miércoles, 30 de marzo de 2011

Consejos Los famosos

Un conferencista comenzó un seminario mostrando un billete de $us 100.
-¿Quién de ustedes quiere este billete?
Todos levantaron la mano.
-Primero, déjenme hacer esto...
Arrugó el billete y preguntó:
-¿Quién todavía lo quiere?
Otra vez arriba las manos.
-¿Y si hiciera esto?
Dejó caer el billete al piso y lo pisó hasta refregarlo.
-¿Y ahora? ¡Quién lo quiere?
Las manos seguían en alto.
El conferencista empezó:
- No importa lo que yo haga con el dinero. Ustedes continuarán queriendo este billete, porque no pierde el valor. Esta situación también pasa con nosotros. Muchas veces somos aplastados, pisoteados y sentimos que no tenemos importancia. Pero eso no importa. Jamás perderemos nuestro valor. Sucios o limpios, aplastados o enteros, gordos o flacos, ¡Nada de eso altera la importancia que tenemos! El valor de nuestras vidas no se da por lo que aparentamos ser, sino por lo que hacemos y sabemos.
Ahora, reflexionen y:
- Nombren a dos personas más ricas del mundo, a las últimas ganadoras del Miss Universo y a diez ganadores del premio Nobel.
- ¿Cómo les fue? Mal ¿no? ¿Difícil de recordar? No se preocupen. Ninguno de nosotros se acuerda de los mejores de ayer. Los aplausos se van y hasta los ganadores son olvidados. Ahora, mencionen a tres profesores que apreciaron, a dos personas que les hayan ayudado en los momentos difíciles.
- Les fue mejor, ¿verdad? Las personas que marcan nuestras vidas no son las que tienen más dinero o los mejores premios, son las que se preocupan por nosotros y de algún modo están a nuestro lado.
Ahora, vos, que estás leyendo esta columna, ¿en cuál lista estás? ¿No lo sabés? Seguramente no estás entre los más famosos, sino entre los que son recordados con mucho cariño.

Depresión Es un trastorno del estado de ánimo al que en épocas pasadas se prestaba muy poca atención.

La depresión es una enfermedad del cerebro, no es solamente un estado de ánimo, tristeza o un estado que la voluntad pueda controlar. Es una enfermedad tanto como puede serlo una afección renal o cardiaca. De esta manera, puede ser tratada, sin pensar negativamente que no va a salir de ello y tener pensamientos que lo lleven a la desesperación o al suicidio. La mayor parte de la gente deprimida mejora y lo supera, debido a que actualmente se tienen los recursos médicos, los conocimientos sobre las causas químicas, genéticas y psicofarmacológicas que le ayudaran a salir de este problema.


En Bolivia no tenemos estadísticas de esta afección, pero en México al menos 40 por ciento de la población económicamente activa está deprimida, de acuerdo a médicos psiquiatras del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss).Ellos refieren que de 12 a 20 por ciento de la población de 18 a 65 años de edad -más de 10 millones de individuos- están deprimidos o sufrirán algún episodio de este tipo en algún momento de su vida. Los psiquiatras reconocen que, por lo general, la depresión no es diagnosticada y mucho menos atendida con oportunidad.


Muchas veces se tiene el prejuicio de que no se va a un psiquiatra “porque no está loco” pero ya debemos pensar que el no aceptar una enfermedad o negarla no va a mejorar sus condiciones y peor la va a desmejorar o complicar. Además muchos de los síntomas iniciales de un cuadro depresivo pueden dar síntomas somáticos como dolores sin una causa conocida, problemas gastrointestinales frecuentes, o cuadros que aparentan alteraciones cardiacas.

CAUSAS
En la actualidad podemos decir que la depresión es el resultado de causas biológicas, genéticas, psicológicas y sociales que, por medio de una interacción compleja, actúan en forma nociva sobre el funcionamiento del sistema nervioso de una persona.


A su vez, cambia negativamente el pensamiento de la persona y éste a su vez afecta sus sentimientos y sus conductas. Por ejemplo, al disminuir su capacidad física por una reducción en su energía, el paciente puede pensar: "Ya no sirvo para nada o "soy un fracaso". Estos pensamientos lo harán sentirse incapaz y actuará en concordancia con dicho sentimiento. Este funcionamiento anormal en su totalidad configura la enfermedad depresiva.


