Cuando la vida te presente razones para llorar, demostrale que tenés mil y una razones para reír. Vivir no es solo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar.
Dicen que descansar es empezar a morir.
La vida es muy peligrosa, no por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.
Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único. Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida. La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
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miércoles, 7 de agosto de 2013
martes, 6 de agosto de 2013
¿ESTÁ DISPUESTO A DUPLICAR SUS INGRESOS?
W. Clement Stone estaba efectuando un recorrido por
Asia y el Pacífico en calidad de uno de los siete ejecutivos representantes de la National Sales Executives
International. Un martes, Stone pronunció una conferencia sobre el tema del estímulo ante un grupo de
hombres de negocios de la ciudad australiana de Melboume. El jueves siguiente por la mañana, recibió una
llamada telefónica. Era de Edwin H. East, director de una empresa que vendía armarios metálicos.
El señor
East estaba muy emocionado. « ¡Ha ocurrido algo maravilloso! ¡ Se mostrará usted tan entusiasmado como yo
cuando se lo cuente!»
«Cuéntemelo. ¿Qué ha ocurrido?»
«¡Algo asombroso! El martes pronunció usted una conferencia acerca del estimulo. En su charla, recomendó
usted diez libros de inspiración.
Yo compré Piense y hágase rico y empecé a leerlo aquella noche. Me pasé
varias horas leyéndolo. A la mañana siguiente, empecé a leerlo de nuevo y después escribí en una hoja de
papel: "Mi principal objetivo concreto es duplicar este año las ventas del año pasado."
Y lo más curioso es que
lo he conseguido en cuarenta y ocho horas.»
«¿Cómo lo ha conseguido? -le preguntó a East el señor Stone-, ¿Cómo ha conseguido duplicar sus in-
gresos?»
East contestó: «En su conferencia acerca del estímulo, usted nos contó cómo Al Alien, uno de sus ven-
dedores de Wisconsin, trató de vender sus productos recorriendo toda una manzana. Dijo usted que Al haía
tenido suerte porque había trabajado todo el día in conseguir ni una sola venta.
«Aquella noche, dijo usted, Al Alien desarrolló un descontento inspirador. Decidió visitar al día siguiente a
los mismos clientes y potenciales y vender más pó lizas de seguros en un solo día que cualquiera de los demás
agentes de su grupo en una semana.
»Nos contó usted cómo
Al Alien recorrió de nuevo toda la misma manzana de casas. Visitó a las mismas
personas y vendió 66 nuevas pólizas de seguros contra accidentes. Recordé sus palabras: "Algunos pueden
pensar que eso no se podía hacer, pero... Al lo hizo". Yo le creí. Estaba dispuesto.
«Recordé el mecanismo de autoarranque que usted nos había indicado: ¡ HAZLO AHORA!
»Me dirigí al fichero y analicé diez cuentas "muertas". Preparé lo que previamente me hubiera parecido un
programa excesivo con el fin de presentarlo a cada uno de los clientes. Repetí varias veces la frase de
autoarranque: ¡ HAZLO AHORA ! Y después llamé a los diez clientes con una Actitud Mental Positiva y con-
seguí ocho grandes ventas. ¡ Es asombroso... auténticamente asombroso... lo que puede conseguir un ven-
dedor que utilice la fuerza de una AMP!»
Edwin H. East estaba dispuesto cuando oyó hablar del estimulo.
Prestó atención al mensaje que era aplicable
a su caso. Estaba buscando algo. Y encontró ese algo. Nuestra intención al contarle esta historia es que preste
atención porque usted también ha leído la historia de Alien, pero tal vez no haya comprendido de qué manera puede
aplicar este principio a su propia experiencia. Edwin H. East lo comprendió. Y usted también puede comprenderlo:
puede aplicar los principios de cada historia que se presenta en La actitud mental positiva: un camino hacia el
éxito.
Ahora, sin embargo, queremos que se aprenda el mecanismo de autorraque del ¡HAZLO AHORA!
A veces, la decisión de actuar inmediatamente puede convertir en realidad sus más descabellados
sueños.
