jueves, 27 de abril de 2017

A un mal día dile ¡buen día!

Tu despertador no sonó, se acabó la pasta dental y cuando por fin encuentras la camisa que querías vestir hoy, está manchada… Los hechos no auguran un buen día y en tu mente retumba la frase popular…. “Te levantaste con el pie izquierdo” y de seguro tu jornada va cuesta arriba. La pregunta es por qué se da un mal día y cómo puedes gestionar las situaciones para sobrellevarlas con buen ánimo. Según el psicólogo Roberto Peña, la clave está en identificar qué es lo que te molesta. “Siempre habrá situaciones negativas y personas con mala actitud, pero lo importante es no contaminarse con lo que pasa o con lo que hacen o dicen”, sugiere.

La psicóloga Lizette Gallegos sabe que “existen días en los que se siente que el mundo confabula en contra”, aunque las preocupaciones o situaciones pueden sacar de las casillas a unos y no a otros; todos, “tanto hombres como mujeres, se enojan y sufren con un día gris. Pero existen algunas ideas para superarlo”.

Entre ellas apunta el evitar pensar en lo negativo, en lo que pasa o pasó, en el hecho o la persona. “Si el conflicto sigue en la cabeza, es bueno tratar de resolverlo antes de dormir, siempre y cuando el enojo haya disminuido. También es recomendable realizar una actividad que entretenga y sea gratificante”. Evita hablar una y otra vez del tema. Es cierto que uno quiere desahogarse contando su pesar, pero esto, por la energía y emoción que se pone a cada narración, no ayuda a que la situación pase ni el malestar se vaya.

Desde el campo alternativo, la terapeuta Fernanda Peñarrieta precia que para superar lo que pasa hoy, hay que remitirse a lo que se arrastra del pasado. “Debes analizar cómo te sientes y qué emociones tienes”. Tal vez no es la pasta dental o la camisa sucia lo que ocasiona esa rabia y con ella, el mal día. Puede que sea un acumulo del inconsciente. “Si estoy enojada con alguien, con la vida o conmigo misma y trato de obviarlo, cualquier cosa me afectará. En realidad ese enojo que se proyecta en los otros y en situaciones externas viene desde lo interno”.

La terapia alternativa, en sus diferentes líneas, se fundamenta en que la vibración (positiva o negativa) que se emite, determina —por ley de la atracción y la de correspondencia— qué situaciones se vivirán. “Según lo que vibro atraigo sea a gente con la misma vibración o situaciones, y nos haremos el servicio de mostrarnos lo negativo de cada quien a fin de trabajarlo para evolucionar”, dice.

Así que cambia de diálogo y de actitud. Reconoce qué te molesta y déjalo ir. Por lo general, es algo que no se perdona sea chiquito o grande.

Desde lo psicológico, los especialistas también recomiendan no darle tanta importancia, tanta energía, a las situaciones desagradables que pueden ir desde perder unas monedas hasta una pelea amorosa o un conflicto laboral. Eso no quiere decir que se viva ignorando los eventos ingratos, que muestran alguna situación interna e invitan a hacer un giro.

Eso sí, “lo peor que puedes hacer cuando tienes un mal día es usar frases como: ‘A mí siempre me pasan cosas malas’, ‘tengo mala suerte’, ‘todo me va mal aunque me esfuerce’ o ‘no sirvo para nada’”, según Gallegos, quien comenta que las palabras tienen poder y con ellas uno no debe cargar más negatividad.Mejor respira, literalmente, porque el inspirar y expirar ayuda a cambiar de vibración, además de eliminar las tensiones, y “busca la causa real de lo que pasa”, sugiere Peñarrieta.

Es cierto que en ocasiones no se pueden controlar las situaciones externas o las actitudes de los otros, pero es necesario que la persona pueda controlarse a sí misma. En ese empoderamiento puedes cambiar de actitud, de vibración, aprender de la situación, rectificar el error y decirle al mal día, que solo es un momento, buen día.


