En Bolivia y en algunos otros países de América Latina y el mundo se celebra el día de los Santos Inocentes, que se caracteriza por las "inocentadas o bromas" que comienzan desde el mediodía del sábado 27 hasta el mediodía del domingo 28.
Esta fecha se originó el tercer día del año cero, es decir tres días después del nacimiento del niño Jesús, donde todos los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), fueron asesinados, esta ordenanza vino del rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.
"Cuando nació el niño Dios, Herodes fue avisado por lo magos que fueron buscándolo para adorarlo y también él dijo yo quiero adorarlo, pero con mala intención, para ir a matarlo, porque pensaba que el niño Dios iba a quitarle el reino a Herodes", dijo el párroco de la Iglesia María Auxiliadora, Lino Ferrari a Bolivisión.
Según el evangelio de San Mateo, cuando reinaba Herodes en Judea, los Reyes Magos se dirigieron a Belén a adorar al mesías, guiados por una estrella.
Cuando Herodes se enteró de lo ocurrido y ante el temor de perder su trono, intentó por todos los medios localizar al niño Jesús para deshacerse de él.
El hacer las bromas a pesar del origen de estas fechas, es para cambiar un poco el nacimiento de esta, ya que es un día triste y tampoco está prohibido por la iglesia el no realizar bromas en esta fecha. "Bueno son bromas que hasta las curas la hacen, para un poco pasar el rato alegre", explicó Ferrari.
En diferentes países los medios de comunicación también participan de esta fecha, realizando bromas o tergiversando información de tal forma que parezca real.
Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, incluso hasta aquellas que parecen serias engañan al lector desprevenido.
En algunas zonas de América tienen también otra tradición, que es el no prestar ningún bien, sea objeto o dinero, pues el prestatario es libre de apropiarse de los bienes.
Este tipo de festejo ha venido a menos en años recientes y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda hacer mofa con la muy popular frase conocida "inocente palomita que te dejaste engañar".
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sábado, 27 de diciembre de 2014
viernes, 26 de diciembre de 2014
Los abrazos ayudan a disminuir los efectos negativos del estrés
Los abrazos ayudan a disminuir los efectos nocivos del estrés y los síntomas de enfermedades leves, según ha mostrado una investigación de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Estados Unidos), liderada por el profesor de psicología en Dietrich Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de CMU Robert E. Doherty, Sheldon Cohen.
El objetivo del trabajo, publicado en la revista «Psychological Science», fue analizar el efecto que producen socialmente los abrazos, ya que son muestra de relaciones íntimas y estrechas entre diferentes personas.
«Sabemos que las personas que tienen conflictos con otras son menos capaces de luchar contra los virus del resfriado, al igual que conocemos que las personas que tienen un mayor apoyo social padecen menos depresión o ansiedad en momentos de estrés», ha comentado Cohen.
Por este motivo, los investigadores analizaron si recibir abrazos podría también proteger a la persona ante determinadas amenazas. Para ello, estudiaron a 404 personas sanas a quienes preguntaron sobre los la cantidad de conflictos que tenían y los abrazos que recibían.
Posteriormente, los participantes fueron expuestos intencionalmente a un virus del resfriado común y monitoreados durante 40 días para evaluar la infección y los signos de la enfermedad. Así, los científicos comprobaron que las personas que más recibían abrazos tenían un menor riesgo de infección y menos síntomas de enfermedades leves.
«Esto sugiere que el aumento de la frecuencia de abrazos podría ser un medio eficaz para reducir los efectos nocivos del estrés», ha zanjado el investigador principal.
El objetivo del trabajo, publicado en la revista «Psychological Science», fue analizar el efecto que producen socialmente los abrazos, ya que son muestra de relaciones íntimas y estrechas entre diferentes personas.
«Sabemos que las personas que tienen conflictos con otras son menos capaces de luchar contra los virus del resfriado, al igual que conocemos que las personas que tienen un mayor apoyo social padecen menos depresión o ansiedad en momentos de estrés», ha comentado Cohen.
Por este motivo, los investigadores analizaron si recibir abrazos podría también proteger a la persona ante determinadas amenazas. Para ello, estudiaron a 404 personas sanas a quienes preguntaron sobre los la cantidad de conflictos que tenían y los abrazos que recibían.
Posteriormente, los participantes fueron expuestos intencionalmente a un virus del resfriado común y monitoreados durante 40 días para evaluar la infección y los signos de la enfermedad. Así, los científicos comprobaron que las personas que más recibían abrazos tenían un menor riesgo de infección y menos síntomas de enfermedades leves.
