, entre otros.
Todo ello quiere decir que tus emociones son poderosas y se comunican con tu cuerpo. Si lidias de modo efectivo con tus sentimientos, estarás eliminando la posibilidad de sufrir nocivos efectos secundarios físicos.
Cuarto: Interpreta tu respuesta emocional a los acontecimientos. Piensa y memoriza esta frase “no es mi situación lo que causa problemas, sino mi respuesta a ella”. Los sucesos que experimentas se ven influenciados por tus propios pensamientos y experiencias, lo cual significa que la reacción emocional viene de ti.
En todos los ámbitos de nuestra vida, una comunicación eficaz favorece el trabajo en equipo, el logro de los objetivos de forma colaborativa, evita los malentendidos y los daños en las relaciones interpersonales.
El objetivo de este artículo es esclarecer los aspectos básicos de la comunicación y las barreras que pueden obstaculizar un buen entendimiento y algunas sugerencias que facilitan el éxito de una buena comunicación.
Hoy te ofrecemos algunas sugerencias individuales que pueden ayudar a conocerte mejor, sobre todo, respecto a tus emociones y sentimientos, para que de alguna forma puedas mejorar la comunicación en tu alrededor.
Primero: Acepta tus sentimientos. Antes de realizar cualquier actividad, tienes que reconocer y aceptar que tienes emociones, para lo cual vas a tener que aprender cómo operan en tu vida diaria y cómo puedes lidiar con ellas o expresarlas de la forma más productiva.
Pregúntate a ti mismo: ¿Qué siento?, ¿Qué es lo que me dice este sentimiento sobre la situación? y ¿Por qué ha aparecido ahora este sentimiento?
Segundo: Aprende a reconocer tus sentimientos. La tristeza, la ira, la felicidad, todas estas emociones se presentan de formas distintas en cada individuo. Debes darte tiempo para pensar acerca de tus sentimientos cuando no te sientes emocionalmente activa, puede ser útil cuando estos aparezcan.
Trata de escribir una lista de emociones, tales como la ira, la alegría, la tristeza, el miedo, etc. Piensa en cada una de ellas y pregúntate si has experimentado dichas emociones. Toma nota de cómo te sientes cuando estás triste, por ejemplo (tal vez se te hace un nudo en la garganta y tus labios se ponen tensos). Esto te ayudará a identificar la emoción cuando aparezca.
A menudo, comportamientos como la crítica excesiva, restarle importancia a los aspectos positivos de la situación y enfocarse en los negativos, las conductas agresivo-pasivas, culpar a otros y preocuparse por el futuro en lugar de disfrutar de la vida, pueden ser signos de una retención de la ira. Tendrás que indagar diferentes sentimientos hasta encontrar la emoción de procedencia.
Tercero: Presta atención a la respuesta de tu cuerpo. Tus emociones se rigen por el sistema límbico en el cerebro y por el involuntario sistema nervioso autónomo. En momentos de estrés emocional, es posible que experimentes un aumento en la frecuencia cardíaca, un aumento de respiración superfi cial, sudoración y temblores. La reacción de tu cuerpo a la emoción puede tener efectos secundarios muy reales.
Reprimir tus emociones daña tu bienestar físico, por lo que es importante, para tu salud tanto física como mental, aprender a expresarlas.
Al reprimir tus sentimientos puedes causar tensión en los grupos musculares, el cuello, la espalda, los hombros y los maxilares. Cuando alguien está enojado, se puede ver la tensión que se acumula en sus mejillas, cuello e incluso en su área pélvica. Si estás experimentando una mayor respuesta emocional, esto puede llevarte a sentir estrés. El estrés puede causar un aumento de la presión arterial, aceleración del ritmo cardíaco y excitación del sistema nervioso simpático, lo cual puede debilitar tu corazón.
Aferrarte a los sentimientos puede conducirte a enfermedades psicosomáticas, tales como dolores de cabeza, úlceras, hipertensión arterial, asma, problemas cardíacos, entre otros.
Todo ello quiere decir que tus emociones son poderosas y se comunican con tu cuerpo. Si lidias de modo efectivo con tus sentimientos, estarás eliminando la posibilidad de sufrir nocivos efectos secundarios físicos.
