jueves, 31 de julio de 2014

Claves para romper la rutina

La rutina es una plaga del mundo moderno. Nos encierra sobre nosotros mismos e impide aprovechar de las nuevas posibilidades que ofrece la vida. De hecho, es una solución de facilidad con la cual nos complacemos de forma diaria y sencilla.

Permite evitar sufrir de mayor estrés, ya que empezar una nueva actividad suele acarrear ansiedad. Sin embargo, es importante estar conscientes de la rutina en la que vivimos para intentar romperla antes de que sea tarde. En efecto, muchas personas llegan en un momento de su existencia a no aguantar la rutina y deciden cambiar radicalmente de vida tanto en lo profesional como en lo personal. Estas variaciones bruscas pueden llegar a tener consecuencias desagradables para todo su entorno.

Existen signos que permiten darse cuenta que estamos en una rutina como, por ejemplo, cuando no te gustan los cambios y que disfrutas de tus costumbres. Esto es generalmente debido al miedo y la ansiedad que implica empezar algo diferente. En algunos casos es normal, pero si te niegas a salir con unos amigos o ir a pasar un día al campo, entonces puede ser que empieces a entrar en una rutina no saludable.

No olvides que la vida es corta y que debes aprovechar de cada momento que te ofrece.

DEJA LA MONOTONÍA CON TU PAREJA

espacio

Para luchar contra la rutina, es necesario tener un espacio personal, ser autónomo e independiente. Debes otorgarte tiempo para ti, es decir, actividades fuera de tu pareja y familia. Esto permite tomar distancia y enriquecer la vida conyugal, gracias a las experiencias que has vivido solo. Esto no significa que no debes compartir ninguna actividad con tu pareja.

aspecto

Es importante seguir cuidándose como el primer día. No es porque vives con tu pareja desde varios años que debes acostumbrarla a tener un aspecto físico descuidado. Si has engordado, intenta empezar un régimen dietético. Mírate al espejo y fíjate en tu apariencia. No dudes en ir a la peluquería para hacerte un nuevo corte. En cuanto a la ropa, no es porque envejeces que debes utilizar vestimenta ancha o fuera de moda. Estilízate con gusto para sorprender a tu cónyuge.

trabajo

Cuando vuelves a tu casa, evita seguir pensando en el trabajo y aprovecha de las ocasiones que tienes con tu pareja. Aleja el estrés de tu relación conyugal, realizando actividades relajantes. Además, disfruta al máximo de los momentos agradables.

sorpresas

Intenta sorprender a tu cónyuge, organizando actividades cuando no lo sospecha. Puede ser una noche romántica, una cena deliciosa, salir a pasear, mirar una película o ir al cine. Esto permite tener momentos gratos que detienen considerablemente la rutina diaria.

masaje

No hay nada más placentero que recibir un masaje luego de un duro día de trabajo. Aprovisiónate de aceites especiales para masajes y ofrece a tu pareja un momento de relajación total. Esto permite aliviar las tensiones, explorar su cuerpo y que disfrute de tus caricias. Para tener mayor experiencia, no dudes en acudir a un profesional que te enseñará más sobre esta técnica milenaria del masaje. Con estos sencillos consejos sorprenderás cada día más a tu pareja.

erotismo

Muchas parejas viven una disminución en la frecuencia de las relaciones sexuales. Sin embargo, son primordiales en una pareja. De hecho, varias personas se separan debido a esto. Entonces, incrementa el erotismo que existe entre ustedes. Puede ser con vestimenta, cambiando las posiciones sexuales o cumpliendo algunas fantasías que tiene cada uno.

lunes, 28 de julio de 2014

La importancia de una sana autoestima

La autoestima es un tema comentado por muchos, del que se dice de todo, pero muchas veces no es totalmente comprendido. Para ello, es importante clarificar su importancia.

Podemos decir que el término autoestima es un constructo que el individuo va a desarrollar desde temprana edad. “Hay quienes señalan que incluso en el vientre materno el bebé recibe una carga de mensajes debido a que los pensamientos y emociones son manifestaciones de energía en el organismo y se evidencian como reacciones eléctricas y químicas, que afectan el diminuto sistema nervioso del bebé, que no tiene la posibilidad de elegir lo que asimila en ese momento”, asegura Pilar Gamboa, especialista en Programación Neurolingüística (PNL) y Neuropsicología.