La depresión puede atacar a cualquiera. Un ama de casa, un taxista, una vendedora, un hombre de negocios, un albañil, una actriz, etc. Se puede manifestar en personas maduras, sanas y equilibradas. En niños, adolescentes, adultos y ancianos. Puede aparecer en cualquier nivel de la escala económica, social o intelectual y en cualquier tipo de personalidad. Negar la depresión no la hace desaparecer.

INICIO
La tristeza o irritabilidad que invade a una persona pueden ser, en sí mismas, la esencia de la depresión. Sin embargo, algunos pacientes pueden no presentar tristeza, pero sí incapacidad para disfrutar las cosas o situaciones que le solían provocar placer o agrado. Es común que todos, en algún momento, hayamos experimentado sentimientos de tristeza. Pero cuando este estado de ánimo persiste intensamente por más de dos semanas e interfiere con el curso de la vida normal, puede tratarse de una verdadera depresión. Aun cuando la persona reconozca lo anormal de sus sentimientos, sabe que "algo anda mal".

PRODUCE SUFRIMIENTO MENTAL
El paciente presenta sentimientos derrotistas, desvalorización de la propia personalidad, intensa culpabilidad, sentimientos de ira y temor. Es decir, tiene una visión negativa de sí mismo, del mundo, de los demás y del futuro. El sufrimiento mental también puede expresarse a través de un estado de agitación y desesperanza (que puede llegar a ideas de muerte o de suicidio).
El que padece de este mal con frecuencia suele desear no haber nacido o no despertar más.
La depresión se acompaña con frecuencia de diversas quejas físicas, dolores, fatiga, mala digestión, mareos, etc., o bien, preocupaciones excesivas sobre el funcionamiento corporal. Estos malestares no configuran en sí mismos patologías específicas. Por lo que los estudios clínicos y de laboratorio suelen ser reportados como normales

DIAGNÓSTICO
La presencia de estos síntomas indica un cambio en la conducta previa y se presentan por un mismo periodo de dos semanas o más:

- Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día y casi todos los días.

- Disminución notable de placer o interés en situaciones que solían causarlo.

- Aumento o pérdida significativa de peso (sin estar bajo ningún régimen alimenticio).

- Aumento o disminución de apetito.

- Insomnio o sueño excesivo.

- Agitación o enlentecimiento.

- Fatiga y pérdida de energía.

- Sentimientos excesivos o inadecuados de inutilidad o culpa.

- Disminución de la capacidad para pensar y concentrarse.

- Ideas de muerte o suicidio recurrentes.
Si usted reconoce cinco o más de los síntomas antes mencionados, no dude en acudir con su médico familiar que esté calificado con estos temas o con un médico psiquiatra, quienes le proporcionarán la ayuda necesaria y lo orientarán.

TRATAMIENTO
La depresión es una enfermedad biológicamente determinada. Es un desequilibrio bioquímico del cerebro en el que participan dos neurotransmisores: serotonina y norepirefrina y otros. No es una situación pasajera que se pueda resolver solo con la voluntad.
Se requiere de un tratamiento farmacológico que ayude a la persona a recobrar el equilibrio en el funcionamiento de los neurotransmisores.
Y es que la vida está llena de penas y problemas que favorecen la manifestación del trastorno, como pueden ser la pérdida del empleo, las peleas con la pareja, la falta de oportunidades en la vida, entre otros.
En la mayoría de los casos se debe administrar algún fármaco que ayude al cerebro a recobrar el equilibrio en el funcionamiento de los neurotransmisores.
El tratamiento debe ser iniciado por un especialista psiquiatra, quien está debidamente calificado para estos tratamientos.
Hay diversas clases de antidepresivos que deberán ser usados de acuerdo al tipo de depresión, y para eso se cuenta en el momento con una variedad de medicamentos conforme a la idiosincrasia del paciente.
Debemos enfatizar que ningún medicamento antidepresivo produce adicción o acostumbramiento.
Solo dependerá del tiempo de utilización de acuerdo nuevamente, a la clase de depresión y al diagnóstico preciso que se tenga.

viernes, 25 de marzo de 2011

Cuando yo tenía 13 años, mi familia se había mudado al sur de California del Norte