Cuarto: Interpreta tu respuesta emocional a los acontecimientos. Piensa y memoriza esta frase “no es mi situación lo que causa problemas, sino mi respuesta a ella”. Los sucesos que experimentas se ven influenciados por tus propios pensamientos y experiencias, lo cual significa que la reacción emocional viene de ti.
domingo, 25 de enero de 2015
Mitomanía, el impulso de mentir por placer
Concepto psiquiátrico
MENTIROSOS COMPULSIVOS
Pese a que la expresión “mito” se utiliza con mucha frecuencia, deberíamos ser cuidadosos para evitar utilizarla indebidamente.
En la vida, todos nos encontramos con alguna situación en la que tenemos que mentir, por razones más o menos confesables: escapar de una cena, salir de una situación embarazosa... También, algunos estafadores dominan a la perfección el arte de mentir, del que se valen para extorsionar a sus víctimas. En dichos casos se habla de “mentira utilitaria”.
Pero el mitómano no entra del todo en esa definición. El primero que describió la mitomanía fue un psiquiatra de principios del siglo XX, Ernest Dupré, quien la describió como un “impulso narrativo, unas ganas de contar algo extraordinario para ser alguien interesante desde el punto de vista social”, nos explica el profesor psiquiatra Michel Lejoyeux.
EL MITÓMANO INVENTA
UNA VIDA HEROICA
Naturalmente, existen diferentes grados de mitomanía, pero la base siempre es la misma: “contar mentiras por placer” para inventar una vida emocionante.
Los mitómanos imaginan un pasado heredado, una vida llena de aventuras e incluso un trabajo muy bien remunerado. Uno de los ejemplos más ilustres de la literatura universal es la historia de Jean-Claude Romand, contada por Emmanuel Carrère en El Adversario. Un estudiante de medicina que nunca llega a obtener la licenciatura pretende trabajar en la Organización Mundial de la Salud y engaña a su familia durante 18 años hasta llegar al desenlace fatal... Cuando su familia está a punto de descubrir la verdad, mata a su mujer, sus hijos y sus padres, e intenta suicidarse.
¿SON CONSCIENTES
DE SUS MENTIRAS?
Es la cuestión que más problemas plantea a los expertos. Para el profesor Lejoyeux, “el mitómano es consciente de sus mentiras, pero de una forma muy limitada”. En sus palabras, no se trata más que de “mentirosos cínicos”.
En el caso de Jean-Claude Romand, el protagonista prefiere asesinar a sus allegados e intentar suicidarse que hacer frente a la realidad.
“El mitómano no soporta la confrontación con sus mentiras. Por eso, prefiere seguir contando mentiras, y nunca echarse atrás.Es un estado de perpetua fuga hacia delante”, explica el experto.
UNAS CAUSAS QUE SIGUEN
SIN ESTAR CLARAS
Para explicar la necesidad constante de inventar una vida diferente, los expertos hablan de una importante falta de amor propio.
“También se suele hacer referencia a traumatismos, especialmente de carácter sexual. Esas personas han recurrido a defenderse mediante el olvido. Asimismo, se ha establecido una asociación con la personalidad múltiple: podría pensarse que el mitómano no miente completamente y que sus diferentes personalidades son las que se van manifestando de forma sucesiva”, señala el psiquiatra.
¿CÓMO RECONOCER
A UN MITÓMANO?
Como ya se ha visto, las mentiras, creadas por personas que pueden ser especialmente brillantes y convincentes, pueden perdurar años. Jean-Claude Romand mentía incluso estando en familia, empezando por su mujer, que era farmacéutica. Pese a todo, la mitomanía puede asociarse a otros comportamientos agresores en el plano social, como el robo. “Cabe la posibilidad de observar ese tipo de comportamientos cuando la mentira se descubre y la persona se encuentra inmersa en una crisis absoluta. No obstante, esas personas insisten en que su historia es verdadera”, afirma el profesor.
PACIENTES DIFÍCILES DE TRATAR
La mitomanía es una enfermedad que requiere la experiencia de un psiquiatra. No se trata con medicamentos y el trabajo analítico también suele verse comprometido.