Terapia para salir de la negatividad”


Los estados mentales negativos y la costumbre de vivir en los mismos “como si esto fuera normal”, provienen generalmente de la etapa de nuestra niñez.

La negatividad inconsciente de los progenitores y su falta de conocimientos de estos aspectos de la vida hace que los hijos adquieran la manera negativa de pensar que produce varios efectos que también son negativos, por ejemplo un mal carácter, una actitud mental negativa o desagradable, falta de inteligencia autoconsciente, miedos y fobias incontrolables, complejos de inferioridad, incapacidad de sentir paz o bienestar en las actividades normales de la vida y muchas otras fallas más.

La terquedad de las personas de aferrarse a su punto de vista es otra de las causas de las peleas y discusiones en el hogar que marcan para siempre a nuestros hijos y los dejan con deformaciones mentales y morales que cuesta mucho reformar.

La negatividad y la rebeldía negativa provienen en general del desconocimiento de los papás del hecho de que cada persona tiene su propio mapa del mundo y tiene también, un punto de vista personal que no es universal y menos social, cada punto de vista es único y puede ser cambiado por la fuerza de la necesidad o en el marco de una terapia de aprendizaje o

de entrenamiento personal; cuando aprendemos a cambiar estos puntos de vista inconscientes por puntos de vista conscientes, logramos el poder de controlar nuestra mente consciente a voluntad.

Es como si la humanidad estuviera dividida en dos partes, los que controlan su mente consciente y los que no la controlan.

En la terapia, para salir de la negatividad se aprende las nuevas presuposiciones o creencias tomadas de la PNL (Programación Neurolingüística) que nos permiten entrar en estados profundos de concentración sin perder la conciencia y también, hacer ensayos con la

imaginación para modificar nuestros puntos de vista habituales.

La parte más bonita de la sesión de aprendizaje es la que consta de la audición de cds de recarga de positividad que tienen música relajante de fondo.

Los efectos que se consiguen de esta manera son la recarga masiva de datos positivos en el subconsciente y un cierto grado de control consciente para que podamos nosotros mismos mantenernos en un proceso pensante de pensamientos positivos y constructivos y de esa manera se va saliendo gradualmente de todos los estados hasta recuperar nuestra forma positiva de pensar y actuar.

Afirmación para adquirir bienestar: “La escritura repetitiva tiene poder creador”.

martes, 25 de abril de 2017

Cada vez más personas en EEUU sufren trastornos graves

Una proporción cada vez mayor de la población de Estados Unidos sufre trastornos psicológicos graves, según un estudio que también revela la incapacidad del país para hacer frente a la creciente demanda de atención de salud mental.

Los investigadores analizaron las estadísticas federales de 2006 a 2014 y concluyeron que 3,4% de los estadounidenses, más de 8,3 millones de personas, sufren problemas psicológicos que los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) definen como sentimientos de tristeza, inquietud e irritabilidad que pueden afectar el bienestar físico.

Un estudio llevado a cabo hace 10 años indicaba que 3% o menos de los estadounidenses los sufrían, recuerdan los autores, cuyo estudio fue publicado en línea en la revista Psychiatric Services.

"Estimamos que millones de estadounidenses tienen niveles de angustia emocional que reducen su calidad de vida y acortan su esperanza de vida”, resume la doctora Judith Weissman, una investigadora del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, su principal autora.

"Nuestro estudio también podría ayudar a explicar por qué la tasa de suicidios está en aumento hasta alcanzar los 43.000” casos por año, agregó.

Según una investigación publicada a finales de 2015 por Angus Deaton, Premio Nobel de Economía, la tasa de mortalidad entre los estadounidenses blancos de mediana edad, que estaba en declive desde 1978, comenzó a aumentar desde hacía 15 años debido al abuso del alcohol, las drogas y el suicidio, especialmente en las poblaciones más desfavorecidas.