Cuando yo tenía 13 años, mi familia se había mudado al sur de California del Norte. La adolescencia me había golpeado bien fuerte.
Me mostraba enojado y rebelde, y prestaba muy poca atención a lo que decían mis padres, en especial si se refería a mí.
Como tantos adolescentes luchaba por evadir todo aquello que no concordaba con la imagen que tenía del mundo.
Al creerme un joven brillante ‘no necesitaba consejos’.
Rechazaba toda manifestación de cariño, de hecho me enojaba al escuchar la palabra amor.
Una noche, después de un día especialmente difícil, me encerré enojado en mi habitación y me fui a la cama.
Mientras yacía en la intimidad de mi dormitorio, mis manos se deslizaron debajo de la almohada. Encontré un sobre que decía: “Para leer a solas”. Puesto que estaba a solas nadie sabría si lo leería o no.
Así que lo abrí. Decía: “Mike sé que tu vida es difícil ahora, sé que te sientes frustrado y que no siempre hacemos las cosas bien. También sé que te amo con toda el alma y que nada de lo que digas o hagas podrá cambiar eso. Estaré siempre contigo y te quiero. Éso nunca cambiará”. Con amor, mamá. Ésa fue la primera de varias cartas para leer a solas. Nunca las mencionaron hasta que fui adulto.
Hoy en día viajo por todo el mundo ayudando a la gente. Al final de un día que me en encontraba en Sarasota, Florida, dando un seminario, una dama se acercó para confiarme los problemas que tenía con su hijo. Caminamos por la playa y le conté sobre del eterno amor de mi madre y de las cartas Para leer a solas.
Varias semanas después recibí una tarjeta en la que me decía que le había escrito su primera carta a su hijo.
Aquella noche, cuando me fui a la cama, puse mis manos debajo de la almohada y recordé el alivio que sentía cada vez que recibía una carta. Justo antes de quedarme dormido, agradecía a Dios que mi madre supiera lo que yo, un adolescente rebelde, necesitaba.
Hoy, cuando hay tempestades en los mares de la vida, tengo la certeza de que bajo mi almohada existirá siempre aquel testimonio de que el amor constante, perdurable e incondicional, transforma la vida.

Con sólo una oración puede combatir la ira

¿Furioso sobre un comentario desagradable? ¿Enojado por un desaire social? Diga una oración, incluso aunque no sea religioso, ya que nuevas investigaciones de científicos estadounidenses y holandeses demuestran que rezar puede ayudar a aliviar la ira, rebajar la agresividad y reducir el impacto de la provocación.

"La gente acude a menudo a la oración cuando siente emociones negativas, incluyendo la ira", dijo Brad Bushman, profesor de comunicación y psicología en la Ohio State University y co-autor del estudio. "Descubrimos que la oración realmente puede ayudar a la gente a lidiar con la cólera, probablemente ayudándolos a cambiar su punto de vista sobre los acontecimientos que los indignaron y ayudándolos a tomarlos de forma menos personal", agregó.

En la investigación publicada online en el Personality and Social Psychology Bulletin, Bushman y sus colegas descubrieron que rezar ayudaba a controlar la ira sin importar la afiliación religiosa de la persona o si iba a misa o rezaba de forma habitual.

En el primer estudio pidieron a 53 estudiantes universitarios estadounidenses que completaran un cuestionario que medía niveles de emociones como ira, depresión, tensión, fatiga y vigor y luego los colocaron ante una situación que pudiera provocar una respuesta colérica.

Después pidieron a los estudiantes que leyeran una noticia de un periódico sobre una paciente de cáncer y les asignaron aleatoriamente que rezaran por ella o pensaran en ella. Los estudiantes que rezaron por la paciente reflejaron posteriormente menores niveles de ira.

En otros estudios, Bushman, Ryan Bremner de la Universidad de Michigan, y Sander Koole, de la Universidad UV en Amsterdam, tuvieron resultados similares sobre el poder de la oración a la hora de lidiar con la ira, la agresividad y la provocación.

"Los efectos que encontramos en estos experimentos fueron bastante grandes, lo que sugiere que la oración realmente puede ser un modo efectivo de calmar la ira y la agresividad", dijo Bushman. Pero subrayó que los beneficios estaban relacionados con una oración benévola. "Cuando la gente se enfrenta a su propia ira, podría querer considerar el viejo consejo de rezar por los enemigos", dijo Bremner. "Puede que no beneficie a sus enemigos, pero podría ayudarlos a lidiar con las emociones negativas", agregó.

martes, 15 de marzo de 2011

Publican los 10 mandamientos para buscar y lograr la felicidad

El escritor y profesor español Eduardo Punset presentó ayer el libro Excusas para no pensar, en el que escudriña “la capacidad infinita” del ser humano para insistir en la infelicidad y en el que propone “diez mandamientos para no ser infeliz”.

