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jueves, 10 de abril de 2014
La importancia de la postura para un estado de alegría general
Pruebe por unos instantes: yerga su cuerpo, alcance su máxima estatura, tome una espiración profunda y codifique en su cerebro las sensaciones agradables que brotan de la postura erguida y positiva que acaba de adoptar.
Las posturas que adoptamos a lo largo del día van mostrando nuestras diferentes actitudes mentales consuetudinarias y si prestamos atención al poder de una postura, podremos ir corrigiendo muchas posturas inconscientes que provocan depresión, debilidad o desaliento.
Vuelva a erguir su cuerpo, rote los hombros y vuelva a tomar una respiración profunda, levante las cejas tres veces y piense: soy un pensador creativo y tengo riqueza en mis pensamientos, repita este pensamiento unas cuantas veces hasta memorizarlo y hasta que se dé cuenta de que el origen de toda riqueza y de toda actitud alegre está en el conocimiento de la abundancia de los pensamientos que todos tenemos a nuestra disposición.
Desde una postura erguida va a realizar un ejercicio, me refiero al ejercicio de caminar erguido o erguida y comprobar cómo aparecen sensaciones nuevas en su dignidad interior, en su conciencia de fuerza corporal y una sensación como de tener unos años menos y de esa manera, se podrá comprobar que una postura pasiva y una postura dinámica tienen el poder para hacer cambios y mejoras en nuestro estado de ánimo habitual.
El acto de erguirse tiene otro beneficio colateral: permite que nuestro cuerpo se relaje con el solo acto de hacer algunas modificaciones en nuestras intenciones cerebrales y de alguna manera, aumenta la conciencia que tenemos de nuestro propio poder personal y del estado de nuestra salud.
En el libro de M.R. Kopmeyer, El poder de su mente creativa se dedica todo un capítulo para hablar acerca del acto de erguirse y lo extiende no solo al ámbito físico sino que lo extiende al campo mental y también al campo de la estima propia o autoestima.
Cuando tomamos la decisión de poner orden en nuestra vida y hacer un plan para resolver todos los problemas que deben ser resueltos, estamos realizando un acto de enderezamiento de nuestra mente subconsciente, de nuestras intenciones, de nuestras actitudes y de nuestra manera en que afrontábamos la vida.
Hacer algunas listas de algunos asuntos que deben ser resueltos en nuestra vida es una de las tareas más importantes y más agradables que podemos emprender; podrá hacer una lista de todos los deseos que le harían ser una persona feliz en este mundo; podría hacer una lista de sus objetivos en esta vida, podría hacer una descripción de su sueño de vida; podrá hacer una lista de todos sus problemas y luego un plan para resolver cada problema para que cese la preocupación y una vez que tenga sus listas, programe a su mente subconsciente para que se ponga en acción y todo lo que usted decida que debe ser hecho será hecho.
Afirmación para pensar varias veces al día: Mi actitud corporal voluntaria me vuelve más feliz y más positivo
Pensamiento creador para memorizar: El premio está en cada día de vida en que practicamos la sinceridad interior.
domingo, 6 de abril de 2014
30 cosas que debes dejar de hacerte a ti mismo
Mary Robinson dijo una vez: “Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final”. Nada podría estar más cerca de la verdad. Pero antes de poder iniciar este proceso de transformación tienes que dejar de hacer las cosas que te han estado deteniendo.
Aquí tienes algunas ideas para comenzar:
1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, hará espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor.
Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos. Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.
2. Deja de huir de tus problemas. Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.
No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer.
Porque ese es todo el propósito de la vida: enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
3. Deja de mentirte a ti mismo. Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. La cosa más dolorosa es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no eres. Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más linda, más inteligente, más joven, pero nunca serán tú.
No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.
6. Deja de aferrarte al pasado. No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
7. Deja de tener miedo a cometer un error. Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos 10 veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.
8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos situaciones de nuestro pasado.
Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí ahora con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
9. Deja de intentar comprar la felicidad. Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.
10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie. Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.
11. Deja de ser inactivo. No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas. No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. Nadie se siente 100 por ciento listo cuando surge una oportunidad. Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.
13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.
Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder en el momento adecuado, con la persona correcta y por la mejor razón.
Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones solo porque las antiguas no funcionaban. En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces. Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios récords cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
16. Deja de estar celoso de los demás. Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: “¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?”
17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. Las curvas de la vida existen por una razón, para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado.
A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja de guardar rencores. No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias.
El perdón no está diciendo: “lo que me hicieron está bien”, está diciendo: “yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre”.
El perdón es la respuesta… deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo. Y recuerda, el perdón no es solo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Solo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.
21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.
22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.
23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien.
