jueves, 6 de noviembre de 2014

Cómo lidiar con la ansiedad en diferentes edades

Cerca del 20 por ciento de la población mundial ha sufrido en algún momento de su vida un episodio de ansiedad, que fue desencadenado por un hecho ocurrido en su entorno. Tanto niños como adultos presentan manifestaciones similares, pero con distinta intensidad, en algunos casos pasa desapercibido, pero en otros ocasiona problemas en su actividad diaria.

“La ansiedad es una respuesta emocional que encierra ciertos aspectos: subjetivos o cognitivos de carácter displacentero, aspectos fisiológicos (corporales) que se caracterizan por un alto grado de activación de algunos comportamientos poco ajustados y escasamente adaptativos”, explicó la psicóloga Mónica Pabón.

La especialista agregó que la principal función que cumple la ansiedad está relacionada con la supervivencia junto al miedo y la felicidad. Su activación se produce para preservar la integridad física ante amenazas. El hombre puso en marcha respuestas eficaces y adaptativas: la reacción de lucha y huida.

EDADES

En la niñez, juventud y adultez la ansiedad se presenta con ciertos rasgos en común, pero cada etapa tiene sus diferencias, por esta razón se deberá prestar atención a las reacciones que desencadena en cada etapa para no confundirla con otros aspectos emocionales propios de cada edad.

“En la niñez, la ansiedad es más evidente, pero menos interpretativa desde los primeros llantos del bebé al nacer, cuando experimenta el cambio de sensación térmica, dentro del vientre materno y fuera de él, lo que le genera una situación no placentera”, dijo Pabón.

Existen diferentes niveles de ansiedad que el niño experimenta, en algunos casos físicos y en otros emocionales. En el primer caso es mucho más sencillo identificarlos porque el niño comienza a comerse las uñas, tiene falta o exceso de apetito, pesadillas, tics, micción involuntaria (enuresis), expulsión involuntaria de heces (encopresis) y, en otros casos, retención de ellas, lo que le causa dolores estomacales.

En el segundo caso es un poco más difícil detectar, porque el adulto no cree que un niño pueda tener un problema que le cause ansiedad. Por ejemplo: una pelea con su compañero de clase o con su hermano, una discusión de los padres, que también puede generar este estado“.

Un aspecto psicológico que se puede percibir es la labilidad emocional que tiene el niño, porque pasa fácilmente de un estado de euforia al de tristeza, esto puede darse con la llegada de un hermanito que lo destrone, lo que genera demanda de afecto de los padres hacia el niño”, expresó la psicóloga.

ADOLESCENCIA

La terapeuta afirmó que es en la adolescencia cuando se disparan los niveles hormonales generando distintos niveles de ansiedad, los cuales son evidentes en los cambios de humor repentinos, la falta de apetito, soledad y el sentirse incomprendidos, esto genera que se libere a nivel social con el grupo de amigos cercanos y de los cuales recibe la retroalimentación y hace que la situación sea llevadera.

ADULTEZ

El adulto, al igual que en otras edades sufre de insomnio, falta de apetito, se come las uñas, puede tener un ataque de pánico, falta de respiración, sudoración, dolores estomacales que están vinculados con estados emocionales relacionados con ciertas enfermedades como el colon irritable, el herpes zóster y presión alta.

“Las manifestaciones se presentan orgánicamente antes que psicológicamente, porque se somatizan, es decir, aquello que no podemos controlar mentalmente, porque no reconocemos el nivel de ansiedad que se tiene a diario, o se ha convertido en algo rutinario como el caso de una familia caótica, entonces es cuendo los síntomas empiezan a pasar la factura con la presencia de ciertos malestares”, dijo Pabón.

La ansiedad en el adulto provoca niveles de obesidad, sobre todo por el consumo de alimentos dulces y altos en grasa que elevan el nivel calórico del peso corporal y debido a la ausencia de la práctica de algún deporte que ayude a quemar esa grasa innecesaria del organismo.

TRATAMIENTO

El tratamiento se aplica de acuerdo con los niveles de ansiedad que tenga el niño, el joven o el adulto, llevando una dieta equilibrada y saludable, evitando los azúcares que elevan la presión arterial, un descanso apropiado, ejercicios, actividades de relajación, dispersión y sociabilización, acompañado de una terapia psicológica.