El estudio indica que se ha visto reducido el acceso a los servicios de salud mental para los que sufren angustia emocional.

Entre otras razones, los investigadores citan un déficit de profesionales, un aumento de los costos que no están cubiertos por el seguro de salud y los efectos de la crisis económica de 2008. Weissman subrayó que la situación parece haber empeorado a pesar de la aprobación en 2008 de una ley específica (Ley de Paridad de Salud Mental y Adicciones) y en 2010 del Obamacare, una medida clave de la presidencia de Barack Obama que su sucesor, Donald Trump, quiere revocar.

Casi uno de cada diez estadounidenses (9,5%) con trastornos psicológicos graves no tenía cobertura médica que le diera acceso a un psiquiatra o psicólogo en 2014, comparado con el 9% en 2006. Y un 9,9% no contaba con los medios en 2014 para pagar sus medicamentos contra el 8,7% en 2006.

"Neuro-gym": fuerza mental



¿Se siente mal desde hace un tiempo? ¿Siente con frecuencia ansiedad, tristeza, culpa, rabia o miedo? ¿Está así, sobre todo, a partir de sufrir cambios importantes en su vida? ¿Se nota desbordado por todo y por nada al mismo tiempo?

Pedro Moreno, que ejerce como psicólogo clínico en el Servicio Murciano de Salud al Este de España, conoce bien lo que significa sentirse así, no solo por su experiencia profesional sino también porque él mismo tuvo que enfrentarse, hace unos años, a uno de los momentos más difíciles de su vida: el fallecimiento de su madre debido a una presunta negligencia médica.

Pedro Moreno encontró que la salida de su tormenta emocional no estaba en cerrarse a la vida, sino precisamente en abrirse a ella, aprendiendo a cultivar una actitud amable y compasiva hacia el momento presente y las emociones que lo acompañan, por amenazantes que puedan parecer.

Este doctor en psicología (www.clinicamoreno.com) ayuda desde entonces a sus pacientes siguiendo este enfoque, en la terapia individual o en los cursos que organiza sobre cómo recuperar el equilibrio emocional.

El experto ha escrito el libro 'Abrirse a la vida', en el que indica que la felicidad auténtica es el estado de plenitud que surge de calmar y comprender nuestra propia mente y, en la medida en la que estabilizamos esa calma y comprensión mental, a modo de gimnasia mental o "neuro-gym", aprendemos a navegar sobre las dificultades de la vida sin ahogarnos en ellas.

“Entonces podemos ser felices en la salud y en la enfermedad, en los momentos duros y en los momentos amables. Esa es la felicidad auténtica, la que no depende de las circunstancias que te toca vivir”, señala Moreno.

Según este psicólogo, las emociones tienen su origen “en la mente, que debemos entrenar para el equilibrio emocional, ya que de otro modo la felicidad auténtica será imposible, porque estaremos en una montaña rusa de emociones, con altibajos continuos, según nos vaya en la vida”.

Una de las formas que propone Moreno para entrenar la mente, aprender a estabilizarla y comprender su funcionamiento, y de ese modo conseguir que las emociones se canalicen por sí mismas, consiste en practicar una serie de ejercicios prácticos, de los que aporta algunos ejemplos. •

Registro cotidiano de las emociones

Según explica Moreno, para hacer este ejercicio denominado ‘diario emocional’ tan solo hay que anotar en un cuaderno lo que nos ocurre cuando nos encontramos mal —no importa por el motivo que sea— respondiendo a estas preguntas:

Situación: ¿Dónde estabas, con quién, que hacías y qué estaba pasando ‘justo antes’ de sentirte mal?

Pensamientos: ¿Qué pensamientos han venido a tu mente después de lo que ha pasado? ¿te venía alguna imagen mental? ¿te reprochabas algo? ¿pensabas que algo podía ir mal?