Una actitud positiva
26. Deja de culpar a otros por tus problemas. La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad, le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
27. Deja de intentar ser todo para todos. Hacerlo así es imposible y al intentarlo solo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.
28. Deja de preocuparte tanto. Estar preocupado no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy.
Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: “¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?”. Si no, entonces no vale la pena preocuparse.
29. Deja de centrarte en lo que no quieres que suceda. Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito.
30. Deja de ser ingrato. No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.
Aquí tienes algunas ideas para comenzar:
1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, hará espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor.
Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos. Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.
2. Deja de huir de tus problemas. Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.
No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer.
Porque ese es todo el propósito de la vida: enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
3. Deja de mentirte a ti mismo. Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. La cosa más dolorosa es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no eres. Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más linda, más inteligente, más joven, pero nunca serán tú.
No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.
6. Deja de aferrarte al pasado. No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
7. Deja de tener miedo a cometer un error. Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos 10 veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.
8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos situaciones de nuestro pasado.
Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí ahora con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
9. Deja de intentar comprar la felicidad. Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.
10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie. Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.
11. Deja de ser inactivo. No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas. No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. Nadie se siente 100 por ciento listo cuando surge una oportunidad. Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.
13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.
Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder en el momento adecuado, con la persona correcta y por la mejor razón.
Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones solo porque las antiguas no funcionaban. En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces. Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios récords cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
16. Deja de estar celoso de los demás. Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: “¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?”
17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. Las curvas de la vida existen por una razón, para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado.
A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja de guardar rencores. No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias.
El perdón no está diciendo: “lo que me hicieron está bien”, está diciendo: “yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre”.
El perdón es la respuesta… deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo. Y recuerda, el perdón no es solo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Solo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.
21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.
22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.
23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien.
Una actitud positiva
26. Deja de culpar a otros por tus problemas. La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad, le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
27. Deja de intentar ser todo para todos. Hacerlo así es imposible y al intentarlo solo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.
28. Deja de preocuparte tanto. Estar preocupado no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy.
Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: “¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?”. Si no, entonces no vale la pena preocuparse.
29. Deja de centrarte en lo que no quieres que suceda. Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito.
30. Deja de ser ingrato. No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.
sábado, 5 de abril de 2014
Autoayuda para combatir la depresión: Aprendiendo a ver las cosas de otra forma
Los trastornos depresivos hacen que la persona se sienta exhausta, inútil y desesperanzada. Presentamos una serie de consideraciones para poder afrontar positivamente este problema y combatir la depresión.
Autoayuda contra la depresión
Las maneras negativas de pensar provocan que las personas quieran darse por vencidas, sintiendo en su interior un profundo estado de frustración.
Es importante tener en claro que, justamente, el ver las cosas de forma negativa es uno de los ingredientes centrales de las patologías depresivas.
Generalmente, estos estados de depresión no se basan en circunstancias reales concretas, sino en consideraciones negativas del individuo sobre su persona y en relación con los demás, que lo llevan a sentirse siempre disminuido en sus condiciones y potencialidades.
Sin embargo, el desarrollo de algunas pautas de autoayuda puede lograr que los pensamientos negativos, con el tiempo, comiencen a desaparecer. Esto, por supuesto, no invalida el resto de tratamientos psicológicos o psiquiátricos que la persona emprenda.
Una pequeña guía de autoayuda contra la depresión incluiría estos puntos:
• En su actividad diaria, fíjese metas realistas, tomando en cuenta la depresión, y no trate de asumir una cantidad excesiva de responsabilidades que lo sobrepasen.
• Divida sus metas en pequeñas aspiraciones, establezca prioridades y haga lo que pueda en el instante que pueda.
• Siempre es preferible estar acompañado y confiar en alguna persona, para compartir charlas y no sentirse solo.
• Desarrolle cualquier tipo de actividades que le ayuden a sentirse mejor: haga ejercicio liviano, concurra al cine o a un juego deportivo, participe en actividades recreativas y sociales. Todo eso puede ayudarle a salir del pozo.
• No espere que su estado de ánimo mejore de un momento a otro, sino gradualmente. Superar la depresión toma un buen tiempo, pero con voluntad y trabajo es posible sentirse un poco mejor cada día.
• Hasta que el estado depresivo mejore, es aconsejable que posponga las decisiones más importantes, como cambiar de trabajo, casarse o divorciarse. En todo caso, consulte a personas que lo conozcan bien y tengan una visión objetiva.
• Siempre deje que sus familiares y amigos le ayuden. No se resista a eso.
• Por último, recuerde que los patrones positivos de pensamiento deben ir reemplazando poco a poco a los pensamientos negativos, que son parte de la depresión.