“La terapia psicológica apunta a ciertos comportamientos que generan ansiedad y trabaja sobre ellos para obtener una reacción distinta a la que en principio se tenía. La mujer más que el varón puede desencadenar cuadros más profundos, pero todos deben ser tratados en forma personalizada. En los niños se trabaja con la familia para que sea capaz de contener esta ansiedad”, dijo la psicóloga.

Alimentos que deprimen

Así como hay alimentos que ayudan a subir el ánimo en momento difíciles, también hay aquellos que no colaboran en nada. Según los nutricionistas René Baldelomar y Roberto Cabrera, se trata de elementos que no determinan pero sí influyen. ¿Quiere saber cuáles son?.

Azúcar. Baldelomar explicó que el azúcar eleva al cielo en cuestión de minutos, pero de igual forma entierra al cabo de unos 20 minutos cuando los niveles en sangre vuelven a bajar. "En ese momento en el que recurrirás a más fuentes de azúcar o bien te sentirás deprimida", apuntó.

Edulcorantes artificiales. Para Cabrera, los edulcorantes impiden la producción de serotonina, por lo que no hay que extrañarse en el caso de que al consumirlos se puede padecer dolor de cabeza y mal humor. "Lo mejor es sustituirlo por miel o stevia", recomendó el especialista.

Comidas procesadas. Según los profesionales, este tipo de comidas producen el mismo efecto que el azúcar. "Mientras se come sube el ánimo, pero una vez se olvida baja el entusiasmo", apuntaron. Así es que es mejor olvidarse del pan blanco, cereales y pastas.

Grasas. Cabrera mencionó que todo lo que sea frito o contenga grasas saturadas es enemigo letal del buen ánimo. ¿Por qué? principalmente, porque obstruye las arterias, incrementa tu peso, añade calorías y ocasiona trastornos cardiovasculares. Por ello, se sugiere decir no a alimentos como mantequilla, pollo frito, papas fritas y otros.

Adiós sal. Todo en exceso es malo. Partiendo de ese principio, un nivel elevado de este elemento puede afectar al sistema neurológico, lo que hará que se sienta deprimido. Eso sin contar con que también lo expone a la hinchazón, retención de líquidos y subida de la tensión arterial.

Alcohol. No existe mentira más grande que aquel dicho de que "las penas se ahogan en el alcohol". Este tipo de bebidas solo generan confusión, descontrol emocional o pérdida del control; "además por supuesto de no ser nada benéficas para la buena salud de tu hígado, también aumentan las posibilidades de tener depresión o aumentarla en caso de que la sufras", señaló Baldelomar.

No a la cafeína. "El café contribuye a padecer estados de ansiedad, incrementando la depresión, el nerviosismo y el insomnio, entre otras cosas", remarcaron los especialistas, a tiempo de indicar que esto también aplica a las bebidas energizantes.

martes, 4 de noviembre de 2014

Otra vez, los más felices del mundo son latinoamericanos

Los ciudadanos de los países latinoamericanos considerados economías emergentes registran uno de los mayores niveles de satisfacción vital del mundo, y en concreto lugares como Argentina o México registran uno de los incrementos de felicidad más considerables en los últimos años.

Según revela un estudio del Centro de Investigaciones Pew publicado la semana pasada, "al menos dos tercios de los ciudadanos de países latinoamericanos como México, Venezuela, Brasil y Argentina consideran que les va bien", contribuyendo a que, según sus datos, las naciones emergentes hayan alcanzado en satisfacción a economías avanzadas.

Los latinoamericanos además difieren en sus preocupaciones y en sus alegrías respecto a otros países, como Asia y África, que encuentran en la religión la mayor de sus satisfacciones y en el trabajo y su nivel de vida las peores decepciones.

En cinco de los nueve países latinoamericanos que fueron sometidos al estudio, el aspecto que menos satisfacción genera es la seguridad de los barrios, que solo satisface al 49 por ciento en Argentina, al 47 por ciento en Venezuela y al 45 por ciento en Brasil.

Los chilenos (49 por ciento) y los peruanos (46 por ciento) también registran poca satisfacción en la seguridad de sus vecindarios, pero aún están menos satisfechos con la calidad de la educación (39 y 40 por ciento, respectivamente).