Desde el vientre materno, la influencia del entorno será fundamental en la formación y desarrollo de una sana autoestima.

“Los padres y otras figuras de autoridad tienen un papel importante en la autoestima del niño, ya que como él los vea, así se percibirá el niño. Esto se debe a que el “self” es un fenómeno también social, tiene que ver con una cuestión de merecimiento no sólo de competencia. Estos dos conceptos son fundamentales en la autoestima”, asegura Gamboa.

Se puede decir que la autoestima es la capacidad del individuo de estar consciente de sus posibilidades, potencialidades, valorarse, aceptarse, amarse incondicionalmente, que en buena medida ha sido aprendida a través de las experiencias que ha tenido con el entorno y cómo las ha asimilado.

“La autoestima orienta la acción hacia el bienestar general y la posibilidad de alcanzar objetivos; cuando el individuo tiene conciencia de sus potencialidades, se aprecia y valora, puede trazarse metas y alcanzarlas con mayor facilidad”, explica.



LA DIFERENCIA ENTRE UNA SANA Y BAJA AUTOESTIMA

“Una buena autoestima expresa el sentimiento de ser `suficientemente bueno´”. La persona siente que se valora, se respeta a sí misma por lo que es, no se considera superior a los otros. Por el contrario, la baja autoestima implica auto rechazo, insatisfacción, auto desprecio y paradójicamente cree ser superior a los demás. Tienden a ser personas muy críticas consigo mismos pero también con los que los rodean. La persona carece de respeto a sí misma y esto lo demuestra de muchas maneras”, indica la experta.

Se puede decir que la autoestima tiene un componente afectivo y cognitivo por el juicio que uno hace de sí mismo, obedece una serie de programaciones que determinarán cómo el individuo funcionará y procesará sus experiencias.

“En la etapa de la adolescencia surge la necesidad de encontrarse a sí mismo y es el período para afianzar su personalidad. Esta etapa es de mucha importancia ya que el adolescente necesita conseguir la aprobación de su grupo cercano y del entorno en general”, asegura Gamboa.

La adolescencia es la etapa de las grandes ilusiones pero también de las mayores desilusiones. Es importante el apoyo y sostenimiento que se le da al adolescente hasta que logre alcanzar la madurez.

“Una sana autoestima es de alguna manera una especie de protección para los contratiempos, para las experiencias difíciles que como seres humanos vamos a vivir. En el caso de las personas cuya estimación es baja, es como si esta protección se hubiese desvanecido, por lo tanto se muestran mucho más vulnerables, y esto al mismo tiempo implica una menor capacidad para enfrentar y resolver problemas”, indica la experta.

Cuando estas habilidades de enfrentar las diversas situaciones se hacen menos efectivas, se acumulan problemas sin resolver y esto lógicamente afecta también la sensación de merecimiento, lo que llevará a la persona a una situación de crisis, que en casos extremos, incluso puede llevar a extremos de encontrar falta de sentido a la vida y si vale la pena continuar en ella.

“Existe una conexión muy estrecha entre baja autoestima y depresión, donde se presentan distorsiones cognitivas importantes. Las personas deprimidas tienen frecuentemente actitudes irracionales de pensamiento o presentan ideas de sí mismos o situaciones que no corresponden a la realidad”, indica.

TIPS

PARA UNA SANA AUTOESTIMA

• Algunos aspectos a considerar para fortalecer la autoestima son: el hacer consciente los valores, capacidades, acciones y propósitos. Aceptarse a sí mismo, esto es experimentar plenamente los pensamientos, sentimientos y emociones.

• El asumir su autorresponsabilidad, respetando sus necesidades, valores. Es importante hacerse plenamente responsable de los propios actos y del logro de metas, objetivos.

• Es importante trazarse objetivos, identificar las acciones que le llevarán a la consecución de las metas trazadas. Además de practicar la congruencia, que hace referencia a la integridad personal, una persona congruente es aquella que piensa, habla y actúa sin traicionarse a sí misma ni a los otros.

• Tener una sana autoestima tiene que ver con la calidad de vida, salud emocional, y afectiva, con el logro de objetivos y metas trazadas.