La falta de energía, baja autoestima y las emociones negativas hacen que sea difícil salir de un estado de depresión. Para cualquier persona que experimenta este estancamiento, es importante recordar que la depresión es un trastorno muy común y muy tratable.
Autoayuda contra la depresión
Las maneras negativas de pensar provocan que las personas quieran darse por vencidas, sintiendo en su interior un profundo estado de frustración.
Es importante tener en claro que, justamente, el ver las cosas de forma negativa es uno de los ingredientes centrales de las patologías depresivas.
Generalmente, estos estados de depresión no se basan en circunstancias reales concretas, sino en consideraciones negativas del individuo sobre su persona y en relación con los demás, que lo llevan a sentirse siempre disminuido en sus condiciones y potencialidades.
Sin embargo, el desarrollo de algunas pautas de autoayuda puede lograr que los pensamientos negativos, con el tiempo, comiencen a desaparecer. Esto, por supuesto, no invalida el resto de tratamientos psicológicos o psiquiátricos que la persona emprenda.
Una pequeña guía de autoayuda contra la depresión incluiría estos puntos:
• En su actividad diaria, fíjese metas realistas, tomando en cuenta la depresión, y no trate de asumir una cantidad excesiva de responsabilidades que lo sobrepasen.
• Divida sus metas en pequeñas aspiraciones, establezca prioridades y haga lo que pueda en el instante que pueda.
• Siempre es preferible estar acompañado y confiar en alguna persona, para compartir charlas y no sentirse solo.
• Desarrolle cualquier tipo de actividades que le ayuden a sentirse mejor: haga ejercicio liviano, concurra al cine o a un juego deportivo, participe en actividades recreativas y sociales. Todo eso puede ayudarle a salir del pozo.
• No espere que su estado de ánimo mejore de un momento a otro, sino gradualmente. Superar la depresión toma un buen tiempo, pero con voluntad y trabajo es posible sentirse un poco mejor cada día.
• Hasta que el estado depresivo mejore, es aconsejable que posponga las decisiones más importantes, como cambiar de trabajo, casarse o divorciarse. En todo caso, consulte a personas que lo conozcan bien y tengan una visión objetiva.
• Siempre deje que sus familiares y amigos le ayuden. No se resista a eso.
• Por último, recuerde que los patrones positivos de pensamiento deben ir reemplazando poco a poco a los pensamientos negativos, que son parte de la depresión.
La falta de energía, baja autoestima y las emociones negativas hacen que sea difícil salir de un estado de depresión. Para cualquier persona que experimenta este estancamiento, es importante recordar que la depresión es un trastorno muy común y muy tratable.
La peor enemiga para la salud del corazón es la depresión
Ya sea leve o grave, la depresión aumenta severamente el riesgo de insuficiencia cardiaca en casi un 40%.
Así lo demuestra un estudio realizado en más de 63.000 noruegos y que se presentó recientemente en el EuroHeartCare 2014, la reunión anual del Consejo de Enfermería Cardiovascular y Profesiones Afines (CCNAP) de la Sociedad Europea de Cardiología (SEC).
La autora del trabajo, Lise Tuset Gustad, del Hospital Levanger, en Noruega, señaló que en su investigación se "ha encontrado una relación dosis-respuesta entre los síntomas depresivos y el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca. Es decir, cuanto más deprimido estés, más riesgo”.
Éste es uno de los primeros grandes estudios prospectivos que analiza si la depresión aumenta el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca.
Los datos incluyen a más de 63.000 personas del estudio Nord-Trøndelag Health Study
Los investigadores obtuvieron en 1995 información relativa el índice de masa corporal, la actividad física, el hábito de fumar y la presión arterial, agrega el diario español ABC.
Además se valoró la depresión. Gracias a que todos los ciudadanos de Noruega recibe un número único de 11 dígitos en el nacimiento que se utiliza en los hospitales y en el Registro Nacional de Mortalidad, los investigadores utilizaron este número para rastrear aquellos pacientes que fueron hospitalizados o falleciendo debido a una insuficiencia cardiaca durante los 11 años que duró el trabajo.
Incapacitante
Durante dicho periodo casi 1.500 personas desarrollaron insuficiencia cardíaca.
En comparación con los que no tienen síntomas de la depresión, las personas con síntomas leves tenían un 5% más de riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, mientras que en aquellos con síntomas moderados a graves, el riesgo era casi de un 40% mayor, destaca el informe especial.
Según la investigadora escandinava, "los síntomas depresivos aumentan la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardíaca y, cuanto más graves son, mayor es el riesgo”.
Asimismo, añade que "las personas deprimidas tienen estilos de vida menos saludables”.