«Esto sugiere que el aumento de la frecuencia de abrazos podría ser un medio eficaz para reducir los efectos nocivos del estrés», ha zanjado el investigador principal.
jueves, 25 de diciembre de 2014
Buena energía, rituales para atraerla
Empieza un nuevo año y con él todos esperamos prosperidad en diferentes aspectos. Si quieres llenarte de energías positivas para este nuevo comienzo, puedes seguir estos consejos otorgados por un maestro ancestral, una astroterapetuta y una terapeuta transpersonal quienes, mediante la utilización de velas, cereales, monedas, velas o simplemente ordenando tu entorno o meditando te aseguran un 2015 lleno de amor, prosperidad, salud, abundancia y renovación.}
1. Busca un lugar tranquilo y un espacio en tu vida que te permita estar en paz. Puedes hacerlo de pie, sentado o acostado. Antes del ejercicio enciende una vela para pedir guía y protección de los seres de luz.
2. Respira profundamente y visualízate de corazón a corazón con quien deseas realizar este trabajo, pidiendo a la Conciencia Superior que todo lo que se trabaje allí sea para el bien de ambos y pide recibir sanación.
3. Visualiza a esta persona frente a ti e imagina uno o varios cordones que los unen desde distintas partes del cuerpo hasta que puedas profundizar y sentir las conexiones que tienen.
4. Mediante los cordones empieza a devolver toda la energía de esta persona y recupera de vuelta la tuya. Acepta lo que diste soltando todas las expectativas y ambiciones de lo que tú esperabas recibir.
5. Imagina una espada de luz o tijeras que puedan cortar esos cordones y arranca con tu mano lo que haya quedado, soltando todo al fuego purificador o a algún elemento que transforme ese cordón. Empieza a sentirte libre y empieza a agradecer por todo lo que recibiste de esa persona.
6. Finalmente, siempre en la misma visualización, date la vuelta sintiendo que esa persona ya no está ligada a ti. Así podrás entonces mirar la vida con nuevos ojos.
1. Busca un lugar tranquilo y un espacio en tu vida que te permita estar en paz. Puedes hacerlo de pie, sentado o acostado. Antes del ejercicio enciende una vela para pedir guía y protección de los seres de luz.
2. Respira profundamente y visualízate de corazón a corazón con quien deseas realizar este trabajo, pidiendo a la Conciencia Superior que todo lo que se trabaje allí sea para el bien de ambos y pide recibir sanación.
3. Visualiza a esta persona frente a ti e imagina uno o varios cordones que los unen desde distintas partes del cuerpo hasta que puedas profundizar y sentir las conexiones que tienen.
4. Mediante los cordones empieza a devolver toda la energía de esta persona y recupera de vuelta la tuya. Acepta lo que diste soltando todas las expectativas y ambiciones de lo que tú esperabas recibir.
5. Imagina una espada de luz o tijeras que puedan cortar esos cordones y arranca con tu mano lo que haya quedado, soltando todo al fuego purificador o a algún elemento que transforme ese cordón. Empieza a sentirte libre y empieza a agradecer por todo lo que recibiste de esa persona.
6. Finalmente, siempre en la misma visualización, date la vuelta sintiendo que esa persona ya no está ligada a ti. Así podrás entonces mirar la vida con nuevos ojos.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Año nuevo ¿vida nueva?
Año nuevo, ¡vida nueva!, ¡amor nuevo!, ¡negocio nuevo!, ¡todo nuevo! son algunas expresiones comunes que se escucharán con algarabía al asomarse el 2015.
Pero más allá de la emoción con que se las dice, algunas de esas frases pueden encerrar el cambio que muchas personas necesitan en su vida.
Seguir otro año más en medio de actitudes negativas, hábitos nada productivos, rutinas de trabajo que no satisfacen plenamente, relaciones sentimentales destructivas o, en definitiva, seguir viviendo con varios planes postergados es una opción.
La otra es asumir la firme decisión de corregir todas las costumbres y conductas negativas que han creado problemas a lo largo del año, no caer en los mismos errores, superarse, asumir nuevos retos y diseñar nuevas estrategias para hacer frente a los obstáculos que pueden aparecer en el camino.
Salir de la ‘zona de confort’ no es una tarea fácil. Por lo general las personas ponen resistencia a los cambios, por temor a lo incierto, y optan por lo ‘viejo conocido’ buscando protegerse detrás de esa supuesta seguridad.
Tal como dice el sociólogo José Antonio Martínez, se requiere de cierto nivel de audacia para emprender los grandes cambios en la vida. Evitarlos o postergarlos puede acarrear varias consecuencias, entre ellas la pérdida de valiosas oportunidades, dice.
¿Por qué tememos a los cambios?
