domingo, 15 de marzo de 2015

Víctimas del tecnoestrés

¿ Apaga el teléfono móvil por la noche? ¿cuántas horas pasa cada día conectado a internet? ¿Es capaz de programar sin dificultades el aparato grabador de video? Las respuestas a éstas y otras preguntas indican si hacemos un uso adecuado de las nuevas tecnologías y si podemos manejarlas correctamente.
Los avances tecnológicos nos permiten comunicarnos de forma muy eficiente, trabajar de manera deslocalizada y, en general, hacen nuestra vida más fácil. Pero, aparte de sus evidentes ventajas, también pueden originar problemas de estrés.
Así, el rápido desarrollo de las nuevas tecnologías implica que los usuarios tengan que aprender a utilizar un gran número de dispositivos. "Tenemos una sobrecarga de aprendizajes pendientes para manejarnos adecuadamente con las nuevas tecnologías”, señala el psicólogo Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.
"Hemos de aprender a usar el televisor, el aparato de música, el grabador de video, el teléfono móvil, etcétera. Además de saber utilizar estos dispositivos, tenemos que aprender a configurarlos, a arreglar las averías y otras muchas cosas. No da tiempo a hacerse un experto en todas”, precisa en entrevista a EFE.
El psicólogo explica que algunas personas evitan enfrentarse con nuevos aparatos y esto puede llegar a convertirse en una fobia al uso de nuevas tecnologías.
"Esta fobia tiene un costo, pues no adaptarse a la vida moderna supone cierta discapacidad y cierto envejecimiento”, apunta.
En este sentido, el especialista destaca que no queda más remedio que adaptarse a los cambios que vengan "y si son cambios tecnológicos, hay que tratar de estar un poco al día”.
Pero la convivencia con estos dispositivos también puede derivar en estrés si, por ejemplo, se estropean o dejan de funcionar correctamente. Ese estrés puede ocasionar emociones negativas como preocupación, mal humor, ansiedad o enfado.
"Las emociones negativas no son una enfermedad, pero si esos síntomas emocionales persisten demasiado tiempo, pueden producir dificultades para conciliar el sueño y descansar o problemas de alimentación, entre otros”, indica.
El especialista detalla que pueden surgir, asimismo, problemas de activación fisiológica, de estrés y ansiedad. "Incluso puede haber problemas de crisis de ansiedad o de crisis de pánico como consecuencia de un exceso de estrés”, afirma.
TECNODEPENDENCIA
Por otro lado, el tecnoestrés también alude a la dependencia que generan los dispositivos tecnológicos. "Nos facilitan la comunicación, el trabajo deslocalizado y el ocio, pero no podemos estar enganchados permanentemente a esas demandas porque nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan dormir un promedio de ocho horas al día”, indica Cano.
El psicólogo advierte de que las posibilidades que nos brinda el desarrollo tecnológico moderno pueden acabar con nuestro descanso si no las manejamos adecuadamente.
En este sentido, Russell Johnson, profesor de la Universidad Estatal de Michigan, considera que los smartphones "están casi perfectamente diseñados para perturbar el sueño”.
La razón, según explica Johnson, es que estos dispositivos nos mantienen mentalmente ocupados en las noches hasta tarde y dificultan que podamos desconectar del trabajo, relajarnos y quedarnos dormidos.
En dos estudios basados en encuestas a un amplio espectro de trabajadores estadounidenses, Johnson y otros investigadores hallaron que, quienes utilizaban sus teléfonos inteligentes por motivos laborales después de las nueve de la noche, al día siguiente estaban más cansados y menos comprometidos con el trabajo.
De igual modo, Cano Vindel explica que si una persona no descansa, puede acabar desarrollando trastornos de salud de tipo cardiovascular, de sueño y problemas relacionados con una alta activación fisiológica.
Además, destaca que también pueden producirse problemas de salud mental. "Estamos asistiendo ya a casos de adicción a videojuegos, al móvil, a la web, etcétera”, según relata.
Así, expresa que las adicciones se generan cuando no se hace un buen uso de algo, que no tiene por qué ser malo en sí mismo. No obstante, su utilización inadecuada "ocasiona problemas en nuestra salud, en nuestra vida social, familiar o laboral”, precisa.
deterioro en
LAS RELACIONES PERSONALES
El experto subraya que las relaciones personales pueden sufrir un deterioro asociado al tecnoestrés en varios sentidos.
"Aunque las nuevas tecnologías nos facilitan la vida, también pueden ocasionar malestar. Y ese malestar, ya sea físico o psicológico, puede afectar a la relación que tenemos con las personas de nuestro entorno”.
Esto ocurre, según explica Cano, porque quienes tienen estrés, en general, van a estar más irritables. "Por lo tanto, la comunicación se va a ver alterada de manera negativa por esa tendencia a estar más enfadados”, comenta.
Además, señala que cuando alguien está nervioso, las personas de su entorno se contagian de ese nerviosismo, experimentan más estrés y están más irritables.
Para poner freno a todos estos problemas, el especialista indica que, por un lado, debemos tener una actitud abierta al conocimiento de las nuevas tecnologías, sobre todo de sus aspectos positivos.
Pero, por otro lado, "tenemos que poner límites para no caer en un abuso de esas nuevas tecnologías que nos lleve a desconectar, a desarrollar problemas de adicción, de estrés, de ansiedad, etcétera”.
"Hay que poner límites al trabajo, al número de horas con estos aparatos y a su uso en determinadas situaciones. No puede ser que hayamos quedado con unos amigos en vivo y en directo y dediquemos ese tiempo a chatear con otros que están lejos, pues eso deteriora la relación con las personas con las que estamos físicamente”, puntualiza.
Asimismo, hace hincapié en la necesidad de poner límites al tiempo que los niños pasan jugando con el ordenador, con videoconsolas, viendo la televisión o utilizando otros dispositivos.
"Si no lo hacemos, nuestros hijos se van a resentir ya que pueden presentar problemas de rendimiento escolar derivados de una adicción a las nuevas tecnologías. También puede producirse un creciente aislamiento o falta de comunicación e, incluso, una fobia social”, comenta.
El especialista destaca que debemos aplicar el sentido común para prevenir estos síntomas y trastornos. "Hay que usar las nuevas tecnologías de manera que nos faciliten la vida y no nos pasen factura”, concluye el experto. (EFE Reportajes)