¿Por qué buscamos palabras que nos consuelen?

Soplar una herida, enjugar una lágrima, decir una palabra amable... remedios eficaces para los males de los más pequeños... ¡Ojalá funcionaran siempre! ¿Pero y qué hay de nosotros, los adultos? ¿Tenemos todavía derecho a esperar que nos consuelen de nuestros males? ¿Podemos consolar a quienes nos rodean? Estos consejos para ayudarte a mitigar las penas...

DAR Y COMPARTIR

Todo depende, evidentemente, de la gravedad de la pena, pero muchos males pueden atajarse con la simple presencia de alguien que se muestre cercano.

A veces basta con una mirada, un gesto tierno o una palabra cariñosa para aliviar una pena. Consolar empieza por no dejar al otro solo. Es el hecho de estar ahí, de forma efectiva y afectiva, lo que hace que al sufrimiento no se añada el sentimiento de soledad.

El momento de consuelo es el de dar y compartir, porque ambos son la prueba de que vivir sigue teniendo sentido, por encima del motivo que haya generado el malestar.

El hecho de dar y compartir restablece el gusto por la vida; compartir lo que nos pesa; dar nuestro calor humano, a través de gestos y palabras que nos envían o que enviamos.

PALABRAS DE CONSUELO

Las palabras de consuelo son las que te hacen recuperar la fe en la vida; las que querría escuchar y en las que querría creer el que está sufriendo, pero que ahora mismo no puede por sí solo... palabras para recordar que, por encima de las más grandes aflicciones, una parte de la vida permanece intacta, que el tiempo todo lo borra y que la alegría de vivir volverá a perfilarse como algo posible.

En palabras de Freud, la palabra adecuada, dicha en un entorno amistoso o en el marco de un tratamiento psicológico, permite que se “haga idea” y que se “convierta en proyecto lo que ha caído en desgracia”; la palabra conforta y reconforta el “impulso de vida” que mora en nosotros.

Sin embargo, cuando nos encontramos en una situación de desgracia extrema, las palabras adecuadas y las muestras de afección no tienen el poder de curar, pueden ayudar a sobrellevar el sufrimiento, a pasar por él, pero no consiguen anularlo. En tales casos se hace necesario recurrir a otras vías y a los especialistas.

NOSTALGIA DEL REFUGIO MATERNO

Todos cargamos con la nostalgia de un mundo lejano en que era posible echarse en los brazos de alguien mayor para llorar.

En ese mismo instante nos envolvía un bienestar absoluto. Ahora bien, aunque el deseo de recibir consuelo es legítimo a cualquier edad, es demasiado ilusorio esperarlo todo de ese consuelo. A lo que puede ofrecerse quien nos consuela es a acompañar el paso del tiempo, de la vida que vuelve a encarrillarse; a acompañar ese “trabajo de duelo”, diría Freud, cuyo complimiento solo corresponde al que sufre. Es muy probable que el hecho de haber sido amado, mimado, consolado durante la infancia contribuya a cumplir de forma más libre ese profundo trabajo interior.

ENCONTRAR CONSUELO

EN UNO MISMO

Una parte importante del camino que lleva a la consolidación pasa por nosotros mismos. Se trata de movilizar en uno mismo ese otro yo, seguro, reparador, como lo fue en otro momento la presencia materna, para encontrar algo que mitigue la pena.

Haber interiorizado ese valioso bienestar permite encontrar en uno mismo los recursos necesarios para completar el proceso que permite, en último lugar, optar por la vida y no postrarse ante la desesperanza: aceptar, soportar, superar y amar a pesar de todo.

Este movimiento, esta transformación interior nos pertenece, y la presencia cálida de otra persona solo puede resultar beneficiosa.

La figura del inconsolable es la del que se niega a saberse vulnerable a las heridas, permeable a las palabras de otra persona, que se niega a sí mismo la condición de ser humano.

Ahora bien, el consuelo nos recuerda qué es lo que nos hace amar la vida: la posibilidad de establecer un vínculo con alguien y compartir penas y alegrías (futuras) con quienes nos rodean. Así pues, dejémonos consolar... y aprendamos a consolar.