Todo cambio supone ‘morir’ a algo, dejar atrás lo ya conocido por algo desconocido y hasta puede desencadenar una crisis personal (en algunos casos incluso conflictos interpersonales de magnitud), según observa la sicóloga Marion Schulmeyer.
“Normalmente hacemos solo lo que nos trae beneficios. Si estamos en un trabajo que no nos satisface, pero que nos asegura un sueldo al que nos hemos acomodado, nos quedamos. Evitamos así buscar otras opciones laborales por temor al rechazo.
Y cuando estamos en una relación sentimental conflictiva optamos por permanecer en ella por miedo a quedar solos o desprotegidos”, ejemplifica Schulmeyer.
En el ejemplo del trabajo, el riesgo, agrega, es estancarse en una situación laboral que no llena todas las expectativas que uno tiene. Y alerta que, en el caso de seguir una relación con una pareja violenta, las consecuencias pueden ser fatales.
En opinión de esta profesional, cuando uno no toma las riendas de su vida transita por ella sin rumbo. “Personalmente creo que actuar así es desperdiciar oportunidades”, enfatiza.
Por su parte, la sicóloga Paula Benedict considera que casi siempre los grandes cambios se postergan porque son de gran complejidad, pero a veces se imponen cuando la situación es inevitable o grave (un accidente, enfermedad, muerte, etc.).
Convicción
El año que se va deja a Analía ingratas experiencias.
Esa joven mujer fue víctima de una estafa en un emprendimiento comercial que pretendía iniciar y también se enteró de la infidelidad de su esposo. Todo eso la dejó sumida en la depresión y en una gran confusión porque ahora no sabe qué hacer para darle un giro a su vida y no sufrir más decepciones.
Lo importante es tener la convicción de querer cambiar, afirma la sicóloga Liliana Zabala.
“Siempre exhorto a mis pacientes a que hagan una meditación y se sumerjan en ella. Es mejor hacer esa reflexión por las madrugadas, cuando el cerebro está descansado de los ajetreos del día anterior”, recomienda.
En casos como el citado, Zabala cree que es necesario hacer una evaluación de lo negativo y positivo que nos dejaron las experiencias pasadas. Ese balance se lo puede hacer en cualquier momento y no hay que esperar necesariamente fin de año para definir qué ajustes hacer.
“Hoy es el mejor día para comenzar a disfrutar el año y de esa vida nueva. Uno puede convertirse en esa persona que quiere ser, con nuevos pensamientos, emociones y acciones”, reflexiona esta sicóloga.
Un proceso que toma tiempo
Para no seguir posponiendo aquellos ajustes que son necesarios en la vida, la sicoanalista Paula Benedict recomienda ser prudente y estar consciente de que eso es un proceso que no se hace de un día a otro. Tiene etapas y un tiempo para cada cosa.
“Los cambios impulsivos o al calor de la emoción por lo general se estrellan con la realidad, que no puede ser forzada. El análisis, la reflexión y la planeación deben ser nuestros aliados al momento de movilizarnos para cambiar. Eso también implica saber esperar e ir concretando paso a paso de forma constante”, puntualiza Benedict.
Aprendiendo de los errores
A Marcelo le ofrecieron una tentadora oportunidad de negocio. Para ser socio debía aportar un capital y entonces decidió vender su casa. A la par, renunció a su trabajo para tener más tiempo para el nuevo emprendimiento.
En el ínterin, el supuesto socio encontró otra persona con dinero de disponibilidad inmediata y dejó sin efecto el trato inicial con Marcelo, poniéndolo en aprietos.
El joven afortunadamente logró recuperar su casa, pero quedó desempleado. Su error fue no prever que el socio tenía urgencia de dinero, no analizó los plazos y renunció sin pensar dos veces en las consecuencias.
La sicóloga Paula Benedict considera que lo que se puede renovar en el Año Nuevo, como una fecha simbólica, son los propósitos futuros para no caer en los mismos errores del pasado.
“El poder concretar logros suele requerir más de un año, por tanto proponerse nuevos alcances a partir de una determinada fecha puede servir para reforzar la voluntad y para no abandonar antes de tiempo lo proyectado”, enfatiza la profesional.
Benedict afirma que es necesario comprometerse con uno mismo para incrementar el desarrollo personal. “A veces eso implica terminar etapas y comenzar otras. En ambos casos se requiere el ejercicio de la fuerza de voluntad y de la inteligencia para tomar buenas decisiones”, indica.
Una vida planificada
La sicóloga Marion Schulmeyer cree que hoy es común hallar a personas que aún no se dan cuenta de que deben definir metas para su vida, trazar un plan de acción y ser coherentes con ellas en vez de andar perdiendo el tiempo.