Emociones: ¿Te sentías triste, nervioso, con miedo, enfadado, culpable? ¿te asustaba alguna sensación de tu cuerpo? ¿te imaginabas algo que te hacía sentir aún peor?

Mi reacción a la experiencia: ¿Intentabas bloquear, suprimir o modificar de alguna forma lo que sentías o pensabas en ese momento?.

“Este ejercicio es fundamental para conocernos mejor a nosotros mismos y tener una posibilidad de modificar cosas importantes de nuestra forma de hacer frente a los momentos difíciles”, enfatiza el doctor Moreno.

Un diario a la gratitud

“Podemos dar las gracias cada día por muchas más cosas de las que nos imaginamos, aunque lo típico es que esas cosas positivas las demos por merecidas, sin más, y no les demos valor, pero son muy valiosas y muchas veces solo lo reconocemos cuando ya no están” señala Moreno.

Este doctor en Psicología expone algunos ejemplos cotidianos de cosas muy valiosas que podemos agradecer cada día:

Agua para beber y asearse.

Comida para el mediodía, desayuno y cena.

Dedos en las manos.

Piernas para caminar.

Brazos para abrazar.

Ojos en la cara para ver las cosas bonitas a tu alrededor.

Oídos para escuchar música.

Música para escucharla.

Pulmones para respirar.

Aire con oxígeno suficiente para seguir vivo.

Corazón para llevar el oxígeno a todo tu cuerpo.

Un cerebro sano.

La capacidad de leer.

Inteligencia para buscar la felicidad.

Moreno recomienda agradecer cada día todas aquellas cosas que, si no las tuviéramos, haría que nuestra vida fuera peor, como los gestos amables que recibimos de otras personas, las sonrisas y los ofrecimientos de ayuda, aunque sean tan sencillos como acercarte el pan durante la comida.

Un 'paseo del abuelo' en la naturaleza

Pedro Moreno recomienda -si no hay un problema de salud que lo impida- caminar 30 minutos diarios para desconectar de las rutinas emocionales que tenemos, aunque “si queremos que este ejercicio nos regenere emocionalmente, no vale salir a caminar de cualquier manera”, aclara.

Moreno aconseja salir a pasear por algún parque o jardín lo suficientemente grande y aislado como para desconectarnos del ajetreo de la ciudad, inmersos en la naturaleza y dejando atrás las preocupaciones y tareas pendientes.

Para dar este ‘paseo del abuelo’, Moreno recomienda:.

Poner la alarma para que suene al cabo de 30 minutos y no volver a mirar el reloj.

Permitir que nuestro cuerpo marque el ritmo de la marcha.

Dejar fuera todo lo que no sea el contacto con la naturaleza.

Poner atención en lo que hacemos a cada momento, paso a paso.

Notar las sensaciones corporales: cada pisada, los sonidos que nos rodean, los colores y formas de los árboles, así como los olores.

Volver a dirigir nuestra atención a lo que vemos, oímos, olemos y al contacto con el entorno, si nuestra mente vuelve a inquietarse.

Según Moreno, la importancia de estos ejercicios, que son el principio del programa de entrenamiento mental básico de ocho semanas explicado en su libro ‘Abrirse a la vida’, “es difícil de explicar con palabras, y se puede pensar que son tan simples que no merece la pena ponerlos en práctica, pero realmente funcionan y su único secreto es precisamente ¡practicarlos!”.

“Los ejercicios del programa entrenan diferentes aspectos de la consciencia y del enfoque de la mente que están directamente relacionados con la gestión de las emociones de forma saludable”, señala.

“Dichos ejercicios van variando cada semana, duran desde unos pocos minutos -a veces, solo un minuto o 30 segundos- hasta unos 10 o 15 minutos, y están pensados para que se puedan realizar en nuestras vidas cotidianas, por complicadas que sean”, explica Moreno.