El poder de un abrazo



El contacto físico no es solo agradable, es necesario para nuestro bienestar psicológico, emocional y corporal; acrecienta la alegría y la salud del individuo y de la sociedad.

Y claro que eso es definitivamente real. Todos funcionaríamos mejor durante el día, si abrazáramos o nos dejáramos abrazar. Si bien es cierto que dar o recibir un abrazo es algo simple y cotidiano, casi todos desconocemos la dimensión de plenitud que nos proporciona (...).

El abrazo es asexual y por lo general reconocemos un abrazo cariñoso, consolador o juguetón, del abrazo de pareja. Cada uno tiene muy en claro que tipo de abrazo está dando, ya que el abrazado responderá en el mismo tono. El abrazo se da y se recibe. A veces uno es el abrazado y otras, el que abraza. Cuando se quiere un abrazo, no hay que esperar a que el otro adivine, es necesario pedirlo.

Este gesto se da en todos los niveles de relación interpersonal. Todos tenemos necesidad de tocar y ser tocados, de amar y ser amados. Por ello, en el abrazo hay que ser humildes y vulnerables, para entregarnos él y al abrazo.

jueves, 24 de julio de 2014

La felicidad es una cuestión de actitud positiva frente a la vida

La felicidad es un término que tiene muchas acepciones. Para algunas personas es el dinero, la profesión, la familia o el trabajo, en cualquiera de los casos se tiene la idea de que viene de algo material. Sin embargo, muchos desdeñan la idea de que proviene de la paz interior y del regocijo experimentado en la vida.

“La felicidad es un estado de conciencia, esa sensación que experimentamos cuando nos sentimos a gusto con nosostros mismos, con lo que hacemos, con el lugar donde estamos y con las personas que compartimos. Esa paz y regocijo que se siente en ciertos momentos de la vida”, así explicó Maytte Sepúlveda durante el Primer Congreso Internacional de la Felicidad realizado en La Paz.

La conferencista aseguró que no se puede estar eufórico las 24 horas del día, porque cada ser humano reacciona de diferente manera frente a determinadas circunstancias. Considera por esta razón que es importante el crear, construir y educar para buscar ese balance con mayor facilidad y rapidez, para no quedarse atrapado por mucho tiempo en emociones negativas.

Sepúlveda afirmó que muchos individuos tienen distintas ideas de lo que es la felicidad, algunos, por ejemplo, la buscan en el afecto, en la compañía, en la aprobación de los otros y en estos casos se le estaría dando poder a terceros, sobre la propia felicidad o bienestar, y ésta es la razón para que sea difícil el experimentarla.

“La felicidad es una elección, yo puedo elegir ser feliz ahora si me conecto con todo lo bueno y agradable que tengo en este momento. Caso contrario elegir ser infeliz buscando una cantidad de cosas negativas que me afectan y me molestan, dicha alternativa nos libera y permite realmente autoconducirnos”, enfatizó.

La felicidad es una decisión propia, pese a que algunas personas opinan lo contrario y se encuentran esperando a que las cosas cambien, a que suceda algo de manera externa ajena a su voluntad y trabajo personal, esto tal vez nunca suceda, pero ellos se quedarán siendo víctimas de esa negatividad.

“Una gran lección que aprende el adulto es que debe asumir la responsabilidad de su vida, que es el único responsable de lo que le pasa en relación con las circunstancias y los otros, pero al final es nuestra decisión el seguir o apartarse y el ser participativo es lo que hace la diferencia”, explicó Sepúlveda.

GÉNERO

Cuando uno se pregunta si las mujeres o varones logran alcanzar ese balance que les permite vivir la felicidad la mayor parte del tiempo, la respuesta tal vez sea muy relativa, pues cada persona tiene sus propias características y vivencias que la hacen reaccionar de una manera o de otra.

“No es una cuestión de género, sino de personalidad, aquellas personas que aprendieron a sufrir en la infancia porque vieron padecer a sus figuras afectivas, tendrán la tendencia a sentirse víctimas por todo, a diferencia de las que aprendieron a que las cosas pasan, se aprende de ello y que tienen solución”, expresó Sepúlveda.