Es lo que le sucedió a Manley Sweazey.
lunes, 5 de agosto de 2013
EL DÍA QUE SE HUBIERA PODIDO ECHAR A PERDER. - II
¿Está usted asustado de sus mejores ideas? Una de las cosas que a menudo nos impide apresar el AHORA es
una especie de timidez ante nuestras propias aspiraciones. Sentimos un poco de miedo ante nuestras propias ideas
la primera vez que se nos ocurren. Pueden parecemos excesivamente originales y descabelladas.
No cabe la menor
duda: hace falta cierta audacia para poner en práctica una idea no probada. Y, sin embargo, es precisamente esta
clase de audacia la que a menudo lleva a los más espectaculares resultados La famosa escritora Elsie Lee nos
habla de Rut Butler y de su hermana Eleanor, hijas de un peletero de Nueva York conocido en todo el país.
«Mi padre fue un pintor fallido -dice Ruth-, Tenía talento, pero la necesidad de ganarse la vida no le dejó tiempo
para crearse una reputación como artista. Por eso se dedicó a coleccionar cuadros. Más adelante, empezó a
comprar cuadros para Eleanor y para mí.»
De este modo, las muchachas aprendieron a conocer y apreciar las bellas artes y adquirieron un impecable buen
gusto. Cuando fueron mayores, los amigos solían pedirles consejo acerca de los cuadros que deberían adquirir para
sus hogares.
A menudo prestaban piezas de su colección durante breves períodos.
Un día, Eleanor despertó a Ruth a las tres de la madrugada.
«¡No empieces a discutir porque tengo una idea tremenda! Vamos a formar una alianza magistral.» «¿Y qué
demonios es una alianza magistral?» «Una alianza magistral es la coordinación de los esfuerzos y
conocimientos, en un espíritu de armonía, entre dos o más personas con el fin de alcanzar un objetivo
concreto. Yeso es exactamente lo que vamos a hacer. ¡Vamos a organizar un negocio de alquiler de cuadros!»
Y Ruth se mostró de acuerdo.
Fue una idea tremenda. Pusieron manos a la obra aquel mismo día, a pesar de las
advertencias que les hicieron los amigos sobre los peligros que podían correr: les podían perder o robar los cuadros
y tal vez surgieran procesos legales y problemas de seguros. Pero ellas se pusieron inmediatamente a trabajar,
reuniendo un capital de 300 dólares y convenciendo a su padre de que les prestara el sótano de su peletería sin
cobrarles alquiler.
«Instalamos 1.800 cuadros de nuestra colección entre los maniquíes de los abrigos -recuerda Ruth-, haciendo
caso omiso de la triste mirada de desaprobación de nuestro padre.
El primer año fue muy difícil... una auténtica
lucha.»
Pero la original idea dio resultado. La empresa, conocida como la Biblioteca Circulante de Cuadros de Nueva
York, alcanzó un gran éxito... con unos 500 cuadros alquilados constantemente a empresas comerciales,
médicos, abogados y domicilios particulares. Un apreciado cliente fue durante ocho años un recluso de la
penitenciaría de Massachusetts. Escribió humildemente, señalando que tal vez la Biblioteca no querría
alquilarle un cuadro habida cuenta de su domicilio.
Los cuadros le fueron enviados libres de alquiler y con tan
sólo los gastos de transporte. A cambio, Ruth y Eleanor recibieron una carta de la dirección de la prisión en la
que se les comunicaba que los cuadros estaban siendo utilizados en in curso de iniciación a las artes del que
iban a beneficiarse muchos cientos de reclusos. Ruth y Eleanor empezaron su negocio con una idea.
Y
después respaldaron su idea con una acción inmediata. El resultado fue un beneficio para ellas y una fuente
de placer y felicidad para muchas otras personas.
domingo, 4 de agosto de 2013
EL DÍA QUE SE HUBIERA PODIDO ECHAR A PERDER. - I
Un estudiante de la Universidad de
Copenhague llamado Jorgen Juhldahl trabajaba en verano como guía turístico. Dado que hacía de buen grado
mucho más que sus simples obligaciones, unos visitantes de Chicago le organizaron un recorrido por los
Estados Unidos.