“Llevar una vida planificada supone dedicar un tiempo a definir lo que se quiere hacer con ella. Hay que identificar los pasos que se deben seguir para alcanzar las metas propuestas. Si no se tienen claros los retos que realmente nos importan, los cambios se quedan en buenos deseos”, medita Schulmeyer.
Para tener una vida productiva, tanto a nivel personal, laboral o familiar, esta sicóloga aconseja revisar con regularidad los desafíos planteados a mediano y largo plazo. “Hacerlo previo al inicio de un nuevo año ayuda porque al ‘estrenar’ otra gestión se siente más fácil comenzar a poner en práctica nuevos proyectos. Eso pasa, por ejemplo, cuando se decide empezar a ir al gimnasio al inicio de semana, cuando eso se puede hacer cualquier día”, comenta la experta
Pero más allá de la emoción con que se las dice, algunas de esas frases pueden encerrar el cambio que muchas personas necesitan en su vida.
Seguir otro año más en medio de actitudes negativas, hábitos nada productivos, rutinas de trabajo que no satisfacen plenamente, relaciones sentimentales destructivas o, en definitiva, seguir viviendo con varios planes postergados es una opción.
La otra es asumir la firme decisión de corregir todas las costumbres y conductas negativas que han creado problemas a lo largo del año, no caer en los mismos errores, superarse, asumir nuevos retos y diseñar nuevas estrategias para hacer frente a los obstáculos que pueden aparecer en el camino.
Salir de la ‘zona de confort’ no es una tarea fácil. Por lo general las personas ponen resistencia a los cambios, por temor a lo incierto, y optan por lo ‘viejo conocido’ buscando protegerse detrás de esa supuesta seguridad.
Tal como dice el sociólogo José Antonio Martínez, se requiere de cierto nivel de audacia para emprender los grandes cambios en la vida. Evitarlos o postergarlos puede acarrear varias consecuencias, entre ellas la pérdida de valiosas oportunidades, dice.
¿Por qué tememos a los cambios?
Todo cambio supone ‘morir’ a algo, dejar atrás lo ya conocido por algo desconocido y hasta puede desencadenar una crisis personal (en algunos casos incluso conflictos interpersonales de magnitud), según observa la sicóloga Marion Schulmeyer.
“Normalmente hacemos solo lo que nos trae beneficios. Si estamos en un trabajo que no nos satisface, pero que nos asegura un sueldo al que nos hemos acomodado, nos quedamos. Evitamos así buscar otras opciones laborales por temor al rechazo.
Y cuando estamos en una relación sentimental conflictiva optamos por permanecer en ella por miedo a quedar solos o desprotegidos”, ejemplifica Schulmeyer.
En el ejemplo del trabajo, el riesgo, agrega, es estancarse en una situación laboral que no llena todas las expectativas que uno tiene. Y alerta que, en el caso de seguir una relación con una pareja violenta, las consecuencias pueden ser fatales.
En opinión de esta profesional, cuando uno no toma las riendas de su vida transita por ella sin rumbo. “Personalmente creo que actuar así es desperdiciar oportunidades”, enfatiza.
Por su parte, la sicóloga Paula Benedict considera que casi siempre los grandes cambios se postergan porque son de gran complejidad, pero a veces se imponen cuando la situación es inevitable o grave (un accidente, enfermedad, muerte, etc.).
Convicción
El año que se va deja a Analía ingratas experiencias.
Esa joven mujer fue víctima de una estafa en un emprendimiento comercial que pretendía iniciar y también se enteró de la infidelidad de su esposo. Todo eso la dejó sumida en la depresión y en una gran confusión porque ahora no sabe qué hacer para darle un giro a su vida y no sufrir más decepciones.
Lo importante es tener la convicción de querer cambiar, afirma la sicóloga Liliana Zabala.
“Siempre exhorto a mis pacientes a que hagan una meditación y se sumerjan en ella. Es mejor hacer esa reflexión por las madrugadas, cuando el cerebro está descansado de los ajetreos del día anterior”, recomienda.
En casos como el citado, Zabala cree que es necesario hacer una evaluación de lo negativo y positivo que nos dejaron las experiencias pasadas. Ese balance se lo puede hacer en cualquier momento y no hay que esperar necesariamente fin de año para definir qué ajustes hacer.
“Hoy es el mejor día para comenzar a disfrutar el año y de esa vida nueva. Uno puede convertirse en esa persona que quiere ser, con nuevos pensamientos, emociones y acciones”, reflexiona esta sicóloga.
Un proceso que toma tiempo
Para no seguir posponiendo aquellos ajustes que son necesarios en la vida, la sicoanalista Paula Benedict recomienda ser prudente y estar consciente de que eso es un proceso que no se hace de un día a otro. Tiene etapas y un tiempo para cada cosa.