Es muy importante lograr la reconciliación con cada etapa de vida, que muchas veces es necesario el perdonar, aceptar, aprender y crecer y entonces surge la pregunta que las personas deben plantearse a solas: ¿Qué vamos hacer para que nuestra vida sea distinta?

“De pequeños somos susceptibles de ser afectados por la dinámica familiar, si se nace en un hogar donde hay amor, donde las situaciones difíciles se enfrentan y se resuelven como una enseñanza para todos, es más fácil la conexión con la felicidad. En cambio, en familias con hogares desestructurados por falta de amor u compromiso, valores que se están perdiendo, pues definitivamente va a ser más difícil”, dijo la especialista.

ACTITUD

Sepúlveda aseguró que entre un 60 a 70 por ciento de la felicidad depende de la actitud con la que se afronta una determinada situación y, de hecho, uno se da cuenta cuando un suceso puede ser una tragedia para uno y para otro simplemente la búsqueda de una solución.

“Si bien la actitud es muy importante, la base es el autoestima, el saber que puedo, que soy capaz, que tengo derecho, que estoy dispuesto a hacerlo para conseguirlo. La suma de estos elementos es lo que produce una buena actitud ante la vida”, explicó la conferencista.

La forma más sencilla de dejar escapar esta felicidad es preocuparse por todo, el anticiparse o suponer lo que puede suceder de una forma negativa, el quedarse apegados al rencor, el experimentar el egoísmo y la envidia, cualquiera de estos elementos nos aleja del bienestar personal.

Hace pocos días se realizó un Congreso Internacional de la Felicidad organizado por el Gobierno Municipal de La Paz que contó con experimentados conferencistas de Argentina, España, Estados Unidos, México, Venezuela y Bolivia, quienes se reunieron con el propósito de tratar este tema para mejorar la calidad de vida de esta región.

Domina tus emociones negativas

Aunque no nos demos cuenta, nuestras emociones negativas nos vuelven desagradables y detestables a los ojos de los demás.

Parece increíble, pero todo el tiempo de nuestra vida vivimos dominados por nuestras emociones, de las cuales a veces nos damos cuenta y a veces no.

Podemos aprender a detectar cualquier emoción que estemos sintiendo en cualquier momento y podemos también aprender a darle un nombre a la misma para poder trabajar con ella y hacer que trabaje a nuestro favor.

Toda emoción tiene una intención positiva hacia nosotros y tratar de borrarla o de pelearnos con la misma sólo nos trae inmovilización, sufrimiento e intensificación de las sensaciones de malestar.

En el libro de Anthony Robbins llamado “Despertando al Gigante Interior” se enseña un método para poder dominar toda emoción negativa y toda emoción situada fuera de nuestra conciencia. En seis pasos, Anthony Robbins muestra su espectacular inteligencia y su maravillosa buena voluntad con el mundo.

Vamos al ejercicio para que podamos aprender en este mismo momento ese maravilloso procedimiento: Voy a pedirle que recuerde alguna emoción negativa que se apodera de usted de manera cíclica o repetida en sus comunicaciones del hogar, le ruego que se tome un tiempo para recordar esos momentos en los que se produce el efecto de ira, luego dramatiza o actúa la pelea o el conflicto y después termina por sentirse inmovilizado, desmotivado y en estado de desdicha, quedando agotado y con muy poca energía vital.

Paso número uno: Reconozca su emoción negativa e identifíquela cómo actúa en su cuerpo; dele un nombre a su emoción. Paso dos: Reconcíliese con su emoción entendiendo que su emoción, aunque sea negativa está ahí para apoyarle y para darle un mensaje y una lección; Paso tres: Sienta curiosidad por lo que dirá dicho mensaje positivo. Paso cuatro: Averigüe cuál es ese mensaje.

Paso cinco: Modifique su actitud hasta que se vuelva aceptable para usted. Paso seis: Ensaye mentalmente los seis pasos para aplicar el proceso a las nuevas emociones que puedan presentarse en su vida para causarle las perturbaciones que antes le causaban.

El método es sorprendente y funciona siempre si se lo realiza con concentración y con honestidad; le sugiero que comience en este mismo momento y obtenga su primera experiencia y su primera victoria.

lunes, 14 de julio de 2014

En alerta frente a los ataques de pánico

Sensación de morir

más frecuente en mujeres

La psicóloga Julia Vidal Fernández, experta en ansiedad y estrés aporta su experiencia y conocimientos sobre los ataques de pánico, y lo hace mediante un artículo en el que se formula una serie de preguntas que ella misma responde.