El itinerario incluiría un día de visita a los lugares de interés de Washington, camino de Chicago. Al llegar a Washington, Jorgen se dirigió al hotel Willard en el que ya tenía el alojamiento pagado. Estaba entusiasmado. En el bolsillo de la chaqueta guardaba el pasaje de avión con destino a Chicago; en el bolsillo del pantalón guardaba la cartera con el pasaporte y el dinero. ¡Pero entonces el joven recibió un golpe terrible! Mientras se disponía a acostarse, descubrió que había perdido la cartera. Bajó corriendo a recepción. «Haremos cuanto podamos», le dijo el director del establecimiento.
Pero, a la mañana siguiente, la cartera aún no había sido localizada. Jorgen Juhldahl tenía menos de dos dólares en los bolsillos. Solo en un país extranjero, se preguntó qué podría hacer. ¿Telegrafiar a sus amigos de Chicago y decirles lo que le había ocurrido? ¿Acudir a la embajada danesa e informar de la pérdida del pasaporte? ¿Aguardar en la jefatura de policía hasta que se tuviera alguna noticia?
De repente, se dijo: « ¡No! ¡No haré nada de todo eso! Veré Washington. Es posible que jamás tenga ocasión de volver a estar aquí. Dispongo de un valioso día en esta gran capital. Al fin y al cabo, aún tengo el billete de avión con destino a Chicago para esta noche y tendré mucho tiempo para resolver el problema del 'dinero y del pasaporte.
En cambio, si no veo Washington ahora, es posible que nunca lo vea. Estoy acostumbrado a recorrer muchos kilómetros a pie, me encantará ir andando. »Ahora es el momento de ser feliz. »Soy el mismo hombre que era ayer antes de perder la cartera. Entonces era feliz. Ahora tendría que ser feliz... encontrarme en los Estados Unidos... tener el privilegio de disfrutar de unas vacaciones en esta gran ciudad.
Y salió a pasear. Vio la Casa Blanca y el Capitolio, visitó los grandes museos, subió a lo alto del monumento a
Washington. No pudo dirigirse a Arlington y a algunos otros lugares que deseaba ver. Pero lo que vio, lo vio con más
detenimiento. Se compró cacahuetes y caramelos y fue comiéndoselos para no pasar hambre.
Y cuando regresó a Dinamarca, la parte de su viaje que recordó mejor fue aquel día en que recorrió Washington a
pie, un día que Jorgen Juhldahl tal vez hubiera perdido si no hubiera empleado el secreto para conseguir hacer las
cosas.El itinerario incluiría un día de visita a los lugares de interés de Washington, camino de Chicago. Al llegar a Washington, Jorgen se dirigió al hotel Willard en el que ya tenía el alojamiento pagado. Estaba entusiasmado. En el bolsillo de la chaqueta guardaba el pasaje de avión con destino a Chicago; en el bolsillo del pantalón guardaba la cartera con el pasaporte y el dinero. ¡Pero entonces el joven recibió un golpe terrible! Mientras se disponía a acostarse, descubrió que había perdido la cartera. Bajó corriendo a recepción. «Haremos cuanto podamos», le dijo el director del establecimiento.
Pero, a la mañana siguiente, la cartera aún no había sido localizada. Jorgen Juhldahl tenía menos de dos dólares en los bolsillos. Solo en un país extranjero, se preguntó qué podría hacer. ¿Telegrafiar a sus amigos de Chicago y decirles lo que le había ocurrido? ¿Acudir a la embajada danesa e informar de la pérdida del pasaporte? ¿Aguardar en la jefatura de policía hasta que se tuviera alguna noticia?
De repente, se dijo: « ¡No! ¡No haré nada de todo eso! Veré Washington. Es posible que jamás tenga ocasión de volver a estar aquí. Dispongo de un valioso día en esta gran capital. Al fin y al cabo, aún tengo el billete de avión con destino a Chicago para esta noche y tendré mucho tiempo para resolver el problema del 'dinero y del pasaporte.