La obra, que Punset dedica a “todos los que han descubierto que hay vida antes de la muerte”, está dividida en diez capítulos -itinerarios-, en los que escribe sobre el origen de la vida, el aprendizaje humano, las emociones, el cerebro y cómo cambiarlo, el interior del ser humano, los jóvenes, el Estado o la educación.

Según Punset, cuando el lector haya concluido la lectura de este tomo, sabrá explorar las grandes incertidumbres que supuestamente le acosan, porque, en su opinión, “la felicidad está en la sala de espera de la felicidad” y ésta es ausencia de miedo.

Punset se pregunta cómo es posible que en un momento en el que, gracias a la ciencia, por ejemplo, la esperanza de vida se ha triplicado, la gente tenga esa capacidad infinita para ser infeliz.

En este sentido, el autor, para quien “el cerebro, lejos de buscar la verdad, lo que quiere es sobrevivir”, señala que una de las razones que explica esta cualidad “infinita” de los humanos es “la falta de capacidad de las personas para cambiar de opinión”.

Cualquier disonancia con lo establecido genera en el cerebro una repulsa inicial. Lo contrario, continúa el autor, “le obligaría a reconsiderar todo su planteamiento defensivo”.

Esta infelicidad está relacionada asimismo con el conocimiento y entretenimiento, cuya conciliación, según el autor, se tendrá que dar necesariamente en un futuro y no sólo en la gestión empresarial.

El colapso de las prestaciones sanitarias, educativas y de seguridad ciudadana a raíz de su necesaria universalización en un mundo cada vez más globalizado, también tiene que ver con la infelicidad de la que habla Punset, por eso el autor plantea, en lugar de más recursos, la puesta en pie de políticas preventivas.

Este profesor dedica en este libro un amplio espacio a hablar del sistema educativo.

A su juicio, el sistema que dio trabajo a las generaciones anteriores “ahora es incapaz de facilitarlo a los jóvenes”, por lo que “una revolución en éste es irrenunciable”. Esta revolución pasa por enseñar a gestionar las emociones e introducir técnicas para mejorar la concentración.

Disfrutar la vida
# Felicidad El autor propone no intentar ser feliz todo el rato y disfrutar de la preparación y la búsqueda de las metas y objetivos.


# Conducta También señala que en las mujeres el comportamiento infantil desaparece con la edad y en los hombres perdura toda la vida.


# Ejemplo “Haga como mi perra, que es más feliz cuando está esperando la comida que cuando pone el hocico en el plato de cereales”, afirma Eduardo Punset.

viernes, 11 de marzo de 2011

Historia de una mariposa

Cuentan que un hombre, mientras paseaba por un campo cercano a su casa encontró un capullo de mariposa y se lo llevó para poder ver cómo nacía. Un día se dio cuenta de que había un pequeño orificio en el capullo y entonces se sentó a observar, durante varias horas, cómo la mariposa luchaba para poder salir de allí.
Él quiso ayudarla y en su bondad hizo un corte lateral al orificio para agrandarle y facilitarle la salida.
Lo que en su ignorancia no entendió el hombre fue cómo después de salir la mariposa no pudo abrir las alas y echarse a volar, ya que la lucha de la mariposa por salir del diminuto agujero es la forma en que la naturaleza forzaba a los fluidos de su cuerpo a ir hacia las alas a fin de que se hicieran grandes y fuertes para poder volar.
La libertad y el vuelo sólo pueden llegar después de la lucha y el esfuerzo y ayudando a la mariposa en su lucha se la privó de su libertad y de su capacidad de llegar al cielo.
Algunas veces el esfuerzo es lo que necesitamos en nuestras vidas, pues sin obstáculos seríamos lisiados. No seríamos tan fuertes como podríamos haber sido y nunca podríamos volar.
Pedí fuerzas... y tuve dificultades para hacerme fuerte.
Pedí amor... y tuve que ayudar a personas.
No recibí nada de lo que pedí... pero recibí lo que precisaba.
Enviado por Internet

jueves, 10 de marzo de 2011

Técnica de liberación emocional

Si sientes miedo, rabia, rencor, tristeza o cualquier otra emoción negativa profunda y quieres liberarte de ella, existe una posibilidad de poder controlar lo que te está molestando. La Técnica de Liberación Emocional (EFT) es una herramienta muy útil que te permitirá trabajar por ti mismo en tus traumas y bloqueos.