viernes, 13 de marzo de 2015

¿Diste mucho y recibiste muy poco?

Todos en algún momento hemos tenido que lidiar con alguien que no valoró nuestros esfuerzos o nuestro amor. Tal vez fue tu ex novio, tu marido, tu jefe o una amiga ingrata.

A lo mejor te desviviste por ayudarle; le cubriste la espalda, lo consolaste y hasta le prestaste dinero pero cuando tú lo necesitaste, olvidó todos tus sacrificios y te volteó la espalda. O tal vez entregaste todo su amor y a cambio recibiste un desengaño.

Si te preguntas: “¿Cómo es posible que dí tanto y recibí tan poco?” ¡No te preocupes! Cuando das de corazón, o sea, cuando das porque te nace y no porque debes o tienes que hacerlo, estas destinado a recibir buenos frutos. Quizás no vengan directamente de la persona a quien le diste, pero en algún aspecto de tu vida se manifestará la recompensa.

La energía del Universo se mueve en un flujo constante de dar y recibir. Cuando das con buenas intenciones esa bondad regresa a ti. El verdadero intercambio no es entre la otra persona y tú, sino entre el Universo y tú. Hay una ley espiritual que explica esta verdad: La Ley de Dar, la cual establece que recibes en proporción directa a lo que entregas de corazón.

No te sientas frustrado si no recibiste lo que mereces, tarde a temprano serás recompensado. Y esa persona que tomo ventaja de ti y se aprovecho de tu nobleza, está en deuda con el Universo, así que tarde o temprano ¡tendrá que pagar lo que robó!

¡Atención! Si tuviste una desilusión en el pasado y ahora te niegas a dar, te advierto que dar genera recibir y recibir genera dar.

Si detienes este flujo, estas interfiriendo con la corriente del Universo. Lo valioso como amor, felicidad, amistad, paz, dinero y conocimiento, únicamente se multiplica cuando lo das. De hecho, aquello que no se multiplica a través de dar es que no vale la pena ni darlo ni recibirlo. ¡Recuerda que entre más das, más recibirás!