Este experto recomienda practicar cada día los ejercicios que corresponden a cada semana de entrenamiento, “pero si algún día estamos perezosos o no nos encontramos en condiciones de realizarlos, se puede saltar ese día y continuar con el programa al día siguiente”.

Moreno recomienda realizar la mayoría de los ejercicios de su programa, “ya que se exploran diferentes aspectos del entrenamiento de nuestra mente para el cultivo del equilibrio emocional y la felicidad”.

“No obstante, algunos de los ejercicios son opcionales y están indicados para determinadas situaciones personales”, apunta.

“Por ejemplo, algunos ejercicios se relacionan con el trabajo de los sentimientos de culpa o el perdón de personas que nos han dañado y, lógicamente, son para que los realicen aquellas personas que estén pasando por dificultades relacionadas con la culpa o el enfado”, concluye el doctor Pedro Moreno.


lunes, 24 de abril de 2017

Así reacciona el cerebro ante las frustraciones


Un grupo de neurocientíficos del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), liderados por el brasileño Fabricio Do Monte y el estadounidense Gregory Quirk, revelaron cómo reacciona el cerebro ante un evento frustrante.

Según informó el RCM en un comunicado de prensa, los investigadores encontraron que la reacción a la frustración se produce en una región subcortical del cerebro, llamada núcleo paraventricular del tálamo (PVT, por su sigla en inglés). Los investigadores fueron más allá al determinar las estructuras exactas a las que el PVT envía información durante el evento frustrante.

"El PVT manda información hacia una región que almacena asociaciones de experiencias positivas, llamada nucleus accumbens, para disminuir la ansiedad durante situaciones aversivas", explicó Do Monte, un médico veterinario que también se destaca como investigador en la Universidad de Texas en Houston.

Detalló además, que el PVT también envía información hacia otra región que almacena asociaciones emocionales particularmente negativas, llamada amígdala, para aumentar la ansiedad.

Los resultados se obtuvieron luego de un experimento de acondicionamiento practicado en ratas, donde los neurocientíficos entrenaron a los roedores a apretar una barra para obtener un terrón de azúcar como recompensa, disponible a la señal de una luz.

Luego, realizaron una prueba de comportamiento para evaluar cómo las ratas reaccionaban cuando la señal de la luz se les presentaba, pero la comida no estaba disponible.

"Las ratas que experimentaban este evento frustrante apretaban la barra de comida repetidamente. Además, las pruebas de estrés realizadas luego de la omisión de la recompensa revelaron que las ratas estaban más ansiosas tras el evento frustrante", enfatizó Quirk, profesor e investigador en los Departamentos de Psiquiatría y Anatomía y Neurobiología del RCM.

Otros estudios, según se indicó en el comunicado de prensa, han demostrado que la omisión inadvertida de una recompensa también causa ciertos comportamientos relacionados con agresión, adicción y depresión en animales.

Los científicos consideran que la continuación de este tipo de estudios puede arrojar luz sobre circuitos del cerebro que integran información de eventos que tienen repercusiones emocionales para así desarrollar tratamientos más efectivos y mejorar la calidad de vida de las personas que sufren dichos trastornos mentales.

Los resultados del estudio liderado por Do Monte y Quirk se publicaron como parte de la última edición de la revista científica Neuron, especializada en la neurociencia.

domingo, 23 de abril de 2017

Esta es la diferencia entre tristeza y depresión



Para sentirnos tristes, tenemos que vivir experiencias dolorosas, frustrantes, desafortunadas, estresantes: la pérdida de un familiar, un divorcio, el desempleo, una grave enfermedad, la enemistad….Pero para sentirnos deprimidos, no es necesario que se haya cruzado un hecho dramático, lamentable, hiriente. La depresión es resultado de la interacción de varios factores: genético, cambios neurobiológicos y ambientales. “La tristeza es una emoción básica que experimentamos por situaciones negativas: cuando muere un ser querido, no se cumplen las expectativas personales… Es como el miedo, la rabia, el asco", explica Luis Caballero, vocal de la Sociedad Española de Psiquiatría.