Según el especialista en terapias alternativas Till Schilling, que estuvo de visita en La Paz, la EFT, también denominada Tapping, tiene la capacidad de ayudar a controlar lo que una persona está sintiendo en un momento concreto y es aplicable a personas desde lactantes hasta ancianos. “Esta técnica ha dado muy buenos resultados en personas que han atravesado algunas de estas situaciones”.

La Técnica de Liberación Emocional tiene tres componentes. El primero proviene de la acupuntura china, que utiliza agujas.

En este caso son reemplazadas por las yemas de los dedos, que sirven para aplicar el ejercicio en puntos claves del cuerpo.

El segundo componente está relacionado con la teoría del campo del pensamiento, que explica que cuando alguien hace algo es importante que concentre sus pensamientos solamente en eso y que su mente no esté distraída en otras cosas.

El último componente tiene que ver con la programación neurolingüística, que implica la inclusión de elementos positivos que se pueden utilizar para enfocar la mente aun por encima del problema que nos está acosando. Por ejemplo: “Me despidieron del trabajo, pero de todas formas, yo me amo y me respeto a mí mismo”, “A pesar de que estoy muy enojado, me amo y me acepto completamente” o “Aunque me siento abrumado cuando mi negocio crece, yo acepto mis esfuerzos profunda y completamente”. Todas estas frases de autoafirmación deben repetirse tres veces.

MENSAJES ENVIADOS A UNO MISMO

Estos tres elementos se aplican enfocando claramente el problema, para trabajar en esa dirección. Las frases de autoafirmación deben repetirse tres veces dando pequeños y suaves golpecitos al borde de la mano, justo donde está el dedo meñique. El punto que le sigue se halla al comenzar la ceja, luego desciende debajo del ojo. Inmediatamente se baja la mano hacia la parte superior de los labios (por el bigote) pasando luego al mentón. Posteriormente se traslada la mano a la clavícula izquierda, para terminar en la parte del costado izquierdo del tronco, casi debajo el brazo, y se termina en la parte superior de la cabeza. “Es importante mantener el enfoque del tema que se pretende solucionar en la mente y seguir la dinámica de la rutina hasta reducir el nivel de enojo.

El especialista hace hincapié en que el tema que preocupa no es lo importante, sino saber cuál es la intensidad de la emoción negativa que está relacionada con éste, en una escala del 1 al 10, para lograr que descienda hasta cero. “En Estados Unidos se aplica esta técnica con soldados que regresaron de la guerra y que tienen un nivel significativo de estrés postraumático y por ende un test de intensidad emocional negativo”, recalca el especialista.

EL TAPPING OFRECE CURAR EL DOLOR

Schilling agrega que incluso muchos dolores físicos son aliviados con esta práctica. “Por ejemplo, personas que han experimentado molestias en el hígado a consecuencia de estar constantemente enojados y renegando, hoy están sanos y tranquilos”, asegura.

“Una vez un hombre me visitó para pedir que lo ayude. Él estaba encorvado y sentía un profundo dolor en la columna.

Empecé a hacerle algunas preguntas para ubicar y enfocar el problema, y luego empecé con el Tapping. Después de una larga sesión, dejando ir la rabia y el rencor, salió de mi consultorio con la espalda recta y muy agradecido porque el dolor había desaparecido”, cuenta.

“Cuando la persona deja de sentir la emoción que le está preocupando, se le aclara la mente y encuentra una solución que, por lo general, siempre ha estado ahí”, finaliza el especialista en terapias alternativas.

APUNTES

• Ejercicio. Si alguien empieza a gritarte y sientes que estás perdiendo los estribos, toca tu pulgar y tu meñique simultáneamente en la mano izquierda y empieza a hacer Tapping entre los dos dedos. Sin dejar de mirar a esa persona mientras se desahoga, repite: Estoy bien y esto pasará.
• Solución. Hay mucha gente que se identifica tanto con el problema que cree que ese problema la define. Las personas valen por lo que son y cualquier situación difícil es transitoria y pasará. No se gana nada llenándose de rabia, rencor o preocupación. Dale una solución simple.
• Sentimientos. El saber manejar tus emociones y sentimientos es muy útil para llevar una vida de calidad. Acostumbramos a creer que el hecho de manipular los sentimientos, además de difícil, es propio de gente fría y calculadora, pero no es así. Debes poner de tu parte para que funcione.