“Todo el problema de la mitomanía reside en que las personas afectadas no reconocen su enfermedad, y ello comporta grandes dificultades”, explica. “Es muy complicado curar la enfermedad, puesto que la base de la interacción social se basa en no mentir”, explica el experto. Esas historias nada sencillas no dejan de ser extremadamente “fascinantes” para los psiquiatras que siguen explorando la enfermedad.
SÍNTOMAS
Y MANIFESTACIONES
En la mitomanía o adicción a mentir existen unos síntomas o características comunes con otro tipo de adicciones como son:
* Altos niveles de ansiedad cuando se encuentra en situaciones propicias para el acto.
* Pensamientos recurrentes de intrusión que incitan al afectado a mentir.
* Impotencia a resistirse al impulso de falsear la realidad.
* Liberación de la presión con satisfacción al no ser descubierto en sus mentiras.
Entre las manifestaciones de la mitomanía que le son propias y la diferencian de otras adicciones están:
* Tendencia a desdibujar la realidad con grandilocuencias.
* Búsqueda de la aceptación y admiración de sus interlocutores.
* Baja autoestima junto con pocas habilidades sociales.
* Miedo constante a ser descubierto.
Además, la mitomanía puede estar presente en otros problemas mentales, como el trastorno bipolar o el trastorno de esquizofrenia
MENTIROSOS COMPULSIVOS
Pese a que la expresión “mito” se utiliza con mucha frecuencia, deberíamos ser cuidadosos para evitar utilizarla indebidamente.
En la vida, todos nos encontramos con alguna situación en la que tenemos que mentir, por razones más o menos confesables: escapar de una cena, salir de una situación embarazosa... También, algunos estafadores dominan a la perfección el arte de mentir, del que se valen para extorsionar a sus víctimas. En dichos casos se habla de “mentira utilitaria”.
Pero el mitómano no entra del todo en esa definición. El primero que describió la mitomanía fue un psiquiatra de principios del siglo XX, Ernest Dupré, quien la describió como un “impulso narrativo, unas ganas de contar algo extraordinario para ser alguien interesante desde el punto de vista social”, nos explica el profesor psiquiatra Michel Lejoyeux.
EL MITÓMANO INVENTA
UNA VIDA HEROICA
Naturalmente, existen diferentes grados de mitomanía, pero la base siempre es la misma: “contar mentiras por placer” para inventar una vida emocionante.
Los mitómanos imaginan un pasado heredado, una vida llena de aventuras e incluso un trabajo muy bien remunerado. Uno de los ejemplos más ilustres de la literatura universal es la historia de Jean-Claude Romand, contada por Emmanuel Carrère en El Adversario. Un estudiante de medicina que nunca llega a obtener la licenciatura pretende trabajar en la Organización Mundial de la Salud y engaña a su familia durante 18 años hasta llegar al desenlace fatal... Cuando su familia está a punto de descubrir la verdad, mata a su mujer, sus hijos y sus padres, e intenta suicidarse.
¿SON CONSCIENTES
DE SUS MENTIRAS?
Es la cuestión que más problemas plantea a los expertos. Para el profesor Lejoyeux, “el mitómano es consciente de sus mentiras, pero de una forma muy limitada”. En sus palabras, no se trata más que de “mentirosos cínicos”.
En el caso de Jean-Claude Romand, el protagonista prefiere asesinar a sus allegados e intentar suicidarse que hacer frente a la realidad.
“El mitómano no soporta la confrontación con sus mentiras. Por eso, prefiere seguir contando mentiras, y nunca echarse atrás.Es un estado de perpetua fuga hacia delante”, explica el experto.
UNAS CAUSAS QUE SIGUEN
SIN ESTAR CLARAS
Para explicar la necesidad constante de inventar una vida diferente, los expertos hablan de una importante falta de amor propio.
“También se suele hacer referencia a traumatismos, especialmente de carácter sexual. Esas personas han recurrido a defenderse mediante el olvido. Asimismo, se ha establecido una asociación con la personalidad múltiple: podría pensarse que el mitómano no miente completamente y que sus diferentes personalidades son las que se van manifestando de forma sucesiva”, señala el psiquiatra.