En cambio, si no veo Washington ahora, es posible que nunca lo vea. Estoy acostumbrado a recorrer muchos kilómetros a pie, me encantará ir andando. »Ahora es el momento de ser feliz. »Soy el mismo hombre que era ayer antes de perder la cartera. Entonces era feliz. Ahora tendría que ser feliz... encontrarme en los Estados Unidos... tener el privilegio de disfrutar de unas vacaciones en esta gran ciudad.
Porque conocía la verdad contenida en esta afirmación. AHORA es el momento. Sabía que el AHORA hay que apresarlo antes de que se presente: ayer-hubiera-podido... Por cierto, para terminar la historia, cinco días después de aquella memorable jomada en Washington la policía encontró su cartera y su pasaporte y se los envió.
sábado, 3 de agosto de 2013
LO QUE SIGNIFICÓ EL MECANISMO DE AUTOARRANQUE PARA UN PRISIONERO DE GUERRA.
Kenneth Erwin Harmon era un empleado civil de la Marina en Manila cuando tuvo lugar el desembarco de los
japoneses. Fue apresado y retenido durante dos días en un hotel antes de ser enviado a un campo de
prisioneros.
El primer día, Kenneth vio que su compañero de habitación tenía un libro bajo la almohada. «¿Me lo dejas?»,
le preguntó. El libro era Piense y hágase rico, enneth empezó a leerlo. Y, mientras leía, conoció la persona
viviente más importante con el talismán 'n visible de la AMP grabada en una cara y la AMN graada en la Otra.
Antes de empezar a leer, se sentía desesperado. Temía la posibilidad de que le torturaran -e incluso de que
le mataran- en el campo de prisioneros. Pero ahora, mientras leía, empezó a adoptar una actitud alimentada
por la esperanza. Estaba deseando quedarse con el libro. Quería tenerlo durante los temibles días que se
avecinaban. Mientras comentaba el contenido de Piense y hágase rico con su compañero, se percató de que
el libro significaba mucho para su dueño. «Déjame copiarlo», le dijo.
«Pues claro, no faltaba más», fue la respuesta.
Kenneth Harmon aprendió el secreto para conseguir hacer las cosas. Entró inmediatamente en acción. En un
frenesí de actividad, empezó a copiar, el libro a máquina. Palabra por palabra, página por página, capítulo por
capítulo. A causa de su obsesión ante b posibilidad de que le quitaran el libro en cualquier momento, se vio
impulsado a trabajar día y noche.
Hizo bien porque, una hora después de haber escrito la última página, sus apresadores se lo llevaron al
conocido campo de prisioneros de Santo Tomás. Había terminado a tiempo porque había empezado a tiempo.
Kenneth Harmon tuvo consigo el manuscrito durante los tres años y un mes que duró su cautiverio. Lo leía una
y otra vez y ello alimentaba sus pensamientos. Y le impulsaba a tener valor, forjar planes para el futuro y
conservar su salud física y mental.
Muchos prisioneros de Santo Tomás sufrían daños físicos y mentales a
causa de la desnutrición y el miedo... miedo al presente y miedo al futuro. «Yo, en cambio, me sentía mejor
cuando salí de Santo Tomás que cuando entré... mejor preparado para la vida... más despierto mentalmente»,
nos dijo Kenneth Harmon. La esencia de su idea se halla contenida en la siguiente afirmación: El éxito se
tiene que practicar constantemente, de otro modo, despliega las alas y huye volando».
Ahora ha llegado el momento de actuar.
Porque el secreto para conseguir hacer las cosas puede cambiar la actitud de una persona de negativa a
positiva. Un día que tal vez se hubiera echado a perder puede convertirse en un día agradable.
¿Qué es la integración sensorial?
El desarrollo coordinado y solidario de los sentidos tiene gran influencia en la motricidad infantil. A diferencia de otros mamíferos, en los que el perfeccionamiento de la locomoción se realiza simultáneamente al de las habilidades sensoriales, en el ser humano existe una evidente discordancia entre el desarrollo sensorial y el desarrollo motor.