La depresión, apunta, es incapacitante. "De hecho, bloquea la capacidad de las personas para tomar sus medicamentos según las indicaciones, para dejar de fumar, mejorar su dieta o hacer más ejercicio”.
A propósito, especialistas en salud mental del Hospital Metropolitano de Chicago señalaron a la revista Science que la depresión es "el cáncer del siglo XXI”, matando más gente que el VIH o la misma degeneración celular”. Los expertos sugieren que la sociedad de consumo ha acabado acelerando los "patrones de vida cotidiana” a un extremo hoy por hoy insostenible por los propios facultativos y "básicamente por un estado que no acaba de tomar en serio el riesgo que supone administrar una sociedad depresiva”.
Anti depresión
Ejercicio El estudio Nord-Trøndelag Health Study recomienda hacer media hora de ejercicio durante cinco días a la semana para evitar que los problemas cotidianos acaben "marcando la agenda de la depresión psicológica”.
Evasión Un buen libro, una película, o una buena comida, ayudan a estimular positivamente el cerebro y huir de cualquier cuadro depresivo.
Empatía El ser humano es sociable. De modo que una alternativa pasa por abrirse a los demás.
Cuidado El estudio noruego pide alejarse de los medicamentos antidepresivos, porque ahondan aún más el problema por el que se atraviesa.
Así lo demuestra un estudio realizado en más de 63.000 noruegos y que se presentó recientemente en el EuroHeartCare 2014, la reunión anual del Consejo de Enfermería Cardiovascular y Profesiones Afines (CCNAP) de la Sociedad Europea de Cardiología (SEC).
La autora del trabajo, Lise Tuset Gustad, del Hospital Levanger, en Noruega, señaló que en su investigación se "ha encontrado una relación dosis-respuesta entre los síntomas depresivos y el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca. Es decir, cuanto más deprimido estés, más riesgo”.
Éste es uno de los primeros grandes estudios prospectivos que analiza si la depresión aumenta el riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca.
Los datos incluyen a más de 63.000 personas del estudio Nord-Trøndelag Health Study
Los investigadores obtuvieron en 1995 información relativa el índice de masa corporal, la actividad física, el hábito de fumar y la presión arterial, agrega el diario español ABC.
Además se valoró la depresión. Gracias a que todos los ciudadanos de Noruega recibe un número único de 11 dígitos en el nacimiento que se utiliza en los hospitales y en el Registro Nacional de Mortalidad, los investigadores utilizaron este número para rastrear aquellos pacientes que fueron hospitalizados o falleciendo debido a una insuficiencia cardiaca durante los 11 años que duró el trabajo.
Incapacitante
Durante dicho periodo casi 1.500 personas desarrollaron insuficiencia cardíaca.
En comparación con los que no tienen síntomas de la depresión, las personas con síntomas leves tenían un 5% más de riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, mientras que en aquellos con síntomas moderados a graves, el riesgo era casi de un 40% mayor, destaca el informe especial.
Según la investigadora escandinava, "los síntomas depresivos aumentan la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardíaca y, cuanto más graves son, mayor es el riesgo”.
Asimismo, añade que "las personas deprimidas tienen estilos de vida menos saludables”.
La depresión, apunta, es incapacitante. "De hecho, bloquea la capacidad de las personas para tomar sus medicamentos según las indicaciones, para dejar de fumar, mejorar su dieta o hacer más ejercicio”.
A propósito, especialistas en salud mental del Hospital Metropolitano de Chicago señalaron a la revista Science que la depresión es "el cáncer del siglo XXI”, matando más gente que el VIH o la misma degeneración celular”. Los expertos sugieren que la sociedad de consumo ha acabado acelerando los "patrones de vida cotidiana” a un extremo hoy por hoy insostenible por los propios facultativos y "básicamente por un estado que no acaba de tomar en serio el riesgo que supone administrar una sociedad depresiva”.
Anti depresión
Ejercicio El estudio Nord-Trøndelag Health Study recomienda hacer media hora de ejercicio durante cinco días a la semana para evitar que los problemas cotidianos acaben "marcando la agenda de la depresión psicológica”.
Evasión Un buen libro, una película, o una buena comida, ayudan a estimular positivamente el cerebro y huir de cualquier cuadro depresivo.
Empatía El ser humano es sociable. De modo que una alternativa pasa por abrirse a los demás.
Cuidado El estudio noruego pide alejarse de los medicamentos antidepresivos, porque ahondan aún más el problema por el que se atraviesa.
viernes, 4 de abril de 2014
¿Qué beneficios produce el dar o recibir un abrazo?