¿CÓMO RECONOCER
A UN MITÓMANO?
Como ya se ha visto, las mentiras, creadas por personas que pueden ser especialmente brillantes y convincentes, pueden perdurar años. Jean-Claude Romand mentía incluso estando en familia, empezando por su mujer, que era farmacéutica. Pese a todo, la mitomanía puede asociarse a otros comportamientos agresores en el plano social, como el robo. “Cabe la posibilidad de observar ese tipo de comportamientos cuando la mentira se descubre y la persona se encuentra inmersa en una crisis absoluta. No obstante, esas personas insisten en que su historia es verdadera”, afirma el profesor.
PACIENTES DIFÍCILES DE TRATAR
La mitomanía es una enfermedad que requiere la experiencia de un psiquiatra. No se trata con medicamentos y el trabajo analítico también suele verse comprometido.
“Todo el problema de la mitomanía reside en que las personas afectadas no reconocen su enfermedad, y ello comporta grandes dificultades”, explica. “Es muy complicado curar la enfermedad, puesto que la base de la interacción social se basa en no mentir”, explica el experto. Esas historias nada sencillas no dejan de ser extremadamente “fascinantes” para los psiquiatras que siguen explorando la enfermedad.
SÍNTOMAS
Y MANIFESTACIONES
En la mitomanía o adicción a mentir existen unos síntomas o características comunes con otro tipo de adicciones como son:
* Altos niveles de ansiedad cuando se encuentra en situaciones propicias para el acto.
* Pensamientos recurrentes de intrusión que incitan al afectado a mentir.
* Impotencia a resistirse al impulso de falsear la realidad.
* Liberación de la presión con satisfacción al no ser descubierto en sus mentiras.
Entre las manifestaciones de la mitomanía que le son propias y la diferencian de otras adicciones están:
* Tendencia a desdibujar la realidad con grandilocuencias.
* Búsqueda de la aceptación y admiración de sus interlocutores.
* Baja autoestima junto con pocas habilidades sociales.
* Miedo constante a ser descubierto.
Además, la mitomanía puede estar presente en otros problemas mentales, como el trastorno bipolar o el trastorno de esquizofrenia
sábado, 24 de enero de 2015
La salud mental en el punto de mira
Hoy por hoy, padecer una enfermedad mental puede ser motivo de exclusión social. Para evitarlo, desde las distintas asociaciones se pide una mayor solidaridad con estos pacientes y que dejen de ser los grandes olvidados de nuestro sistema sanitario.
Dentro del gran abanico de las afecciones psíquicas, el trastorno bipolar se muestra como el que más incidencia tiene en nuestra población, estimándose alrededor de un millón de españoles los que lo padecen. Es una enfermedad difícil de diagnosticar pero, con un tratamiento adecuado, puede hacer llevar una vida normal a quienes la sufren.
DOS ESTADOS DE ÁNIMO
El trastorno bipolar hace que el paciente tienda a divagar entre dos polos opuestos y cambiantes, que le llevan a atravesar por fases de depresión y por otras de manía o euforia. Rosario de Arce, miembro de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (Fepsm) y responsable del programa de Trastorno Bipolar del Hospital Puerta de Hierro, explica que se trata de "una enfermedad crónica, recurrente, con presencia variable de fases según cada paciente y con riesgo de deterioro cognitivo y pérdida neuronal".
El diagnóstico temprano es esencial, así como empezar a medicarse lo antes posible. De Arce detalla que "es una enfermedad controlable y, con el pertinente tratamiento, permite llevar una vida normal sin problemas". Según comenta la especialista, "se necesita de los fármacos para sobrellevar la enfermedad, siendo los más empleados los estabilizadores del ánimo, que se complementarán, si es necesario, con otros medicamentos paliativos, en el caso de que existan otras afecciones como insomnio, depresión o ansiedad". No obstante, la administración de fármacos se vuelve más suave a medida que se va controlando la enfermedad, llegándose a una "etapa de mantenimiento, donde, sin abandonar nunca la medicación, toman relevancia los aspectos psicoterapéuticos y psicoeducativos del paciente", añade la experta.