“Los cambios impulsivos o al calor de la emoción por lo general se estrellan con la realidad, que no puede ser forzada. El análisis, la reflexión y la planeación deben ser nuestros aliados al momento de movilizarnos para cambiar. Eso también implica saber esperar e ir concretando paso a paso de forma constante”, puntualiza Benedict.
Aprendiendo de los errores
A Marcelo le ofrecieron una tentadora oportunidad de negocio. Para ser socio debía aportar un capital y entonces decidió vender su casa. A la par, renunció a su trabajo para tener más tiempo para el nuevo emprendimiento.
En el ínterin, el supuesto socio encontró otra persona con dinero de disponibilidad inmediata y dejó sin efecto el trato inicial con Marcelo, poniéndolo en aprietos.
El joven afortunadamente logró recuperar su casa, pero quedó desempleado. Su error fue no prever que el socio tenía urgencia de dinero, no analizó los plazos y renunció sin pensar dos veces en las consecuencias.
La sicóloga Paula Benedict considera que lo que se puede renovar en el Año Nuevo, como una fecha simbólica, son los propósitos futuros para no caer en los mismos errores del pasado.
“El poder concretar logros suele requerir más de un año, por tanto proponerse nuevos alcances a partir de una determinada fecha puede servir para reforzar la voluntad y para no abandonar antes de tiempo lo proyectado”, enfatiza la profesional.
Benedict afirma que es necesario comprometerse con uno mismo para incrementar el desarrollo personal. “A veces eso implica terminar etapas y comenzar otras. En ambos casos se requiere el ejercicio de la fuerza de voluntad y de la inteligencia para tomar buenas decisiones”, indica.
Una vida planificada
La sicóloga Marion Schulmeyer cree que hoy es común hallar a personas que aún no se dan cuenta de que deben definir metas para su vida, trazar un plan de acción y ser coherentes con ellas en vez de andar perdiendo el tiempo.
“Llevar una vida planificada supone dedicar un tiempo a definir lo que se quiere hacer con ella. Hay que identificar los pasos que se deben seguir para alcanzar las metas propuestas. Si no se tienen claros los retos que realmente nos importan, los cambios se quedan en buenos deseos”, medita Schulmeyer.
Para tener una vida productiva, tanto a nivel personal, laboral o familiar, esta sicóloga aconseja revisar con regularidad los desafíos planteados a mediano y largo plazo. “Hacerlo previo al inicio de un nuevo año ayuda porque al ‘estrenar’ otra gestión se siente más fácil comenzar a poner en práctica nuevos proyectos. Eso pasa, por ejemplo, cuando se decide empezar a ir al gimnasio al inicio de semana, cuando eso se puede hacer cualquier día”, comenta la experta
jueves, 18 de diciembre de 2014
El poder de las afirmaciones insólitas
Al parecer, las relaciones de pareja y sus comunicaciones habituales, cuando tienen como fundamento la práctica del pensamiento perverso, sólo pueden deteriorarse más y más y producir mucha desdicha, mucho dolor que puede conducir a los deseos de crear una dolorosa y penosa separación final.
Como los momentos de meditación y reflexión profunda son una especie de universidad del alma, decidí meditar y reflexionar acerca del pensamiento perverso habitual que la mayor parte de los seres humanos practicamos de manera interna y secreta, y se me ocurrió crear una técnica para hacer afirmaciones que yo llamé afirmaciones insólitas pues eso son esos pensamientos y sus efectos producen resultados maravillosos y sorprendentes.
La primera persona con la que probé esta técnica fue mi hijo con el cual escribimos la primera serie de pensamientos insólitos es decir, pensamientos opuestos a los peores pensamientos que imaginamos y al comienzo escuchaba de mi hijo las siguientes expresiones: “ojalá que funcione, ojalá que fuera real esto.
La técnica de las afirmaciones insólitas permite que cualquier pareja que vive una relación desgastante pueda modificar esa situación; también puede corregir situaciones de celos o de infidelidades reiteradas. En las relaciones del hogar funciona de maravilla y hasta nuestras “ovejas negras” consiguen modificar su actitud.
Lo cierto de esto es que hay que aprender la técnica con disciplina y responsabilidad y una vez que nuestros cerebros aprenden los pasos que hay que dar, simplemente los van repitiendo y los pensamientos perversos habituales que son internos van disminuyendo poco a poco hasta dar lugar a una relación positiva, sincera, amorosa y por qué no decirlo, didáctica también.