Para más motivación visita:

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síguela en twitter @maria_marin

Víctimas del tecnoestrés

El tecnoestrés es un problema que abarca desde la necesidad de estar conectado en todo momento hasta evitar su uso como respuesta al desconocimiento.

Tras pasar todo el día pegado al ordenador, llegas a casa, y ¿enciendes el portátil? ¿Sientes la necesidad imperiosa de mirar el móvil a menudo? ¿Te provoca nerviosismo no saber manejar un dispositivo electrónico? Así se manifiesta el tecnoestrés, un trastorno cada vez más frecuente en todo el mundo, según el psicobiólogo José María Martínez Selva.

Los elementos tecnológicos se han instaurado en todos los ámbitos de nuestra vida. Aunque su principal cometido es facilitar nuestro día a día, pueden generar nerviosismo porque “hay que aprender a manejarlos, lo que lleva tiempo, y puede desencadenar más problemas de los que nos resuelve”, afirma Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).

Este nerviosismo da lugar al tecnoestrés, “un tipo de estrés provocado por la exposición continuada al uso de nuevas tecnologías de información y comunicación como Internet, los móviles, la televisión digital o el teletrabajo”, según el Observatorio Permanente de Riesgos Psicosociales de la UGT.

Problemas más frecuentes

La lectura de manuales para usar de forma adecuada la tecnología es una de las claves para que ésta nos sea de ayuda, afirma Antonio Cano, quien explica qué complicaciones suelen acompañar al usuario:

“La sobrecarga de información y la exigencia del desarrollo de nuevos conocimientos y habilidades para manejar la tecnología.

La evitación de algunos elementos tecnológicos “por el nerviosismo y la ansiedad por algo que no sabes manejar, equivocarse o fruto de la incertidumbre de si lo van a hacer bien o mal”, sostiene.

En el extremo opuesto, se encuentran aquellas personas “que se pierden en las nuevas tecnologías”, apunta el especialista, quien explica que estas adicciones fueron propuestas como problema a tratar en la última reunión de Estrategia Nacional de Salud Mental.

El especialista señala como ejemplo el caso de un adolescente que dedica ocho horas a las tecnologías. En un caso así, la adicción “va a tener un peso importante en su vida”, repercutirá en su futuro a nivel económico, laboral y social, e incluso puede esconder “problemas de fobia social por los que el individuo tiene dificultades para relacionarse con los demás y lo hace solo con máquinas”, advierte.

¿Qué edades son más vulnerables?

Antonio Cano precisa que existen diferencias individuales ante la tecnología. “Hay quien disfruta al aprender por ensayo y error mientras que otros evitan usar un aparato que no conocen, lo que dificulta el aprendizaje”, matiza.

Asimismo, el experto indica que los niños y las personas jóvenes están más capacitados para aprender mientras que a las personas mayores les va a costar más adaptarse a usarla.

La sobrecarga de información y demanda de conocimientos para su utilización es “algo que podemos padecer todos en cualquier momento y sobre todo, si ya estamos estresados”.

Elusión del uso de la tecnología. Puede afectar a personas con problemas para aprender con las nuevas tecnologías, como “una especie de fobia que puede generar cierta discapacidad laboral y social”.

Videojuegos

“Las máquinas se usan para activarse”, apunta Antonio Cano, quien expone que los videojuegos responden a la búsqueda de los jóvenes de sustancias de tipo activador mientras que los adultos prefieren las de tipo relajante. Y añade, “aunque encajan muy bien en los jóvenes y especialmente en los varones, mantener un nivel de activación fisiológica durante muchas horas trae problemas de salud física, mental y de rendimiento”.



Adicción

Los jóvenes son los más inermes a este problema que es “probablemente el peor de todos”, puede vincularse a otros problemas que no están bien detectados, evaluados y tratados. Y advierte, en la sociedad española actual existe un problema de educación caracterizado por la ausencia de normas en muchas familias, que es muy peligroso en general y con las nuevas tecnologías “significaría que todo vale”.



¿Por qué son atractivas las tecnologías?

“Algunos investigadores de la emoción explican que el interés es una emoción básica en el ser humano”, afirma Antonio Cano.