Los sentidos se desarrollan antes que la motricidad voluntaria y, en cierto modo, su perfeccionamiento y evolución es la garantía para un proceso óptimo a todos los demás aspectos de la motricidad.
Sera siempre oportuno, estimular al niño ofreciéndole la posibilidad de experimentar por si mismo todas las sensaciones del medio externo para que pueda traducirlas en una respuesta adaptativa.
Esta habilidad posibilita la formación de un sistema postural (equilibrio y postura) y una conciencia corporal, que son la base de las actividades motrices intencionadas y coordinadas. A su vez, esta actividad motriz es la plataforma donde se apoyan los procesos de aprendizaje. Este proceso de asimilación de los estímulos se conoce como integración sensorial y tiene lugar de manera natural en la mayoría de los niños.
Desde el nacimiento, todos estamos preparados para recibir y asimilar estímulos del entorno, pero existe ciertas causas que bloquean el procesamiento sensorial, y estas dificultades permiten explicar posibles comportamientos posteriores como atraso motriz o de lenguaje, falta de atención o comportamiento hiperactivo, agresividad.
No son niños enfermos ni discapacitados, simplemente son niños que presentan dificultades para asimilar de forma correcta todos los estímulos que reciben del medio externo
El mal funcionamiento de la integración sensorial es mucho más común de lo que nosotros pensamos y es un problema muy incomprendido por nuestra sociedad.
Por este motivo, es muy importante identificar las dificultades del procesamiento sensorial, para permitir que el niño alcance niveles de desarrollo correctos, y minimizar el sentido de culpabilidad de la familia.
Consultorio: Montesinos entre 6 de Octubre y La Paz – Telf: 52 80993
Los sentidos se desarrollan antes que la motricidad voluntaria y, en cierto modo, su perfeccionamiento y evolución es la garantía para un proceso óptimo a todos los demás aspectos de la motricidad.
Sera siempre oportuno, estimular al niño ofreciéndole la posibilidad de experimentar por si mismo todas las sensaciones del medio externo para que pueda traducirlas en una respuesta adaptativa.
Esta habilidad posibilita la formación de un sistema postural (equilibrio y postura) y una conciencia corporal, que son la base de las actividades motrices intencionadas y coordinadas. A su vez, esta actividad motriz es la plataforma donde se apoyan los procesos de aprendizaje. Este proceso de asimilación de los estímulos se conoce como integración sensorial y tiene lugar de manera natural en la mayoría de los niños.
Desde el nacimiento, todos estamos preparados para recibir y asimilar estímulos del entorno, pero existe ciertas causas que bloquean el procesamiento sensorial, y estas dificultades permiten explicar posibles comportamientos posteriores como atraso motriz o de lenguaje, falta de atención o comportamiento hiperactivo, agresividad.
No son niños enfermos ni discapacitados, simplemente son niños que presentan dificultades para asimilar de forma correcta todos los estímulos que reciben del medio externo
El mal funcionamiento de la integración sensorial es mucho más común de lo que nosotros pensamos y es un problema muy incomprendido por nuestra sociedad.
Por este motivo, es muy importante identificar las dificultades del procesamiento sensorial, para permitir que el niño alcance niveles de desarrollo correctos, y minimizar el sentido de culpabilidad de la familia.
Consultorio: Montesinos entre 6 de Octubre y La Paz – Telf: 52 80993
viernes, 2 de agosto de 2013
EL SECRETO PARA CONSEGUIR HACER LAS COSAS - II
El secreto para conseguir hacer las cosas consiste en actuar.
El mecanismo efe autoarranque es el factor de
automotivación ¡HAZLO AHORA!
Mientras viva, nunca se diga: «¡HAZLO AHORA!» a menos que emprenda a continuación una acción
deseable. Siempre que la acción sea deseable y el símbolo de ¡HAZLO AHORA! surja de su subconciente y
aparezca en su conciencia, actúe inmediatamente.