A modo de ejercicio, piense en la opinión más fea que tenga de su pareja, una vez que la tenga en su mente, busque un pensamiento que represente lo opuesto y lo perfecto y escriba dicho pensamiento, ese es un pensamiento insólito y si lo escribe varias veces hasta memorizarlo y hacerlo suyo, ese pensamiento insólito lo pensará en presencia de su pareja y la actitud suya se suavizará, se volverá más agradable y la relación comenzará mejorar paso a paso, día a día.
Si quisiera conocer más detalles de la técnica de las afirmaciones insólitas puede escribirme a mi correo o llamarme a los teléfonos del encabezado o del pie de página.
martes, 16 de diciembre de 2014
Sentirse más joven puede hacer más larga la vida
Las personas que se sienten tres o cuatro años más jóvenes de lo que son registran una tasa de mortalidad menor que las que se ven mayores, según un estudio publicado este lunes.
Los investigadores analizaron los datos provenientes de un informe sobre envejecimiento de 6.489 personas de un promedio de 65,8 años.
La mayoría (69,6%) se sentía tres o cuatro años más joven de lo que era mientras que 25,6% tenía el sentimiento de tener su edad real, y 4,8% tenía la impresión de tener al menos un año más.
Durante un periodo de 99 meses, la tasa de mortalidad fue de 14,3% entre los que se sentían más jóvenes, 18,5% entre los que sentían que tenían la edad cronológica exacta y 24,6% entre los participantes que se sentían mayores, precisó el estudio publicado en la revista médica estadounidense, JAMA Internal Medicine.
La percepción que las personas tienen de su edad podría reflejar su estado de salud, sus límites físicos y su bienestar, destacaron los científicos.
Los investigadores analizaron los datos provenientes de un informe sobre envejecimiento de 6.489 personas de un promedio de 65,8 años.
La mayoría (69,6%) se sentía tres o cuatro años más joven de lo que era mientras que 25,6% tenía el sentimiento de tener su edad real, y 4,8% tenía la impresión de tener al menos un año más.
Durante un periodo de 99 meses, la tasa de mortalidad fue de 14,3% entre los que se sentían más jóvenes, 18,5% entre los que sentían que tenían la edad cronológica exacta y 24,6% entre los participantes que se sentían mayores, precisó el estudio publicado en la revista médica estadounidense, JAMA Internal Medicine.
La percepción que las personas tienen de su edad podría reflejar su estado de salud, sus límites físicos y su bienestar, destacaron los científicos.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Cómo evaluarse sin deprimirse
El último mes del año es un momento de júbilo para muchas personas, pero para otras es una etapa que llega cargada de estrés, angustias y depresión.
Por ese camino tormentoso transita ahora Julia, una joven profesional que ya ha comenzado a sentirse frustrada por no haber conseguido todos los cambios que anhelaba en su vida personal y laboral durante la presente gestión.
Sus deseos de concluir la construcción y equipamiento de su casa propia, de terminar sus estudios de idiomas y de destacarse como ‘la mejor empleada del mes’ por las ventas generadas en su empresa no pudieron hacerse realidad.
Lamenta no haber dedicado el tiempo y el esfuerzo necesarios para lograr esos propósitos que tiene pendientes desde hace tiempo.
A la hora de evaluar sus logros y fracasos, algunas personas se dejan atrapar por sentimientos pesimistas. Profesionales en sicología y asesores familiares recomiendan evitar caer en esa situación.
Siempre se puede rescatar algo positivo, y esa es la mentalidad que hay que mantener en todo momento, coinciden en afirmar los especialistas consultados.
Hay quienes dicen que siempre se debe ver el vaso medio lleno y no la parte medio vacía. Es decir, se deben priorizar los logros sobre los fracasos, lo que se tiene sobre lo que falta.
Fijarse metas alcanzables
Dolly Medina, máster en Sicoterapia Positiva, considera que para hacerse una autoevaluación sin caer en la depresión año a año es mejor fijarse metas que sean alcanzables, no importa que sean pocas.
“Puede ser uno o dos objetivos pero que se puedan alcanzar a corto plazo y obtener resultados concretos.
Eso nos dará un estímulo para seguir adelante y para no caer en la culpa o frustración”, puntualiza.
“Fin de año invita a hacerse una evaluación personal que involucra aspectos tanto personales como laborales y sociales, y vale la pena hacer un esfuerzo para realizarlos. Lo importante es plantearse un balance desde una manera emocionalmente placentera y constructiva”, enfatiza esta profesional.
Por su parte, la orientadora familiar Dalia Muñoz asegura que a la hora de hacerse una autoevaluación, uno debe mantener una actitud crítica constructiva.
“Cada persona debe ser capaz de guardar cierta tolerancia frente a sus fracasos”, indica, tras recordar que es de los errores que uno aprende a mejorar.
En ese sentido, resalta que hay que ser conscientes de que la vida trae siempre nuevas oportunidades para hacer mejor las cosas.