Los abrazos estimulan la ilusión y la alegría que tanta falta nos hace, así lo revela un artículo publicado por el portal Cosmopolitan.
Abrazar, ese pequeño gesto que no tiene costo ¡y puede ser tu mejor arma para afrontar los problemas! Es sencillo: fija tu objetivo, ponte delante de él, abre tus brazos lo máximo posible, avanza hacía la persona y cierra los brazos rodeándole con todo tu amor.
-Un abrazo es sinónimo de sentirse arropado. Genera seguridad y confianza.
-Consuelan en los momentos bajos, te ayuda a combatir la tristeza.
-Desarrolla la comunicación no verbal y la expresión emocional.
-Disminuye el estrés.
-Nos ayudan a conectar con los demás, a tener empatía.
-Son de gran ayuda para superar bloqueos físicos o emocionales.
-Dejamos de sentirnos solos para sentirnos sostenidos.
Pero además de los beneficios emocionales, el abrazo puede traer también mejoras en tu salud. Entre otros, eleva la serotonina ayudando a eliminar la depresión, disminuyen la presión arterial, hace que el sistema inmunológico se fortalezca. Incluso hay estudios que demuestran que las personas que abrazan o son abrazadas con regularidad se mantienen jóvenes más tiempo (estimulan el nivel de oxígeno en la sangre) y reducen el riesgo de padecer demencia.
Abrazar, ese pequeño gesto que no tiene costo ¡y puede ser tu mejor arma para afrontar los problemas! Es sencillo: fija tu objetivo, ponte delante de él, abre tus brazos lo máximo posible, avanza hacía la persona y cierra los brazos rodeándole con todo tu amor.
-Un abrazo es sinónimo de sentirse arropado. Genera seguridad y confianza.
-Consuelan en los momentos bajos, te ayuda a combatir la tristeza.
-Desarrolla la comunicación no verbal y la expresión emocional.
-Disminuye el estrés.
-Nos ayudan a conectar con los demás, a tener empatía.
-Son de gran ayuda para superar bloqueos físicos o emocionales.
-Dejamos de sentirnos solos para sentirnos sostenidos.
Pero además de los beneficios emocionales, el abrazo puede traer también mejoras en tu salud. Entre otros, eleva la serotonina ayudando a eliminar la depresión, disminuyen la presión arterial, hace que el sistema inmunológico se fortalezca. Incluso hay estudios que demuestran que las personas que abrazan o son abrazadas con regularidad se mantienen jóvenes más tiempo (estimulan el nivel de oxígeno en la sangre) y reducen el riesgo de padecer demencia.
jueves, 3 de abril de 2014
La psicología en la vida cotidiana
El psicólogo tiene las herramientas para aliviar los problemas y las tensiones que nos afectan. Además, ayuda a centrarnos en nosotros mismos y a vivir de una forma más ajustada con el entorno, enfrentando la realidad.
TIPS PARA ACUDIR A UN PSICÓLOGO
Razones
Generalmente, las personas que acuden a un psicólogo tienen motivos diversos, dependiendo del malestar que viven. Las razones suelen ser que el individuo sienta dificultades personales, miedos, ansiedad, depresión o estrés, es decir, problemas que impiden el bienestar cotidiano. Por otro lado, puede ser por una situación de vida difícil como una enfermedad, duelo, separación, fracaso, pérdida de empleo, entre otros. Algunas personas tienen dificultades en sus relaciones con los demás, ya sea en pareja, familia o porque se siente aislada y sola. Otra razón consiste en tener una sexualidad insatisfactoria. Asimismo, puede ser porque un individuo desea conocerse mejor, desarrollar su potencial, enriquecer su vida, orientarse o necesita ayuda para tomar una decisión importante.
Elección
Muchas personas tienen dificultades cuando tienen que elegir a un psicólogo. Puedes basarte en los criterios de tu entorno, pedir ayuda a tu médico o buscar en las guías médicas. Luego, se recomienda tomar contacto con diferentes psicólogos hasta encontrar uno con el cual te sientas cómodo, ya que la relación entre el profesional y el paciente es primordial para tener un trabajo eficaz. Asimismo, debes asegurarte que el psicólogo tenga el título correspondiente antes de empezar una psicoterapia.
El lugar
Hoy en día, existen varios profesionales a los cuales puedes acudir. Sin embargo, muchas personas no saben dónde encontrarlos. En primer lugar, puedes ubicar a un psicólogo en el hospital. Una gran cantidad de ellos trabaja también en el medio escolar para ayudar a los niños que presentan dificultades en las escuelas. Otros psicólogos tienen su propio consultorio. Toma en cuenta que la mayoría de estos profesionales trabajan con una población específica, la cual puede ser niños, adolescentes, adultos, mayores, grupos, trabajadores, entre otros. Por lo tanto, debes informarte según tus necesidades a cuál psicólogo debes acudir.