Lo peor de esta enfermedad, es que puede tardarse mucho en diagnosticar, lo que suele deteriorar significativamente la calidad de vida del paciente, e incluso llevarle a correr riesgos que podrían evitarse. El caso más dramático es el del suicidio, un peligro relativamente alto en estos enfermos. Además, la doctora afirma que " más de la mitad de los afectados abusan del alcohol o de otras drogas, lo que normalmente agrava su estado".
CONVIVIR CON LA ENFERMEDAD
Las afecciones psíquicas, tradicionalmente han sido consideradas un hándicap para el desarrollo de una vida normal. Rocío de Arce considera que la información que se da sobre las distintas enfermedades mentales a la ciudadanía es insuficiente. "Para poner remedio a esto habría que aumentar los canales de información, de forma que se disuelvan los velos de los prejuicios ancestrales de la sociedad en estos asuntos". Es decir, es esencial una mayor y más constante dedicación al tema, que permita comprender a estas personas y ayudarles.
Dentro del gran abanico de las afecciones psíquicas, el trastorno bipolar se muestra como el que más incidencia tiene en nuestra población, estimándose alrededor de un millón de españoles los que lo padecen. Es una enfermedad difícil de diagnosticar pero, con un tratamiento adecuado, puede hacer llevar una vida normal a quienes la sufren.
DOS ESTADOS DE ÁNIMO
El trastorno bipolar hace que el paciente tienda a divagar entre dos polos opuestos y cambiantes, que le llevan a atravesar por fases de depresión y por otras de manía o euforia. Rosario de Arce, miembro de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (Fepsm) y responsable del programa de Trastorno Bipolar del Hospital Puerta de Hierro, explica que se trata de "una enfermedad crónica, recurrente, con presencia variable de fases según cada paciente y con riesgo de deterioro cognitivo y pérdida neuronal".
El diagnóstico temprano es esencial, así como empezar a medicarse lo antes posible. De Arce detalla que "es una enfermedad controlable y, con el pertinente tratamiento, permite llevar una vida normal sin problemas". Según comenta la especialista, "se necesita de los fármacos para sobrellevar la enfermedad, siendo los más empleados los estabilizadores del ánimo, que se complementarán, si es necesario, con otros medicamentos paliativos, en el caso de que existan otras afecciones como insomnio, depresión o ansiedad". No obstante, la administración de fármacos se vuelve más suave a medida que se va controlando la enfermedad, llegándose a una "etapa de mantenimiento, donde, sin abandonar nunca la medicación, toman relevancia los aspectos psicoterapéuticos y psicoeducativos del paciente", añade la experta.
Lo peor de esta enfermedad, es que puede tardarse mucho en diagnosticar, lo que suele deteriorar significativamente la calidad de vida del paciente, e incluso llevarle a correr riesgos que podrían evitarse. El caso más dramático es el del suicidio, un peligro relativamente alto en estos enfermos. Además, la doctora afirma que " más de la mitad de los afectados abusan del alcohol o de otras drogas, lo que normalmente agrava su estado".
CONVIVIR CON LA ENFERMEDAD
Las afecciones psíquicas, tradicionalmente han sido consideradas un hándicap para el desarrollo de una vida normal. Rocío de Arce considera que la información que se da sobre las distintas enfermedades mentales a la ciudadanía es insuficiente. "Para poner remedio a esto habría que aumentar los canales de información, de forma que se disuelvan los velos de los prejuicios ancestrales de la sociedad en estos asuntos". Es decir, es esencial una mayor y más constante dedicación al tema, que permita comprender a estas personas y ayudarles.
Sadomasoquismo
El sadomasoquismo, en la actualidad, continúa siendo un tema de discusión entre los sexólogos, otros respetan si alguna pareja decide practicarlo. Sin embargo, algunas mujeres al leer la novela escrita por la británica E. L. James, “Las Cincuenta Sombras de Grey”, decidieron llevarlo acabo con su compañero. ¿Se lo debe practicar tal cual dice la obra? ¿Es malo? Continúa leyendo que expertos explican este tema.