Coincidiendo más con la tendencia global, el 60 por ciento de los nicaragüenses y el 54 por ciento de los salvadoreños son menos felices con los aspectos económicos de su vida.

Sin embargo, si algo tienen los latinoamericanos en común es que lo que más alegría les proporciona es la familia, con un 83 por ciento de satisfacción en la media regional.

"Los latinoamericanos son también en general positivos sobre su futuro, en especial los brasileños, colombianos, peruanos y nicaragüenses. (Del otro lado), salvadoreños, venezolanos y mexicanos son los más pesimistas entre ellos, ya que aproximadamente dos de cada 10 piensan que la vida les irá peor en los próximos años", agrega el informe.

Las naciones que despuntan económicamente en los últimos años están considerablemente más satisfechos con sus vidas hoy de lo que lo estaban en 2007 y rivalizan con los países avanzados, que registran menores niveles de felicidad que entonces.

Países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y sobre todo España, han registrado una reducción de la satisfacción vital de sus ciudadanos en los últimos años, lo que ha impactado en la media de los países desarrollados pese a que algunos, como Alemania, hayan subido considerablemente.

El estudio, que analiza los comportamientos de la satisfacción vital de los ciudadanos en los países en desarrollo, emergentes y avanzados, se basó en 47.643 entrevistas en 43 países con adultos mayores de 18 años entre el 17 de marzo y el 5 de junio 5 de este año.

El margen de error varía según los países, pero la media es de 4 puntos porcentuales.

"La escalera de la vida"

Para medir el bienestar de los encuestados, se utilizó una pregunta: "He aquí la escalera de la vida. Supongamos que la parte representa la mejor vida posible para usted y la inferior, la peor. ¿En qué escalón de la escalera se coloca usted actualmente?



Emergentes

J Los habitantes de países de economías emergentes son mucho más satisfechos con sus vidas hoy en día de lo que eran en 2007. La encuesta del Pew Research Center estima que la población de las naciones emergentes ahora rivaliza con las de economías avanzadas.

J Si en 2007, la satisfacción en países avanzados era de 60 por ciento, en 2014 baja a 54. Los emergentes suben de 33 a 51 por ciento, y los países en desarrollo de 16 a 25 por ciento.

J El aumento de la felicidad en países de ingreso intermedio es impulsado en gran parte por países asiáticos, como China, Indonesia y Malasia. La gente en las economías en desarrollo también es más feliz hoy.



Economía

J La riqueza también tiene un efecto significativo sobre quién es feliz en un país.

J Las personas con más ingresos, educación, artículos para el hogar y trabajo asegurado están más satisfechos con sus vidas que las personas menos pudientes.

J Otras características también son importantes. Las mujeres son más felices que los hombres; los casados que las personas solas, y los jóvenes que los ancianos.

J La población de economías emergentes y en desarrollo reportan menos satisfacción en área económica, trabajo o nivel de vida que con su familia, amigos o religión, pero su bienestar material tiene gran impacto en su felicidad en general.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Los nacidos en primavera son más optimistas, según estudio

Un estudio realizado por la Universidad Semmelweis de Budapest asegura que la estación del año en la que nace una persona puede definir su futura personalidad, esto debido a la influencia en ciertos neurotransmisores durante determinada temporada.

La investigación fue presentada por la Doctora Xenia Gonda, en el Congreso Europeo de Neuropsicofarmacología de Berlín y difundida por el diario La Tercera. Afirma que, de acuerdo a los análisis bioquímicos, la temporada de nacimiento influye sobre la monoamina, la dopamina y la serotonina, neurotransmisores detectables hasta la etapa de adulto.

El estudio hace mención al trastorno afectivo estacional, un tipo de depresión que afecta a millones de personas en el invierno, cuando las horas de luz tienen menor duración.

Por ahora, no se conoce exactamente qué es lo que ocurre en el cerebro, pero se cree que podría interrumpir los ritmos circadianos o disminuir los niveles de serotonina, factores que pueden influir en una madre embarazada, transmitiendo todo al feto en desarrollo.

Tendencias y patrones

Concretamente, el estudio encuestó a 400 estudiantes universitarios húngaros y se les consultó sobre su fecha de nacimiento y características de su personalidad, encontrando algunas tendencias y patrones.