Profesionales
Además de la ayuda y apoyo que nos puede proveer nuestro entorno, suele ser muy útil acudir a un profesional. A veces, es difícil saber cuál elegir. El psicólogo posee una formación universitaria especializada en psicología, la cual enfoca la comprensión del comportamiento humano y la capacidad de ser atento a las dificultades de una persona. El psiquiatra es un médico especialista en el tratamiento de los trastornos mentales graves, lo que generalmente necesita prescripción de medicamentos. En cuanto al psicoanalista, suele ser un psicólogo o psiquiatra que ha seguido una formación especializada en psicoanálisis.
Por qué asistir a una terapia psicológica
F. Andres Sabat
Editor Salud
La psicología es una ciencia que tiene por objetivo entender la estructura y el funcionamiento de la actividad mental y de los comportamientos asociados con el fin que la persona pueda conocerse más en profundidad. El psicólogo ejerce su trabajo luego de haber adquirido un saber y capacidades específicas gracias a una formación universitaria. Asimismo, obedece a un código de deontología, el cual lo somete a exigencias éticas en las cuales se debe respetar la libertad y la dignidad del paciente, el secreto profesional y la práctica regular de sus habilidades. De hecho, se compromete a renovar sus conocimientos y su experiencia durante toda su práctica con el objetivo de garantizar la calidad de sus intervenciones. Sin embargo, muchas personas tienen dudas sobre la eficacia de una terapia o piensan que acudir a un psicólogo es necesario solamente para la gente “loca”. Al contrario, se trata de una conducta que permite aliviar un malestar. Por eso, pedir ayuda psicológica no consiste en un acto de curiosidad sino en una verdadera necesidad de obtener un apoyo firme y una ayuda específica de un profesional, debido al desasosiego que una persona siente. Existen diferentes signos que permiten darse cuenta que uno está sufriendo de un malestar psicológico. Entre éstos encontramos:
-Físicos: cansancio, sueño, cambios en el comportamiento alimenticio, aumento del consumo de tabaco, café, alcohol, medicamentos o drogas.
-Emocionales: tristeza, desánimo, desmotivación, pérdida de interés, nervosidad, entre otros.
-Pensamientos: sensación de repetir constantemente los mismos errores en la vida y sentimiento de vivir en un callejón sin salida.
El hecho de presentar algunos de estos signos o acumularlos significa que la persona no se siente bien y que sería óptimo pedir la ayuda profesional de un psicólogo.
De esta manera, Elsa Salinas, Magister en psicología recomienda acudir a un psicólogo para estar bien y mantener un estado emocional equilibrado. También nos comenta que la terapia es un encuentro de una persona con su ser interior y que se trata de beneficiarse de la presencia del profesional, el cual escucha y valora al paciente y llega a poder expresarse libremente lo que percibe. Además, Salinas añade que el psicólogo orienta al paciente y sabe guiar los desconciertos. Acoge a la persona y permite vislumbrar una esperanza, lo que aleja el sentimiento de soledad y provee una manera de encontrar el camino para sentirse mejor. Sin embargo, la Mgr. Salinas insiste sobre el hecho que para que una persona asista al psicólogo, tiene que darse un problema y el individuo tiene que aspirar a solucionarlo, es decir que debe querer, cambiar, mejorar y superar los conflictos que lo aqueja.
Aunque no resulta ser fácil acudir a un psicólogo, es necesario para enfrentar algunas situaciones de vida que sean personales o profesionales con el fin de buscar respuestas y encontrar soluciones. Por eso, es importante poner sus perjuicios a un lado y aprovechar de la ayuda de un profesional para poder vivir mejor.
TIPS PARA ACUDIR A UN PSICÓLOGO
Razones
Generalmente, las personas que acuden a un psicólogo tienen motivos diversos, dependiendo del malestar que viven. Las razones suelen ser que el individuo sienta dificultades personales, miedos, ansiedad, depresión o estrés, es decir, problemas que impiden el bienestar cotidiano. Por otro lado, puede ser por una situación de vida difícil como una enfermedad, duelo, separación, fracaso, pérdida de empleo, entre otros. Algunas personas tienen dificultades en sus relaciones con los demás, ya sea en pareja, familia o porque se siente aislada y sola. Otra razón consiste en tener una sexualidad insatisfactoria. Asimismo, puede ser porque un individuo desea conocerse mejor, desarrollar su potencial, enriquecer su vida, orientarse o necesita ayuda para tomar una decisión importante.