"En cambio, la depresión es una enfermedad, en el sentido psiquiátrico, en la que hay una tristeza patológica que es intensa y más duradera y que está asociada a otros síntomas. Estos son la anhedonia (la incapacidad para sentir placer), la abulia (notable falta de energía), la pérdida de peso y apetito, trastornos del sueño, fatiga, dificultades para concentrarse, y sucesión de ideas reiteradas de sentimiento de culpa, preocupación excesiva por la salud y fantasías suicidas”, agrega el experto.

La depresión puede desencadenarse por los hechos trágicos enumerados al principio. Pero también, sin causa externa que la justifique. “Puede surgir en una vida normal, sin pasar por situaciones estresantes”, expone Caballero, que, además, es jefe del servicio de psiquiatría y psicología clínica del grupo HM Hospitales CINAC.

Un aspecto para diferenciar la tristeza de la depresión es la duración. El estado de ánimo depresivo con pérdida de interés y agotamiento, dura, como mínimo, dos semanas.

Los cambios químicos del cuerpo influyen en el estado de ánimo, y los procesos de pensamiento y factores biológicos contribuyen en algunos casos de depresión. Un trastorno, que según indica José Ángel Arbesú, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de SEMERGEN, cuando se manifiesta con intensidad afecta a la funcionalidad de la persona que lo sufre –tanto personal como familiar y social.

Para este especialista, “se ha frivolizado con la palabra depresión”; y entre las causas, menciona que se confunde también con otros problemas de salud mental. Por ejemplo, el trastorno adaptativo. “Es un proceso de tristeza que dura unos seis meses y que presenta síntomas depresivos, pero no lo es realmente, como ocurre con la pena cuando perdemos un trabajo o a un ser querido”.

Existen señales sutiles que pueden ayudar a identificar la depresión, según indica la American Psychological Association (APA), como la pérdida de identidad o de autoestima.

Una genética predispuesta

¿Ha influido en un repunte de consultas por cuadros depresivos? "Ha podido desencadenar cuadros mixtos de ansiedad y depresión en personas predispuestas a ello, porque la depresión siempre se produce por la interacción de varios factores, genéticos y externos”, incide el doctor Caballero.

¿Y cómo incide el factor genético? “Convierte a una persona en vulnerable ante situaciones adversas”, señala José Ángel Arbesú. También, existe la depresión endógena, en la que el componente biológico y genético pesa tanto que el trastorno se puede hacer crónico y más profundo.

La depresión afecta a entre el 4 y 5% de la población en España, y el riesgo de padecer un episodio es el doble entre las mujeres debido a factores sociales y hormonales.

Otra diferencia con la tristeza es el daño físico. Según Luis Caballero, la enfermedad se enmascara en ocasiones con síntomas que son la punta del iceberg. De hecho, hay veces que, por error, "se trata un cuadro de pérdida de peso, fatiga crónica o problemas de colon irritable, pero no se aborda la depresión, que es lo que está de fondo”, advierte el doctor.

Identificar las causas que conducen a la depresión es el primer paso para tratarla, con ayuda profesional y la esperanza de una luz al final del túnel. Cuando el enemigo es la tristeza, hay estrategias más sencillas, como llamar a un amigo una desabrida tarde de domingo.

viernes, 21 de abril de 2017

La depresión, historias y luchas de tarijeñas



“Sufro de depresión desde por lo menos mis 16 años. La primera crisis ocurrió cuando empecé a tener problemas con una persona con la que mantenía una relación afectiva.