Los nacidos en primavera son más propensos a la hipertimia, vale decir, con constantes estados de euforia, afectividad excesiva, verborrea, tendencia a ser positivo, alegre y optimista. Quienes nacieron en verano también cuentan con estos rasgos, pero en menor medida.

Los nacidos en verano son más proclives a la ciclotimia, es decir temperamento propenso a experimentar cambios de ánimo frecuentes, sobre todo si se compara con quienes nacieron en invierno.

Las personas con cumpleaños en otoño son menos depresivos que los nacidos en invierno. Los nacidos en invierno son menos irritables, si se compara con las demás estaciones.

Advertencias

El estudio advierte que hay que considerar las condiciones ambientales de las personas que han crecido en Hungría, que podrían ser distintas a los nacidos en otras latitudes.

Hay que destacar que, de acuerdo a los resultados, no hay que tomar el estudio como una guía que reafirme completamente áreas como el tarot o la astrología.

La investigadora responsable afirma que "aún no es posible precisar nada acerca de los mecanismos involucrados, ya que se está analizando la existencia de marcadores genéticos que relacionen la temporada de nacimiento y el trastorno del estado de ánimo de un individuo".

Cinco pasos para encontrar la calma en medio del caos



Me he convertido en una de esas personas que tiene la agenda llena. Creo que todos lo somos de alguna manera. Ya sea con el trabajo, el hogar, la construcción de un negocio o en la elaboración de nuestros objetivos, siempre nos mantenemos ocupados con tareas o viajes de un lugar a otro. Entonces, ¿cómo puedo hacer espacio para mí?

A pesar de todo el trabajo que tengo, he sentido curiosidad sobre cómo encontrar espacio desde todos los ángulos. Analiza todas las ideas que significa tener un espacio, es decir, interno y externo, donde hay una presencia y ausencia de todo.
Lo primero que debes hacer es crear un espacio bajo cualquier circunstancia. Strala es un elemento y una guía de muchas tradiciones orientales que puede ayudarte a lograrlo. ¿Cómo podemos encontrar calma en el momento más incómodo?, ¿cómo podemos encontrar la paz en medio del caos?, ¿cómo podemos mantenernos relajados y abiertos en los momentos más estresantes? Sólo a través de la práctica, la cual puede ser muy gratificante.

1.- Respira hondo
Cuando sientas que la tensión se incrementa y tu respiración se acorta, es momento de que cambies el ritmo, es decir, respira profundo. Al hacerlo te liberas, relajas y eliminas el estrés con facilidad. Pruébalo ahora: haz una inhalación profunda, exhala lentamente. ¡Bien hecho!

2. Reconoce tus patrones
¿Siempre estás molesto por cosas que no te agradan y que siguen sucediendo como si nada? O ¿por cosas que hace o dice la gente? Esto inconscientemente genera tensión, así que analiza qué puedes cambiar y que no para cambiar tu reacción.

3.- Crea un espacio
Analiza tu agenda y descubre que siempre habrá tiempo para ti. Cancela una reunión que no sea tan importante y dedica ese tiempo para relajarte. Aprovecha ese tiempo para pensar, calmarte e incrementar tu energía.

4.- Autocuidado Nº 1
Haz del autocuidado tu prioridad número uno. No puedes encargarte de nada si te descuidas, así que necesitas atenderte todos los días. Disfruta tiempo contigo mismo y siendo tú mismo.

5.- Sueño
El sueño es bueno, por supuesto, pero también asegúrate de soñar. Además, permítete soñar despierto. Sueña sobre cómo quieres sentirte. Piensa de forma creativa y cambia tu atención hacia las tareas que te generan felicidad, diversión, inspiración. En pocas palabras, disfruta del poder de su imaginación.

jueves, 30 de octubre de 2014

La estación en que naciste define tu personalidad

Un estudio comprobó que nacer en determinadas estaciones del año influye en el carácter de las personas. El experimento reveló la presencia de trastornos de estados de ánimo en más de 400 personas en Alemania.

Según un estudio revelado el pasado fin de semana en Berlín (Alemania), en el marco del Congreso del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología, nacer en una u otra estación del año aumenta las posibilidades de padecer determinados trastornos del estado de ánimo.

La directora de la investigación, la psicóloga húngara Xénia Gonda, dijo que “los análisis bioquímicos han demostrado que la estación en la que uno nace afecta a los niveles de determinados neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, una influencia detectable luego en la vida adulta”.