Elección
Muchas personas tienen dificultades cuando tienen que elegir a un psicólogo. Puedes basarte en los criterios de tu entorno, pedir ayuda a tu médico o buscar en las guías médicas. Luego, se recomienda tomar contacto con diferentes psicólogos hasta encontrar uno con el cual te sientas cómodo, ya que la relación entre el profesional y el paciente es primordial para tener un trabajo eficaz. Asimismo, debes asegurarte que el psicólogo tenga el título correspondiente antes de empezar una psicoterapia.
El lugar
Hoy en día, existen varios profesionales a los cuales puedes acudir. Sin embargo, muchas personas no saben dónde encontrarlos. En primer lugar, puedes ubicar a un psicólogo en el hospital. Una gran cantidad de ellos trabaja también en el medio escolar para ayudar a los niños que presentan dificultades en las escuelas. Otros psicólogos tienen su propio consultorio. Toma en cuenta que la mayoría de estos profesionales trabajan con una población específica, la cual puede ser niños, adolescentes, adultos, mayores, grupos, trabajadores, entre otros. Por lo tanto, debes informarte según tus necesidades a cuál psicólogo debes acudir.
Profesionales
Además de la ayuda y apoyo que nos puede proveer nuestro entorno, suele ser muy útil acudir a un profesional. A veces, es difícil saber cuál elegir. El psicólogo posee una formación universitaria especializada en psicología, la cual enfoca la comprensión del comportamiento humano y la capacidad de ser atento a las dificultades de una persona. El psiquiatra es un médico especialista en el tratamiento de los trastornos mentales graves, lo que generalmente necesita prescripción de medicamentos. En cuanto al psicoanalista, suele ser un psicólogo o psiquiatra que ha seguido una formación especializada en psicoanálisis.
Por qué asistir a una terapia psicológica
F. Andres Sabat
Editor Salud
La psicología es una ciencia que tiene por objetivo entender la estructura y el funcionamiento de la actividad mental y de los comportamientos asociados con el fin que la persona pueda conocerse más en profundidad. El psicólogo ejerce su trabajo luego de haber adquirido un saber y capacidades específicas gracias a una formación universitaria. Asimismo, obedece a un código de deontología, el cual lo somete a exigencias éticas en las cuales se debe respetar la libertad y la dignidad del paciente, el secreto profesional y la práctica regular de sus habilidades. De hecho, se compromete a renovar sus conocimientos y su experiencia durante toda su práctica con el objetivo de garantizar la calidad de sus intervenciones. Sin embargo, muchas personas tienen dudas sobre la eficacia de una terapia o piensan que acudir a un psicólogo es necesario solamente para la gente “loca”. Al contrario, se trata de una conducta que permite aliviar un malestar. Por eso, pedir ayuda psicológica no consiste en un acto de curiosidad sino en una verdadera necesidad de obtener un apoyo firme y una ayuda específica de un profesional, debido al desasosiego que una persona siente. Existen diferentes signos que permiten darse cuenta que uno está sufriendo de un malestar psicológico. Entre éstos encontramos:
-Físicos: cansancio, sueño, cambios en el comportamiento alimenticio, aumento del consumo de tabaco, café, alcohol, medicamentos o drogas.
-Emocionales: tristeza, desánimo, desmotivación, pérdida de interés, nervosidad, entre otros.
-Pensamientos: sensación de repetir constantemente los mismos errores en la vida y sentimiento de vivir en un callejón sin salida.
El hecho de presentar algunos de estos signos o acumularlos significa que la persona no se siente bien y que sería óptimo pedir la ayuda profesional de un psicólogo.
De esta manera, Elsa Salinas, Magister en psicología recomienda acudir a un psicólogo para estar bien y mantener un estado emocional equilibrado. También nos comenta que la terapia es un encuentro de una persona con su ser interior y que se trata de beneficiarse de la presencia del profesional, el cual escucha y valora al paciente y llega a poder expresarse libremente lo que percibe. Además, Salinas añade que el psicólogo orienta al paciente y sabe guiar los desconciertos. Acoge a la persona y permite vislumbrar una esperanza, lo que aleja el sentimiento de soledad y provee una manera de encontrar el camino para sentirse mejor. Sin embargo, la Mgr. Salinas insiste sobre el hecho que para que una persona asista al psicólogo, tiene que darse un problema y el individuo tiene que aspirar a solucionarlo, es decir que debe querer, cambiar, mejorar y superar los conflictos que lo aqueja.
Aunque no resulta ser fácil acudir a un psicólogo, es necesario para enfrentar algunas situaciones de vida que sean personales o profesionales con el fin de buscar respuestas y encontrar soluciones. Por eso, es importante poner sus perjuicios a un lado y aprovechar de la ayuda de un profesional para poder vivir mejor.