Vivía con una tristeza terrible y un sentimiento de soledad que me afectaron profundamente cuando rompimos; incluso perdí mi trabajo por eso”, relata Carla, quien ahora tiene 37 años.
Ella al igual que 300 millones de personas en el mundo, según un dato de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sufre de depresión y asegura que el estar deprimido es una enfermedad que hace que la persona no rinda, no se concentre, tenga dificultades para cumplir tareas y para soportar ciertas situaciones. Una prima a la que le contó las cosas que le pasaban por la cabeza decidió ayudarle y le ofreció trabajo, que es por el momento su salida a los momentos de depresión en los que suele caer habitualmente.
Jenny, otra mujer afectada con este problema, es una madre de familia de 30 años de edad que se separó de su pareja hace cinco años. Ella admite que cuando se separó del padre de sus hijos vivió por el lapso de un año en una total depresión, por lo que su aliado para salir de este cuadro de angustia fue la comida. Motivo de ese exceso de comida aumentó considerablemente de peso, su aspecto físico cambió y eso se sumó a su desánimo.
“Aprendí a vivir con la depresión finalmente uno se termina por dar cuenta que se encuentra sola, ni los hijos, ni la familia, nada puede sacarte de la depresión a menos que uno decida superarla. Tengo amistades que pensaban que yo era la mujer más feliz del mundo, no voy manifestando mi tristeza, pero ahora la hice más llevadera y me doy mis momentos de alegría”, relata.
Ella durante su etapa crítica de depresión se aisló en casa de sus padres, no tenía trabajo porque además no lo buscaba y terminó encontrando ese consuelo en la comida pero tocó fondo, luego se recuperó y decidió seguir adelante acostumbrándose a su nueva vida.
Consultada sobre cómo se dio el motivo de su depresión, ella dice: “Los cambios drásticos son traumáticos, duele, yo pensé que nunca me separaría de mi familia, hice de todo luche por conservar al padre de mis hijos, peleé y hasta fui sumisa, pero no sirvió de mucho, no encontré la fórmula para que funcione. Llegar al fracaso pese a mis esfuerzos me destruyó totalmente”, afirma.
Soraya es otra mujer que padece de depresión y cuenta que cuando está con el ánimo bajo, ella reacciona con mal humor. “Grito a todo el mundo y cuando llego a la cúspide lloro un largo rato”, relata. Asegura que sus crisis de depresión surgen por la frustración que le ocasiona el no poder resolver determinadas situaciones de su vida, organizar su hogar, no conseguir trabajo o el no poder ayudar a alguien cercano.
“Soy una persona acostumbrada a resolver los problemas de todos, yo siempre resuelvo todo ultrarápido y cuando no me salen las cosas como quiero me deprimo”, dice.
Así como Jenny, Carla y Sorara, en Tarija existen cientos de personas que padecen de depresión, una enfermedad que puede tornarse muy peligrosa y que incluso está catalogada como la responsable, en el futuro, de más muertes en el mundo.
Por esta situación, el País eN consultó a la psicoterapeuta Margot Zubieta sobre la presencia de este problema en Tarija y ella afirma que la depresión se presenta en esta ciudad generalmente por el duelo ante la pérdida de un ser querido, por melancolías, frustraciones en lo laboral, con la pareja, la familia, o tristezas por el rechazo de la persona amada.
Sin embargo, para ella hay un elemento que es sumamente importante para la prevención y cura de este mal, que es la autoestima de la persona. “No es lo mismo cuando la vida golpea a alguien que tiene una buena relación con su cuerpo, con su familia, y sus amigos, que cuando golpea a alguien que se siente completamente invadido por la situación y no sabe, o no tiene, a quien recurrir para darse fuerzas”, dice.
Según la especialista, el sufrimiento es normal e incluso saludable cuando al superarlo aportamos experiencia y aprendizaje a la vida, sin embargo, advierte que cuando la persona ya desarrolla una opinión negativa y autocrítica sobre uno mismo. Se compara con los demás y siempre sale perdiendo, cuando se califica negativamente y se culpa por no ser como debería ser, todo cambia y la vida de uno puede complicarse hasta incluso, llegar a la muerte.
“La depresión no es algo que se elige, es algo que se siente y que también puede darse por falta de ciertos productos químicos en el organismo es por eso que se debe consultar con un terapeuta. Si la depresión es ligera dura de 3 a 4 semanas se puede recurrir a familiares o amigos de confianza. Es importante considerar que la depresión no asistida puede conducir al suicidio”, aclara.