Punto de vista. La sexóloga Carolina Rivero explicó que no está de acuerdo con el enfoque que le da la novela al sadomasoquismo, porque pone normas a esta práctica. "Ahora resulta que el héroe, súper conquistador, el mejor hombre para hacer el amor es un sádico, eso es lo que da a entender la obra", acotó.
Ambos deben estar de acuerdo. Rivero precisó que si alguna pareja desea practicar el sadomasoquismo, lo puede hacer pero dentro de sus propios límites. Vale decir que, antes tienen que hablar y marcar los límites para saber hasta dónde pueden llegar, de lo contrario la relación puede terminar. "Si provoca daño, no es bueno".
Poder y sumisión. En el sadomasoquismo se encuentra un grado de excitación con el golpe, en realidad esto tiene que ver con el sentido de la sumisión y dominación. A uno de los dos le gusta adoptar el rol de sumiso, este papel consiste en aceptar lo que quiera hacer su pareja. Al rol de dominador le gusta sentir que la otra persona se someta a sus deseos. La experta remarcó el diálogo en la pareja.
Intimidad. Aquí el juego previo es lo central, debido que el coito ya no es importante, no significa que la pareja no lo realice, pero la mayoría no lo hace, "el juego sexual es lo más importante", sostuvo Rivero.
¿Dolor? Para la psicoanalista y sexóloga Liliana Zabala, la sexualidad conlleva cierta agresividad, el sexo es una descarga de una tensión o pulsión sexual. Incluso una pose sexual puede ser dolorosa, pero el acto en sí es placentero. "Esta práctica emerge del inconsciente, aunque las personas están conscientes para dar riendas sueltas a la parte más instintivas del ser humano: el Ello".
Precaución. A decir de Rivero, la pareja que practica el verdadero sadomasoquismo no consume alcohol, porque sabe que se va salir de los límites, causándose daño así mismo y a su pareja. De la misma manera, enfatizó que no deben utilizar objetos que sean peligrosos, como el cuchillo, porque en medio de la excitación puede haber algún accidente. Agregó que tienen que tener un maletín de primeros auxilios.
Punto de vista. La sexóloga Carolina Rivero explicó que no está de acuerdo con el enfoque que le da la novela al sadomasoquismo, porque pone normas a esta práctica. "Ahora resulta que el héroe, súper conquistador, el mejor hombre para hacer el amor es un sádico, eso es lo que da a entender la obra", acotó.
Ambos deben estar de acuerdo. Rivero precisó que si alguna pareja desea practicar el sadomasoquismo, lo puede hacer pero dentro de sus propios límites. Vale decir que, antes tienen que hablar y marcar los límites para saber hasta dónde pueden llegar, de lo contrario la relación puede terminar. "Si provoca daño, no es bueno".
Poder y sumisión. En el sadomasoquismo se encuentra un grado de excitación con el golpe, en realidad esto tiene que ver con el sentido de la sumisión y dominación. A uno de los dos le gusta adoptar el rol de sumiso, este papel consiste en aceptar lo que quiera hacer su pareja. Al rol de dominador le gusta sentir que la otra persona se someta a sus deseos. La experta remarcó el diálogo en la pareja.
Intimidad. Aquí el juego previo es lo central, debido que el coito ya no es importante, no significa que la pareja no lo realice, pero la mayoría no lo hace, "el juego sexual es lo más importante", sostuvo Rivero.
¿Dolor? Para la psicoanalista y sexóloga Liliana Zabala, la sexualidad conlleva cierta agresividad, el sexo es una descarga de una tensión o pulsión sexual. Incluso una pose sexual puede ser dolorosa, pero el acto en sí es placentero. "Esta práctica emerge del inconsciente, aunque las personas están conscientes para dar riendas sueltas a la parte más instintivas del ser humano: el Ello".
Precaución. A decir de Rivero, la pareja que practica el verdadero sadomasoquismo no consume alcohol, porque sabe que se va salir de los límites, causándose daño así mismo y a su pareja. De la misma manera, enfatizó que no deben utilizar objetos que sean peligrosos, como el cuchillo, porque en medio de la excitación puede haber algún accidente. Agregó que tienen que tener un maletín de primeros auxilios.
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