El facultativo manifiesta que la tecnología puede proporcionar mucha información y nos estimula de forma continua, por tanto, el interés mezclado con la activación fisiológica es un refuerzo, como por ejemplo sucede con “la comunicación humana a través de un chat o cualquier otra actividad”.

“Alguien puede llevar un estilo de vida insano relacionado con las nuevas tecnologías pero no ser consciente de ello”, sostiene el experto. El psicólogo puede ayudar ante los problemas de emoción y conducta que puede surgir a raíz de su uso.

jueves, 5 de marzo de 2015

Terapia con psicodrama y voz corporal



La técnica del psicodrama fue creada en los años 50 del siglo pasado por Jacob Levi Moreno, psicólogo judío-norteamericano, quien sostenía que a través de la actuación el paciente no se daba cuenta de que asistía a terapia, sino que creía que participaba de un juego.

El hecho es que así era más fácil que se atreviera a enfrentar sus conflictos, a hablar de ello sin darse cuenta de que estaba en una sesión. Al igual que la actuación también se usan otras artes como el dibujo, la literatura, la pintura, la danza, el baile y la musicoterapia, explica Sarakinlán Murillo Peirano, actriz psicodramatista y terapeuta en adicciones.

Pero eso no es todo, hay otro método, la técnica de la voz corporal, concebido para actores y cantantes con la idea de enseñarles a manejar las emociones en un escenario. Con él, la persona no necesita acordarse de algo triste para llorar en una actuación, sino utilizar una técnica de respiración que le lleva al llanto. Ésta también se puede emplear en terapias para que los pacientes aprendan a manejar sus emociones, añade Murillo Peirano.

“Puede ser útil para terapias con personas esquizofrénicas, con niños abusados sexualmente, niños y adolescentes abandonados y otros. Es una técnica que se puede emplear en muchas áreas para solucionar todo tipo de conflictos”, precisa.

Sirve, además, para el desarrollo de la personalidad y para plantear metas, incluso hay personas que solucionan todo en una o dos sesiones y no necesitan más, afirma.

El Centro Terapéutico de Psicodrama y Actuación tiene talleres de Psicodrama Vivencial para estudiantes y profesionales en psicología, medicina y otras áreas; el objetivo es que lo apliquen en terapias y tratamientos.

Fuente: Sarakinlán Murillo Peirano, actriz, psicodramatista y terapeuta en adicciones (Centro Terapéutico de Psicodrama y Actuación, calle Méndez Arcos 1083, Sopocachi), https://www.facebook.com/CentroTerapeuticodePsicodramaBolivia.
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miércoles, 4 de marzo de 2015

Qué hacer ante las señales de ira reprimida


La ira es un sentimiento que puede ocasionar trastornos en la adolescencia. Si este se reprime, puede causarle desde daño emocional hasta físico. ¿Cómo darse cuenta?, ¿qué hacer en ese caso? y ¿a quién pedir ayuda? son preguntas que los expertos responden a continuación.

Dibujos. El psicólogo, Christian Andre, indica que los padres pueden fijarse en los dibujos extraños o violentos que el adolescente realiza en las esquinas de su cuaderno.

Silencioso. La psicopedagoga, Nadia Rocabado, señala que “generalmente son muchachos que siempre están callados que no emiten alguna respuesta, que no son lo suficientemente comunicativos. No cuentan a sus padres, ni a los profesores lo que les está pasando. Ellos se lo van guardando”.

Contestones. Rocabado explica que cuando el adolescente llega a su límite, puede explotar, "va a contestar de mala manera, tira las cosas, quiere estar solo y se muestra intolerante ante la frustración". Andre sostiene que los padres pueden darse cuenta por la conducta extraña con sus hermanos.

Constante irritabilidad. Para Andre, la adolescencia es una etapa de cambio, pero si él o ella están constantemente irritables es una señal de que se encuentran molestos por algo.

Aislamiento excesivo. La experta explica que los adolescentes se van a aislar totalmente, no hablan con nadie, están con mal ánimo. Agrega que ellos se identifican con la música que escuchan, cambian su forma de vestir y de actuar. "De por sí la adolescencia es una etapa de cambios, pero la ira puede causar estragos. Se debe estar atento", apuntan los especialistas.