El origen
Especialistas afirman que la tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida de todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Los dos primeros no son en sí patológicos, pero en algunas ocasiones pueden llegar a serlo para ciertas personas.
Cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión.
Las causas de la depresión son variadas, pero la bioquímica puede ayudar a explicar algunos casos. Las personas deprimidas muestran niveles muy altos de cortisol (una hormona) y de varios agentes químicos que actúan en el cerebro, como los neurotransmisores serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos niveles pueden estar elevados por motivos hereditarios. Explicaciones dadas al origen familiar de la depresión son que los niños reciban una visión triste del mundo por el comportamiento de sus padres, o crecer en un ambiente que no es totalmente enriquecedor.
Respecto a la depresión que no está causada por motivos familiares, las pérdidas emocionales muy profundas pueden causar cambios bioquímicos que impulsen la depresión. Estos cambios pueden provocar la enfermedad no de una forma inmediata, sino más adelante. Otros factores pueden ser la pérdida de un trabajo, o la falta de capacidad de adaptación a determinados cambios. A pesar de que no se sabe exactamente qué provoca la depresión existen diversos factores identificados como los desequilibrios de los neurotransmisores del cerebro. Los fármacos antidepresivos pueden ayudar a solucionar este problema.

Síntomas
Son varios los síntomas que presenta una persona deprimida, como por ejemplo: estado de ánimo depresivo la mayor parte del día puede ser irritable, disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso, Insomnio o hipersomnia, agitación o enlentecimiento psicomotores, fatiga o pérdida de energía casi cada día, sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados, disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión y lo más preocupante, pensamientos recurrentes de muerte.
Existen varios tipos de depresión que requieren un abordaje diferente:
La distimia, es un tipo de depresión menos grave. Los síntomas se mantienen a largo plazo, pero no evitan la actividad de las personas. También puede ser recurrente, es decir aparecer más de una vez en la vida.
El desorden bipolar o enfermedad maniaco-depresiva se caracteriza por cambios de humor, y los estados de ánimo muy altos se ven sucedidos por otros muy bajos. Estos cambios son bruscos a veces, pero lo más frecuente es que sean graduales.
En el ciclo maniaco, pueden sentirse hiperactivos, excesivamente locuaz y con demasiada energía. A veces la manía afecta al pensamiento, el juicio y el comportamiento social del individuo. Si la manía se deja sin tratar puede llevar a un estado psicótico.
Depresion post-parto, alrededor del 10 o 15 por ciento de las nuevas madres lloran constantemente, se sienten terriblemente ansiosas, no pueden dormir e, incluso no son capaces de tomar decisiones sencillas. Es lo que se conoce como depresión post-parto. Las razones por las que se produce no están muy claras. Puede ser el estrés, el desajuste hormonal producido durante el embarazo y el posterior parto. Entre los principales síntomas de la depresión post-parto destacan la tristeza profunda, el insomnio, el letargo y la irritabilidad.

Prevención
La doctora recomienda que aparte del tratamiento farmacológico o psicoterapéutico que se pueda recetar para sobrellevar un estado de depresión fuerte, es importante tomar en cuenta ciertos consejos o modos de vida: tener pensamientos positivos, cuidar la salud física, mantener un calendario diario uniforme, reanudar las responsabilidades forma lenta y gradual, aceptarse a uno mismo, no compararse con otras personas que considera favorecidas, expresar las emociones, comer una dieta equilibrada y hacer ejercicio físico.