Adquiera la costumbre de responder al mecanismo de autoarranque del i HAZLO AHORA! en las más pequeñas cosas. Muy pronto adquirirá el hábito de una acción refleja tan poderosa que, en momentos de emergencia o cuando se le presente la oportunidad, usted actuará. Supongamos que hay una llamada telefónica que tendría que hacer, pero que usted muestra tendencia a aplazar. Cuando el mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! surja de su subconciente y aparezca en su conciencia, actúe. Haga aquella llamada telefónica inmediatamente. O supongamos, por ejemplo, que pone usted el despertador para las seis de la mañana. Pero, cuando suena el despertador, usted se encuentra adormilado, se incorpora, para el aparato y sigue durmiendo. Usted tenderá a adquirir la costumbre de hacer lo mismo en el futuro. Pero si su subconsciente envía a su conciencia el mensaje del HAZLO AHORA!, Ocurra lo que ocurra, CÁGALO AHORA! ¡Levántese! ¿Por qué? Porque usted quiere adquirir el hábito de responder al mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! En el capítulo 13 sabrá cómo uno de los autores del presente libro adquirió una empresa de un millón seiscientos mil dólares de capital líquido neto con el propio dinero del vendedor. Ello fue posible porque, en el momento oportuno, el comprador reaccionó al mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! H. G.
Wells aprendió el secreto para conseguir hacer las cosas. Y H. G. Wells fue un autor muy prolífico porque lo hizo. Jamás permitió que se le escapara una buena idea. Cuando se le Ocurría alguna, la anotaba inmediatamente. Ello sucedía a veces en mitad de la noche. NO importaba. Wells encendía la luz, tomaba el papel y el lápiz que siempre tenía en la mesilla de noche y efectuaba una lápida anotación. Y después volvía a dormirse.
Unas ideas que tal vez hubieran caído en el olvido eran recordadas por medio de la lectura de los destellos
de inspiración anotados en cuanto se habían producido. Esta costumbre de Wells le resultaba tan fácil y natural
como lo es para usted el hecho de sonreír cuando se le Ocurre una feliz idea.
Muchas personas tienen la costumbre de aplazar las cosas. Como consecuencia de ello, es posible que
pierdan un tren, lleguen tarde al trabajo O, lo que es mucho más importante, pierdan una oportunidad que
podría cambiar todo el curso de sus vidas para bien. La historia nos muestra las batallas que se perdieron
porque alguien pospuso el iniciar una acción deseable.
Los nuevos alumnos de nuestro curso AMP, «La ciencia
Adquiera la costumbre de responder al mecanismo de autoarranque del i HAZLO AHORA! en las más pequeñas cosas. Muy pronto adquirirá el hábito de una acción refleja tan poderosa que, en momentos de emergencia o cuando se le presente la oportunidad, usted actuará. Supongamos que hay una llamada telefónica que tendría que hacer, pero que usted muestra tendencia a aplazar. Cuando el mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! surja de su subconciente y aparezca en su conciencia, actúe. Haga aquella llamada telefónica inmediatamente. O supongamos, por ejemplo, que pone usted el despertador para las seis de la mañana. Pero, cuando suena el despertador, usted se encuentra adormilado, se incorpora, para el aparato y sigue durmiendo. Usted tenderá a adquirir la costumbre de hacer lo mismo en el futuro. Pero si su subconsciente envía a su conciencia el mensaje del HAZLO AHORA!, Ocurra lo que ocurra, CÁGALO AHORA! ¡Levántese! ¿Por qué? Porque usted quiere adquirir el hábito de responder al mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! En el capítulo 13 sabrá cómo uno de los autores del presente libro adquirió una empresa de un millón seiscientos mil dólares de capital líquido neto con el propio dinero del vendedor. Ello fue posible porque, en el momento oportuno, el comprador reaccionó al mecanismo de autoarranque del ¡HAZLO AHORA! H. G.
Wells aprendió el secreto para conseguir hacer las cosas. Y H. G. Wells fue un autor muy prolífico porque lo hizo. Jamás permitió que se le escapara una buena idea. Cuando se le Ocurría alguna, la anotaba inmediatamente. Ello sucedía a veces en mitad de la noche. NO importaba. Wells encendía la luz, tomaba el papel y el lápiz que siempre tenía en la mesilla de noche y efectuaba una lápida anotación. Y después volvía a dormirse.
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