Los ataques de pánico: ¿qué son, por qué y hasta cuándo?

Pilar, abogado 35 años; Mario, economista 42 años; Nerea estudiante 24 años, … muchas personas han sentido alguna vez la sensación de que les iba a dar un infarto, iban a morirse, volverse locas o perder el control. Si tienes un ataque de pánico pueden aparecer sensaciones físicas muy intensas (falta de aire, opresión en el pecho, mareo, etc.) y sentir que has perdido el control de tu vida, que llega el final, sin saber, ni comprender lo que te está pasando.

Un 23 por ciento de la población ha tenido al menos un ataque de pánico en su vida.

Con la sola aparición de un ataque de pánico es suficiente para que aparezca un miedo intenso a volver a tenerlo. Va más allá de la razón, por mucho que te digan que no te va a suceder nada, que este problema lo tienen

muchas personas, que es un mal

de nuestro tiempo fruto del estrés

vital, no podemos dejar de estar aterrados. Es muy incapacitante y puede terminar afectando negativamente a todas las áreas de tu vida: el trabajo, la familia, los amigos, la pareja, y el ocio.

¿Por qué sucede esto?

Normalmente sucede en personas que son nerviosas o, como decimos los psicólogos, que tienen alto rasgo de ansiedad, a las que se le unen algunas situaciones complicadas en su vida (problemas con la familia o su pareja, la muerte de un ser querido, estrés laboral, problemas económicos, estar un poco “sin rumbo” en su vida, etc.). También algunas condiciones físicas (no haber dormido o el agotamiento físico prolongado), o el consumo de algunas sustancias (cafeína, tabaco, drogas, etc.) pueden favorecerlo.

En ocasiones también se da ante eventos positivos. A Pilar, le sucedió tras decidir que iba a casarse. Ella estaba muy contenta e ilusionada, pero también estaba activada e inquieta por toda la preparación, y aunque fuese por algo positivo, se desencadenó su primer ataque de pánico.

¿Cómo pasamos de un ataque de pánico a un trastorno de pánico? ¿cómo desarrollamos agorafobia?

El miedo a que nos vuelva a suceder hace que estemos en modo alerta, pendientes de nuestro cuerpo, de signos o sensaciones físicas parecidas a las que tuvimos con el ataque de pánico, que nos preocupemos por lo que podría suceder en tal caso; sentimos que estamos en peligro constante, la ansiedad se ha apoderado de nosotros, tenemos más crisis o ataques de pánico inesperados… el miedo se ha instalado en nuestra vida y nos afecta cada vez más, se ha convertido en un trastorno de pánico.

Cuando además empezamos a temer y/o evitar las situaciones o lugares dónde nos pasó (estando solos en casa, en el micro, en la calle, etc.) este miedo puede ir generalizándose a otro tipo de situaciones parecidas, y llegar a tener agorafobia (miedo a que te de un ataque de pánico y no tener ayuda).

Si el ataque de pánico nos dio conduciendo, intentaremos coger el autobús, o que sean otros quienes nos lleven (evitaciones), pues ya no nos sentimos seguros, tememos que aparezca de nuevo.

El miedo a la ansiedad (o lo que muchos llaman “el miedo al miedo”) y las conductas de evitación hacen que el problema se mantenga a largo plazo.

Si has tenido un ataque de pánico y sientes miedo a que te vuelva a dar, acude a un psicólogo para prevenir que pase de un simple susto, a un problema que puede afectar tu vida y dañar el bienestar.

Es importante saber que sin una adecuada información de lo que está sucediendo o sin el tratamiento psicológico especializado basado en la evidencia científica, el trastorno de pánico suele cronificarse.

¿Por qué no se quita fácilmente?

Nuestro cerebro, para protegernos, fija una “huella” de las situaciones que hemos interpretado como peligrosas en nuestra vida. Este miedo intenso que lleva a protegernos de los peligros, necesita su tiempo para irse borrando, y tenemos que aprender a aceptar y convivir con este miedo durante una temporada hasta que se borre la huella.