¿Qué hacer?. Rocabado recomienda que se debe apelar al diálogo, por más que el hijo no quiera hablar. Hay que buscar mecanismos para que los muchachos se desahoguen, pueden recurrir al deporte, pero si ellos se niegan o se cierran y no quieren hablar con los padres tienen que buscar ayuda profesional.

Problemas de salud. "Los problemas gastrointestinales como la gastritis son provocados por el mal manejo emocional", declara Andre. Comenta que existen estudios tanto en adolescentes, jóvenes y adultos, entre 20 y 22 años de edad, que presentan dolores de cabeza frecuentes, más conocido como jaqueca, producto del mal manejo emocional.

domingo, 1 de marzo de 2015

Ventajas de una mente positiva



ES COMÚN QUE SE TENGAN PENSAMIENTO NEGATIVOS | UNA SENCILLA FORMA DE REVERTIRLOS ES PENSAR EN LO QUE NOS HACE SENTIR BIEN.

Es común que se tengan pensamiento negativos durante el día una sencilla forma de revertirlos es pensar en lo que nos hace sentir bien.

La actitud positiva permitirá que podamos alcanzar nuestras metas. Científicos de Winssonsin y algunos seres humanos como Matthieu Ricard, el monje budista francés y nepalés han demostrado cómo usar el cerebro para ser feliz.

Los primeros detectaron una gran actividad asociada al bienestar en el cerebro del monje budista y el segundo es la prueba viviente de que la meditación funciona para alcanzar estados de bienestar y felicidad constantes y reales.

Como dice el Diario el País Montevideo Uruguay “Su secreto está en tener un entrenamiento mental a través de la meditación, la que con paciencia, logrará de a poco, reducir y hasta suprimir los pensamientos y emociones negativas o más bien, verlos desde una perspectiva diferente en la que dejan de ser dañinos”.

“Creo que todos los seres humanos tenemos la posibilidad de trabajar en este sentido, lo importante es que cada uno de nosotros busque libremente un método que se ajuste a sus características para lograrlo, por ejemplo Matthieu cambió la ciencia por la espiritualidad y así logró entrenarse para ser feliz “, indica la licenciada Ana Maria Pinell de Doering.

Una práctica que ayuda mucho al diario vivir es revisar constantemente nuestras vidas para ver si lo que uno dice y piensa condice con lo que hace y así ser capaz de construir en el mundo lo que tanto anhela. De esta manera comprendo que es fundamental que nuestra voluntad responda a nuestra conciencia.



EL HÁBITO DE VIVIR POSITIVAMENTE

“Creemos que pensamos y vivimos tal como queremos; sin embargo, pocas veces elegimos nuestros hábitos; inconscientemente adoptamos del medio en que vivimos la manera de pensar, de actuar y de sentir que a fuerza de hábito, percibimos como propia. Tenemos que conocernos y observarnos, necesitamos establecer en nuestra vida una disciplina que nos ayude a identificar los hábitos que consideramos negativos y a reemplazarlos por otros más acordes con nuestro propósito de vida. Al interiorizar los hábitos, nuestra vida se va conformando de tal manera que nuestra actividad exterior es un reflejo de la interior y recíprocamente, la actividad interior se expresa en una vida exterior consecuente”, indica la Lic. Pinell.

El hábito del silencio por ejemplo, ayuda a que uno mismo se conozca y se dé cuenta que podemos elegir a cada instante de qué manera sentir y pensar; esta actitud ayudará a ubicarnos siempre en un contexto mayor y nos permitirá experimentar nuestra vida de manera positiva.

“Necesitamos instruir¬nos acerca de qué nos conviene más para promover nuestro anhelo de ser positivos y sobre esa base establecer un plan de acción. Luego tenemos que cumplir exactamente el plan de acción que nos hemos propuesto”, indica.

Existen Métodos que nos proporcionan la estructura necesaria para desarrollar objetividad, conocimiento de nosotros mismos y fuerza de voluntad, elementos indispensables para perseverar en nuestro esfuerzo por desarrollar hábitos que se conviertan en nuestra forma espontánea de comportarnos, explica la Lic. Pinell.