Los científicos vincularon las fechas de nacimiento de 400 individuos con sus rasgos de personalidad y llegaron a las siguientes conclusiones:

1. El temperamento ciclotímico (cambios bruscos de humor) se registra más a menudo entre los nacidos en verano en comparación con los que cumplen años en invierno.

2. La hipertimia (la tendencia a ser excesivamente positivo) es más habitual entre quienes vinieron al mundo en primavera y verano.

3. Los que nacieron en invierno tienen más posibilidades de sufrir un carácter irritable.

4. El experimento dio a conocer que nacer en otoño se protegen más frente a la depresión que hacerlo en invierno.

Amor es hacer las cosas adecuadamente

Un amigo me contaba en una ocasión que su papá le odiaba y que no sentía afecto por él pese a que cuando su papá estaba recostado se acercaba, le daba un beso en la frente y le decía que lo quería mucho, aun así su papá seguía disgustado con él.

¡ Mi amigo me preguntó si yo tenía una idea de porqué su papá tenía ese sentimiento hacia él y le dije que lo más correcto era que decida solicitar a su padre un momento de charla sincera en la que ninguno de los dos pierda el control, ni entren en arrebatos de ira.

Le pedí a mi amigo que hiciera esta solicitud a su padre y que insistiera hasta lograr esa oportunidad y ese momento en el cual se pudiera hablar, preguntar y responder con absoluta sinceridad y así lo hizo.

Cuando mi amigo volvió para contarme lo que había sucedido lo sentí confundido, inseguro y muy contrariado, pues su padre le había dicho que para él su definición de amor no correspondía con la definición que tenía su hijo de que amor era besar a una persona en la frente y decirle que lo quiere mucho, para su papá amor había sido: “hacer las cosas bien hechas en la propia vida”.

Aparentemente, mi amigo no me había contado toda su verdad, no me había dicho que había fracasado en los estudios o mejor aún, que había engañado a sus papás cuando ellos pagaron sus estudios y fingió que estudiaba siendo que no lo hacía; tampoco me dijo que pensaba que a sus papás él los consideraba tontos e ignorantes y que podía tomarles el pelo fácilmente haciéndoles creer que iba a clases siendo que se dedicaba a hacer otras cosas.

Un tercer detalle que no contó es que en algún nivel de su conciencia decidió vivir vengándose de sus papás rechazándoles todo lo que ellos le ofrecían, manteniéndose distante y dándoles un trato despectivo y criticón; sólo se portaba amable cuando tenía algún interés y cuando quería obtener algo de ellos.

En los hechos mi amigo anda corto de dinero y sigue siendo mantenido por sus papás, como todo lo que está mal hecho, sus relaciones de pareja no son estables y elige a parejas mucho mayores que él como si estuviera buscando encontrar una “mamá” en vez de una mujer de su edad.

Cuando decidimos llegar “al punto de la verdad” tuve que decirle a mi amigo que la única solución para que su vida se arregle es comenzar a admitir el problema desde su inicio hasta la fecha actual y luego de admitir su culpa y responsabilidad, hacer un plan para comenzar a hacer las cosas bien hechas comenzando por aprender el valor de la sinceridad pues mi amigo parecía sincero, pero en el fondo no lo era, después llegó el segundo paso, debería buscar un trabajo como cualquier ciudadano para comenzar a ganarse la vida y dejar de ser una persona mantenida y dejar de abusar a sus padres de esa manera.

Le sugerí que tendría que revisar muchas de sus creencias y debería comenzar a hacer muchas actividades como lavar su ropa, asear su habitación y dar un trato sincero y respetuoso a sus padres.

El siguiente paso sería comenzar a estudiar con sus propios recursos y perseverar hasta concluir su profesión.

A la fecha, mi amigo sigue pensando e, independientemente del camino que vaya a elegir, ahora sabe que existe una responsabilidad existencial y que deberá responder por lo que hizo o por lo que dejó de hacer en su momento y en su hora y que el universo es una entidad real que tiene sus acciones y leyes muy precisas de las cuales no podemos escapar, que cuando vivimos desaprovechando todo tiempo y toda oportunidad, el camino del fracaso continuado y el camino de la restauración de la verdad son absolutamente posibles.