Las evitaciones (dejar de conducir, no querer estar solo/as, dejar de ir al cine, etc.) y las “conductas de seguridad”(conducir solo por algunas carreteras, ir al cine pero sentarse cerca de la puerta, etc.) que son comportamientos encaminados a protegernos de los supuestos peligros, son contraproducentes como lo sería rascarse una herida; si se hace, no cicatriza.

¿Por qué a pesar de tomar medicación el problema continúa?

En algunos casos solo con medicación (tratamiento con ansiolíticos o antidepresivos) (www.areahumana.es //index.php/welcome/area_psiquiatria ) el problema mejora, pero hay mayor riesgo de cronificación y de recaída cuando se retira la medicación.

En algunos casos el tratamiento combinado de terapia psicológica y farmacológica puede ser el más eficaz, pero tienen que ser los profesionales que te atiendan (psiquiatra y psicólogo) quienes decidan cuál es la mejor opción para cada caso.

Con una buena actitud, esfuerzo, serenidad y la ayuda adecuada se pueden superar los trastornos de pánico. Nunca conviene desanimarse.

viernes, 11 de julio de 2014

¿Por qué a las mujeres les afecta más la depresión?

Según la Organización Mundial de la Salud, las mujeres son más propensas que los hombres a la depresión y a la ansiedad, con casi el doble de posibilidades de sufrir un episodio a lo largo de su vida. Unos 73 millones de mujeres son diagnosticadas al año en todo el mundo, siendo el suicidio la séptima causa de muerte entre las mujeres de 20 a 59 años. Esta descomunal diferencia en la incidencia del trastorno entre ambos sexos responde, en parte, al efecto antidepresivo de la testosterona en el hombre, pero también a una combinación de factores biológicos, hormonales, genéticos, psicológicos y sociales en la mujer, que se explican a continuación.

Genética

La predisposición genética, es decir, la existencia de antecedentes de depresión en el entorno familiar, afecta a hombres y mujeres por igual, pero los estudios parecen sugerir que ellas son más proclives a desarrollarla ante el padecimiento de experiencias traumáticas en la infancia.


Químicos y hormonas

La química del cerebro parece ser un factor muy importante en los trastornos depresivos, siendo las diferencias en su morfología, la base de una mayor o menor vulnerabilidad en el individuo. Por otro lado, las mujeres son más propensas a padecer estos desórdenes en los momentos de su vida en que sufren fluctuaciones hormonales (periodos menstruales, embarazo, menopausia...), ya que estas interfieren en la química cerebral encargada de regular el estado de ánimo y las emociones.


Adolescencia

Antes de la pubertad, no hay apenas diferencias en las tasas de depresión entre ambos sexos. A la edad de 16, sin embargo, estas se hacen más notables, ya que muchas mujeres empiezan a padecer un síndrome premenstrual grave llamado “trastorno disfórico premenstrual”, cuyos síntomas son depresión, ansiedad, irritabilidad y cambios anímicos.


Embarazo

El embarazo puede actuar como catalizador de uno de estos trastornos, ya que los cambios hormonales y físicos y la nueva responsabilidad de cuidar al recién nacido pueden tornarse muy pesados. También puede darse ante la dificultad de concebir, o tras un embarazo involuntario o un aborto, pero lo cierto es que la depresión posparto es uno de los más prolongados e incapacitantes trastornos.


Menopausia

La etapa que precede al cese permanente de la menstruación, llamada perimenopausia, trae consigo cambios físicos y psicológicos que influyen en el estado de ánimo de las mujeres. La depresión, sin embargo, es menos frecuente durante el período posterior a la menopausia.


Factores ambientales

Un episodio depresivo suele presentarse tras un evento estresante, siendo las mujeres más propensas a experimentar tensión en una de estas situaciones. El rol de la mujer en la sociedad también puede influir en su susceptibilidad a la depresión; su función de madre, esposa y cuidadora, junto con las presiones de su hogar y la vida laboral, pueden incrementar el estrés, y el estrés prolongado conduce a la depresión. Otro factor de riesgo es que ellas son más sensibles a sus propias emociones y a las del resto, pudiendo interiorizarlas y agravar su decaimiento.