Muñoz cree que es importante hacerse una autoevaluación a fin de año debido a que es un periodo adecuado para cerrar un ciclo y para poder abrir otro con mayores expectativas. Asimismo puede representar un periodo de transición en la vida.
Impacto positivo
La sicóloga Dolly Medina está convencida de que contar con una meta, un sueño o un proyecto para cada año genera un impacto favorable en las emociones.
“El solo hecho de tener un nuevo reto ya provoca entusiasmo y abre una oportunidad de futuro porque los proyectos dan vida. Intente este fin de año buscar un encuentro con sus emociones y fijarse algo por el cual luchar en 2015. Eso agregará intensidad emocional a su vida”, aconseja.
La sicóloga clínica Tusnelda Flores coincide también en que es importante tener una ‘brújula’ que guíe las acciones en el año.
“Muchas personas prefieren vivir el día a día y no se preocupan por fijarse metas. Yo creo que es importante plantearse objetivos, ya sea a escala personal, familiar o laboral.
Eso nos permite contar con una motivación extra, un incentivo interno para seguir avanzando en la vida y así no andar a la deriva”, reflexiona.
Hay personas que se plantean retos específicos, como por ejemplo: “este año quiero tener mi casa o vehículo propio”, pero también hay quienes buscan otras cosas no materiales, como formar su propio hogar, lograr la estabilidad de su familia, mejorar la relación con sus hijos, desarrollarse como profesional, conseguir un mejor trabajo, etc.
“Siempre es bueno tener un interés equilibrado y plantearse retos en diversos ámbitos de la vida. Si nos planteamos solo metas laborales y descuidamos por completo el tema familiar, eso a la larga nos puede pasar facturas con alto costo”, enfatiza Flores.
A la hora de realizar dicha autoevaluación, la sicóloga clínica recomienda buscar un lugar privado y hacerlo con profunda sinceridad debido a que uno corre el riesgo de caer en la subjetividad de su análisis, frenando sus posibilidades de mejorar. En ese sentido, cree que puede ser útil buscar la ayuda de un sicólogo que lo guíe en su diagnóstico con una visión más neutral.
Paso a paso
Entre los aspectos que debe incluir ese balance personal anual algunas publicaciones que analizan este tema aconsejan seguir los siguientes pasos:
Por un lado hay que decidir lo que uno realmente quiere lograr y ser muy específico y realista a la hora de trazar metas.
“Quiero vivir en una linda casa es un sueño genérico comparado con quiero tener una casa con tres dormitorios y dos baños. Mientras más detallado sea cada reto, mucho mejor”, indica la web www.helios3000.net
Por otro lado, se deben establecer plazos para hacer realidad los objetivos trazados. Dichos plazos no tienen que tener una fecha exacta, pero deben ser los más realistas posibles.
Cuando ya se hayan identificado las metas y los plazos (en el mejor de los casos), corresponde pasarlos por escrito. Luego se recomienda hacer un plan de acción. “Si tu objetivo es comprar esa casa de tres dormitorios, abre una cuenta para la cuota inicial, calcula cuánto dinero necesitarás y empieza a ahorrar. Visita agencias inmobiliarias para ver las mejores”, ejemplifica.
A continuación resta poner el plan en marcha y hacerle un seguimiento permamente sobre cómo va evolucionando. “Siempre debes estar enfocado. Nunca te rindas. Nadie más lo hará por ti. Tú tienes que tomar las riendas. Si no lo haces, ninguno de tus sueños se hará realidad”, reflexiona dicho sitio web
Por ese camino tormentoso transita ahora Julia, una joven profesional que ya ha comenzado a sentirse frustrada por no haber conseguido todos los cambios que anhelaba en su vida personal y laboral durante la presente gestión.
Sus deseos de concluir la construcción y equipamiento de su casa propia, de terminar sus estudios de idiomas y de destacarse como ‘la mejor empleada del mes’ por las ventas generadas en su empresa no pudieron hacerse realidad.
Lamenta no haber dedicado el tiempo y el esfuerzo necesarios para lograr esos propósitos que tiene pendientes desde hace tiempo.
A la hora de evaluar sus logros y fracasos, algunas personas se dejan atrapar por sentimientos pesimistas. Profesionales en sicología y asesores familiares recomiendan evitar caer en esa situación.
Siempre se puede rescatar algo positivo, y esa es la mentalidad que hay que mantener en todo momento, coinciden en afirmar los especialistas consultados.
Hay quienes dicen que siempre se debe ver el vaso medio lleno y no la parte medio vacía. Es decir, se deben priorizar los logros sobre los fracasos, lo que se tiene sobre lo que falta.