3 señales de baja autoestima
Recibí una llamada en mi programa radial de una oyente que me dijo abatida: “Mi marido me pega y me ha sido infiel muchas veces”. Le dije: “sólo falta que sea borracho para ganarse el premio del peor esposo”. A lo que respondió: “hace años se lo ganó, bebe todos los días!”. En tono de protesta le pregunté: ¿Dónde está tu autoestima mujer? Con tristeza respondió: “en el piso”.
Así como ella, muchas carecen de amor propio. El éxito y la felicidad en la vida dependen de cuánto te quieras a ti misma, mientras más baja sea tu autoestima, más grandes son las agresiones y faltas de respeto que estarás dispuesta a soportar. Por el contrario, mientras más alta se encuentre, menos son los abusos y las ofensas que aceptes; bien sea de tu pareja, tus hijos, un colega o tu jefe.
Si padeces de baja autoestima, reconoce que tus problemas no están determinados por las personas o situaciones que te rodean, sino que van en proporción directa con tu grado de amor propio. Ya lo dice el refrán: “Dime tu nivel de auto estima y te diré cuan exitoso eres”.
En esta vida tus logros irán de acuerdo a la opinión que tienes de ti, es decir, es imposible que encuentres una pareja o un empleo mejores que lo que pienses que mereces. Llegarás tan alto como tu nivel de amor propio. Por eso, al igual que mi oyente, te pregunto: ¿Dónde está tu autoestima mujer?
Para más motivación visita: www.MariaMarin.com
Señales de baja autoestima
Las tres características más comunes de las personas de baja autoestima son:
1 Indecisión. No se atreven a tomar decisiones y posponen todo para después. Les da pánico cometer errores. Temen ser juzgados y no lograr cumplir con lo que los otros esperan de ellos. Su frase favorita: “voy a esperar”.
2 Culpabilidad: Se niegan a aceptar responsabilidad de su situación ya que es más fácil culpar a otros que reconocer sus propias faltas. Piensan que los demás son los que deben cambiar. Su frase favorita es:“no es mi culpa”.
3 Victimización: No pueden tomar el control de sus vidas y por esta razón están a la merced de personas, circunstancias o condiciones que las dominan. Su frase favorita es: “pobre de mi”.
QUICKIE
¿Cuándo fue la última vez que te quejaste sobre tu cabello o tus caderas con una amiga? De acuerdo a una encuesta reciente 77% de mujeres se quejó sobre su apariencia por lo menos una vez en el último mes.
Así como ella, muchas carecen de amor propio. El éxito y la felicidad en la vida dependen de cuánto te quieras a ti misma, mientras más baja sea tu autoestima, más grandes son las agresiones y faltas de respeto que estarás dispuesta a soportar. Por el contrario, mientras más alta se encuentre, menos son los abusos y las ofensas que aceptes; bien sea de tu pareja, tus hijos, un colega o tu jefe.
Si padeces de baja autoestima, reconoce que tus problemas no están determinados por las personas o situaciones que te rodean, sino que van en proporción directa con tu grado de amor propio. Ya lo dice el refrán: “Dime tu nivel de auto estima y te diré cuan exitoso eres”.
En esta vida tus logros irán de acuerdo a la opinión que tienes de ti, es decir, es imposible que encuentres una pareja o un empleo mejores que lo que pienses que mereces. Llegarás tan alto como tu nivel de amor propio. Por eso, al igual que mi oyente, te pregunto: ¿Dónde está tu autoestima mujer?
Para más motivación visita: www.MariaMarin.com
Señales de baja autoestima
Las tres características más comunes de las personas de baja autoestima son:
1 Indecisión. No se atreven a tomar decisiones y posponen todo para después. Les da pánico cometer errores. Temen ser juzgados y no lograr cumplir con lo que los otros esperan de ellos. Su frase favorita: “voy a esperar”.
2 Culpabilidad: Se niegan a aceptar responsabilidad de su situación ya que es más fácil culpar a otros que reconocer sus propias faltas. Piensan que los demás son los que deben cambiar. Su frase favorita es:“no es mi culpa”.
3 Victimización: No pueden tomar el control de sus vidas y por esta razón están a la merced de personas, circunstancias o condiciones que las dominan. Su frase favorita es: “pobre de mi”.
QUICKIE
¿Cuándo fue la última vez que te quejaste sobre tu cabello o tus caderas con una amiga? De acuerdo a una encuesta reciente 77% de mujeres se quejó sobre su apariencia por lo menos una vez en el último mes.
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