Fijarse metas alcanzables
Dolly Medina, máster en Sicoterapia Positiva, considera que para hacerse una autoevaluación sin caer en la depresión año a año es mejor fijarse metas que sean alcanzables, no importa que sean pocas.
“Puede ser uno o dos objetivos pero que se puedan alcanzar a corto plazo y obtener resultados concretos.
Eso nos dará un estímulo para seguir adelante y para no caer en la culpa o frustración”, puntualiza.
“Fin de año invita a hacerse una evaluación personal que involucra aspectos tanto personales como laborales y sociales, y vale la pena hacer un esfuerzo para realizarlos. Lo importante es plantearse un balance desde una manera emocionalmente placentera y constructiva”, enfatiza esta profesional.
Por su parte, la orientadora familiar Dalia Muñoz asegura que a la hora de hacerse una autoevaluación, uno debe mantener una actitud crítica constructiva.
“Cada persona debe ser capaz de guardar cierta tolerancia frente a sus fracasos”, indica, tras recordar que es de los errores que uno aprende a mejorar.
En ese sentido, resalta que hay que ser conscientes de que la vida trae siempre nuevas oportunidades para hacer mejor las cosas.
Muñoz cree que es importante hacerse una autoevaluación a fin de año debido a que es un periodo adecuado para cerrar un ciclo y para poder abrir otro con mayores expectativas. Asimismo puede representar un periodo de transición en la vida.
Impacto positivo
La sicóloga Dolly Medina está convencida de que contar con una meta, un sueño o un proyecto para cada año genera un impacto favorable en las emociones.
“El solo hecho de tener un nuevo reto ya provoca entusiasmo y abre una oportunidad de futuro porque los proyectos dan vida. Intente este fin de año buscar un encuentro con sus emociones y fijarse algo por el cual luchar en 2015. Eso agregará intensidad emocional a su vida”, aconseja.
La sicóloga clínica Tusnelda Flores coincide también en que es importante tener una ‘brújula’ que guíe las acciones en el año.
“Muchas personas prefieren vivir el día a día y no se preocupan por fijarse metas. Yo creo que es importante plantearse objetivos, ya sea a escala personal, familiar o laboral.
Eso nos permite contar con una motivación extra, un incentivo interno para seguir avanzando en la vida y así no andar a la deriva”, reflexiona.
Hay personas que se plantean retos específicos, como por ejemplo: “este año quiero tener mi casa o vehículo propio”, pero también hay quienes buscan otras cosas no materiales, como formar su propio hogar, lograr la estabilidad de su familia, mejorar la relación con sus hijos, desarrollarse como profesional, conseguir un mejor trabajo, etc.
“Siempre es bueno tener un interés equilibrado y plantearse retos en diversos ámbitos de la vida. Si nos planteamos solo metas laborales y descuidamos por completo el tema familiar, eso a la larga nos puede pasar facturas con alto costo”, enfatiza Flores.
A la hora de realizar dicha autoevaluación, la sicóloga clínica recomienda buscar un lugar privado y hacerlo con profunda sinceridad debido a que uno corre el riesgo de caer en la subjetividad de su análisis, frenando sus posibilidades de mejorar. En ese sentido, cree que puede ser útil buscar la ayuda de un sicólogo que lo guíe en su diagnóstico con una visión más neutral.
Paso a paso
Entre los aspectos que debe incluir ese balance personal anual algunas publicaciones que analizan este tema aconsejan seguir los siguientes pasos:
Por un lado hay que decidir lo que uno realmente quiere lograr y ser muy específico y realista a la hora de trazar metas.
“Quiero vivir en una linda casa es un sueño genérico comparado con quiero tener una casa con tres dormitorios y dos baños. Mientras más detallado sea cada reto, mucho mejor”, indica la web www.helios3000.net
Por otro lado, se deben establecer plazos para hacer realidad los objetivos trazados. Dichos plazos no tienen que tener una fecha exacta, pero deben ser los más realistas posibles.
Cuando ya se hayan identificado las metas y los plazos (en el mejor de los casos), corresponde pasarlos por escrito. Luego se recomienda hacer un plan de acción. “Si tu objetivo es comprar esa casa de tres dormitorios, abre una cuenta para la cuota inicial, calcula cuánto dinero necesitarás y empieza a ahorrar. Visita agencias inmobiliarias para ver las mejores”, ejemplifica.
A continuación resta poner el plan en marcha y hacerle un seguimiento permamente sobre cómo va evolucionando. “Siempre debes estar enfocado. Nunca te rindas. Nadie más lo hará por ti. Tú tienes que tomar las riendas. Si no lo haces, ninguno de tus sueños se hará realidad”, reflexiona dicho sitio web
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